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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2017

El traje de la emperatriz

Ibon Cabo Itoiz
Rebelin


Deca el dans Hans Christian Andersen que hace muchos aos hubo un emperador que tena mucho inters en ir bien vestido, en que su imagen externa fuera lo ms llamativa y convincente posible. As sus sastres le convencieron de que eran capaces de fabricar una tela tan suave y delicada que solo las personas con un sentido ms agudizado del arte textil iban a ser capaces de verla. El final del cuento todos lo conocemos: el emperador apareci desnudo por las calles y los ciudadanos rieron la estupidez supina de quin pensaba estar vestido por los dioses y sin embargo, solo estaba embriagado de s mismo, rodeado de falsos envoltorios.

El 21D los catalanes tuvieron que votar forzosamente a las diversas fuerzas polticas que all tienen representacin. Ante unas elecciones en clave de estado, la respuesta de las personas que residen o estn censadas all tambin lo fue. La lectura catalana en clave de estado nos deja una imagen, ya casi fija, con dos bloque definidos donde el eje izquierda derecha se diluye en aras de impulsar la repblica o la monarqua, segn el color de la camiseta que se utilice.

Pero el anlisis de los resultados no puede desligarse de lo vivido en campaa o ms an, de lo vivido desde el uno de octubre hasta nuestros das. Desde el uno de octubre el eje filosfico principal de los discursos ha sido la referencia continua a lo que es verdad y es mentira. Deca Thomas Fuller la astucia puede tener vestidos, pero a la verdad le gusta ir desnuda. La campaa meditica brutal en torno a tericas falsedades del discurso independentista ha resultado balda. Las frases sobre el Espaa nos roba, aquellas ligadas a la falsa contabilidad nacionalista a la incapacidad de Mejora de las pensiones1; todas estas frases trataban de vestir un discurso en torno a la verdad nacional y a la mentira independentista. Todo este sistema de parches estatales ha quedado oculto bajo la visin desnuda de los votantes independentistas.

Era tiempo de hroes para el imaginario colectivo espaol2. La herona vestida de Versace pareca dispuesta a levantar la auto estima de aquellos que ocultan en la bandera sus polticas re centralizadoras y neo liberales. A los anti hroes ya los haba mandado a mirar pequeos nios orinando o directamente a hacer la cola del rancho en Alcal Meco, pues la del paro ya la haban hecho las clases populares gracias a las polticas econmicas de los firmantes del 155. Unas elecciones fundamentadas en hroes y en vengadores en el discurso en los medios, pero de nuevo vacas de realismo y lejos de lo necesario para reconstruir un pas ms democrtico, un pas mejor.

Los resultados en Catalunya son aquellos que se fundamentan en la teora de los vasos comunicantes. NO ha habido variaciones en los resultados en funcin de los bloques independentista y unionista. La lgica electoral no ha servido ms que para refrendar esta dicotoma excepto en un mejor reparto de escaos para el eje independentista que le va a evitar tener que pactar polticas ajenas a la unilateralidad. La redistribucin interna entre ejes solo ha llevado a mejorar la posicin de aquellos que defienden la independencia como modo de construccin de una sociedad ms equilibrada, ms justa.

El control que histricamente ejerca el PSC sobre el cinturn rojo de Catalunya ha cado3. Ciudadanos ha dibujo de naranja la otro ora tierra de las clases populares. Esto debera ser un aviso para navegantes: cuando el discurso se centra demasiado en el mbito nacional, los seguidores de Bartolom Soler se ocultan entre falsos ropajes. La izquierda en Catalunya ha quedado hurfana de referentes geogrficos y se empieza a intuir all, la misma relectura que de las clases populares se hace hoy por hoy en Europa: a peores condiciones econmicas, sociales y culturales, mayor es el avance de la extrema derecha.

As pues, el desfile de la emperatriz, arropada por todos sus sastres mediticos se ha mostrado carente de resultados. Incapaz de hacer mella en la poltica de bloques y en el eje nacional espaol nacional cataln. La emperatriz va desnuda y el pueblo es consciente de ello pues solo aquellos que ya votaban nacionalismo espaol lo han seguido haciendo. El IBEX 35 haba logrado controlar el mensaje y ocultar las polticas que ya llevan tiempo poniendo en prctica con la ayuda del PP en el estado espaol y con el aplauso de la troika en Bruselas. Ciudadanos era la nueva marca blanca de la patronal ms rancia y aspiraba a seguir haciendo dao entre la gente comn con sus polticas. Sin embargo se ha quedado a las puertas de la revolucin neo liberal y ha dejado de ser la esperanza blanca para convertirse en el Naranjito del 2017.

Para nuestra desesperacin, la mirada en el espejo cataln no ha tenido su reflejo en Euskal Herria. La CAV sigue parada a la espera de que alguien nos saque del letargo al que nos tienen sometidos los del tripartito a la vasca. Mientras por el estado los ataques al autogobierno vasco levantan ampollas entre sus seguidores aqu4, las opiniones sobre la necesidad de re centralizar el estado en torno a un concepto cultural espaol jacobino se multiplican. Nosotros, sin embargo, aqu, debemos mirar con altura de miras.

Necesitamos un impulso en el proceso de emancipacin nacional ligado a un cambio radical en las polticas sociales. En Nafarroa ha sido posible y en el resto de Hego Euskal Herria puede serlo tambin. En Catalua ya hemos visto que la emperatriz iba desnuda y que su vestido de oro y grana, lo era en realidad porque su nica intencin era la de torear a las clases ms desfavorecidas. Nos merecemos una repblica vasca digna y para ello tenemos que fijarnos en lo acontecido en Catalunya para no perder nuestras referencias geogrficas clsicas y para avanzar en el rea metropolitana impulsando un proceso soberanista propio.

Una vez que se han cado los falsos envoltorios de la emperatriz desnuda nos toca recuperar las albarcas y recuperar a la gente, nos toca mirar hacia el futuro. Ya sabemos que ella ha terminado desnuda en Catalunya, pero ojo, no vaya ser que al final aqu tambin termine reinando rodeada por el ejrcito de los pelotas mediticos pero sostenida sobre todo por las clases ms desfavorecidas. Por pura desesperacin, a veces, las clases populares, terminan intentando imaginarse un vestido social donde solo existe alabanzas al IBEX 35 y sus socios-as. Lo sucedido en Catalunya nos debe servir a Euskal Herria para intentar ver con otros ojos la poltica, para impulsar nuestro propio proceso desde otro mbito. An estamos a tiempo. La ponencia de auto gobierno puede ser un buen marco para iniciar nuestro proceso. Catalua nos ha dado una buena leccin y a futuro nos traer ms. No caigamos en la trampa del emperador y pongamos en marcha otro tipo de tejido social.

Notas:

1 El economista 20-12-2017 21 mentiras para el 21-D

2 https://www.ciudadanos-cs.org/opinion/los-heroes-de-cataluna/9948?lg=va

3 http://www.elmundo.es/cataluna/2017/12/21/5a3c2bbbca474108458b45fb.html

4 ABC 20-12-2017 Iaki Ezkerra El Cupo y el nacionalismo espaol



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