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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2018

Birmania
Rohingyas, demasiado tarde para todo

Guadi Calvo
Rebelin


Casi 700.000 personas del milln doscientas mil, que componen la minora musulmana rohingya de Birmania, llegaron a Bangladesh, tras la represin iniciada en agosto ltimo.

Los rohingyas que llevan siglos establecidos en el estado birmano de Rakhine, no son reconocidos como ciudadanos por las autoridades y son mantenidos en un extrao status de inmigrantes, obligados a vivir en ghetos y en campos cuasi de concentracin, sin ningn tipo de derecho ciudadano, en estos ltimos seis meses, una nueva campaa ordenada por el gobierno en las sombras de la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, busca la solucin final al problema rohingyas.

Con un nmero indeterminados de muertos (entre los que se incluyen a cientos de nios), torturados y desaparecidos, los rohingyas han sido expulsados de sus aldeas, y ms all de formalismo tcnicos, no tienen derecho al retornar ya que sus tierras y sus pueblos, han sido devastados por el Tatmadaw, el ejrcito birmano, junto a unidades paramilitares, compuestas por fundamentalistas budistas del grupo 969 y el ultranacionalista e islamofbico Ma Ba Tha, (asociacin patritica de Myanmar).

La actual crisis, que remite a otras anteriores como la de 2012, no consigue que la comunidad internacional resuelva soluciones de una vez y para siempre la compleja situacin, declaraciones de circunstancia, asemeja a ese pueblo a los palestinos, los kurdos, los saharauis o los tuareg.

En procura de ocultar en lo que se pueda el genocidio, que se encuentra en pleno desarrollo, las autoridades de Naipyid, estn llevando a cabo una rigurosa censura a la prensa, de la que no se libran siquiera representantes de medios occidentales. Adems de haber negado a otorgar autorizacin para llegar al lugar del conflicto a periodistas la veda se extiende tambin a diferentes ONG, funcionarios de las Naciones Unidas, grupos de ayuda y enviados de gobiernos extranjeros.

Tras ser arrestados el 12 de diciembre ltimo se acaba de conocer que la fiscala birmana ha presentado cargos contra los periodistas de la agencia britnica Reuters, Wa Lone y Kyaw Soe Oo, por el incumplimiento de una ley de secretos oficiales, por lo que le podra caber hasta catorce aos de prisin. Ambos periodistas fueron detenidos tras asistir a una cena, a la que fueron invitados por miembros de la polica, en cercanas de Rangn, la antigua capital del pas. En la acusacin se hace constar que los hombres de Reuters tenan documentos secretos, posiblemente entregados por alguna fuente policial, en la que se detallaban algunas de las acciones del Tatmadaw, contra la minora musulmana.

La profundizacin de la represin, en Birmania est llevando a algunos sectores de la comunidad rohingyas, tanto a los que ya viven en el exilio, no solo en Bangladesh, sino en otros pases musulmanes, como a que los que todava permaneces en Birmania a optar por una respuesta armada.

Si bien ya se haban registrado algunos ataques del Ejrcito de Salvacin Rohingya de Arakan (Arsa), conocido tambin como Harakah al-Yaqin (Movimiento de la Fe), fundado en 2012 y acusado de haber asesinado en octubre pasado a nueve policas birmanos, nunca ha tenido una fuerte presencia en la comunidad rohingyas. Y hasta ahora ha carecido de medios para equiparse y montar operaciones de relevancia, contra un ejrcito como el birmano, un estado en s mismo con gravitante peso poltico, altamente preparado y armado, ya que desde hace dcadas afronta varios conflictos internos con diferentes guerrillas separatistas, marxistas y pro chinas.

La represin iniciada en agosto pasado, tuvo como excusas castigar, ataques contra algunos puestos policiales por elementos supuestamente vinculados al Arsa. No sera extrao que dichos ataques se hayan enmascarado, para justificar las acciones posteriores del Tatmadaw. Ahora existen indicios ciertos que la emboscada a una patrulla del ejrcito en la maana del viernes 5 de enero, prximo al pueblo de Tarein, en el distrito de Maungdaw, contra un mvil militar, si haya sido ejecutada por el Arsa.

Unos 10 milicianos, hicieron denotar de manera remota, varios explosivos de fabricacin casera, al pas de la unidad militar en la que viajaban un oficial y media docena de soldados. El grupo atacante cubri su retirada con rfagas de ametralladoras, hiriendo a varios soldados. Es importante consignar que en esa misma provincia acta uno de los tantos grupos insurgentes de Birmania conocido como Ejrcito de Independencia de Kachin (KIA) que se desplaza por toda la regin noroeste del pas.

El grupo Arsa liderado por Ataullah abu Ammar Junjuni o Ata Ullah, nacido en Karachi, Pakistn y educado en la ciudad de La Meca, Arabia Saudita, ha reiterado que no est vinculado a ninguna organizacin fundamentalista, a estilo del Daesh o al-Qaeda y que su objetivo es resistir a los constantes ataque del ejrcito birmano, aunque existen sospechas que est recibiendo financiacin de parte del reino saudita.

Ms all de las negativas del poderoso general Min Aung Hlaing, quizs el verdadero poder de Birmania, de que el ejrcito no ha cometido las atrocidades de lo que se lo acusan, esta misma semana fuentes oficiales del Tatmadaw, han reconocido, que se han detectado al menos a cuatro miembros de las fuerzas de seguridad responsable de la muerte de unos diez rohingyas en el pueblo Inn Din prximo a Maungdaw. Aunque se estima que solo en el primer mes de represin se produjeron unos 6500 muertos de ellos 730 menores.

Las acusaciones de Birmania contra los rohingyas, posiblemente se deba al intento de debilitar sus posturas ya que el prximo da 23 comenzaran las discusiones para establecer un organigrama de retorno a los rohingyas hoy refugiados en Bangladesh.

Un cierto tufillo a petrleo

No es necesario escarbar demasiado para descubrir que el pueblo rohingya ha quedado prisionero de una disputa internacional que excede a ellos por mucho y que la crisis que hoy sufren, ha sido manipulada desde lugares muy lejanos a sus aldeas.

En 2004, se descubri un enorme yacimiento de gas natural, a quien se denomin Shwe por el general Than Shew, presidente del pas entre 1992 y 2011, en la Baha de Bengala, frente a las costas de Rakhine. En 2009, la Corporacin Nacional de Petrleo de China (CNPC) comenz la construccin de dos oleoductos, terrestres, uno de gas y el otro de petrleo, de unos 1200 kilmetros, que cruza tierras el estado de Rakhine  hasta la provincia China de Yunnan. Fueron terminados en una primera fase en 2014 y se espera para este ao finalizarlo en su totalidad. Los intereses chinos en esos oleoductos son claves, de ello las tibias respuestas frente al genocidio rohingya.

Por su parte Estados Unidos y de Arabia Saudita, siguen operando en contra de este proyecto. No es casual que Riad haya dispuesto la construccin de casi unas 600 mezquitas y madrassas wahabitas en Bangladesh, con una inversin que supera los mil millones de dlares, lo que sin duda tal como ha sucedido en Afganistn, Pakistn o Nigeria, este tipo de escuelas cornicas o madrassas se convierte en fbricas de jvenes fundamentalistas listos a tomar las armas en nombre de Allah. Se ha conocido que el magnate George Soros, estn presionando a las empresas hindes que tambin son parte de proyecto, para que lo abandonen.

La irrupcin del fundamentalismo islmico en Birmania retrasara en mucho los planes de Beijing, quien necesita de manera desesperada, de una vez por todas resolver su cuestin energtica, para entonces arrebatar de manera palmara el liderazgo econmico a los Estados Unidos. Sin la seguridad de un flujo constante de petrleo y el gas, vital para sus planes industriales, ese destino es inalcanzable.

Estados Unidos, y su socio saudita lo saben y pugnaran por impedirlo y si es al costo de enviar al pueblo rohingyas a una lucha, para ellos absolutamente genuina y vital, lo harn, aunque el resultado sea el holocausto definitivo.

Estados Unidos est intentado detener la cada vez ms inflyete presencia china en el sudeste asitico y para ello, presiona al gobierno de Aung San Suu Kyi, cuya toda su carrera poltica la hizo al amparo de Washington y Londres, tal como lo hizo con el presidente filipino Rodrigo Duterte, que cuando se estaba acercando tanto a Rusia y China, para escapar del control norteamericano , prcticamente de la nada estall el largo y desgastante conflicto de la toma de fuerzas vinculadas al Daesh, de la ciudad de Marawi, una batalla que duro ms de 150 das.

Nada de todo este complejo entramado poltico, financiero y militar que disputan las naciones ms poderosas del mundo, evita que cada das cientos de miles de rohingyas, refugiados en Bangladesh deban batirse en solitario, contra el hambre, las enfermedades, el miedo y la desesperacin, sabiendo que ya es demasiado tarde para todo.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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