Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2017

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI
Hay pocos historiadores 'contemporanestas' que hagan una verdadera historia desde abajo

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Doctor en Historia Moderna por la Universidad de Salamanca, donde el pasado mes de abril present su tesis sobre el fuero universitario en el periodo Barroco, Gustavo Hernndez Snchez ha sido miembro del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contempornea de esta Universidad como contratado FPU y ha mantenido siempre una preocupacin fundamental por la teora y la divulgacin del conocimiento histrico, elementos que considera necesarios para acercar su trabajo a la sociedad. Es miembro co-fundador del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

Nuestra conversacin se centra en el libro indicado que ha sido editado por Visin Libros, Madrid, 2017.

Nos centramos en el captulo IV de su libro: "La tradicin marxista en la encrucijada del siglo XXI". Advierto al lector/a de nuevo que voy a tener que dejar muchas preguntas en el tintero. Nos comentas la cita de Gramsci sobre "crear una nueva cultura" con la que abres el captulo? 

Mi interpretacin de la cita sera la de la dimensin colectiva necesaria de la cultura. En un momento en el que se fomenta el individualismo (Marcuse habl acertadamente de hiperindividualismo) creo que cualquier respuesta intelectual desde la izquierda ha de ser colectiva. Tendemos a creer que una personalidad excepcional va a salvarnos del caos en el que se ha convertido el mundo. No creo que una sola persona disponga de la capacidad para ofrecer respuestas a los mltiples problemas que ofrece el presente.

Citas, con acuerdo si no he ledo mal, las tesis crticas de Peter Burke. Nos puedes hacer algn resumen? 

Podramos decir que Burke no es un autor crtico. Es un gran historiador, pero un historiador que no destaca por sostener en su obra una perspectiva crtica como la que nosotros defendemos. Sin embargo, ha sido de los pocos que ha sabido integrar y normalizar cuestiones que planteaba la crtica postmoderna a sus trabajos, que son, por otro lado, de una calidad excepcional.

Recuperas el pensamiento existencialista, en concreto Camus. Cmo enlazas esas reflexiones con nuestra situacin? De verdad que, como apunta Camus, slo es posible enumerar, ya no describir, las apariencias? 

Creo que el existencialismo es clave para definir las sociedades del presente. En este sentido, Camus puede ayudarnos a comprender que nuestra existencia quiz no tenga una dimensin trascendental, esto es, nos invita a abandonar cualquier posicionamiento metafsico, por ejemplo, en torno a las ideas teleolgicas sobre las que debatamos en la anterior entrevista sobre el Progreso o el fin de la humanidad. Creo que este es el sentido nihilista que aplico a mi forma de pensar, distancindome de la interpretacin al uso segn la cual los nihilistas no puedan creer en la revolucin. Ese es tambin, en esencia, el sentido de la idea de la muerte de Dios en Nietzsche o, al menos, as lo interpreto yo. Pero esta dimensin es mucho ms cruda ya que elimina muchas certezas sobre nuestro papel en el mundo, y nos indica que no se trata de un camino fcil porque estar repleto de dudas y de inseguridades. Puede ser un buen punto de partida para comenzar a construir tanto una nueva cultura como otras formas alternativas de racionalidad.

Afirmas, tomando pie en Raimuno Cuesta, que la historia casi siempre ha sido en buena medida una memoria del poder. No hay muchas falsaciones ya y entre nosotros de esa tesis general? Ests de acuerdo con su crtica a las posiciones relativistas, a las que Cuesta acusa de excesivamente relativistas? 

Para nada. Creo que la historia sigue siendo una Memoria del poder, tambin en la actualidad. El discurso neoliberal est muy presente en la Universidad y, por tanto, tambin en el conocimiento que esta produce. Incluso, en un sentido ms pragmtico, en la propuesta de Universidad que presentan algunos proyectos polticos de izquierdas, especialmente en su forma de sociabilidad, me refiero a la creacin de redes de investigacin y clientelas polticas, etc. Afortunadamente existen buenos ejemplos de historiadores que escapan a esta tendencia, pero no son los ms comunes dentro de la Academia.

Sobre las posiciones relativistas que comentas, es cierto que el postmodernismo ha pecado en ms de una ocasin de ello, y lo sealo en el libro, pero no lo ha hecho menos que otros posicionamientos que se consideran a s mismos ms cientificistas o positivistas.

Hablas tambin, en repetidas ocasiones, de historia hecha desde abajo. Te pongo el ejemplo de dos historiadores de nuestro pas muy conocidos: Angel Vias y Josep Fontana. Hacen o no hacen historia desde abajo? 

