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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2017

Sainetes, bananas, bruselosis y somalilands

Augusto Zamora R.
Rebelin


Se pregunta uno si, en todo este sainete montado en torno y contra Catalua, alguien se tom la molestia de repasar algn manual de Derecho Internacional o, siquiera, un libro bsico de historia del ltimo siglo. Viendo los resultados, cabe pensar que no, pues hacer ms el ridculo es imposible y ser ms bananero tampoco, con perdn de las bananas, tan ricas en potasio, ese mineral que primero se pierde haciendo deporte intenso. Crece uno tan condicionado en ciertos prototipos que cree que ponindose traje y corbata se hace la persona inteligente y que quien accede a cargos pblicos lo hace porque es listo, pero no. Visto lo visto (y lo que falta por ver), es cierto el refrn de que la mona, mona se queda aunque se vista de seda -o de poltico- y ese otro, de que el hbito no hace al monje. Que burros hay que aciertan por casualidad, pero que, flautas aparte, en la realidad de las cosas lo burros hacen burradas y los intiles, inutilidades.

193 Estados forman las Naciones Unidas y ninguno de ellos admite que una regin, rea, departamento o comunidad pueda, alegremente, declararse independiente por sus verendas partes, sea haciendo pirmides con urnas o invocando a los dioses manes. Ocurre todo lo contrario. El Derecho Internacional (ms exactamente, Interestatal) es celoso defensor de la soberana estatal y reconoce el derecho inalienable repetimos, inalienable- de cada Estado a preservar su integridad territorial recurriendo a todos los medios, incluyendo la fuerza si es menester, como ocurri en el Congo con la secesin de Katanga (1960), en Nigeria con la de Biafra (1967-70) o la de Chechenia, en Rusia (2009). Slo iluminados y analfabetos desconocen esta norma cardinal, la misma que ha dictado que no se reconozca la independencia de Osetia del Norte ni la de Abjasia, por ms que Rusia quiera y desee. Misma norma por la que Espaa rehsa reconocer la independencia de Kosovo, impuesta a sangre y fuego por la OTAN, hecho que abra las puertas al infierno secesionista que ha anegado de sangre Europa durante dos siglos. Se aclara que las secesiones de Katanga y Biafra fueron promovidas por la CIA y empresas transnacionales, como parte del peor periodo de la Guerra Fra entre EEUU y la URSS.

Tambin deberan saber que proclamarse independiente, soberano y pituitario no basta para nacer como Estado, pues los Estados existen como tales Estados porque los dems Estados todos a una o una vasta mayora- deciden reconocerlos como tales, tengan o no base material y humana cierta o presunta. Hasta 1971, por imposicin de EEUU, la intrascendente isla de Taiwn ocup el lugar de China en NNUU, resultando que una isla diminuta y ttere ocupaba la silla de una potencia de 9 millones de kilmetros cuadrados, incluso en el Consejo de Seguridad, pues no se reconoca a la China real. Hay quince territorios en el mundo que son independientes de facto e inexistentes de iure, como Puntlandia, Somaliland, Transnitria, Alto Karabaj o la Repblica Turca del Norte de Chipre. No se les reconoce como Estados porque los Estados existentes los consideran parte de un Estado reconocido, aunque ese Estado reconocido no pueda imponer su autoridad sobre esos territorios. Para NNUU y la comunidad internacional que son lo mismo- Transnitria es parte del Estado soberano de Moldavia, el Alto Karabaj de Azerbaiyn y Puntlandia de Somalia, aunque Somalia, como Estado, haya desaparecido. Puede ocurrir lo opuesto, que se reconozca como Estado a un ente que no lo es porque otro lo ocupa, como ocurre con Palestina, que no tiene independencia, ni soberana, ni justicia y donde sus ciudadanos son pasto de perros para los israeles.

La bufonada perdn si alguien se ofende, pero el adjetivo es correcto- de proclamar la independencia unilateral de Catalua fue acto ms propio de un circo que no de una comunidad, regin, ente o poltergeist de un pas que pasa por ser rico y serio y que, al final, ha resultado ser lo uno muy desigualmente-, pero no lo otro. Antecedentes haba en cantidad suficiente para darse cuenta de la ftil charada, pero daba igual. En la realidad de las cosas, no ha hubo un acto poltico en el sentido exacto y preciso, del trmino-, sino algo ms prximo a lo que se llamaba, tiempo atrs, locura colectiva o enfermedad psicognica masiva, es decir, la propagacin como peste de un trastorno de carcter psicolgico entre sectores importantes de una comunidad humana, que le hace perder el contacto con la realidad e imaginarse mundos, monstruos o parasos que slo existen en su delirio. Cmo explicar de otra manera que tanta gente terminara creyendo o tomndose en serio algo que nadie, nadie, nadie, salvo sus predicadores, pontfices y chamanes, daban por viable? La Unin Europea, conjunta y separadamente, EEUU, Rusia y todo gobierno preguntado al respecto respondieron con un NO rotundo al reconocimiento de Catalua como Estado independiente, hecho suficiente en s mismo para que se detuviera el circo y los interfectos recobraran la cordura. Porque, careciendo de reconocimiento internacional y sin posibilidad ninguna de obtenerlo a santo de qu seguir con un sainete que no iba a ninguna parte, salvo al ridculo ms intil, a la mofa y a la befa, adems de al conflicto social y al descalabro econmico?

Estos fenmenos, visto el caso espaol, resultan ser altamente contagiosos, pues, al final, casi toda Espaa se tom en serio el esperpento, en primer lugar el gobierno. Enviar a las fuerzas de orden pblico a reprimir las votaciones del 1-O fue demostracin de que la locura colectiva se pega como la gripe. Si esa jornada electoral careca de validez, a santo de qu seguirle el juego? Fue caer en la trampa y, ridculo entre los ridculos, la intervencin policial termin dndole relevancia a algo que no lo tena, pues sin palos ni garrotes el 1-O hubiera pasado con ms pena que gloria, pero ya lo deca Einstein, que hay dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana. Favor maysculo le hubieran hecho al pas si hubieran declarado feriado policial el 1-O. Ahora van de juicios persecutorios y crceles contra los lderes independentistas, con lo cual, en vez de hacer lo que prudencia manda, que es cerrar heridas, las han hecho en canal, para que sangren, proporcionando mrtires y paladines a la causa, dando la razn a Groucho Marx, de que la poltica es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnstico falso y aplicar despus los remedios equivocados.

Eso, el gobierno. El papel de la izquierda espaola (pero, hay izquierda aqu?) es an ms pattico. Queriendo quedar bien con Dios y con el diablo se ha quedado en el limbo de los insulsos, esos que de tanto querer entender terminan no entendiendo nada. Libre determinacin indiscriminada? Dnde han ledo eso? En el manual de filosofa del derecho de Mortadelo y Filemn? Por favor, si parecen discpulos de Rompetechos! Su capacidad para confundir el culo con las tmporas merece, en el mejor de los casos, el premio IG Nobel, ese que parodia los Nobel y con los que se premian los mayores disparates. No, no hay, no existe, salvo en mentes exaltadas, ningn derecho de libre determinacin indiscriminada. Ese principio naci para luchar contra el colonialismo y se le reconoca a un pueblo entero, a todo un pueblo, no a partes de l. Si se admitiera una libre determinacin ilimitada, al final se terminara creando las repblicas de Ikea, que es una empresa que emboba para vender y que no tiene voz, sino publicidad.

Segn la interpretacin delirante de cierta izquierda al menos, la nica que habla- Catalua tiene derecho de independizarse de Espaa y, en esa lnea, Gerona de Catalua, Figueras de Gerona y as hasta el infinito, es decir, hasta la infinita estupidez humana, que hara que cada ser humano que quiera libredeterminarse se convierta en repblica soberana, reduciendo el mundo al caos. La izquierda, nacida internacionalista y con la lucha de clases por seera en defensa de la humanidad, se ha reducido a s misma al libredeterminismo cateto, simplista y de fondo y forma- retrgrado, pues, convertida en compaera oficiosa del nacionalismo sectario ha contribuido a alimentar el nacionalismo reaccionario. Es as que la derecha anda eufrica paseando banderitas salvapatrias, sabedora que se ha llevado el gato al agua, aunque el gato, al final, termine ahogado. Sepultado el internacionalismo proletario, la izquierda se queda sin anlisis, vaca y vaciada, desdibujada por su incapacidad para presentar una respuesta coherente y firme al nacionalismo sectario. Para tener esa izquierda, mejor que desaparezca y deje sitio a una coherente, razonada y razonable, que sepa ser motor de cambio y esperanza.

Deberamos llorar, pero de indignacin y rabia, ante el alud de estupideces que nos ha anegado y que, vanidad de vanidades, seguir anegando al pas, pues esos mismos que lo han llevado a esta feria de abalorios, simplezas y megalomanas seguirn gobernando despus del 21 de diciembre. Que Dios y el diablo nos agarren confesados y, eso s, por favor, sin banderas, banderines ni gallardetes, salvo los de la solidaridad, la fraternidad, la igualdad y, por encima de todo, los de una razonable humanidad preocupada por el cambio climtico, la corrupcin, los desahucios, las desigualdades cada vez ms rampantes y los desamparados, que esos ni determinan ni son determinados.

Augusto Zamora R. es autor de Poltica y geopoltica para rebeldes, irreverentes y escpticos (Akal, 2016. 3 edicin, noviembre 2017).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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