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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2017

21D: zozobras pre (y post) electorales

Josep Maria Antentas
Pblico.es


1. La importancia poltica de las elecciones catalanas del 21D y el fondo de polarizacin bajo el que transcurren coexiste con una campaa electoral que parece un eplogo a medio gas de la aceleracin vivida en las jornadas de Septiembre y Octubre. Un eplogo que, en realidad, es tambin un prembulo decisivo de una etapa por llegar. Tres grandes enigmas quedarn resueltos en las urnas: la fuerza absoluta y relativa de cada uno de los dos grandes bloques en pugna (el independentista y el defensor del Artculo 155); el liderazgo interno en ambos bandos; y el grado de fortaleza o debilidad, en trminos de apoyos absolutos y de relevancia aritmtica en el Parlament, del autopostulado tercer espacio, representado por Catalunya en Com-Podem. Imposible, en cualquier caso, hacer ningn pronstico, ms all de los datos que ofrecen las encuestas que, en los tiempos que corren, no slo son un instrumento para conocer la opinin de los ciudadanos sino tambin para conformarla. El porvenir de la poltica catalana, del movimiento independentista y de la izquierda, independentista o no, depender de lo que suceda el 21D. Hasta entonces los retos y desafos especficos para cada cul no podrn precisarse con detalle. Sin embargo, el balance de lo acontecido en Septiembre y Octubre, permite ya sealar algunas cuestiones de fondo ineludibles.

2. En las elecciones se juega el maana, pero ante unas hojas de ruta poco claras (excepto en el bando mal llamado constitucionalista) es probable que su resultado se dirima en gran medida en funcin del balance que el electorado realice del pasado reciente y de los cinco aos de proceso independentista. Es decir, de la capacidad de cada una de las opciones en liza de ofrecer una narrativa y un marco interpretativo coherente de lo sucedido y del punto en que nos encontramos. La realidad es que todas las hiptesis de cambio poltico (concebido tambin como palanca para una transformacin social) que galvanizaron el imaginario poltico de buena parte de la sociedad catalana llegan a estas elecciones en abierta crisis estratgica. Ni la mayora estatal de cambio (Catalunya En Com-Podem), ni la panacea de la independencia fcil (ERC y PDCAT), ni ser el garante honesto y combativo de que la ruptura con el Estado fuera hasta el final (CUP), son ahora crebles como proyectos de realizacin plausible concreta y presta. Aunque funcionan como legtimas propuestas de afirmacin de un espacio poltico-social propio y como hiptesis a largo plazo.

3. Desde 2011 y 2012 han coexistido dos grandes relatos y proposiciones de futuro en la sociedad catalana. El primero, el horizonte marcado por el 15M y sus derivadas polticas, Podem y Catalunya en Com. El segundo, el independentismo. Ambos tuvieron xito en articular dos proyectos de cambio definido y percibido como fcil e indoloro: una nueva mayora en el Estado y la independencia de Catalunya, respectivamente. Pero ambas hiptesis han colapsado, al menos temporalmente, y necesitan un segundo aliento para volver a golpear con garra. Por un lado, la posibilidad de un nuevo bloque gubernamental a escala estatal, anti-austeridad y defensor de un referndum pactado en Catalunya, desapareci por ahora del mapa. No se vislumbra a corto trmino, ni en su versin originaria (una mayora entorno a Unidos Podemos), ni en su reformulacin caricatural adoptada por Podemos desde verano de 2016 (una alianza entre el PSOE de Snchez y Unidos Podemos). En este sentido la llave para desbloquear la situacin a la que aluden los portavoces de Catalunya en Com-Podem parece ms la afirmacin de una pretensin que una capacidad positiva. Si en su momento los Comunes, en vez de apostar desde la pasividad a que el independentismo se estrellara, hubieran adoptado una poltica activa y ofensiva en favor de una ruptura constituyente ligada con un plan de emergencia social, es probable que hoy no se encontraran tan emparedados en un debate en el que siempre han ido a contrapie. Por el otro lado, la hiptesis de la independencia tranquila, como resultado de una pausada movilizacin ciudadana, del ejercicio cvico del derecho a voto, de la transicin de una legalidad a otra y de la desconexin progresiva respecto al Estado, fue abruptamente desmentida. El horizonte estratgico (fuera realmente el de la independencia plcida o el de la bsqueda de una negociacin con el Estado mediante la movilizacin ciudadana), y el relato pblico, de PDCAT, ERC y la ANC se han descompuesto. Y, de rebote, la propia poltica de la CUP, sostener el proceso empujndolo a ir hasta el final, tambin qued debilitada, pues ya no existe un bloque independentista mainstream con una hoja de ruta cristalina al que presionar para su cumplimiento. A la vez, las insuficiencias mostradas por el bloque independentista oficialista ponen de manifiesto los lmites de la poltica de la CUP de jugar exclusivamente por dentro del procs y de carecer de una estrategia dirigida a (la base social de) la izquierda no independentista.

4. La posibilidad de volver a hacer plausible un horizonte de cambio poltico democrtico depende de dos dinmicas distintas pero en parte interrelacionadas: la habilidad del independentismo para redefinirse y reorientarse hacia un giro constituyente y anti-austeridad y la capacidad de la izquierda, independentista y no independentista, de jugar un rol importante en el nuevo escenario, provocando un desplazamiento del centro de gravedad de la poltica catalana. Aunque los balances colectivos brillan de momento por su ausencia, los retos estn ah. Por el flanco independentista dos viejas cuestiones son ahora ineludibles: ampliar su influencia en Catalunya y trabar alianzas en el resto del Estado espaol. Ello slo puede hacerse mediante dos procesos combinados que implicaran enterrar el paradigma fundacional del movimiento de primero la independencia y luego todo lo dems, reformular sus objetivos estratgicos, y desplazar al PDCAT (y a la nueva lista de Junts x Catalunya de Puigdemont) del centro del gobierno de la Generalitat: ligar la agenda independentista a las polticas contra la austeridad y defender un proceso constituyente compatible con un destino independentista y uno confederal. Catalunya En Com-Podem, por su parte, tiene la imperiosa necesidad de recuperar su pulsin constituyente y rupturista, tener una agenda catalana no subordinada a vicisitudes estatales, y convertirse en una fuerza con arraigo social y cultura activista, lo que supondra desandar gran parte de lo andado en la voraz senda de rpida y fulgurante institucionalizacin que los Comunes han recorrido en su corta existencia.

5. Las reformulaciones estratgicas de hondo calado casan mal con el inmediatismo de la poltica electoral y con las ilusiones y anhelos de una transformacin poltica y social inmediata, y forzoso es reconocer que no parece que ni el independentismo en su pluralidad ni los Comunes vayan en la direccin aqu planteada. Pero, asumido o no, encima de la mesa centellea un desafo claro para todos: esquivar el triple peligro de encerrarse en una propuesta ilusoria de cambio imaginario, de atrincherarse en un enfoque meramente resistencialista o de acomodarse al estrechsimo marco institucional de lo posible. Culminar con xito este triple regate abrira la puerta a trazar un camino y una estrategia rupturista ofensiva-defensiva, corto-largo placista, unilateral-bilateral, nacional-social, democratizadora, constituyente y anti-austeridad. Difcil? Sin duda alguna. Pero en la historia de los movimientos populares es frecuente que lo arduo sea tambin lo necesario.

Josep Maria Antentas es profesor de sociologa de la Universitat Autnoma de Barcelona (UAB).

Fuente: http://blogs.publico.es/tiempo-roto/2017/12/15/21d-zozobras-pre-y-post-electorales/


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