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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2017

Independencia catalana: por una federacin ibrica de repblicas socialistas

Guillermo Almeyra
Rebelin


El derecho democrtico a la autodeterminacin nacional implica el derecho a la independencia y debe ser defendido por todos los demcratas. La independencia de los dominados y oprimidos es al igual que la descolonizacin necesaria y hay que defenderla incluso si su direccin est en manos de la burguesa de la nacin colonizada.

El capitalismo, en su forma mundializada actual, con los medios electrnicos de comunicacin y gigantescas migraciones internacionales e internas en cada Estado, destroz las fronteras de los Estados-nacin y acab con los Estados con base tnica y lingstica que hoy tienen enormes minora pertenecientes a otras etnias y con otras lenguas y religiones.

Los Estados actuales plurinacionales y pluriculturales o asimilan rpidamente a las minoras mediante una amplia democracia antirracista, antixenfoba e igualitaria o siguen siendo crceles de pueblos inviables cuando todas las paredes del Estado-crcel se agrietan impactadas por el capitalismo mundial actual.

La defensa de las lenguas locales es un intento desesperado por impedir que el capitalismo, con su tecnologa uniformada, aniquile las viejas tecnologas culturales de todo tipo que formaron los pueblos colonizados y existen formas civilizadas de unificacin de pequeas minoras en un Estado: por ejemplo, la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas, federadas y con derecho de autodeterminacin, fue real en tiempos de Lenin antes de convertirse en una ficcin con Stalin, y Suiza, que feder y concentr sus cantones y tiene cuatro lenguas oficiales, es otro ejemplo.

La independencia catalana, por lo tanto, debe ser defendida por todos y sobre todo por la izquierda en Espaa, porque el carcelero heredero del franquismo oprime a vascos, gallegos, valencianos, andaluces y a todos los trabajadores y demcratas del anacrnico reino de un Borbn puesto en su trono por Franco contra la voluntad popular.

La gran burguesa catalana desde siempre, como la vasca, forma parte de la gran burguesa espaola y del capital financiero internacional y acepta como su marco el Estado borbnico espaol. Un sector de la mediana burguesa y de las clases medias y una mayora de los trabajadores apoyan en cambio la independencia, que hasta ahora est siendo dirigida por la burguesa media catalana. La existencia en Catalua -que es la regin ms rica y desarrollada del Estado espaol- de una enorme cantidad de inmigrantes de otras regiones o extranjeros no puede ser ignorada.

Tanto la direccin burguesa del proceso independentista como el nacionalismo excluyente cataln traban la independencia pues sta slo es posible mediante una amplia alianza con otros independentismos y con la izquierda democrtica y socialista en el resto de Espaan. Ahora bien, sta es timorata y nacionalista espaola, como Pablo Iglesias, que dice que la independencia catalana es ilegal, como si la Constitucin franquista de 1978 fuera el nico marco legal y como si alguna independencia en la historia mundial se hubiera conseguido sin grandes luchas y movilizaciones ilegales que la conquistaron u obligaron al colonizador a concederla in extremis. Los obreros catalanes deben conquistar todava las mentes y los corazones de sus hermanos espaoles. En cambio, el nacionalismo catalanista est azuzando el nacionalismo espaol y los trabajadores espaoles no ven an a los trabajadores catalanes diferencindose con sus mtodos y sus declaraciones de Puigdemont y la Generalitat y del mando de los Mossos (la polica local) a todos los cuales hay que defender sin duda alguna de la represin franquista pero con los cuales no es posible confundirse.

El nacionalismo de los opresores no se combate con otro nacionalismo por legtimo que ste sea sino con huelgas generales y manifestaciones contra la ocupacin franquista de Catalua que Rajoy lanzar para controlar a los catalanes.

Para encontrar aliados firmes en Espaa y en el mundo el proletariado cataln debe an desplegar sus propias banderas rojas, socialistas, aunque agite al mismo tiempo la de la estrella solitaria. Tambin debe reafirmar que el socialismo es una federacin de libres comunas asociadas, como deca Marx.

La suma de pequeos Estados dependientes del gran capital financiero que domina la Unin Europea es una peligrosa utopa reaccionaria que desatara en Europa la fragmentacin de muchos pases en regiones dirigidas por la extrema derecha, como la Lombarda o el Vneto en Italia. Luchemos en cambio por la Federacin Ibrica de Repblicas Socialistas, en el marco de una Federacin Socialista Europea.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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