Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2017

La maniobra del poder saud podra daar a los palestinos

Omar Karmi
Electronic Intifada

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Mahmoud Abbas se rene con el Rey Salman en Riad, el 7 de noviembre Imgenes de Thaer Ganaim APA

El impetuoso intento del prncipe de de Arabia Saud Mohammad bin Salman de consolidar el poder en el pas y afirmar la supremaca en el extranjero tendr repercusiones a lo largo y a lo ancho.

Algunas de estas se sentirn en Palestina, donde un inestable acuerdo de reconciliacin ofrece la mejor esperanza en mucho tiempo de un alivio para dos millones de palestinos en Gaza despus de 10 aos de aislamiento impuesto por Israel y Egipto.

Un peligro de las repercusiones de Riad es que se podra deshacer la piedra angular ms importante de cualquier reconciliacin exitosa: la apertura del cruce de Rafah, el nico acceso al mundo exterior para la gran mayora de los palestinos en Gaza.

El cruce en la frontera entre Egipto y Gaza se ha cerrado, salvo raras excepciones, durante los ltimos cuatro aos.

Sin tal apertura no habr ventajas para Gaza y ningn incentivo para la reconciliacin.

El lunes por la noche Mahmoud Abbas, el lder de la Autoridad Palestina, realiz una visita inesperada a Riad para conversar el martes con el rey Salman de Arabia Saud, haciendo sonar las campanas de que podra ser el prximo candidato a remover despus de que Saad Hariri anunciara su renuncia como primer ministro del Lbano desde la capital saud.

Pero Abbas no anunci su propia renuncia, al menos no todava. La agencia oficial de noticias palestina WAFA solo inform de que los dos discutieron los esfuerzos de Estados Unidos para revivir un proceso de paz con Israel y los esfuerzos de reconciliacin palestinos, sin detalles.

Profeca autocumplida

En ambos temas Riad podra tener un gran impacto. Mohammad bin Salman -o MBS, como se lo menciona a menudo- parece haber causado una gran impresin en el presidente estadounidense Donald Trump, quien no dud en tuitear su apoyo para la redada del sbado de la realezade actuales y antiguos funcionarios del Gobierno.

El Rey Salman y MBS "saben exactamente lo que estn haciendo", escribi Trump, sugiriendo que Washington est detrs de lo que sea que est haciendo el liderazgo de Arabia Saud.

Y sea lo que sea el objetivo final parece ser Irn, durante mucho tiempo un espantajo en el conflicto del Golfo que, aunque totalmente evitable, se est convirtiendo rpidamente en una profeca autocumplida.

De hecho Riad dijo el martes que Tehern podra ser culpable de un "acto de guerra" por un ataque con misiles a la capital saud durante el fin de semana reivindicado por el grupo hut de Yemen, con quien Arabia Saud ha estado en guerra desde 2015. Eso marca una escalada seria y no est claro lo que suceder en delante.

Arabia Saud afirma que los huts son representantes de Irn.

Yemen aparte, Arabia Saud ha evitado tradicionalmente los enfrentamientos militares directos. El modelo que generalmente se sigue es el de Siria, donde Arabia Saud financi a una serie de grupos que luchan contra el ejrcito del pas en un esfuerzo, ahora aparentemente fallido, de derrocar al presidente Bashar al-Assad.

El hecho de que no se haya derrocado a Assad, quien ha sido respaldado hasta la saciedad por Irn, es una de las razones por las cuales los temores del Golfo sobre el poder iran estn llegando a su punto mximo. Ahora la alianza de Irn con Siria es ms fuerte que nunca. La influencia iran en Irak ya se haba expandido drsticamente gracias a la invasin estadounidense de 2003 que derroc a Saddam Hussein, un sun, y abri el camino para que la comunidad mayoritaria chita ejerciera el control.

Y en el Lbano, Arabia Saud aparentemente ha concluido que Hariri no logr frenar el poder de Hizbul, el partido poltico chi y elmovimiento de resistencia que expuls a Israel del sur de Lbano en 2000 y frustr su invasin en 2006.

Por lo tanto, la llamada "media luna chita" contra la que advirti el rey de Jordania, Abdullah, poco despus de la invasin de Irak liderada por Estados Unidos en 2003 parecera, al menos a los ojos del Golfo, convertirse en realidad.

