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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2017

Reventn al estilo 1929

David Brooks
La Jornada

El fin de semana el presidente Donald Trump se anot un triunfo con la aprobacin, por los republicanos en el Congreso, de la reforma fiscal, que significa el desmantelamiento del estado de bienestar social en Estados Unidos, o sea, lo que queda del New Deal de los aos 30.


La semana pasada, el espectculo en el manicomio de Washington lleg a niveles que recuerdan otra era, donde todo estaba acercndose cada vez ms rpido hacia un precipicio, con abierto desdn a las llamadas normas de la llamada democracia, y donde los intereses ms reaccionarios expresaron abiertamente su avaricia insaciable y su histrica e histrica batalla contra el pueblo. Es como si estuvieran en una fiesta a principios de 1929.

Esto es una guerra de clase, denunci el senador y ex candidato presidencial Bernie Sanders poco despus de que los republicanos negociaron en lo oscurito y aprobaron en la madrugada del sbado las ms extensa reforma tributaria en dcadas que, segn el consenso de casi todos, beneficia casi exclusivamente al uno por ciento ms rico del pas con todos los dems pagando el costo.

El objetivo real de esta reforma es mucho ms grande y el sueo de las fuerzas reaccionarias del pas a lo largo de casi 80 aos: el desmantelamiento del estado de bienestar social en este pas, o sea, lo que queda del New Deal de los aos 30 (incluido Seguro Social) y las reformas sociales impulsadas en los aos 60. Esperan lograrlo al provocar masivos dficit del presupuesto, y la deuda pblica, que slo, argumentarn, se podr atender con drsticas reducciones en gasto social en estos programas.

Pero la propia arrogancia el hubris, ese elemento que detona las tragedias griegas podra descarrilar este tren. Michael Flynn sacudi la Casa Blanca al declararse culpable de mentir a la FBI y anunciar su plena cooperacin con la investigacin encabezada por el fiscal especial Robert Mueller, que se acerca cada vez ms al crculo ntimo de Trump. Por ahora, el flanco legal ms vulnerable del magnate y su gente no es por colusin con los rusos de hecho, eso no viola ninguna ley en s sino por el encubrimiento del delito que implica una obstruccin de justicia. En Washington, desde Watergate, todo poltico sabe que uno no suele caer por un delito, sino por encubrirlo.

Trump, de hecho, podra caer por su arma favorita: el Twitter. Su primer tuit este fin de semana parece indicar que saba que haba mentido a la FBI antes de solicitar al entonces jefe de esa agencia soltar a Flynn de su investigacin. El reconocido abogado constitucional de Harvard, Laurence Tribe, considera que ese tuit es una confesin de obstruccin de justicia deliberada y corrupta.

La semana pasada, de la ya muy larga pelcula de horror de tercera (esas que mientras asustan tambin provocan risa por ser tan terribles), tambin incluy varias otras barbaridades que se borran por el torrente de las nuevas, fenmeno de la era trumpiana.

Entre sas Trump insult a veteranos militares indgenas Navajo de la Segunda Guerra Mundial, bromeando sobre una senadora que l llama Pocahantas, figura indgena histrica del siglo XVII. Peor an, todo este acto se realiz frente al retrato del presidente Andrew Jackson supuestamente el favorito de Trump, quien en 1831 promulg la Ley de Remocin Indgena, que se us para expulsar a los pueblos indgenas del este de Estados Unidos en un xodo sangriento y cruel, incluyendo el famoso Camino de las lgrimas de los Choctaw en 1831, donde miles murieron al ser obligados a cruzar a pie desde el este del pas hasta Oklahoma.

En otra, Trump retuite videos anti-musulmanes creados por un partido marginal ultranacionalista y supremacista britnico, provocando la crtica del gobierno aliado del Reino Unido (al que Trump respondi que su supuesta amiga, la primer ministra, no se metiera con l), temor en las embajadas de Estados Unidos ante posibles reacciones violentas en diversos pases, y condenas de un amplio abanico de este pas.

En todos estos casos, Trump y su equipo atacaron a todo el que se atrevi a criticarlo, y claro, siempre con la frase favorita de fake news para todo lo que cuestionaba su realidad.

Varios observadores han sealado que Trump intensifica el ritmo de sus asaltos verbales cuando se siente atacado o sitiado. Dana Milbank, columnista del Washington Post, advierte que aunque el comportamiento de Trump es daino en s mismo a las alianzas y a la civilidad, el peligro ms grande es que mientras seguimos las distracciones de Trump, perdemos de vista la calamidad real, como es el caso de la reforma tributaria y otras medidas con consecuencias severas al pas y al mundo.

Algunos creen que el propio sistema poltico ahora est en jaque. Trump ha hecho, por s solo, ms para minar los fundamentos de la democracia estadunidense que cualquier agente extranjero o una campaa de propaganda extranjera podra hacer, considera el articulista del New York Times, Thomas Edsall. Cita a Henry Aron, de la Brookings Institution, afirmando que Trump es una arma poltica de autodestruccin masiva de la democracia estadunidense...

La concentracin de riqueza y la corrupcin poltica que implica ha llegado a niveles justo antes de la Gran Depresin, el riesgo de una guerra nuclear es el mas elevado desde los peores tiempos de la guerra fra, mientras continan sin cesar las guerras ms largas de la historia de este pas, se multiplican los crmenes de odio contra minoras metidas mientras se intensific la persecucin de los inmigrantes, marchan neonazis abiertamente, la campaa oficial contra la prensa y expresiones disidentes (con ataques personales del presidente); cosas que algunos pensaban ya slo existan en los textos de historia.

... cuando me despert esta maana, podra haber jurado que era del Da del Juicio/El cielo estaba todo prpura, haba gente corriendo por todos partes/Tratando de correr de la destruccin, sabes, a m ya no me importaba. Porque hoy en la noche me voy de reventn como si fuera 1999. Seguro que Prince, para precisar ahora, permitira modificar un poco la fecha en esta cancin, para que el ao fuera 1929 (justo antes de estallar la Gran Depresin y con las nubes del fascismo ya oscureciendo al mundo).

Pero siempre existe la posibilidad de que la historia rescate el futuro. Tal vez depende de los dioses griegos, pero mucho ms de los despiertos y por despertar en este pueblo y eso sera otro tipo de fiesta.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/12/04/opinion/027o1mun



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