Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2017

Adoctrinamiento

Juan Rivera
Rebelin


Para definir la prctica poltica ms habitual de la Oligarqua conservadora que desde hace siglos controla los designios de Espaa viene al dedo el concepto dedoble rasero. Llama la atencin que quienes impusieron a todo el pas a travs de los siglos una visin ultrarreligiosa fundamentada en la Biblia y cimentada a sangre y fuego, no fueran capaces en todo ese tiempo de captar la irona encerrada en el ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio que tanto abunda en su libro- gua. Ser por la acumulacin de Mueras a la Inteligencia que encontramos agazapados en los recovecos de nuestra Historia

Y esa diferencia de trato en funcin de que el problema sea "propio" o "ajeno" permite a los muidores del actual Sistema Felipista -fiel continuador del puesto en pie por un Juancarlismo que este noviembre hubiese celebrado el aniversario de la Jefatura regalada por Franco- construir realidades paralelas (y lelos) que entretienen al respetable con ficcin, engao y artificios.

Me explico. Desde todos los confines de la Pennsula se ha clamado contra el maligno Adoctrinamiento enseado en las escuelas catalanas a sus infantes. Al parecer, a golpes de Els Segadors, los transmutan en gremlins recin duchados y no hay esteladas suficientes para cubrir tanto hombro deseoso de portarlas. Ni almacn (all no tienen el cementerio nuclear del Cabril) donde quepa el odio a Espaa que los nois rezuman.

Sin entrar en la veracidad o no de la acusacin (el contenido) merece la pena detenerse en el envoltorio: la idea aireada por todos los medios de difusin de que las protestas expresan la "indignacin colectiva". Para poner a la sociedad hispana frente a su espejo y ver si actitudes similares propias aguantaran bien las miradas.

En principio si no fusemos el pas de la tea, nmero uno mundial (y sin rival) en el arte de churruscar herejes en el quemadero o que en estos momentos ocho docentes de la Seo estn siendo investigados en el Juzgado por incitacin al odio, la ocurrencia inspirara coplas de Carnaval, al ritmo de "dijo la sartn al cazo, no te acerques que me tiznas".

Basta con observar quienes dan pbulo y airean la acusacin. Son los mismos que no ven signos de manipulacin o adoctrinamiento cuando otros infantes de la misma edad y en la misma ciudad portan enseas monrquicas, porque van acompaados -al igual que sus oponentes independentistas- por unos padres que consienten. O aplauden infantiles juras de bandera y desfiles con ropa militar.

Y en nuestra Andaluca admiten que sus hijos en lugar de una inmersin lingstica reciban una zambullida religiosa no limitada a los colegios concertados pagados con nuestros impuestos, impregna tambin a colegios pblicos al ritmo de belenes y pasos procesionales. Ser que el adoctrinamiento tiene un casilla a reservada a judeo-masones-bolcheviques-separatistas y ellos, acostumbrados a cobrar en b, ven lgica cualquier accin aunque los protagonistas sean menores si coincide con su ideario?

Porque en ese caso sera imprescindible abrir un debate sobre lo que cada uno entiende por adoctrinamiento. Nos sorprender lo fino que el magma llamado Derecha Espaola tiene el odo para detectar "misioneros comecocos" y como se metamorfosea en piel de elefante cuando el presunto adoctrinador entra en la categora uno de los nuestros.

Pattica la imagen del PP en el Senado (o era una versin actualizada y a color de las Cortes franquistas?) acusando a Podemos con falsas pruebas, desestimadas una y otra vez en los Juzgados. O el intento de un partido con mil imputados en sus filas cubriendo toda la geografa patria de montar un auto de fe en la persona de Juan Carlos Monedero.

Ms bochornoso an constatar como ese Nodo, que antes se llam Telediario de la 1, tuvo el tiempo que no tuvo con la Grtel para cubrir (sesgar, mejor) la noticia amaada. Y si ya hablamos de darle crdito a un personaje como Inda que reciba informacin sesgada, fabricada ad hoc, de la polica poltica puesta en marcha por el PP

As que cuando definamos adoctrinar empecemos por establecer una lista de candidatos en funcin de las facilidades que tengan a la hora de controlar mentalidades/lavar cerebros. Para continuar ordenando de mayor a menor importancia lo mejor de cada casa.

En la nuestra llamada Espaa disfrutamos una Institucin con solera: la Iglesia. La cual estara en todo su derecho de poner en marcha la centrifugadora de pensamientos para buscar adeptos si lo hiciese desde su bolsillo y recursos, derecho que pierde al hacerlo amparada en los presupuestos/prebendas/privilegios que un Estado tericamente aconfesional le concede.

La connivencia no es de ayer. Abriendo al azar cualquier peridico de esta semana leemos cmo la Iglesia utiliz la ley regalo de Aznar para poner a su nombre 30 catedrales (si hablamos de otros edificios y propiedades, nos vamos a miles, muchos miles) que pertenecan al Estado desde 1931. Algunas por el mdico precio de 30 euros, caso de la Mezquita cordobesa Para que luego digan que el acceso a la propiedad inmobiliaria est disparado de costo! Y con el apoyo, para desbrozar obstculos y otorgar el no hay problema del gobierno PP. Ya lo ves, Mariano siempre socorriendo a quienes desde su pobreza y falta de recursos corren el riesgo de verse desahuciados.