El enemigo de mi enemigo

En su enorme miedo a Irn, Riad ha hecho una causa comn con Israel -para quien Irn ha sido una constante china en el zapato- y en un momento propicio para ambos. Despus del intento del expresidente estadounidense Barack Obama de distender las tensiones mundiales con Irn a travs del acuerdo nuclear de 2015 -sobre las cabezas de la oposicin israel y del Congreso- Trump ha tomado la direccin opuesta.

Ahora corresponde a un Congreso de Estados Unidos abrumadoramente a favor de Israel decidir cunto podr EE.UU. suavizar el trato.

Eso a su vez, en el peor de los casos, podra volver a poner en marcha un programa nuclear iran que podra desencadenar un ataque militar israel, algo que se debati regularmente antes de que se firmara el acuerdo de 2015.

Si Arabia Saud busca la guerra con Irn, quin mejor para luchar por ella?

A corto plazo, mientras tanto, Riad quiere asegurarse de que nadie se pase de la raya y, abierta o encubiertamente, construya relaciones con Irn o se desve de los dictados regionales saudes, razones por las que, junto con los Emiratos rabes Unidos, han condenado a Catar al ostracismo.

Y es la razn por la cual la reconciliacin palestina tambin podra estar ahoraen riesgo.

Uno de los principales escollos para la unidad palestina es la cuestin del ala militar de Hams. A principios de octubre, y antes de que se firmara un acuerdo preliminar de unidad en El Cairo el 12 de ese mes, un alto funcionario de la Autoridad Palestina dej saber que Abbas se opondra a cualquier "modelo Hizbul" para Gaza.

Con esto quiso decir que no aceptar que Hams mantenga su ala militar, las Brigadas Qassam o cualquier arma no integrada en los servicios de seguridad palestinos oficiales, y que no podra haber financiacin de poderes externos que no pasaran por el Gobierno oficial.

El primero, y por extensin el ltimo, es completamente inaceptable para Hams, que ha acordado que coordinar cualquier accin militar con el movimiento Fatah de Abbas, pero rechaz de plano el desmantelamiento de las Brigadas Qassam.

A mi manera o fuera

Tan feroces fueron los desacuerdos que los mediadores egipcios convencieron a ambas partes de posponer las conversaciones sobre el tema para luego llegar al acuerdo preliminar.

De hecho las seales de reconciliacin hasta ahora no se ven muy bien. Hams ha hecho la mayor parte del operativo, cercando a los militantes salafistas y construyendo una zona de amortiguacin para Egipto, desmantelando su estado administrativo para entregar los deberes de gobernanza al Gobierno con sede en Ramallah, que tambin se hizo cargo de cruzar hacia y desde Gaza.

A cambio Hams hasta ahora no ha recibido nada. No ha habido apertura de cruces, la condicin sine qua non de cualquier acuerdo. Y Abbas todava se niega a levantar las sanciones contra Gaza que fueron impuestas en abril y que sumieron a la Franja en una crisis cada vez ms profunda.

Y con Riad ejerciendo su influencia el problema podra ser ms tenso. Altos lderes de Hams viajaron a Irn el mes pasado despus de que se firmara el acuerdo preliminar, sin duda una seal para Abbas de que el movimiento estaba decidido a mantener sus propias relaciones con el mundo exterior, incluso despus de la prdida de Catar, que durante aos ha sido el principal respaldo financiero.

Pero si Arabia Saud contina con el enfoque de "mi camino o fuera", esas relaciones sern un anatema para Riad, que presionar a Abbas para que rompa la reconciliacin y que las consecuencias sean condenadas.

Hams est arrinconado, pero solo puede ceder hasta aqu. Abbas no tiene adnde volverse, el destino del proceso de paz, la primera y la ltima estrategia de Abbas -ahora en manos de Trump, Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, enviado al Medio Oriente y aparente confidente secreto de MBS- y por supuesto de Benjamin Netanyahu, el primer ministro israel.

Ese es un cuarteto que est en deuda. Y a fin de cuentas, a menos que las intenciones de aliviar las tensiones en el Sina triunfen en El Cairo de alguna manera, dos millones de palestinos en Gaza pueden perder. Nuevamente.

Omar Karmi es excorresponsal de Jerusaln y Washington DC para el peridico The National.

Fuente:https://electronicintifada.net/content/how-saudi-power-play-could-hurt-palestinians/22221

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter