Portada :: Cuba :: Hasta siempre Comandante!
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2017

Fidel, el primer ao de su siemprevida en Cuba

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


"Que nuestros enemigos no se hagan ilusiones; yo muero maana y mi influencia puede crecer. Una vez dije que el da que muera de verdad nadie lo iba a creer. Poda andar como el Cid Campeador, que ya muerto lo llevaban a caballo ganando batallas
Fidel

 

Hace un ao, el da 2 de diciembre, fecha del 60 aniversario del desembarco del Granma, y mientras ocurra la marcha luctuosa con las cenizas de Fidel hacia Santiago de Cuba, una entrevista telefnica para Radio Ciudad de Buenos Aires, conminaba, a travs de varias preguntas, a reflejar mis valoraciones relacionadas con los sucesos en desarrollo y sus posibles repercusiones en el futuro. Fue transmitida el domingo 4, fecha de la inhumacin en el cementerio de Santa Ifigenia de Santiago de Cuba.

Sintetizando slo algunos de los aspectos, valdra resaltar algunos juicios que provocaran tales interrogantes.

En cuanto a una cosa esencial que dejara Fidel como legado al pueblo cubano, opinamos que habra que mencionar tantas cosas que lo mereceran que ello requerira muchas pginas. Pero englobndolas todas ellas en una sola cosa, en un todo, dira que le dej una patria grande, libre, digna, unida y solidaria como la que soaron sin alcanzarla nunca los patriotas de las pocas pasadas. Y, por supuesto, deja un caudal inmenso de ideas que pueden alimentarlo en lo ideolgico y espiritual y constituirn una antorcha de luz para iluminar el futuro.

En lo referente al sentimiento de la gente en la calle ante su deceso, opinbamos que los sentimientos de la gente pueden ser variados, sabemos que esa parte ntima es mucho ms rica que lo que uno pueda imaginar. Pero ese sentimiento fue y ha sido como el de quien pierde un ser muy querido, pero nunca la gente manifest el desamparo. El dolor s se comparti en esta hora, pero la fe en la siembra, la obra y los ideales que Fidel ciment con la participacin de cada uno y de todo el pueblo, eso permanece intacto, y quizs sirva en el futuro como un acicate mayor para desarrollar a la nacin. La gente se manifiesta con patriotismo y un alto sentido de cario y lealtad por Fidel. Aunque a veces en mucha gente ha brotado el llanto externo o se presienta el interno, que llega hasta las honduras del corazn.

En relacin con la pregunta sobre qu iba a cambiar en Cuba de ahora en adelante, expresamos que debe quedar claro que no van a cambiar los principios polticos, revolucionarios y ticos de la Revolucin, esos que permitieron salir triunfantes despus de ms de sesenta aos, a partir del ataque al cuartel Moncada.

En torno a los cambios, la Revolucin despus de su triunfo, fue generando cambios, aquellos necesarios segn las realidades nacionales y las circunstancias de la poltica imperialista generalizada contra Cuba. Estos cambios nunca estuvieron regidos por presiones externas de nadie, y menos por las presiones o amenazas de los Estados Unidos. As deben comportarse en el presente inmediato y en el futuro.

Si se pudieran analizar esos cambios, que han sido naturales del desarrollo, se podra constatar que durante cada dcada aproximadamente en Cuba se hicieron cambios sustanciales, pues el socialismo en Cuba y la construccin social y su proyeccin internacional, nunca tuvieron bases ideolgicas dogmticas y rgidas.

Tambin cambiarn los dirigentes, y quizs en determinados momentos los cubanos tendrn la nostalgia por la ausencia de Fidel, por su modo de hacer y decir, pero el tiempo y la realidad se impondrn como algo natural en la vida de los seres humanos y de los pueblos.

Esta poca de diez aos en que el pas ha vivido bajo el liderazgo de Ral Castro confirma que la Revolucin se ha mantenido inclume, as como su rumbo.

Sobre los posibles temores de los cubanos al futuro que se acerca, expresamos que para las personas, para cada una, el futuro, sea ms cercano o distante, siempre puede entraar o significar una inmensa incgnita o pregunta.

Por sus experiencias, los cubanos ya estn curados de espantos, y en general ven con optimismo ese porvenir, a pesar de tantos desafos o amenazas. En tal sentido, puede afirmarse que poseen una vacuna especial, llammosla optimina, que no es otra cosa que un extracto de buena ideologa y altos ideales. Con dicho optimismo innato y adquirido se pueden prevenir todos los miedos y las calamidades capaces de debilitar tanto a los hombres como a los pueblos. El futuro de Cuba est garantizado por su pueblo, as que no habr derrota. El pueblo espera hacer realidad en el futuro el perfeccionamiento y engrandecimiento de la obra realizada bajo la direccin de la Revolucin de Fidel, y seguir concibiendo sueos para ese futuro previsible de Cuba y el mundo.

Un ao despus, a todo lo largo del pas se ha venido tejiendo el ms inolvidable tributo del pueblo cubano a su Comandante en Jefe, inaugurando as el primer ao de una era mtica, pero real, que jalonarn los venideros aos de lucha y construccin en la consecucin de sueos viejos y nuevos, y de una felicidad conquistada con sudor y sacrificio, a pesar de cuantas piedras, rales de punta, bloqueos, fantasmas, agresores, malhechores o asaltantes se interpongan en su camino.

El da 4 de diciembre marcar ese hito del primer ao, sin la presencia fsica pero con la presencia espiritual de Fidel y como compaa, acentuada en estos das, los recuerdos de sus imgenes, sus palabras y sus ideas.

Como Fidel mismo expresara en una entrevista, as nos pasa hoy: Pasa el tiempo y, a veces, uno suea con el compaero que muri, y lo ve vivo, conversa con l y, de nuevo, la realidad nos despierta. Hay personas que, para uno, no murieron; poseen una presencia tan fuerte, tan poderosa, tan intensa, que no se consigue concebir su muerte, su desaparicin. Principalmente por su continua presencia en los sentimientos y en los recuerdos.

Tenemos medidas tomadas y medidas previstas para que no haya sorpresa, y nuestro pueblo debe saber con exactitud qu hacer en cada caso. Que nuestros enemigos no se hagan ilusiones; yo muero maana y mi influencia puede crecer. Una vez dije que el da que muera de verdad nadie lo iba a creer. Poda andar como el Cid Campeador, que ya muerto lo llevaban a caballo ganando batallas.

Y en otra, reflej su conviccin con respecto al sentir y estima del pueblo hacia l y su papel como lder, que en la prctica se ha corroborado desde siempre en toda Cuba:

Yo no tengo la menor duda de que (), el concepto de la gente y el reconocimiento del pueblo sern realmente altos del papel y del esfuerzo que he realizado en la Revolucin, (); pero estoy seguro del alto concepto que quedar de mis servicios, absolutamente seguro, no tengo la ms remota duda sobre eso.

Y es que el Fidel profundamente martiano, hizo suyas consecuentemente las ideas de Mart y las dej como un legado tambin propio y transmisible a las generaciones futuras. Y el pueblo que hoy desfila ante su tumba o le rinde culto en los ms insospechados lugares, guarda en su ser este tesoro material y espiritual:

Pero estas tumbas son lugares de cita, y como jubileo de decoro, adonde los pueblos, que suelen aturdirse y desfallecer, acuden a renovar ante las virtudes, que brillan ms hermosas en la muerte, la determinacin y la fuerza de imitarlas.

Del semillero de las tumbas, levntase impalpable, como los vados del amanecer, la virtud inmortal, orea la tierra tmida, azota los rostros viles, empuja el aire, entra triunfante en los corazones de los vivos: la muerte da jefes, la muerte da lecciones y ejemplos, la muerte nos lleva el dedo por sobre el libro de la vida..

Mis compatriotas son mis dueos. Toda mi vida ha sido empleada y seguir sindolo, en su bien. Les debo cuenta de todos mis actos, hasta de los ms generales: todo hombre est obligado a honrar con su conducta privada, tanto como con la pblica, a su patria.

Unos ven para ahora, y son los ms, y cuya vista alcanza menos. Otros ven para ahora y para luego, que es como se debe ver en las cosas de los pueblos, para quienes lo presente no es ms que la manera de ir al porvenir. Estos que ven para ahora y para el maana, estos que ven lo que est debajo y oyen lo que no se dice; estos que no tienen en su sangre generosa espacio para el odio, y si abaten en guerra a un adversario, se apean de su montura, con riesgo de la vida, a restaar la sangre a que han abierto paso; stos que no guerrean para desolar, sino para fundar; para encender, sino para redimir; para excluir, sino para incluir; para aterrar, sino para juntar; stos son los nicos que merecen triunfar

No hay ms medio de vivir despus de muerto, haber sido un hombre de todos los tiempos, o un hombre de su tiempo.

Se ha de vivir y morir abrazado a la verdad. Y as, si se cae, se cae en una hermosa compaa.

Morir no es nada, morir es vivir, morir es sembrar. El que muere, si muere donde debe, sirve. Vale y vivirs. Sirve y vivirs. Ama, y vivirs. Despdete de ti mismo y vivirs. Cae bien y te levantars.

Cuando se muere en brazos de la patria agradecida, la muerte acaba, la prisin se rompe: Empieza, al fin, con el morir la vida!

La vida del combate es mi vida.

En conclusin, se ha conmemorado e inaugurado as el primer ao de una era mtica, pero real, presidida por la vida del combate y la virtud de Fidel, que jalonar los venideros aos de lucha y construccin en la consecucin de sueos viejos y nuevos en Cuba.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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