No conozco tanto la obra de Vias, pero creo que es una historia eminentemente poltica. No es una historia desde abajo. Tambin lo es la de Fontana. Los dos son buensimos historiadores, sin duda. De este segundo autor dir que su obra s que guarda una carga crtica muy interesante y que se haya bien representada en mi libro. No obstante, podramos decir que se ocupa ms de cuestiones estructurales que afectan al funcionamiento de un capitalismo globalizado. Por el bien del Imperio es, en este sentido, muy recomendable, o El futuro es un pas extrao, quiz ms accesible desde el punto de vista divulgativo. Hay pocos historiadores contemporanestas que hagan una verdadera historia desde abajo. Quiz este papel est recientemente mejor representado en la sociologa histrica, al menos en lo que atiende a la historia del tiempo presente. Conozco el trabajo de algunos profesores en la Universidad Pblica de Navarra como Rubn Lasheras o su discpulo Jorge Tapia, que es miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci y gran amigo mo. Pues bien, estudian, a travs de trabajo de campo, cmo las desigualdades se representan en el espacio urbano o la dimensin sociolgica de las mismas (trabajo, capital cultural, sociabilidad, fenmenos de racismo o desigualdad de gnero, etc.), y para ello se van a los barrios ms desfavorecidos a entrevistar a la gente para desvelar cmo viven, es decir, qu efectos reales tienen estos problemas ms estructurales sobre la cotidianeidad de las personas. Buscan, en suma, elucidar como estas personas interpretan su realidad para posteriormente enmarcar los resultados obtenidos dentro de una panormica ms amplia que apunta directamente al neoliberalismo como un sistema que genera y reproduce desigualdades. En cierto modo eso es hacer historia desde abajo, contar los problemas de la mayora de la gente.

Haces tambin referencia a trabajos de Jos Carlos Bermejo Barrera. Qu es lo que te interesa ms de sus crticas? 

Bermejo Barrera es una excepcin dentro del panorama acadmico, adems de un gran especialista en historiografa, algo que suele ser raro. Y me consta que se lo estn haciendo pagar caro. Literalmente le hacen bullyng. Su postura es muy valiente. Le invitamos hace algn tiempo a Salamanca y nos habl de la existencia de un verdadero "fascismo acadmico", porque realmente pocas veces podemos decir lo que pensamos si queremos publicar en determinadas revistas. Creo que sus tesis no son exageradas. Su crtica al neoliberalismo acadmico imperante en nuestro pas creo que es muy recomendable para pensar sobre el callejn sin salida al que estamos conduciendo a la enseanza superior en nuestro pas, especialmente en su libro La fbrica de la ignorancia. La Universidad del "como s".

Te cito una vez ms: "estamos asistiendo a lo que supone un verdadero ataque ms o menos pensado contra el pensamiento crtico en las instituciones encargadas de la recepcin, difusin y creacin del saber tales como colegios, universidades y centros de investigacin". Nos puedes dar algunos ejemplos de este ataque? 

Es de lo que hablaba hace slo un momento. Creo que estamos tan imbuidos de todo ello que a veces resulta difcil hasta identificarlo. Y es que el discurso neoliberal, como dije, est ya en el ADN acadmico. Y no se libra casi nadie. Durante muchos aos he sido representante en el claustro universitario y consejo de gobierno de la Universidad de Salamanca, casi nueve aos, primero como representante de estudiantes y despus del Personal Investigador en Formacin. Ms o menos desde que empezaron las campaas contra el Plan Bolonia. En todo este tiempo hemos asistido a una estrangulacin progresiva de los fondos que el gobierno destinaba a la cultura en un sentido amplio, pero especialmente a la enseanza superior y a la inversin en I+D+i, que es verdaderamente dramtica. Se ha paralizado la contratacin de profesores universitarios y se ha reducido a la mitad la inversin en I+D+i, lo que ha provocado la denominada fuga de cerebros, que es un autntico exilio de un sector de la poblacin del que no se puede prescindir en una sociedad desarrollada. Amn de otros fenmenos como que progresivamente el personal investigador asociado en las universidades pblicas sea superior al contratado. A m, por ejemplo, me obligaron a pedir un crdito para poder acabar mis estudios y cursar el mster que finalmente me permiti acceder a un contrato FPU para hacer la tesis doctoral. Y esto sucedi, iniciada la crisis, durante el gobierno de Jos Luis Rodrguez-Zapatero. Pero he visto como en estos aos se han quedado por el camino compaeros y compaeras que no son menos brillantes que yo. Recientemente desped a un miembro del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci que se ha ido a trabajar a Inglaterra como contable porque no consigui un contrato FPU, con un nueve y pico de media y otros muchos mritos! Es de locos.

Sin embargo, lo que ms me duele es ver cmo muchos de los colegas que s consiguen acceder a estos contratos se creen el discurso neoliberal de la excelencia y las prcticas que poco a poco se han ido imponiendo como un criterio de seleccin til. De alguna manera llegan a creer que son mejores que los que se quedan por el camino y que el hecho de recibir o no recibir una ayuda forma parte de tus mritos personales. Es terrible. No ven cmo la reforma universitaria est suponiendo una verdadera sangra de la que slo sobreviven las personas con un capital cultural y econmico mayor, y que ya no se trata tanto de un sistema de mritos sino que influyen muchsimos otros factores, pero fundamentalmente socioeconmicos. Es decir, que el acceso a los estudios superiores y a la carrera investigadora en nuestro pas se est consolidando como una cuestin de clase.

