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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2017

Banderas en los balcones

Rafael Silva
Rebelin


"El patrioterismo reducido a toros, la fiesta nacional, y ftbol es el combustible de ese A por ellos! Soy espaol! O!. Lo que cantan guardias civiles y sus familiares y vecinos cuando parten al frente cataln. Un frente donde al otro lado slo hay civiles desarmados, sus nicas armas son papeletas impresas en casa y urnas escondidas para que no se las roben. La peor imagen de Espaa al mundo, de vuelta al pasado, a 1975"
(Suso de Toro)

"Madre de todas las gominas y pulseritas en muecas, de todas las coderas de cuero en jerseys de pijo, de todos los crucifijos al cuello, mientras nos roban, mean y recortan en nombre de la Patria: Ruega por nosotros!"
(Lucas Len Simn)



Quiz tenga Espaa desde siempre una clara facilidad para caricaturizarse a s misma, como nos muestran claramente algunos perodos de nuestra historia. Y dicha facilidad caricaturesca se aplica a todas las facetas: a la poltica, al arte, a la ciencia, etc. Ocurri por ejemplo con el Flamenco y la imagen que se export del mismo y que se consumi internamente durante la terrible etapa del nacionalflamenquismo franquista: se desvirtu el carcter originario del mismo, se llevaron al cine y al teatro estampas de un tipismo andaluz rancio y exagerado, y se cultivaron los gneros menores de este arte gitano-andaluz de gran hondura y belleza expresiva. Pues bien, el caso que nos ocupa vuelve a ser, en mi humilde criterio, un ejemplo ms de caricatura de lo espaol, expresada en esa abundante exposicin de banderas rojigualdas, que se exhiben desde los balcones y ventanas de casas y pisos por doquier, y que se pueden comprobar en cualquier ciudad de Espaa. Esa explosin banderil ha ocurrido en cuanto el pueblo de Catalua ha expresado su deseo de convocar un referndum para decidir su emancipacin (o no) del pueblo espaol. Parece que la cosa no va por barrios, sino que es una expresin transversal de nuestra sociedad, lo cual resulta an, si cabe, ms preocupante. Pensamos que el fenmeno corresponde a otra manifestacin ms de la enorme alienacin social que nos invade, fruto de nuestra adhesin inquebrantable al pensamiento dominante, ese que nos venden enlatado en los diarios de mayor tirada nacional, y cuyos dueos son los grandes grupos empresariales, los mismos que mientras instan a poner banderas en los balcones, ahuyentan empresas para que se vayan de los pueblos que desean ejercer la democracia participativa, y quieren decidir libremente sobre los grandes asuntos que les conciernen.

As que la estampa es bien sencilla, y suele concordar con los tpicos aficionados al flbol que tambin colocan la bandera ante una victoria de Espaa contra cualquier pas extranjero, con los tpicos exhibidores de banderitas en pulseras (sin llegar a las estridencias variopintas de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que cada ao nos regala un modelito espaolista distinto para el "Da de la Fiesta Nacional"), de los que argumentan que "todos los polticos son iguales", de los que se apuntan al carro de "esto lo arreglaba yo en tres das", los que afirman que "todos los nacionalismos son iguales", "ni machismo ni feminismo", "ni izquierda ni derecha", "ni pacifismo ni guerras", y otros cuantos vacos e insulsos eslganes comprados en el baratillo ideolgico. Y sobre todo, de los que nunca han puesto las banderas colgadas en sus balcones cuando se han destapado los casos de corrupcin, o se han tomado desde el indecente Gobierno del PP (y tambin del PSOE) las tremendas medidas de recortes sociales, laborales, y en derechos humanos en general, que han provocado el atropello de las vidas de cientos de miles de espaoles. Unos espaoles ante cuyo atropello no se ha colocado ninguna bandera en ningn balcn de ste, su pas. Un gesto, el de colocar la bandera en el balcn, normalmente auspiciado por los mismos que vitorean al Rey cuando se desplaza a alguna ciudad de nuestra sempiterna Espaa, o que son instigados por los mismos a los cuales luego se les descubren cuentas bancarias fuera del pas al que corresponde esa bandera colgada en el balcn. Porque en efecto, esos mismos que cantan en las manifestaciones "por la unidad de Espaa", entonando el ya clsico "Yo soy espaol, espaol, espaol", tambin suelen ser los mismos que vitorean "Que les jodan!" cuando aplican leyes que endurecen las prestaciones para los desempleados y desempleadas de nuestro pas, o que entienden que hay que dar ayudas sociales "a los espaoles primero".