Da igual que la Constitucin del 78, ahora tan sagrada, proclame en su artculo 16.3 Ninguna confesin tendr carcter estatal. Nunca el mantener relaciones de cooperacin que sigue debi considerarse carta blanca para medrar. En la prctica se sustituye por el artculo 12 de La Pepa (1812): La religin de la nacin espaola es, y ser perpetuamente, la Catlica Apostlica y Romana, nica verdadera. La nacin la protege por leyes sabias y justas, y prohbe el ejercicio de cualquier otra, el 11 de la de 1845: La religin de la nacin espaola es la Catlica Apostlica y Romana. El Estado se obliga a mantener el culto y sus ministros, el 11 de la de 1876: La religin Catlica, Apostlica y Romana es la del Estado. La nacin se obliga a mantener el culto y sus ministros y a lo tonto, a lo tonto alehop! de la chistera democrtica vuelve a salir el Concordato de 1953 Art. 1: La Religin Catlica, Apostlica, Romana sigue siendo la nica de la Nacin espaola y gozar de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Cannico".

Y ojo con recordarles el incumplimiento de los artculos que en la Constitucin del 78 recogen derechos colectivos. Falta tiempo para que nos salten al cuello y sermoneen el "algunos artculos -Corona, 155, privilegios religiosos- son ms iguales que otros"

Exagerado? Comprobad como el dinero pblico destinado a la concertada subi tiempo de recortes, recortes, recortes y ms recortes en lo Pblico- un 43% en una dcada, que en las autonomas con gobiernos conservadores (aqu no se distinguen centralistas o perifricos), la media de centros subvencionados con el dinero de todos en gran parte a mayor gloria de Dios supera el 50% y que junto a Malta y Blgica ocupamos el podio de la enseanza concebida como negocio. La que, de camino, sirve de aspersor ideolgico bajo la coartada de una libertad religiosa que nadie cuestiona. A por ellos, o, a por ellos o, o, o. Al menos seamos mnimamente conscientes de la magnitud del desaguisado.

A los gritones les preocupa el incumplimiento de las Leyes cuando ste se hace para ayudar al Dios lo quiere? Ni lo ms mnimo.

Es ms, se abrazan al artculo 27 de la Constitucin de 1978 en sus apartados 3 Los poderes pblicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones y 6 Se reconoce a las personas fsicas y jurdicas la libertad de creacin de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales para justificar el trasvase de recursos pblicos al mbito privado.

Resulta extrao ver a los abanderados de que las sentencias del Tribunal Constitucional en cualquier otro mbito -pongamos que hablo de Catalua- vayan a misa aplaudir cuando se deja en el cajn del olvido un pronunciamiento judicial de ese rgano (sentencia 86/1985 de 10 de julio, ponente Francisco Rubio Llorente). En ste el TC recoga en su fundamento jurdico cuarto ...Del primero de estos supuestos nada hay que aadir ahora a lo expuesto en el fundamento que antecede, siendo del todo claro que el derecho a la educacin -a la educacin gratuita en la enseanza bsica- no comprende el derecho a la gratuidad educativa en cualesquiera Centros privados, porque los recursos pblicos no han de acudir, incondicionadamente, all donde vayan las preferencias individuales...

Qu querr decir ese prrafo? Ah, que callemos y paguemos!

No enredemos con nuestro veneno. Eso no es adoctrinamiento, es derecho (divino, por supuesto). Y no se dice "cuestionar privilegios infundados", se dice "agresin anticlerical".

Dos pinceladas. Una ya relatada en otra ocasin, nos sita en diciembre de 2015, das antes de las elecciones generales. Unos activistas al venir de una marcha convocada por los yayoflautas observan como nios de colegios religiosos, tras ser paseados por los Belenes del centro de la ciudad hacen un alto en una mesa de propaganda electoral del PP y salen de ella portando globos azules con gaviota y logo. Les parece indignante la manipulacin que en este caso no se daba en Girona sino en Crdoba. Acude la polica...y el cuento termin con multa de 600 euros a dos indignados tras aplicacin de la Ley Mordaza.

La segunda de hace unos das. En un cartel del FCSM y del Colectivo Prometeo anunciando una conferencia de Gregorio Morn sobre la Transicin Espaola aparecen los retratos de Franco y Juan Carlos I en plan Jano. Se haba pensado celebrar el acto en sede universitaria para analizar el hecho histrico cuando se nos transmite el malestar (?) de algunos lumbreras universitarios por una foto que slo pone la imagen a un acontecimiento histrico real! Por pura lgica, cuando la lupa es esa, no merece la pena realizar la actividad en el recinto. Las dos ancdotas sirven para ilustrar como el adoctrinamiento asumido como norma de comportamiento conlleva la imposicin de una visin intolerante y sesgada de la realidad que termina afectando a la libertad de expresin.

Y podamos seguir con un listado al que por nmero slo hara sombra el de los casos de corrupcin que afectan a los herederos del neofranquismo.

De guinda slo falta una pancarta colgada en el balcn de la calle Gnova resumiendo el ideario del PP, el simplismo elevado a mxima potencia: S fuerte. Manda gevos. Vivan Honduras y el vino. Los que os mentimos con la Grtel, el Prestige, las pensiones, las armas de destruccin masiva en Irak, los atentados de Madrid...siempre decimos la verdad

Firmado: Quin coo ser el M. Rajoy de los papeles de Brcenas?

Es triste vivir en una poca en la que hay que luchar por las cosas evidentes (Friedrich Drrenmatt). Pues s.

Juan Rivera. Colectivo Prometeo. FCSM.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter