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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2017

Reformando a Cuba: la pugna entre economistas y la teora del caballo muerto

Pedro Monreal Gonzlez
Cuba Posible


El Dr. C. Carlos M. Garca Valds ha comentado las propuestas que por separado hemos publicado recientemente Humberto Prez y yo, relativas a cmo lidiar con la gran distorsin que representa la multiplicidad de tasas de cambio. Agradezco mucho los comentarios de Garca Valds y aprovecho la oportunidad para volver sobre el tema.

Leer Programa de Estabilidad Econmica para Cuba (PEC), de Pedro Monreal.

Leer Comentarios de Humberto Prez.

Leer Comentarios de Carlos M. Garca Valds.

Refirindose a una pugna entre Humberto y yo, que en realidad es un intercambio fraternal, Garca Valds acude a la imagen cinematogrfica de los doce hombres en pugna, y efectivamente el cine puede ofrecer parbolas interesantes, incluyendo algunas relativas a personajes muy maltratados por Hollywood, como es el caso de los llamados indios norteamericanos.

Digo esto a propsito de una expresin de sentido comn, atribuida a los indios de Dakota, conocida popularmente como la teora del caballo muerto, la cual sostiene que: cuando descubres que ests montando un caballo muerto, la mejor estrategia es desmontarse.

Desconozco si eso es veraz, pero lo cierto es que se ha convertido en una especie de leyenda que con variaciones en su formulacin se utiliza en cursos de administracin, talleres de liderazgo, y hasta en la gestin de equipos de ftbol.

Naturalmente, tambin se ha convertido en un material que circula por las redes sociales, de manera que supongo que muchos lectores se saben la historia; pero por si acaso la repito. El asunto es que diversas personas e instituciones no reconocen ese ejemplo de sabidura popular y se empean en utilizar estrategias ms avanzadas, tales como:

El uso de un ltigo ms grande para hacer mover al caballo muerto.

Un cambio de jinete.

El nombramiento de una comisin para estudiar al caballo.

Organizar visitas a otros pases para ver si en otras culturas montan caballos muertos.

Bajar los requisitos, de modo que los caballos muertos puedan ser incluidos como vivos.

Reclasificacin de los caballos muertos como vivos discapacitados.

Contratar asesores externos que ayuden a montar un caballo muerto.

Aprovechamiento de varios caballos muertos juntos para aumentar la velocidad.

Proveer fondos adicionales para aumentar el rendimiento del caballo muerto.

Hacer un estudio de productividad para ver si jinetes ms ligeros podran mejorar el rendimiento del caballo muerto.

Declarar que como el caballo muerto no tiene que ser alimentado, es menos costoso, lo que implica menos gastos generales y, por lo tanto, contribuye sustancialmente a la mejora de la base de la economa, ms de lo que hacen otros caballos.

Redefinicin de los requisitos de rendimiento esperado para el resto de los caballos.

Y por ltimo, pero ciertamente no menos importante: promocionar al caballo muerto a una posicin de liderazgo.

El Dr. Garca Valds considera que los trminos hlices, super-tanqueros y lanchas rpidas son turbulentos mares de conceptos y metforas, que pueden causar mareos. Entonces, los pongo a un lado y solamente retengo la metfora del caballo muerto.

En este texto no voy a referirme, punto por punto, a los comentarios de Garca Valds. Me limitar a unos cuantos temas que considero importantes.

Supuestos plausibles

El Dr. Garca Valds identifica los supuestos que he utilizado y llega a la conclusin de que estn equivocados. Ese parece ser el caso de las condiciones bsicas para el funcionamiento adecuado de un dinmico sector privado y el cooperativo, respecto al cual el comentarista critica el supuesto desconocimiento de mi parte acerca de esas condiciones que l afirma que existen-, y me critica no haber aclarado en qu consiste el dinamismo que menciono.

Para ser preciso, haciendo gala de un lenguaje muy doctoral y en un supuesto marco de discusin cientfica, Garca Valds afirma que la desfachatez mayor es la primera medida o hlice de Monreal: Creacin de condiciones bsicas para el establecimiento de un dinmico sector cooperativo y privado. Establecimiento? Dnde dej olvidadas Monreal las 5,406 cooperativas de varios tipos incluyendo casi 400 no agropecuarias? Qu se hicieron los 567,982 trabajadores por cuenta propia registrados a principio de 2017. Por qu no se mencionan estos hechos? Una posible respuesta es que el sabio no reconoce estos sujetos y est proponiendo dos sectores dinmicos, lo que no dice en qu consiste tal dinamismo.

Mi respuesta breve a las cuatro preguntas:

Establecimiento?: Habra que establecerlas, porque no existen empresas privadas nacionales, a pesar de que la utilidad de estas fue incluida en el Informe Central del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, hace ya 18 meses. Es un tema al que me he referido anteriormente.

Cooperativas olvidadas?: No las he olvidado, pero su dinamismo en materia de creacin de empleo neto es cero. No han creado empleo en el pas. Eso es lo que reflejan las estadsticas oficiales de la Oficina Nacional de Estadstica e Informacin (ONEI). Tambin es un tema al que me he referido varias veces. (Ver Tabla 7.2 Ocupados en la economa segn situacin del empleo, del Anuario Estadstico de Cuba).

Qu se hicieron los 567,982 trabajadores por cuenta propia registrados a principio de 2017?: Lo que han hecho, en la mayora de los casos, es sobrevivir. Existen diferencias de ingresos notables al interior del grupo, pero como promedio esa es una zona laboral primitivamente institucionalizada y con limitaciones sustanciales que restringen la transformacin de la capacidad laboral en valor generado.

Por qu no se mencionan estos hechos?: Porque los he mencionado muy frecuentemente en lo que he escrito. El sentido de dinmico lo he enfocado muchas veces desde el ngulo del empleo. El sector de empresa estatal hace rato que no crea empleo neto, o sea, no es dinmico. Eso lo digo siempre. Es lo que reflejan las estadsticas oficiales. Supongo que los economistas debemos prestarles atencin a los datos, pero quizs eso pudiera ser considerado como una desfachatez. Es cierto: las estadsticas son insolentes.

Desde el ao 2010, el sector estatal ha eliminado aproximadamente un milln de empleos netos. Sin embargo, todo parece indicar que se trata de un proceso inconcluso. Los datos oficiales revelan que seis de cada 10 empresas estatales auditadas por la Contralora General de la Repblica fueron calificadas de deficiente y mal (58 por ciento para ser preciso, segn uno de esos informes).

El doble impacto resultante de la necesidad de poner en orden las cuentas empresariales, y de la irrentabilidad adicional que supondra una eventual devaluacin de la moneda nacional, pudiera significar la salida aadida de cientos de miles de trabajadores del sector estatal. El reto al que se enfrentan los funcionarios que deciden la poltica econmica nacional pudiera expresarse de diferentes maneras, pero al final se resume en una sola pregunta: cmo gestionar integralmente la principal fuerza productiva del pas sus trabajadores- ante la incapacidad de la empresa estatal para hacerlo?

Los documentos oficiales que deberan guiar la reforma econmica en Cuba reconocen la necesidad de esa integralidad. El texto de la Conceptualizacin expresa que la propiedad privada cumple funciones sociales con un papel complementario, al contribuir a la satisfaccin de necesidades y a la eficiencia integral de la economa.

Llamo la atencin respecto a que una funcin complementaria no significa, en modo alguno, que no desempee un papel estratgico. Utilizando un smil de guerra, no puede hablarse de estrategia sino est resuelta la logstica. En la batalla por el desarrollo, no es racional tratar de hacer avanzar un batalln de empresas estatales que est separado del resto de los componentes de la brigada del combate econmico: la actividad privada y la cooperativa.

La objetividad por delante: lo dems es solo una conversacin

Frecuentemente se escuchan opiniones que acuden al marxismo para justificar el desinters estratgico por el sector no estatal. Me limito a recordar que el marxismo siempre intenta ser objetivo. En ese sentido, los datos disponibles no son completos ni detallados, pero son suficientes para entender que no es racional ignorar el carcter estratgico de la actividad privada y cooperativa en Cuba, porque estos son dos elementos claves para la operacin integral del modelo econmico y social.

En ausencia de un sector privado, la tasa abierta de desempleo en Cuba andara hoy por el 25 por ciento. Como ha existido una capacidad de absorcin privada del excedente laboral estatal, ha logrado evitarse ese hipottico nivel gigantesco de desempleo abierto. Se ha capeado el temporal, pero ha llegado el momento de pasar a una gestin ms competente del principal factor de las fuerzas productivas del pas.

Si se mantuviese la actual institucionalidad primitiva del trabajo por cuenta propia (TCP), que en ms de una cosa recuerda el intervencionismo concejil de la Castilla medieval, se prolongara el desaprovechamiento de las capacidades laborales de una buena parte del 12 por ciento del total de la fuerza laboral que ya funciona en el TCP; una cifra que pudiera incrementarse an ms con la llegada de nuevos trabajadores estales excedentes, una sangra que no parece tener fin.

No tiene sentido acudir al autoengao en un tema tan importante como este. Donde nico puede ser reubicada hoy la fuerza de trabajo excedente estatal es en el sector privado y en el cooperativo, aclarando que desde el ao 2010 ha podido crearse empleo neto exclusivamente en la actividad privada, no en la cooperativa. (Ver Tabla 7.2 Ocupados en la economa segn situacin del empleo, del Anuario Estadstico de Cuba).

Por otra parte, la gestin integral de los recursos humanos del pas no puede consistir en lanzar a cientos de miles de trabajadores estatales a una franja econmica de supervivencia, con despilfarro de sus capacidades laborales, como mayormente ocurre en el caso del trabajo por cuenta propia.

La nocin de que la inversin extranjera pudiera ofrecer una solucin eficaz al excedente de trabajadores estatales no ha funcionado hasta el momento. Se carece de informacin pblica detallada acerca de los montos de inversin que son necesarios para crear un nuevo puesto de trabajo. No obstante, la informacin fragmentada que est disponible permite comprender las dificultades que tiene la inversin extranjera para que pueda funcionar como un factor de creacin de empleos netos en la Cuba de hoy.

Dos ejemplos pudieran ofrecer algunas pistas sobre el asunto. Cuando la empresa espaola Hotelsa anunci el establecimiento de una planta en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), inform que el monto de la inversin era de 2 millones de euros y que dara empleo a 50 trabajadores, es decir, la creacin de cada puesto de trabajo equivala a una inversin aproximada de 40,000 euros, unos 47,000 USD.

La instalacin de una fbrica de Nestl, tambin en la ZEDM, se ha proyectado con un costo en el rango de los 50 a los 60 millones de USD y con una fuerza laboral de 300 personas. La creacin de cada puesto de trabajo requerira una inversin de 167,000 a 200,000 USD.

Tomando como referencia esos dos ejemplos, la creacin de 100 mil empleos necesitara 4,700 millones de USD, segn el esquema de Hotelsa, y entre 16,700 millones y 20 mil millones de USD, segn la pauta de Nestl. El clculo pudiera ser moderado porque, en realidad, una cifra de 100 mil puestos de trabajo es considerablemente inferior a los 153 mil empleos netos que, desde 2010, ha eliminado como promedio -cada ao- el sector estatal. No pueden hacerse conclusiones firmes a partir de informacin fragmentada, pero las cifras permiten apreciar que los miles de millones de USD que se requieren simplemente no estn a la vista.

Desvestir un santo para vestir a otro?

El componente central de la propuesta que he hecho es el saneamiento de la empresa estatal, pues es all donde est el grueso del empleo, la principal fuente de ingreso familiar y el sostn de los impuestos de la nacin. Eso son los datos concretos y no creo que haya que fijarse mucho en lo que digan las teorizaciones abstractas sobre el tema.

No he afirmado nunca, en forma de generalizacin, que la empresa estatal no sea capaz de funcionar bien, o que sea incompetente para generar rentabilidad. Tampoco he afirmado que todas las empresas estatales cubanas funcionen mal, o que sean incapaces de hacerlo. Por supuesto que existen casos de empresas estatales que funcionan bien. Lo que he dicho, apoyndome en datos como los que ofrece la Contralora General de la Repblica o el presupuesto nacional, es que todo parece indicar que un gran nmero de empresas estatales cubanas las que realmente existen, no la de los papeles- funcionan de manera deficiente y mal, y altamente subsidiadas.

Si nos fijamos en ese tipo de informacin concreta, y no en lo doctrinal, no tiene asidero racional proyectar la empresa estatal promedio realmente existente hoy en Cuba como un bastin dinamizador de la economa nacional.

Obviamente se ha intentado resolver el problema, y planes no han faltado, pero esencialmente sigue siendo una tarea pendiente. Lo he dicho antes: la adopcin de una Ley de empresas en 2017, anunciada a mediados de 2015, es un tema que parece haberse evaporado de la agenda pblica. Es decir, la anunciada solucin normativa o, por lo menos, el posible inicio de una salida- no parece estar a la vista. Probablemente, lo que ha quedado en la memoria de algunas personas es la adicin de dos nuevas siglas a la sopa de letras de la planificacin nacional: Organismo Superior de Direccin Empresarial (OSDE) y Unidades Empresariales de Base (UEB). Qu importancia prctica tienen ambas? No parece quedar claro ni para los propios especialistas.

Se ha intentado que una reforma salarial pudiera ser parte de la revitalizacin de la empresa estatal, pero el efecto de lo que se ha hecho en el marco institucional estatal que hoy ofrece esa extraa mezcolanza de empresas (OSDE y UEB), parecen ser mnimas. Ah est el caso de la Resolucin 17, que solamente unos meses antes de ser reemplazada por lo infausta que result ser, algunos funcionarios decan que tena resultados positivos. Hasta donde puede verse, por la informacin pblica, la Resolucin 6 (que reemplaz a la 17) tambin tiene problemas. Se conoce la opinin que especialistas como el Dr. Lzaro Gonzlez tienen sobre el asunto del modelo salarial que hoy funciona. Varios artculos de este autor han sido publicados en mi blog.

Contrario a lo que piensa el Dr. Garca Valds, mucho me gustara ver una empresa estatal fortalecida y dinmica en Cuba. Lo que digo es que ese saneamiento no es posible si no existe un sector no estatal (cooperativo y privado) que no solo absorba los recursos humanos que dejaran de ser utilizados en el sector estatal, sino que tambin permitiese darles una utilizacin eficiente a esos recursos. Desde una perspectiva del desarrollo, no tiene sentido tratar de vestir a la empresa estatal manteniendo desvestidas a la actividad cooperativa y privada.

La posibilidad de expandir el sector no estatal es un tema controvertible entre quienes planteamos propuestas para reformar el modelo y econmico y social de Cuba, especialmente en lo relativo al sector privado. Existen perspectivas tericas diversas lo cual es normal y saludable- y es difcil predecir cul de estas pudiera tener mayor influencia en el diseo y aplicacin de las polticas econmicas del pas.

En realidad, no queda claro si esas posiciones tericas pudieran ser muy relevantes para las polticas econmicas. La teora no suele tener el papel instrumental que usualmente se cree que tiene, al menos no de manera directa e inmediata. Cabra la eventualidad de que las decisiones de poltica econmica se orientasen por otros criterios, quizs ideolgicos, o tal vez por el contrario- a partir de razonamientos prcticos.

Desde una perspectiva prctica, existen tres preguntas que los funcionarios encargados de la poltica econmica cubana deberan tratar de responder lo ms objetivamente posible:

Tendra sentido reformar la empresa estatal si no pudieran reubicarse los trabajadores excedentes en otras actividades con potenciales de productividad que cuando menos- fuesen iguales a las que existen en el sector estatal?

Justifica la escala promedio de las unidades econmicas de Cuba la existencia de un extendido sector empresarial estatal?

Qu decide el control sobre la economa, la concentracin de la riqueza o el control de los medios fundamentales de produccin?

El trabajo por cuenta propia: transformar un desage en fuente?

Si se tomase en serio la premisa de que la fuerza de trabajo es la principal fuerza productiva de un pas, entonces no debera considerarse como algo aceptable el desplazamiento de cientos de miles de trabajadores hacia unidades econmicas con trayectorias de bajo aprendizaje tecnolgico y organizativo. Dicho en trminos simples: no es compatible con el desarrollo convertir ingenieros en taxistas, ni torneros en vendedores de tarjetas telefnicas.

Entre 2010 y 2016, el empleo neto del sector estatal se redujo en ms de 916 mil trabajadores. En el caso de la industria, donde solo funcionan las empresas estatales, la prdida de empleo neto fue algo superior a los 65 mil trabajadores, lo cual refleja un constante proceso de desindustrializacin que ha implicado la destruccin -desde el ao 2000- de ms de 193 mil puestos de trabajo en la industria, el sector con mayor nivel de productividad promedio del pas. (Ver Tabla 7.2 Ocupados en la economa segn situacin del empleo, del Anuario Estadstico de Cuba y Tabla 7.3 Ocupados por clase de actividad econmica.)

El nico tipo de actividad econmica que ha creado empleo neto en Cuba, desde 2010, es la esfera privada, con casi 550 mil empleos entre 2010 y 2016. A diferencia de ello, el sector cooperativo no ha generado empleo neto desde 2010.

El problema es que aproximadamente la mitad del empleo del sector privado se ha producido fundamentalmente en la categora de los Trabajadores por Cuenta Propia (TCP), un segmento de la economa nacional en el que trabajan casi 600 mil personas, pero que opera en un marco de institucionalidad primitiva, a partir de listados precisos de actividades autorizadas que incluyen categoras como forrador de botones y pelador de frutas naturales.

Aunque existen segmentos del TCP relativamente lucrativos, el sector funciona mayormente, en la prctica, como una especie de desage de trabajadores estatales excedentes que ofrece una actividad de sobrevivencia para una gran parte de quienes funcionan en ese sector.

Asumir que no tiene consecuencias negativas para el desarrollo nacional la reconduccin del empleo estatal, especialmente el industrial, hacia las categoras del listado de actividades del TCP refleja un pobre entendimiento del funcionamiento de una economa. No hay que darle muchas vueltas a ese asunto. Es el tipo de tendencia que tira hacia abajo una trayectoria econmica, nunca hacia arriba. Nada que ver con el desarrollo.

Sin embargo, lo que hoy es un aparente problema (el excedente de trabajadores estatales), pudiera ser, en realidad, una oportunidad econmica por partida doble: saneamiento de la plantilla de la empresa estatal y aprovechamiento de esos recursos laborales en la creacin de valor.

Cul es el criterio que debera guiar esa relocalizacin de la principal fuerza productiva del pas? Un posible criterio pudiera ser el siguiente: los actores econmicos dentro de una unidad econmica y en sus relaciones con otras- deben ser capaces de asimilar sistemticamente conocimientos tecnolgicos y organizativos que permitan transformar eficientemente recursos productivos en valor.

Cul es la condicin indispensable que se necesitara? La respuesta pudiera ser la siguiente: modificar radicalmente la actual nocin de desage del TCP y establecer un tipo de unidad econmica que cuente con el marco institucional que le permita, a una parte de lo que hoy subsiste en el TCP, intentar funcionar en una trayectoria superior de aprendizaje y de creacin de valor.

Ese marco institucional debera comenzar con la adopcin de la modalidad de funcionamiento empresarial con varios formatos- tanto para las cooperativas, como para las empresas privadas. Obviamente, no todos los trabajadores TCP pasaran a empresas cooperativas y privadas, una parte quedara como trabajadores autnomos, pero con un esquema mucho menos restrictivo que el presente.

A diferencia de la actual institucionalidad primitiva del TCP, las unidades econmicas organizadas en forma de empresas proporcionaran la proteccin de patrimonio, contabilidad estricta, acceso a recursos financieros, y reduccin de riesgos, entre otros factores, que pudieran crear un entorno eficiente para transformar recursos humanos y materiales en valor. Naturalmente, hace falta una legislacin adecuada que regule la contratacin laboral de acuerdo con principios de justicia social.

Sobre filosofa poltica y el pensamiento econmico

Tomo nota de que el Dr. Garca Valds considera que tengo una filosofa poltica y un pensamiento econmico que se reduce a aumentar el poder de las empresas privadas y minimizar el papel del Estado sobre las empresas estatales. Tambin dice que estoy influenciado por la reforma econmica china. No me queda claro de dnde pudo sacar esas conclusiones, pero eso no importa mucho. Ese tipo de ocurrencias son frecuentes en este tipo de debates. Lo que no comparto es la visin timorata de lo que parece ser la filosofa poltica y el pensamiento econmico de Garca Valds, respecto a la funcin del sector no estatal en Cuba.

Asumir que en Cuba el Estado es fuerte simplemente porque mantiene un entramado empresarial grande y costoso, no tiene asidero en los datos de la realidad. De qu manera, exactamente, puede ser considerada como fuerte la existencia de una estructura empresarial estatal que desde hace rato rueda cuesta abajo y que parece ser inmune a cuanto plan de resucitacin le han puesto?

Asumir que en Cuba sera dbil un Estado que controle los medios de produccin fundamentales cosa que habra que definir con precisin- aunque esto significase una red empresarial estatal considerablemente ms reducida que la actual, tampoco es racional. Se entiende bien que haya empresas estatales produciendo vacunas, generando electricidad, construyendo infraestructuras, financiando el desarrollo y asegurando el transporte por citar algunos ejemplos-, pero resulta difcil explicar que, para que exista un modelo socialista, la produccin de boniato o vender croquetas deba hacerse con empresas estatales.

La posible existencia de un sector no estatal mucho ms amplio que el actual, incluyendo la empresa privada, lejos de debilitar, favorecera el fortalecimiento del papel de la empresa Estatal, al permitir que esta se concentre en la gestin de los medios de produccin fundamentales.

Entiendo el argumento relativo a los retos de un posible impacto poltico negativo de la expansin de la actividad privada, desde la perspectiva clsica, por llamarla de alguna manera, del ejercicio del poder por parte del PCC. Lo que me llama la atencin es que no se considere importante el efecto positivo que sobre el bienestar nacional tendra el crecimiento econmico que pudiera resultar de una reforma que incluyese una expansin importante de la empresa privada.

Por qu debe asumirse que una estructura econmica estatal que es incapaz de crear empleo neto, que es incompetente para pagar salarios adecuados, y que es succionadora de presupuesto estatal en forma de subsidios casi tan grandes que compiten con la inversin en educacin y salud, pudiera generar una ciudadana polticamente entusiasmada con ese modelo?

Por qu no asumir que un sector estatal eficiente con obreros bien remunerados, en combinacin con un sector no estatal que permita que la gente produzca de acuerdo con su capacidad, sera capaz de generar en los ciudadanos una actitud de apoyo poltico al modelo?

Si se desea argumentar que el socialismo en Cuba requiere de un sector estatal grande, entonces cualquier discusin mnimamente seria debera comenzar tratando de responder, al menos, dos preguntas:

De dnde van a salir los aproximadamente 18 mil millones de pesos para cubrir el agujero de inversin total que se requiere cada ao para que el actual modelo con predominio de la empresa estatal- pudiera darle al pas el ritmo de crecimiento adecuado que se necesita para avanzar hacia el desarrollo? (Ver, Vilma Hidalgo de los Santos y Yordanka Cribeiro Daz, Estrategia de crecimiento y equilibrio macroeconmico en Cuba, Econ. y Desarrollo vol.153 1 La Habana 2015).

