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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2018

Las noticias falsas como pretexto para imponer la dictadura meditica global

JuanLu Gonzlez
Bits Rojiverdes


Resulta realmente enternecedor ver cmo los estados occidentales se estn preocupando, de un tiempo a esta parte, por la calidad de la informacin que recibe la ciudadana a travs de los medios de comunicacin. Al parecer eso dicen estamos siendo vctimas de una conspiracin de un grupo de pases malvados que tienen planeado, a travs de sus propios aparatos propagandsticos, lavarnos el cerebro y socavar los cimientos del modo de vida occidental, acabar con las libertades y con nuestro sistema poltico. Pero lo peor de todo es que, como vctimas incapaces de darnos cuenta del plan maquiavlico que se cierne sobre nuestras cabezas, se hace necesaria la intervencin paternalista del estado para protegernos de los pases y medios mentirosos y difusores de bulos y rumores infundados.

Ese es, grosso y jocoso modo, el argumentario que se destila de multitud de noticias, de editoriales de prensa y de declaraciones de responsables polticos de Estados Unidos y la Unin Europea en los ltimos tiempos. Como en tantas otras ocasiones, el poder trata de ir creando los consensos necesarios entre la opinin pblica para justificar unas decisiones que aparecern como liberticidas e impopulares, a poco que se posean los suficientes elementos de juicio para analizarlas racionalmente.

Y es que, lo que se nos viene encima no es balad, es el fin de la libertad y neutralidad de internet, la manipulacin de las bsquedas, el bloqueo de canales va satlite, la eliminacin de cuentas en redes sociales o la prohibicin de trabajo de determinadas televisiones en muchos pases que se precian de ser los adlteres de la libertad de expresin y comunicacin en el mundo.

No se trata de futuribles, de anuncios ms o menos agoreros, desafortunadamente hablamos de hechos constatables, de la triste realidad cotidiana. Se poner muchos ejemplos de ello:

La aprobacin a finales del pasado ao por la Comisin Federal de Comunicaciones del fin de la neutralidad y equidad en el acceso a Internet. Es decir que la velocidad de la red podr variar dependiendo de cunto se pague, de quin se trate o de los intereses de las operadoras, lo que abre la puerta a expulsar a determinadas pginas, a penalizar con anchos de banda ridculos a pginas molestas para el poder que las conviertan en impracticables a los usuarios e invisibles para los bots de bsqueda.

Los cambios en los algoritmos de bsqueda matemticos para evitar que aparezcan noticias no deseables para el poder. Alguien puso el grito en el cielo cuando descubri que si se tecleaba en Google 11S lo primero que salan eran noticias con versiones no oficiales o diferentes a la versin conspiranoica elaborada por el gobierno norteamericano, ya que eran las ms ledas y demandas por el gran pblico. Desde entonces los resultados se amaan para que en los puestos de cabeza haya informaciones acordes con el pensamiento unidimensional. Los ms perjudicados por los cambios de Google? Como se poda esperar, las pginas contrainformativas, las webs de izquierdas alternativas de todo el mundo.

En el Estado Espaol, la derecha se ha propuesto controlar las redes sociales impidiendo el anonimato en la creacin de cuentas en contra incluso de los dictmenes de Naciones Unidas para la defensa de la libertad de expresin, como culminacin al peor ao para la libertad de expresin desde la muerte del dictador que acabamos de padecer y seguimos padeciendo.

La expulsin de Telesur de las parrillas de varios pases latinoamericanos por decisiones polticas, como la Argentina de Macri en 2016, que tambin se extendera posteriormente a RT.

La censura a la cadena de TV Al Manar, sacndola de la parrilla de los satlites Nilesat y Arabsat o declarndola como terrorista por el Departamento de Estado de EEUU por ser antisemita y de incitacin a la violencia. Mientras, el verdadero canal de agitacin y fomento de guerras en la regin, Aljazeera, emite con total normalidad a pesar de apoyar el terrorismo takfir sin ningn tipo de tapujos durante aos.

El boicot a HispanTV y PressTV en los satlites Hispasat, ordenado por el gobierno espaol en 2012, pues an posee casi el 10% de sus acciones, junto con Abertis que es socio mayoritario y Eutelsat, en manos de capital israel. Esta medida se ampli a los satlites Astra, con el pretexto del rgimen sancionador europeo por el programa nuclear militar inexistente de Irn y an no se ha revertido a pesar de la firma de los acuerdos del G5+1.

El cierre temporal de cuentas en redes sociales de medios de comunicacin que no siguen el mainstream impuesto. Aunque a fecha de hoy las cuentas han sido siempre restituidas tras varios das de castigo, no es de extraar que alguna vez se tome una decisin de naturaleza permanente.

La imposicin a RT y Sputnik a finales de 2017 de declararse como agente extranjero en EEUU amparndose en una ley de 1938 e impidindole ejercer las labores periodsticas en instituciones pblicas como la sede del Congreso.

La prohibicin de contratar publicidad en redes sociales a medios de comunicacin antagonistas, como ha sucedido con Twitter y el canal RT, a pesar de que este fue ofertado como un servicio ms a prestar a la cadena televisiva.