Creo que el origen de tal alienacin patriotera de pantufla y chirigota responde, bsicamente, al enfoque equivocado que poseen en su imaginario colectivo (naturalmente, inculcado desde nuestros poderes pblicos, comenzando por el propio sistema educativo) sobre el concepto de "patria". La bandera en el balcn en s mismo no tiene por qu ser un gesto a reprochar, pero s lo es cuando deja de ser coherente con el resto de pensamientos y actitudes de esas mismas personas que las cuelgan. La patria entendida como el "territorio", como el dominio terrestre donde llegan nuestras fronteras, es justo lo que est detrs de ese concepto. Un concepto que nos llega procedente del mismo concepto imperial que posean los Reyes del pasado, enfrascados siempre en nuevas conquistas para su Imperio. Pero la patria no es esto. Ms bien deberamos adherirnos al concepto ms autntico y revolucionario de patria que expresara el libertador cubano Jos Mart: "Patria es Humanidad". S, porque la patria tiene que saber al pueblo, a los vecinos, a las personas, a la comunidad. La patria son los habitantes de la nacin, las personas que la habitan, las que se levantan cada maana para trabajar, para dar lo mejor de s mismos a su patria, para engrandecer a la tierra que los vio nacer. Patria es Humanidad significa que nos debe importar la gente, la sociedad, la comunidad, los derechos humanos en general, la vida, la realizacin y la felicidad de las personas. Ese es el concepto de patria por el que abogamos. Patria es democracia, es participacin, es respeto a todos los colectivos, especialmente a los ms desfavorecidos. Patria es luchar para conseguir un modelo social de ms igualdad, de ms justicia social, de ms redistribucin de la riqueza, de ms progreso y de ms libertad. Seguro que si todos entendiramos as la patria, colgaramos la bandera espaola en nuestro balcn para reivindicar otras circunstancias, o para protestar ante otras medidas.

Ahora resulta que los que estn por su patria se llaman "constitucionalistas", y los que los apoyan, ponen banderas en los balcones. Es que slo ellos aman a su patria? A toda esa tropa de nacionalistas espaolistas (porque lo de "constitucionalistas" es un eufemismo para suavizar y esconder su ideario) habra que decirles que somos muchos los que entendemos la patria, la nacin y el pueblo de forma muy distinta a ellos. No es que no amemos a nuestra patria, es que entendemos la patria de otra forma. No es que reneguemos de nuestra bandera, es que nos abrazamos a ella por otras causas. Es que anteponemos la democracia, la fraternidad y la cooperacin entre los pueblos, antes que la unin forzada (vestigio de la cruzada de los Reyes Catlicos) de los distintos pueblos de Espaa. No es que menospreciemos a nuestro pas, es que entendemos que este solar patrio que llamamos Espaa siempre fue un crisol de pueblos y diferentes culturas, que deben seguir siendo respetadas. No es que queramos que Espaa se rompa, es que apostamos por una federacin voluntaria y plurinacional entre los diferentes pueblos del Estado. No es que estemos contra las leyes, es que entendemos que las leyes deben estar al servicio de la democracia, y no la democracia al servicio de las leyes. Precisamente porque queremos que nuestra patria sea una buena patria para sus habitantes, estamos en contra de esos que se autodenominan "constitucionalistas", pero que se ponen de acuerdo en precarizar la vida de la gente, en arruinar la vida de las personas, mientras agrandan las cuentas de resultados de las empresas, sas a las que una bandera espaola les importa un pimiento en adobo. Estamos de acuerdo con Ral Sols cuando afirma en este artculo para el medio Paralelo36: "Los que ondean la bandera nacionalista espaola son los mismos que tributan en Panam o en Suiza, que rescataron a los bancos por valor de 50.000 millones de euros para salvar Espaa, y que mandan a la polica a dar palizas a abuelas indefensas por el bien de Espaa".

Colguemos pues banderas en los balcones por otros motivos, para protestar por otras circunstancias y por otras medidas. Exhibamos la ensea nacional, entre otras muchas situaciones, ante los reiterados intentos de acabar con las conquistas de la lucha obrera, ante las crueles y despiadadas medidas que nos hunden en la miseria y en la exclusin social, ante la desmesurada y demencial riqueza de unos pocos frente a la msera pobreza de muchos, ante el indecente e inhumano trato que se les da a los refugiados, ante los recortes y la privatizacin en los servicios pblicos, ante el desmantelamiento de nuestro Estado del Bienestar, ante la perversin de nuestro sistema educativo, ante la progresiva prdida de poder adquisitivo de los pensionistas, ante el inmenso exilio juvenil por falta de expectativas, ante los escandalosos privilegios de la Iglesia Catlica, ante la presencia de un Rey impuesto sin consulta ciudadana, que nos viene desde la negra noche del franquismo, ante el preocupante incremento de nuestro presupuesto de Defensa y nuestra participacin en guerras irracionales (que luego causan los terribles atentados terroristas que padecemos), ante la precarizacin laboral, ante los nuevos trabajadores pobres, ante los incesantes desahucios que dejan en la calle a miles de familias sin hogar, ante la crudeza de los crmenes machistas, ante la galopante desigualdad social, ante el deterioro de nuestro medio ambiente (fiel reflejo de la ausencia de medidas para atajar los graves efectos del cambio climtico), y ante cientos de causas ms que da a da contribuyen a hacer de nuestra patria un sitio peor donde vivir. Por cada causa injusta a nuestra patria, a nuestra gente, a nuestra ciudadana, una bandera en un balcn. Nos van a faltar balcones. Y banderas!

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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