Cul es el plan concreto para evitar el ritmo anual de expulsin de 153 mil trabajadores estatales y para reabsorber una parte considerable de los 600 mil trabajadores TCP que hoy subsisten en actividades que no permiten valorizar sus capacidades y que, por tanto, impiden revertir en beneficio nacional las inversiones en salud y educacin que se han hecho?

Por supuesto que ese es un tema que hay quienes intentan discutirlo en un plano doctrinario, pero la verdad es que no creo que ello sea una discusin productiva. No conduce a parte alguna.

Una nota final: problemas con el jinete?

El Dr. Garca Valds considera que las propuestas que he hecho en diversos textos acerca de ofrecerle la oportunidad a los colectivos de trabajadores en las empresas, y tambin a comisiones integradas mayoritariamente por trabajadores (como es el caso de lo que denomin Comisin de Estabilidad Econmica), evidencian una intencin de mi parte de debilitar el papel directo del Estado en la gestin de sus empresas.

Asumo, entonces, que puedo tomarme la libertad de suponer que el Dr. Garca Valds desconfa de la inteligencia poltica y de la capacidad de gestin de los trabajadores estatales cubanos.

Cul es la evidencia concreta de que los funcionarios hayan podido gestionar de manera eficiente por s solos- empresas estatales que, desde el ao 2010, no han logrado mejorar su funcionamiento, a pesar de haber registrado un desempleo neto anual de 153 mil trabajadores y a pesar de pagar salarios promedios absolutamente insuficientes? Es mucho pedir que los funcionarios compartan una gestin empresarial real no simulada- con los colectivos obreros?

No estamos hablando aqu de teora del Estado, ni de doctrinas econmicas, sino de un problema poltico concreto: los activos de las empresas estatales son propiedad de todo el pueblo: qu problema puede haber con el hecho de que los trabajadores de una empresa tomen decisiones en la gestin de la empresa?

De dnde ha salido la idea de que el empoderamiento de los trabajadores a nivel de empresa atomiza la propiedad social o la convierte en propiedad de grupo?

Por qu Garca Valds no les aplica a los funcionarios eso de convertir en propiedad de grupo la gestin de las empresas?

Cules ventajas debe apreciar el trabajador al colocar la gestin de vastos activos econmicos (que son de su propiedad) en manos de estructuras institucionales que se han demostrado incompetentes para hacerlas producir riquezas de manera eficiente?

Deben asumir los trabajadores estatales la ptica administrativa de que puede tratrseles como recursos humanos excedentes que deben desaguar en la rusticidad institucional de un trabajo por cuenta propia que cercena el despliegue de su educacin y habilidades, limitando el bienestar personal y nacional?

Cul es la razn por la que los trabajadores deban aceptar subsidios de 14,465 millones de pesos a la actividad empresarial estatal, un monto mucho mayor que el presupuesto de salud pblica y asistencia social (10,206,2 millones), y que el de educacin (8,278,4 millones)?

No es vlido asumir que una participacin ms activa de los trabajadores en la gestin empresarial pudiera tener un efecto que quizs permitiese destinar al menos parte de ese hiper-subsidio a otros fines relacionados con el bienestar ciudadano y el desarrollo social?

Es verosmil pensar que las empresas estatales puedan seguir gestionadas con el modelo concreto no el abstracto- con el que funcionan hoy?

Lo que si me ha llamado la atencin es algo que dice Garca Valds, casi al final de su comentario, respecto a que: Es un deber de la ciencia buscar nuevas verdades, es parte de su esencia, pero tambin lo es partir de las verdades conocidas y certificadas por la prctica, aunque sean relativas como toda verdad.

Supongo entonces que, si Garca Valds desea escribir otro artculo para hacer nuevos comentarios sobre las cuestiones importantes que brotan de la polmica que azuza el plan Monreal y los comentarios de H. Prez, se tome el trabajo de aportar datos concretos que permitan certificar lo que dice con la prctica.

Digo yo, para tratar de sacar la discusin del plano del teque y poder llevarla al plano del anlisis econmico. Todo eso, suponiendo que se desea hablar claro sobre este espinoso tema.

Fuente: http://cubaposible.com/reformando-cuba-pugna-economistas/



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