Lo que trasciende de todo esta campaa de erradicacin de la disidencia informativa de nuestros pases es acabar con la diversidad real de opiniones. El poder siempre ha buscado el monopolio de la informacin para modelar a la opinin pblica a su antojo. Sin embargo, el avance hacia la pluralidad que supuso en su da la generalizacin de Internet y la aparicin de nuevos medios globales, ha acabado por molestar en exceso. Ahora intentan demonizar, criminalizar o incluso acusar de terrorismo a cualquier medio que difunda informacin que se site fuera de los cada vez ms estrictos lmites considerados aceptables por el establishment.

El pretexto usado para ello son las supuestas noticias falsas que difunden las webs y televisiones no controladas por los gobiernos nacionales o por el capital financiero, lo que, por si slo, las invalidara para seguir ejerciendo su actividad. Sin embargo, se plantea un grave problema: quin decide qu es una noticia falsa y qu no lo es sin que se denote parcialidad? Evidentemente, para afrontar con seriedad la cuestin, se debera implementar algn sistema de verificacin transparente, pblico e incontestable. Sin embargo, se est optando claramente por la censura previa al ms puro estilo orwelliano, mucho ms contundente y drstico, aunque se pongan en peligro derechos fundamentales como la libertad de expresin e informacin. Cuentan con que el monopolio meditico se encargar de que la ciudadana lo acepte como un servicio ms del estado contra pases enemigos.

Recientemente El Pas ha sido condenado judicialmente por difundir noticias falsas, significara eso que debera ser cerrado atendiendo a esas premisas? Evidentemente, pocos se lo plantean porque, a pesar de ello, no supone un peligro para el sistema, todo lo contrario. Sin embargo, cuando medios extranjeros retransmiten en directo en Espaa movilizaciones que otros ocultan, cuando les colocan cmaras y micros a expertos y activistas locales a los que jams un medio local convencional le dara un segundo de tiempo, se trata de simplemente de complots extranjeros, de difusin de bulos, de intentos de desestabilizacin de un pas, de fake news. Por el contrario, cuando medios considerados serios difunden permanentemente falsos informes cocinados por las cloacas del estado para incriminar a partidos o personas incmodas, a eso, ac, se le denomina periodismo de investigacin.

Desde luego, tampoco es casual que haya sido El Pas quien lidere la ridcula campaa contra la supuesta injerencia rusa y venezolana en la poltica espaola y el apoyo al independentismo. El director adjunto de El Pas, quien personalmente se ha dedicado en cuerpo y alma a difundir estos bulos propios de la Guerra Fra, ha sido formado en Estados Unidos para convertirlo en defensor de la poltica exterior del imperio y tiene vinculaciones personales con fundaciones pertenecientes a las redes de la CIA y George Soros.

Tampoco es casual que muchos de los ataques a la libertad de expresin y comunicacin en el mundo tengan lugar en EEUU y el Estado Espaol. Los medios de ambos pases son los menos crebles del mundo occidental para sus propias poblaciones, como han demostrado investigaciones acadmicas, y sus gentes est vidas de materiales distintos, simplemente porque no se fan de las versiones oficiales o corporativas de las noticias. Por eso suelen informarse a travs de internet. Es lgico que gobiernos y las empresas del sector desinformativo se sientan especialmente amenazadas por tanta desafeccin y acten movidas por el miedo en aras a erradicar a la competencia.

Como escribi el genial Jos Luis Sampedro sin libertad de pensamiento, la libertad de expresin no sirve de nada. Ya somos mayores de edad para elegir quin nos informa o quin nos desinforma. El estado no tiene derecho a limitar la libertad de la informacin ni la libertad de pensamiento. Este tipo de acciones nada tiene que ver con el inters general, sino con el inters de la clase dominante por perpetuar su privilegiada situacin. Por definicin, cuanto ms diversidad informativa, mucho mejor y, para ello, nada mejor que la multiplicidad de medios.

Muchos queremos conocer qu sucede en Yemen y cmo se matan inocentes con las armas que les vendemos a Arabia Saud, queremos saber dnde han ido las ayudas a los rebeldes sirios y cmo han acabado en manos terroristas, queremos tener informacin de quin mueve los hilos de la derecha venezolana, queremos conocer cmo las polticas europeas de fomento de guerras generan refugiados que echamos a patadas de nuestras fronteras, queremos informarnos de quin y cmo estn organizando golpes de estado unos tras otro en Amrica Latina, queremos conocer como la Unin Europea ha planificado empobrecernos y quitarnos nuestros derechos laborales y sociales, cmo el euro ha sido una gran estafa para nuestro pas, cmo nos han robado decenas de miles de millones para regalrselos a los bancos o a las grandes constructoras, cmo la separacin de poderes en nuestro pas jams existi, como el rgimen del 78 sirvi para sostener a los poderes fcticos franquistas. Desgraciadamente, para eso no nos valen ni los medios corporativos ni los medios pblicos tal y como estn funcionando hoy da. Necesitamos, porque tenemos derecho a informacin veraz, medios independientes de los poderes, ya sea polticos o econmicos, que manejan nuestro pas. Y eso es, por pura salubridad, algo extrapolable a todos los pases y a todas las sociedades.


Fuente original: https://mail.google.com/mail/u/2/#inbox/160e602f8faff8bd



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