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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2017

Todo cambia pero todo sigue igual

Gregorio Morn
Crnica global


Si exceptuamos las mentiras, que siguen siendo el argumento dominante y que demuestran el enraizamiento del discurso pujoliano, ese virus sin vacuna de esta sociedad de mayoras sociales y minoras de edad, salvo eso -que no es poco-, todo lo dems ha sufrido un embate de consecuencias an imprevisibles.

En primer lugar -y esto no se lo dir casi nadie por la cuenta que le trae al doble lenguaje- est la victoria arrolladora de la derecha . Mrese donde se mire, en Catalua no hay ms que conservadores o reaccionarios, a escoger, y no se dejen engaar por la disolucin prctica del PP de Rajoy, las pintadas de la CUP y la inanidad de los equidistantes. Ha desaparecido la izquierda y eso lo saben muy bien los intelectuales de la lengua. Ahora les queda por hacer los reajustes y recolocarse. Desde Mascarell a Rafael Rib --saban ustedes que este modelo de adaptacin al medio dominante era el supuesto "defensor del pueblo", al que con muy buen criterio filolgico, en cataln se dice "sndic de greuges", o lo que es lo mismo, "de agravios"? Un oportunista sin oportunidad de alcanzar la golfera; antiguo secretario general de los comunistas catalanes, luego delegado de la Generalitat que toque.

Pero no quedar ah porque hay exceso de oferta; sobran. No olviden que en la feria del libro de Frankfurt fueron por miles, como si se tratara de un festival. Gran dilema el de los intelectuales catalanes de la lengua, los que viven del sudor de sus papilas! Adnde se inclinarn los Ramoneda, Bru de Sala, Enric Juliana, el clrigo Puigvert, el eminente historiador Fontana, martillo de revisionistas y maestro de estalinianos en bsqueda de destino, y tantos otros? O sea que los Archivos republicanos de Salamanca acabarn en las manos de los activistas del carlismo. Vamos a vivir una pelea aldeana de la inteligencia meditica por los desplazamientos institucionales. La derecha que ellos patrocinaron copar el inminente futuro y, como buitres que son, viven de la carnaza que les deja la historia. Veremos a Mrius Carol y a la coleccin de siervos de los Seores del Palau reivindicando como antao que l es hijo de una portera de la calle Princesa, como haca en tiempos ms decentes? El catalanismo tiene pasin por rehacerse las biografas, como el estalinismo.

Seguirn las subvenciones a los medios de comunicacin como hasta ahora? Se vern afectadas las radios, diarios y televisiones pblicas dependientes de la Generalitat, es decir, casi todos, porque el partido ms votado en la comunidad es constitucionalista? O aplicarn el rodillo para satisfaccin y gratificacin de sus voceros? Esos son los signos del cambio, los de mayor calado, porque saber si los comederos polticos de Puigdemont o de Junqueras acabarn entendindose al son de los tambores de la CUP y las caceroladas de los supremacistas tiene muy fcil arreglo.

Porque todo ha cambiado si se sabe administrar la victoria sobre el fanatismo, menos una cosa. Sin dogma de superioridad no son otra cosa que partidos conservadores temerosos de dios y despreciadores de la ciudadana. Hay que caer muy bajo para primar a un seor que se traga mejillones en Bruselas sobre su competidor que vive en una celda bajo prisin provisional. En el fondo y en la forma son una marca de conservadurismo, o del vivo al bollo. Una constatacin de que el pujolismo tena razn y merece ms confianza el chalaneo de un astuto pays que la fe del creyente. Si ser cierto el aserto que incluso el huido ha nombrado ya una suplente, Elsa Artadi, que coincide plenamente con lo que l fue: un desconocido con habilidad para los corrimientos del escalafn! La militancia de los partidos cada vez se parece ms a la masonera; grandes principios y miserias domsticas.

No hace falta ser profeta para prever que en la vida poltica y social catalana dominante va a persistir la hegemona de la mentira. Desde el momento que el fugado de Bruselas se autodesigne nico lder, la mezcla de tradicionalismo carlista y peronismo institucional, nos har a todos permanecer en el agobio, la estupidez y el victimismo. La primera y ms efmera repblica de la historia de Espaa, implantada, subvencionada y defendida por la derecha, seguir con sus embelecos hasta el vmito.

Hay algo que ha aparecido, que estaba ah pero que el pensamiento nico oficial se negaban a reconocer: que existe otra derecha en Catalua con ms base popular que la subvencionada y que adems constituyen la mayora. Da lo mismo. No aprendern nada, porque la fe consiste en eso, en sustituir a la razn.

Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/sabatinas-intempestivas-gregorio-moran/todo-cambia-pero-sigue-igual_109031_102.html



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