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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2017

El fantasma de la independencia

Jaume Reixach
El triangle


La Repblica Catalana que se han sacado de la manga Carles Puigdemont y Oriol Junqueras es una fantasmada. La resolucin aprobada el pasado viernes 27 en el Parlamento fue papel mojado y la proclamacin oficial de la independencia no consta en el DOGC ni en el BOPC. La bandera espaola no ha dejado de ondear en el Palau de la Generalitat, ni siquiera en el lapso de tiempo que pas antes de que el presidente Mariano Rajoy anunciara la entrada en vigor del artculo 155 y la destitucin del gobierno cataln, entre otras medidas adoptadas en la reunin extraordinaria del consejo de ministros.

Yo ya vengo explicando desde hace muchos aos que el procs es un monumental tongo poltico que no tiene por objetivo la declaracin de la independencia -absolutamente inviable en el marco de la Unin Europea (UE)- sino presionar y asustar al gobierno de Madrid con una doble finalidad, como ya pas con las movilizaciones en la calle a raz de la querella criminal por la quiebra de Banca Catalana (1984): conseguir que se pare la persecucin judicial por los casos de corrupcin que afectan al ncleo duro del soberanismo (caso Pujol y caso 3%, principalmente) y contra los mximos dirigentes del movimiento (Artur Mas, los Jordis, Carme Forcadell...); y pescar un buen puado de peces para aadirlos al saco y, si se tercia, una reforma de la Constitucin espaola del 1978 para blindar las competencias ms emblemticas de la Generalitat.

Que la independencia de Catalua es una gigantesca obra de teatro -creada por unos genios de la prestidigitacin y del marketing, con un gran presupuesto a su disposicin- lo han pillado enseguida las antenas diplomticas de las principales potencias mundiales. No slo la UE, en la medida que si triunfa la secesin de Catalua puede desencadenar un letal efecto mimtico que desmontara el edificio comunitario. Incluso pases que, objetivamente, podran estar interesados en desestabilizar y debilitar el proyecto europeo, como los Estados Unidos de Donald Trump, la Rusia de Vladimir Putin o la China de Xi Jinping, han valorado que esto no es serio y se han pronunciado explcitamente en contra de la supuesta independencia catalana.

El desastre es total y el ridculo es espantoso. Pero los promotores del procs s que han conseguido una cosa: que, a partir de ahora, Catalua sea un lugar poco fiable donde no es aconsejable hacer inversiones en proyectos de largo recorrido, como por ejemplo los industriales. El fantasma de la independencia se pasea arriba y abajo del pas y asusta a las criaturas y ya se sabe que no hay nada ms miedoso que el dinero. No hay una aduana en el Ebro, pero hemos creado una frontera invisible que ha convertido Catalua en un territorio spero, desagradable y antiptico, que no apetece ni visitar ni conocer ni, mucho menos, hacer negocios.

No tenemos independencia, pero tenemos un montn de independentistas que no estn dispuestos a renunciar a su sueo y que disponen de importantes resortes de poder institucional, como por ejemplo la mayora de ayuntamientos, los consejos comarcales y las cuatro diputaciones. Esto, ahora que han perdido el control de la Generalitat, les da una slida base de financiacin para mantener viva la llama de la secesin del Estado espaol. No se rendirn y eso es legal y legtimo.

Pero los efectos devastadores que esta desestabilizacin permanente tiene sobre la economa cotidiana y real de las empresas y de la gente no pararn y empeorarn. Catalua, con una Repblica a medias, ya se ha convertido en una zona altamente inestable del planeta donde el futuro a corto plazo est lleno de interrogantes y donde no es aconsejable enterrar ni un euro. De momento, los independentistas han sido derrotados por Mariano Rajoy con la aplicacin del artculo 155. Pero, que pasar si el bloque secesionista gana claramente las elecciones del 21-D? O las prximas municipales y europeas? O mantienen la agitacin al mximo con la esperanza de ser independientes de aqu a 20 aos? Incertidumbre y ms incertidumbre.

La pervivencia del proyecto independentista nos lleva, inexorablemente, a la ruina colectiva. Si este es el camino que han elegido los cerebros que dirigen la masa estelada y es lo que la gente vota mayoritariamente, ellos sabrn qu hacen, pero, al menos, que lo digan claramente: queremos destruir Catalua y que los catalanes nos muramos de hambre y emigremos.

Jaume Reixach. Periodista de vocacin y, por eso mismo, fundador y editor de EL TRIANGLE desde 1990. Militante de la causa por un Mundo mejor.


Fuente: http://www.eltriangle.eu/es/notices/2017/10/el-fantasma-de-la-independencia-9279.php


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