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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2017

El ensayo cataln

Antonio Jos Gil Padilla
Rebelin


A la vista del cariz que en los ltimos aos ha ido tomando el proceso independentista en Catalua, un deseo de segregacin que se viene repitiendo a lo largo de la historia, hemos dedicado parte de nuestro anlisis a la situacin catalana, ahora que esos anhelos vuelven a aparecer con un masivo apoyo popular. Particularmente, son tres artculos los publicados en diferentes medios. Por orden cronolgico son estos: El asunto cataln: de aquellos polvos estos lodos (enero de 2016) y, en estas ltimas fechas, otros dos: Catalua, vctima de la ineficacia y de la obstinacin y Cumplir las leyes.

Estos son algunos prrafos entresacados de esos tres artculos, escritos antes de desencadenarse los hechos que han tenido lugar desde el da 28 de octubre, en concreto: la confusa declaracin unilateral de independencia (DUI) y la inmediata aplicacin del artculo 155 de la Constitucin, aprobado previamente en el Senado.

Catalua ha estado reivindicando la independencia desde el siglo XIV. En 1716, a raz de la guerra de Sucesin, Felipe V, tras la promulgacin del Decreto de Nueva Planta, derog las leyes y las instituciones catalanas. Catalua, con idas y venidas, ha mantenido la autonoma, a saltos, durante un largo periodo de tiempo, pero, segn las investigaciones de expertos historiadores, Catalua nunca ha sido legalmente independiente.

Pensamos que la peticin popular de independencia tiene un carcter emocional, y que esto no es una reivindicacin por razones econmicas o sociales.

El problema se ha enquistado porque el actual sistema socioeconmico y este modelo poltico "pseudodemocrtico" no tienen una respuesta, que no sea violenta, cuando se enfrentan dos poderes, en este caso polticos.

Quiero decirles a los promotores de la iniciativa independentista que nunca se ha conquistado la segregacin o la independencia sin el uso de la violencia. Tampoco se ha derrotado a un sistema econmico y social a travs de las urnas.

A partir de la fecha sealada, 28 de octubre, el ingenuo ciudadano ha podido observar, atnito, que despus de tanto tiempo, de tantas acciones por parte de los independentistas, de las masivas movilizaciones, el asunto ha reventado como un globo, quedando todas esas manifestaciones en agua de borrajas. Algo que nos resulta sospechoso y nos invita a la reflexin y a la inferencia atrevida de lo que podra ser algo muy diferente a la farsa que nos han querido vender. Algo que podra formar parte de un plan de mayor alcance, como tratar de explicar de la mejor forma posible.

Al margen de los acontecimientos que, de una u otra forma, estamos viviendo, o a los que estamos asistiendo desde la distancia, por desconfiar de la autenticidad de los hechos, nos atrevemos a adentrarnos en este asunto, en forma de ensayo, de lo que podra ser lo que definimos como el ensayo cataln, por sospechar, y slo sospechar, que se trata de una tapadera para alcanzar otros objetivos diferentes a la mera represin frente a la reivindicacin secesionista.

Emplearemos aqu el trmino ensayo un en doble sentido: en lo que podra ser una experiencia poltica con unos fines muy distintos a lo que nos han mostrado, y, por otro lado, en la forma de atajar el problema desde mi ptica personal. Una manera de abordarlo menos cientfico que el anlisis, pero como una forma ms libre de aproximarnos al conflicto, a sus consecuencias, a las intenciones, a sus races y a los elementos ms oscuros que han podido entrar en juego. En el ensayo, el pronstico es ms arriesgado que en el anlisis, pero tiene la ventaja de que el rango de libertad con el que se expresa permita descubrir lo que permanece intencionadamente oculto.

El ensayo

Como dijimos en alguno de los artculos citados, mientras los polticos catalanes hacan y deshacan a su antojo, el poder econmico permaneca inerte. Pareciera que no se tomaban en serio ese Procs, pensando que la sangre no llegara al ro. Algo que alimenta nuestras sospechas. Una vez que el llamamiento a las urnas el primero de octubre moviliz a ms de dos millones de personas, debieron creer que el asunto apuntaba maneras. El asunto, a modo de ensayo, se les iba de las manos. Es entonces cuando comienza un ejercicio de presin, desplazando las sedes de las empresas ms potentes fuera de Catalua, haciendo buena la mxima, que alguna vez he expuesto, segn la cual cuando (la clase dominante) barrunta que su poder puede quebrar, no dudan (sus agentes) en tomar medidas desorbitadas y desproporcionas a los efectos que algunos acontecimientos pudieran producir. Aunque la medida se limita a eso, a ejercer presin, porque las instalaciones y la produccin siguen en su lugar de origen. Sin embargo, eso es una buena seal para el Gobierno de Rajoy, lo que le reforz en su posicin de acoso y derribo.

Pero el asunto no est cerrado y podra ser que las intenciones del ensayo, en las que nos centraremos a continuacin, no resulten como se espera. En expresin vulgar: es posible que la herida se cierre en falso. Los grupos ms reaccionarios, incluido el PSOE, tienen puesto el punto de mira en las elecciones convocadas para el da 21 de diciembre, en la creencia de que ganarn, y cerrar el asunto. Y si no ganan?

Cabra pensar que los polticos catalanes, con o sin su anuencia, han sido utilizados para llevar a cabo el juego.

Lo que se persigue

Podra ser que el poder econmico, la oligarqua, haya utilizado ese deseo independentista de los catalanes para comprobar hasta qu punto los ciudadanos son capaces de soportar cambios que degrade an ms la actual situacin y crear un nuevo modelo poltico aplicable al Estado en su conjunto que sustituya al vigente, totalmente agotado. El enfrentamiento a la intencin secesionista permitira cerrar filas en torno al nacionalismo centralista de todos los partidos que se autodefinen como constitucionalistas (PP, PSOE y Ciudadano). La adhesin incondicional del PSOE a las medidas represivas del PP en Catalua parece una medida orquestada para recuperar el bipartidismo, pero en este caso no se tratara de la alternancia cada dos o tres legislaturas. Descartado el apoyo nacionalista al partido ms votado, como ha venido siendo habitual en aos anteriores, la estrategia democrtica consistira, a partir de ahora, en la consolidacin de una sola opcin al estilo alemn participada, de una u otra manera, por PP y PSOE. La iniciativa ya estaba en marcha porque, como una pieza ms del plan, en la actualidad el PP gobierna gracias al apoyo de los falsamente llamados socialistas.

Este nuevo modelo se traducira en una democracia autoritaria (flagrante contradiccin) que protegiera a los actuales corruptos y ocultara la corrupcin futura.

De esta manera, el raqutico panorama poltico, desconfigurado el esquema izquierda-derecha, quedara as: Un bloque mayoritario PP-PSOE, una dbil oposicin de Podemos e IU, una serie de minoras nacionalistas desarticuladas y un grupo de extrema derecha, dispuesto a apoyar las polticas ms reaccionarias.

A modo de conclusin

Si todo el fenmeno cataln ha sido un teatrillo para propiciar los deleznables fines sealados, lo podremos comprobar en los prximos meses al observar en qu se traducen las desmedidas acusaciones y las penas solicitadas por la fiscala a los dirigentes catalanes. De momento, es sorprendente que los grupos polticos derrotados, que rechazan las medidas del artculo 155 de la Constitucin, hayan anunciado que se presentarn a esas elecciones que se han convocado al amparo del citado artculo.

Sea una cosa o sea otra, sea un ensayo para cambiar el escenario poltico para seguir protegiendo a la oligarqua, o sea el fruto de unos polticos oportunistas que quieren su propio reino de taifa, las vctimas son las de siempre: el pueblo llano, engaado y manipulado al que le han arrastrado por la va de las pasiones, como si de una disputa futbolera se tratara. La frustracin y el desengao van de la mano y ya no causan mella en una sociedad demasiado castigada. Los desaprensivos polticos de uno u otro bando, independentistas o inquisidores, deberan ser castigados con el mejor instrumento a nuestra disposicin: la abstencin. Pero mucho me temo que en diciembre las urnas se llenarn aunque los elegidos sigan siendo nuestros verdaderos enemigos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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