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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2017

La justicia colonial y el odio anticataln

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


Ese engendro al que algunos llaman la justicia espaola acaba de ordenar el encarcelamiento de ocho miembros del gobierno cataln. El mismo equipo gubernamental que fue cesado por el rgimen colonial de Madrid. A las acusaciones absurdas, febriles e increbles de rebelin, sedicin, malversacin de fondos pblicos y cohecho, la justicia colonial pudo agregar algunas cuantas ms: infidelidad conyugal, proxenetismo, ejercicio de la prostitucin, venta de drogas al menudeo, abusar sexualmente de la trabajadora (o trabajador) domstica, sodoma, fumar mariguana en pblico, embriaguez consuetudinaria y orinar en la va pblica.

La justicia de la metrpoli no se atrevi a acusarlos de terrorismo, de poner bombas o de pegar tiros en la nuca, porque en Catalua nunca hubo un equivalente de la ETA (Patria Vasca y Libertad). Pero esto ltimo no obsta para arrimar lea a la hoguera del odio anticataln presente en vastas regiones de Espaa y muy vivo en millones de espaoles intoxicados por los medios de comunicacin monoplicos, monrquicos y granburgueses.

Odio anticataln como odio antivasco. Odio irracional, odio sin ms fundamento que los pensamientos y sentimientos supremacistas, espaolistas y finalmente colonialistas. Nada sorprendente si se recuerda que el colonialismo espaol tiene, al menos, 500 aos de existencia. Brbaro y criminal colonialismo histrico que la actual poblacin espaola se niega a reconocer y, por supuesto, a condenar. No comandaba Franco el ejrcito colonial en el norte de frica que se sublev el 18 de julio de 1936 contra la Repblica?

Con base en esa poltica del odio inducido contra los catalanes es que la justicia metropolitana quiere que la poblacin espaola se trague las absurdas imputaciones contra el gobierno autonmico de Catalua, acusaciones tan propias del rgimen franquista que, dicho sea de paso, es aorado y adorado por millones de espaoles, incluidos por supuesto muchos que sin haber nacido en Catalua viven en territorio cataln. Y tambin desde luego por muchos catalanes que viven en su tierra o en el resto de Espaa y en otras geografas.

Colonialismo, franquismo y monarquismo es el trpode que fomenta el odio anticataln hoy avivado por los beneficiarios del statu quo. Patria es humanidad, deca el Apstol cubano Jos Mart. El mismo personaje, vale la pena recordarlo, que en el siglo XIX dirigi la guerra necesaria contra los ejrcitos colonialistas espaoles para liberar a los cubanos del yugo peninsular.

Por qu, sensatamente, un castellano, un gallego, un vasco, un andaluz o un canario tendran que odiar a un cataln? No hay razones. Son odios creados, inducidos y fomentados. Patria es humanidad. Odiar a una nacin, a una etnia, a una poblacin cualquiera es odiar a la humanidad.

Odiar a los catalanes o a los vascos es tan absurdo e injustificable como si en Mxico odiramos a los mixtecos o a los zapotecos o a los mayas o a los triquis o a los yaquis. Tan absurdo como odiar a los negros o a los pieles rojas o a los hispanos en Estados Unidos. Y tan insoportable como el odio que en evidente criollismo muchos chilenos sienten por los mapuches.

Si la justicia colonial espaola tuviera algo de justicia no se habra atrevido a inventar cargos tan antijurdicos y absurdos a ciudadanos que slo aspiran a decidir por s mismos su destino. Se ve que el colonialismo en Espaa, en expresin muy castellana, goza de cabal salud.

Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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