Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2017

21D en Catalua: cuatro conclusiones

Armando Fernndez Steinko
Rebelin


El resultado de las elecciones catalanas ha vuelto a demostrar que la agenda nacional y la agenda social no son paralelas sino que se cruzan en perpendicular. Cuando aquella se plantea en regiones privilegiadas como Catalua conduce a una emocionalizacin extrema, al bloqueo de los argumentos racionales, a la polarizacin en funcin de los mos y de los otros y al olvido de los de abajo. Todas las opciones progresistas han sido desgastadas del 21-D por la dinmica nacional provocando una concentracin del voto en las opciones que mejor han sabido representar a los nuestros frente a los otros. Es la primera conclusin de las elecciones, algo sobre lo que llevamos advirtiendo desde hace aos: el juego nacional deglute la agenda social en poco tiempo y, una vez en marcha, es muy difcil parar su dinmica trituradora. Europa lo sabe muy bien.

La segunda conclusin se deriva de la primera: la falta de agenda cultural e identitaria de contenido solidario-heterodoxo y el intento de llenar ese Gran Hueco coqueteando con identidades excluyentes, divide a las izquierdas. Sucedi con el PSC, con Iniciativa per Catalua, con Esquerra Unida, ahora ha vuelto a suceder con En Com Podem y es posible que bloquee la dinmica regeneradora que se inici con el 15-M en toda Espaa. La izquierda estatal ha pospuesto sus deberes en temas territoriales e identitarios desde los aos 1980 y la crisis catalana es en parte el resultado de unos deberes sin hacer. La fraseologa del derecho a la autodeterminacin -ahora derecho a decidir- son excusas para no hacer nada, un cmodo sof para contemplar el problema desde la barrera del intransitivo esquivando la cuestin central: decidir pero qu? cul es la opcin que una opcin de izquierdas quiere que la gente decida? El Gran Hueco y el cmodo sof del derecho a decidir arroja a la izquierda a los brazos de los nacionalistas, a la trituradora agenda insolidaria y clase media. Hay una fuerte dosis de complejo de inferioridad en todo esto, el que siente el hurfano frente al hijo de padres ricos que, gracias al hecho de tener lengua propia, ha sabido diferenciarse del (post)franquismo. El huerfanito padece de sndrome de estocolmo y se le cae la baba frente al supremacismo de estos ambientes que llaman de izquierdas por el mero hecho de hablar cataln, ese idioma que a nuestro hurfano nadie le ense en el colegio.

La tercera conclusin tiene que ver con el estado. El astuto truco que Ada Colau le vendi a Pablo Iglesias es que se puede ganar al Partido Popular y democratizar el estado destruyndolo. Esta idea tiene su origen en el clima poltico del siglo XIX pero es un fatal anacronismo, un error estratgico en la era neoliberal. Facilita las alianzas con los indepes, permite banalizar sus intenciones, hacer una lectura progresista de ellas y, de paso, jugar a asaltar el Palacio de Invierno. Pero la realidad es que liquida toda posibilidad de generar mayoras sociales en torno a un programa territorialmente solidario que permita pagar colegios dignos para los nios de Fuerteventura y Guadix. Seguir el juego indepe-confederal de romper un estado pasa por ignorar realidades esenciales para la vida de muchas personas, la viva mixtura social e identitaria de la sociedad espaola, las biografas personales y familiares de millones de individuos, la mayora de ellos procedentes de familias obligadas emigrar para huir del subdesarrollo. Reducir todo esto a un agresivo artificio reaccionario llamado estado espaol permite anteponerlo discursivamente a la naturalidad del pueblo cataln, vasco y de algn que otro ms. Pero para ello tiene que convertir a todos los que viven al sur del Ebro en seres insustanciales que acaban de subirse al autobs de la historia. Ada Colau le vendi la moto a Pablo Iglesias y este se la compr. Ambos se equivocaron porque se han ido a comer ideas antes que pan y lentejas, y la izquierda federal se ha quedado sin proyecto.

La cuarta conclusin: hay que construir la izquierda federal.

Blog del autor: https://asteinko.blogspot.com.es/2017/12/21-d-en-cataluna-cuatro-conclusiones.html#more

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter