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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2017

Perspectivas preelectorales catalanas

Antonio Santamara
TopoExpress


Las extraordinarias circunstancias de los comicios del 21D dificultan las previsiones sobre su resultado. El desarrollo de la campaa y las novedades judiciales podran trastocar las prospectivas, aunque no las tendencias de fondo aqu apuntadas.

A estas alturas en unas elecciones, digamos normales, casi la totalidad del voto estara decantado y la campaa sera poco ms que un formalismo orientado a inclinar a un pequeo porcentaje de indecisos. Ahora bien, las excepcionales circunstancias que rodean a estos comicios provocan que tanto la campaa electoral, como los acontecimientos polticos y judiciales- que pueden producirse hasta el 21 de diciembre, tengan una gran importancia para determinar el resultado electoral.

El paisaje poltico est dominado por la extrema polarizacin entre las tres formaciones independentistas, las tres formaciones constitucionalistas y el espacio intermedio representado por Catalunya en Com; aunque en la prctica en todos los ms relevantes acontecimientos de estas turbulentas ltimas semanas del referndum del 1 de octubre a la aplicacin del 155- se ha alineado con el bloque independentista.

En el marco de una eleccin racional, en los trminos de Jrgen Habermas, el frente secesionista debera sufrir un severo varapalo en las urnas, derivado de sus promesas incumplidas, los engaos, falsedades e improvisaciones que ahora se han evidenciado. Sin embargo, el carcter de religin laica que adopta la independencia para la base social del independentismo las clases medias formateadas ideolgicamente durante el pujolismo- genera unan coraza mental y psicolgica inmune a las crticas e incluso a las evidencias.

Adems, el hecho de que ms de la mitad del ejecutivo cesado est en prisin y el resto haya huido a Bruselas alimenta extraordinariamente el tradicional victimismo del nacionalismo cataln. De manera que gran parte de su campaa electoral se centrar en la liberacin de los presos y la denuncia de la represin del Estado, eludiendo tanto asumir las responsabilidades por la desastrosa gestin del ltimo mandato, como evitando plantear con claridad cules son las perspectivas del movimiento secesionista cuando se ha revelado la inviabilidad de la va unilateral. En este sentido, una eventual liberacin de los presos antes de los comicios podra tener algn efecto entre los votantes del bloque soberanista al despojarles de su supremo argumento electoral.

Aqu debemos mencionar un factor que puede resultar fundamental para el resultado de las elecciones. El movimiento secesionista cuenta con un ncleo duro, en torno al 30% o 35% del electorado, que en las anteriores elecciones plebiscitarias del 2015 sum un 48% de los sufragios. De modo, que existe un independentismo de aluvin que entonces apoy a candidaturas independentistas por diversos motivos circunstanciales, desde la enorme presin social entre las clases medias, amplificada por una campaa meditica sin precedentes de los medios de comunicacin pblicos y afines de la Generalitat, al voto de castigo al gobierno del PP. En cualquier caso, el 21D se comprobar hasta qu punto el movimiento secesionista ha logrado consolidar este electorado o parte de l emigra a otras opciones o incluso opta por la abstencin.

Lucha por la hegemona independentista

A diferencia de las plebiscitarias del 2015, ahora el PDeCat, la antigua Convergncia, y ERC se presentan por separado, compitiendo con matices por un mismo electorado. En principio, todo haca prever el holgado relevo de la hegemona en el interior del nacionalismo cataln a favor de ERC. Ahora bien, el hecho que Carles Puigdemont se presente bajo las siglas de la candidatura del Junts per Catalunya, sin apenas representacin orgnica del PDeCat, y aureolado por el ttulo de presidente en el exilio podra acortar las distancias que actualmente separan en intencin de voto a ambas formaciones.

Adems, las torpezas de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, que ha de llevar el peso de la campaa mientras Oriol Junqueras permanezca en la crcel, puede favorecer an ms esta tendencia. As, Rovira justific la pasividad de los dirigentes de la Generalitat para implementar la Declaracin Unilateral de Independencia (DUI), por las supuestas amenazas del gobierno central de utilizar la violencia y provocar muertos. Ello sin aportar pruebas y siendo desmentida por el lehendakari igo Urkullu, el cardenal Juan Jos Omella y el Sndic de Greuges o Defensor del Pueblo cataln Rafael Rib, mediadores entre los gobiernos cataln y espaol en la trascendental semana en que se proclam la DUI y se aplic el 155. Adems, se neg a asumir la ms mnima autocrtica de la estrategia independentista y no descart volver a investir a Puigdemont, aunque no fuese la fuerza mayoritaria del bloque independentista.

Por otro lado, todo hace prever un descenso de la representacin parlamentaria de la CUP. En parte por su apoyo incondicional a la extinta Junts pel S que ha generado malestar entre los sectores ms izquierdistas de la formacin, como por el hecho que un apreciable sector de electores del ala izquierda de ERC votaron a la CUP en la pasada legislatura como muestra de su disconformidad con el pacto con Convergncia en la lista unitaria de Junts pel S.

La conjuncin de estos factores podra conducir a la prdida de la mayora absoluta del bloque secesionista.

Pugna constitucionalista

Los tres partidos constitucionalistas, que apoyan la aplicacin del 155, tienen a su favor el incremento de la movilizacin del electorado antiindependentista. Si en las plebiscitarias de 2015 la participacin ya fue muy elevada, en torno al 75% del censo electoral, ahora sta podra incrementarse en cinco puntos que iran mayoritariamente hacia estas formaciones.

Aqu se aprecia una sorda pugna entre Ciutadans y PSC por ser la lista ms votada en el interior de este bloque. En las plebiscitarias del 2015 se apreci un notable trasvase de votos del PSC a Cs, pues muchos electores de los barrios perifricos percibieron a la formacin naranja como la opcin de ntido rechazo a la secesin, frente a las divisiones y ambigedades de los socialistas catalanes. Ahora esta percepcin se ha modificado por la postura de firmeza del PSC frente al secesionismo. Adems, hemos de tener en cuenta que la mayor parte de la base social del electorado contrario a la secesin son los habitantes de los barrios de la periferia, tradicionales votantes de formaciones de izquierda. Esto favorece al PSC, dada la deriva conservadora de Cs, y que se vera fortalecida si Pedro Snchez y especialmente Josep Borrell participan activamente en la campaa de Miquel Iceta.

En otro orden de cosas, la inclusin del anterior cabeza de lista de Uni Democrtica de Catalunya, Ramon Espadaler, representante del catalanismo no independentista busca atraer a la candidatura socialista a aquellos sectores de este espectro refractarios con la deriva secesionista del PDeCat. Justamente esta era la apuesta del exconseller Santi Vila que se postul para liderar a la antigua Convergncia para ofrecer una imagen moderada de la formacin, frente al radicalismo de Puigdemont. De manera que estos sectores del catalanismo conservador podran, en esta ocasin, inclinarse por el voto til a favor del PSC que se proyectara como la nica formacin capaz de tender puentes entre las polaridades de ambos bloques encarnadas por ERC y Cs.

La balanza de los Comunes

Estos comicios no se presentan excesivamente favorables para Catalunya en Com, cuyas dos terceras partes de su electorado se declara no independentista. Esto se contradice con la orientacin de esta formacin que, a pesar de su leitmotiv, ni DUI, ni 155, se ha escorado en todo el procs a favor del bloque secesionista. Este posicionamiento se ha visto incrementado por la reciente ruptura del pacto de gobierno con el PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, lo cual ha sido interpretado por propios y extraos como una condicin para propiciar un pacto postelectoral con ERC. Esto podra propiciar que una parte de sus electores vuelva al PSC de donde proceden la mayor parte de sus votantes.

Ahora bien, las declaraciones de Marta Rovira asegurando que si consiguen formar gobierno se orientaran a consolidar la Repblica catalana, perseverando en la lnea unilateral, se configura como un obstculo insalvable para materializar este pacto. Unas manifestaciones claramente contradictorias con la posicin de Joan Tard, del ala izquierda del partido, que consider impracticable la va unilateral, argumentando que no exista una mayora social para ello, y mostrndose partidario de volver a la pantalla del referndum pactado con el Estado, en un perodo ms o menos largo, pero que necesariamente pasara por una cambio en la correlacin de fuerzas en las Cortes espaolas. Un planteamiento que, sin duda, est concebido para facilitar el pacto postelectoral con los Comunes.

En cualquier caso, incluso con una prdida de representacin parlamentaria de Catalunya en Com, todo parece indicar que sern la fuerza decisiva para decantar la balanza entre los dos bloques. No obstante, dependiendo de cul sea la lnea que se imponga en ERC, del 21D podra surgir una correlacin de fuerzas donde resulte imposible alcanzar una mayora para formar gobierno y obligue a la repeticin de las elecciones.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/perspectivas-preelectorales-catalanas/



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