Y como no lo ven mal, no se plantean una crtica al conjunto y solamente se preocupan de sus condiciones laborales, que, por otro lado, tambin son nefastas. As, solo se pide cierta continuidad en la carrera investigadora, lo que no estara nada mal, pero creo que no debemos quedarnos solamente en eso. En fin, podra tirarme hablando del tema mucho rato, pero no quiero aburrir. Todas estas cuestiones me llevaron a renunciar de mi responsabilidad como presidente de la Asociacin de Investigadores e Investigadoras no valoradas de la Universidad de Salamanca (INNOVA-Salamanca), asociada a la Federacin de Jvenes Investigadores (FJI).

Citas al insurgente Galeano en varias ocasiones. Me voy un poco del tema pero t entenders. Qu ha significado para una persona joven como t el movimiento zapatista? Por qu crees, por cierto, que Galeano ha ledo a Benjamin? 

Creo que podemos considerar a Galeano como uno de los grandes filsofos de nuestro tiempo, al menos desde mi punto de vista. No slo por su forma de contar las cosas, sino por la dimensin profunda de su pensamiento. Se le lee poco, especialmente en Espaa, y muchas veces no se le acaba de entender. De alguna manera seguimos con el clich sobre el zapatismo, como una especie de guerrilla romntica que renuncia a tomar el poder y todas estas cosas que se dicen: que si es un proyecto irrealizable (como si nosotros pudisemos darles lecciones, decirles qu es lo correcto y lo que tienen que hacer, con la que tenemos), etc. Y, por el contrario, pocas veces nos hemos acercado a comprender qu se nos dice desde este rincn remoto del planeta. Galeano interpela constantemente a la cultura occidental y al egocentrismo eurocntrico de la izquierda, una crtica que aqu sienta muy mal. Y por eso es un autor incmodo. Creo que plantea una nueva sntesis en la que no es necesario hablar de la izquierda o del postmarxismo como interpretan algunas personas aqu. l siempre lo deja claro, su propuesta se encuentra abajo y a la izquierda, ms all de viejas divisiones entre comunistas, anarquistas y otros movimientos sociales, esas querellas que no nos permiten avanzar. Suele utilizar la metfora del gatoperro, cuando le preguntan si es ms un gato o un perro. Llegar a comprenderle es llegar a comprender la dimensin de lo que plantea, y est visto que poca gente est dispuesta a aceptar una crtica tan trascendental, as como a abandonar algunas divisiones profundamente enquistadas y otros miedos que nos paralizan.

Citas tambin a Negri y su propuesta de construir una nueva racionalidad. En qu consistira esa nueva racionalidad? Es un proceso en construccin an no definido? Si fuera as, nos sealas algunas de sus caractersticas? 

Por el momento solo podra decir que el neoliberalismo nos est ganando la partida en la construccin de esta nueva racionalidad, y no apunta a que sea nada bueno (si hubiese que seguir una hipottica lnea de Progreso). Muchos de los planteamientos de la postmodernidad, reflejados en los escritos de Bauman y otros autores, as nos lo hacen ver. La serie televisiva de Black Mirror es excepcional a la hora de alcanzar a vislumbrar hacia dnde nos puede llevar el desarrollo de esta racionalidad neoliberal. Muy recomendable para reflexionar.

No tengo ni idea de cmo podra funcionar una nueva racionalidad de izquierdas o alternativa a esta otra en las sociedades occidentales, pero sobre todo, no tengo ni idea de cmo se podra poner en marcha. Y me atrevera a decir que el que te diga que tiene alguna clave probablemente est mintiendo. Pero los ejemplos sobre las revoluciones zapatista o del kurdistn s podran darnos alguna pista: una racionalidad definitivamente feminista, integradora. Una racionalidad que apueste por la solidaridad entre las personas pobres, como decamos antes, abajo y a la izquierda, etc. Dicho as suena todo muy bien, pero, como digo, lo difcil es ponerse manos a la obra.

Lanzas una pregunta al final de la pgina 160 del libro: cul ha de ser el papel de la historia y de los historiadores en el presente? Te pregunto sobre ello a continuacin. 

Cuando quieras.

***

Nota de edicin

Las anteriores entrevistas pueden verse en:

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI. "Entiendo la postmodernidad como la lgica cultural del capitalismo avanzado (como lo entienden autores como Fredric Jameson)" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=23207

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI (y II). "Reivindicar el pensamiento utpico me parece muy necesario en un mundo el que muchas personas se empean en decirnos que no existen alternativas" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232355

"Creo que Zizek forma parte -sigo a Judith Butler- del resurgir de la ortodoxia dentro de la izquierda"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232664

"Edward Palmer Thompson es un autor que s supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233019

"Csar Rendueles, entre otros autores jvenes, supone un soplo de aire fresco en todo el panorama acadmico" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233250

"El marxismo no puede ser una certeza en el sentido metafsico". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233462

"Bourdieu debera de ser un autor obligatorio en las escuelas de formacin de todas las organizaciones polticas de izquierda" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233832

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter