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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2018

La izquierda ecuatoriana o la discordia de las caricaturas

Alberto Mayol
Rebelin


Cunto hay de sustantivo en la disputa entre Lenin Moreno, actual Presidente de Ecuador; y Rafael Correa, anterior mandatario del mismo pas? Descartemos de inmediato aquellas tesis que nos invitan al simplismo. Lamento decirlo, pero algunas de esas afirmaciones reduccionistas han sido sealadas por uno de los intelectuales de izquierda que ms respeto. Me refiero a los juicios emitidos por Atilio Born, quien califica de traicin las acciones polticas de Lenin Moreno, de golpe de Estado el Plebiscito reciente y de caballo de Troya al ingreso al gobierno del grupo que acompaa a Moreno, sealando que aquello que pareca una ofrenda de continuidad con la obra de Rafael Correa, se ha transformado en una traicin nacida desde las mismas vsceras de dicha ofrenda. Born no es el nico, pero seguramente el ms destacado de los intelectuales que ha construido este relato sobre la situacin ecuatoriana. La altisonancia de sus dichos exige de l un minucioso anlisis que permita fundamentar esas palabras. Desgraciadamente no acontece. Y ante una caricatura solo queda sonrer y no esperar de ello una revelacin. Puedo ahora mismo construir una caricatura, para ejemplificar. Qu pasa si le digo a la gente de izquierda de Chile que hay un candidato que apoya dolarizar la economa y que es un furibundo opositor del aborto? Me dirn que es de derecha. Agregarn, los ms sofisticados, que es evidentemente un neoconservador, un thatcherista, un carcamal de los ochenta, un clsico antisindical y seguidor de Juan Pablo II. Y dirn, los proclives a la caricatura, que es un fascista. Si les digo que quisiera que fuera el candidato de izquierda me tildaran de loco o esquizoide.

 

Y perfectamente pueden equivocarse. Porque si reduzco a Rafael Correa a esos dos hechos, que son ciertos en l, es decir, s defendi la economa dolarizada y s es un furibundo opositor al aborto; evidentemente no le hacemos mrito ni a comprender a Correa ni a comprender la realidad poltica ecuatoriana, ni menos a comprender su gran obra poltica. Correa construy un proyecto de enorme envergadura. Si observamos la poltica ecuatoriana en los aos anteriores a la Revolucin Ciudadana veremos que la crisis econmica ecuatoriana derivada de la cada del precio del petrleo a fines de los noventa redund en un escenario de inestabilidad poltica con cadas de gobiernos, presidentes sucesivos y un dficit institucional indiscutible. En cambio, justo al terminar el gobierno de Rafael Correa, cuando se produjo una cada del precio internacional del petrleo incluso superior a la de los noventa, Ecuador resisti los embates sin ninguna crisis poltica. La obra de Correa no solo dio crecimiento econmico, no solo dio inversin pblica y ampliacin de oferta educativa; tambin fue una seal de desarrollo institucional.

En este contexto es que resulta polticamente incomprensible la pretensin de Rafael Correa de tener un continuador acrtico, una especie de Presidente-funcionario de su propia visin de gobierno. Quizs su satisfaccin por el tamao de la obra construida (cuestin razonable e indiscutible a mi juicio) le hizo pensar que su continuador deba ser un fiel lacayo, un servil delfn del primer lder (deduccin que, de haber existido, es absurda). Pero result que Moreno tena su camino y apost a una nueva era. Y en su legtimo derecho est. Lo que debemos juzgar ahora con detalle y ponderacin, sin caricaturas, es la naturaleza de las polticas pblicas, la potencia igualitarista de cada accin llevada por el gobierno. Muchos admiramos la tarea de Rafael Correa. No cambia un pice el actual escenario. Pero s debemos sustraernos de la admiracin para comprender el presente. Es la accin de Rafael Correa la forma correcta de responder a sus inquietudes por el rumbo del gobierno continuista de Moreno? Un proyecto poltico est maduro cuando en su interior se respira da a da una filosofa comn, cuando distintas acciones, aparentemente inconexas, comparten principios. La madurez no se mide por seguir a quien hizo una gran obra como si su rol fuera siempre conducir el destino de los dems. Hay un derecho inalienable en poltica y es que quienes detentan el poder tienen el derecho a instalar su proyecto y que sus aliados deben operar otorgando al menos el beneficio de la duda. Pero claro, Rafael Correa puede tener la certeza que Lenin Moreno se ali con los poderes tradicionales, devolvi los medios de comunicacin a las lites corporativas y regres a las arquitecturas econmicas elitistas como seala el analista boliviano Alejo Brignole. Este comentario merece una discusin. Es de gran relevancia comprender si las acciones de Correa sobre los medios de comunicacin y su poltica de apariciones sistemticas eran indispensables para la democratizacin o si en algn punto la redujeron. Esta crtica existi durante su mandato y es evidente que Lenin Moreno, sin necesariamente decirlo, la comparte, cuando se aprecian sus acciones como mandatario respecto a dicho tema. Redunda de ello que el juicio sobre este punto por parte de Moreno implique una rendicin del proyecto iniciado por Correa? No. Es una diferencia con Correa como estilo de gobierno, no una diferencia de proyecto.

 

Ecuador ha dado extraordinarios ejemplos de cmo avanzar en varias dimensiones. Las mejoras en la dimensin ms problemtica de Amrica Latina, la desigualdad (somos el rea del mundo ms desigual), han sido ejemplares. Se suele resaltar adems la modernizacin de la economa; y se puede sumar a esto el progreso material del pas y el enorme avance en obras pblicas. Finalmente, es relevante dar cuenta de los logros sociales en el aumento de la cobertura y la calidad de la satisfaccin de derechos fundamentales como la educacin, salud y seguridad social. Incluso es necesario aadir que se rompi el mito que el aumento de la inversin pblica es contradictorio con el incremento de la inversin privada. Todo el proceso de la Revolucin Ciudadana es una seal de confianza para la izquierda latinoamericana. Sin ser una receta la experiencia ecuatoriana, es s un ejemplo de haber forjado un camino propio de carcter sustentable en lo poltico y econmico. Y eso, hoy, no es poco para la izquierda.

 

Ha dado seales a la derecha Lenin Moreno? Es evidente que estamos aqu para interpretar sus actos. Fue a Estados Unidos en su primer viaje presidencial, por ejemplo. Es evidentemente un gesto poltico. Pero, es un gesto a Estados Unidos? O es una seal de distanciamiento de la mirada maniquea de la poltica? Moreno gan apretadamente a un candidato de la derecha empresarial. El espacio poltico exiga un discurso ms moderado. Es eso una traicin? Que los acusadores lo expliquen. Pero que dejen de dar como nica explicacin que Rafael Correa no podr elegirse. No puede ser ese el alpha y el omega del asunto.

 

La discusin al interior de la izquierda ecuatoriana es probablemente una de las seales de mayor riesgo para la izquierda latinoamericana. Es la incapacidad de resolver una disputa legtima. Y es posible que haya mucho de sustantivo en este debate, mucho que profundizar desde las distintas herramientas de las ciencias sociales, econmicas y las humanidades. La poltica nos debe exigir esa reflexin. Pero de ah a la radicalizacin ridcula hay una distancia enorme. Nuestro llamado a la unidad de la izquierda no es ritualista, sino sustantivista. Que solo los fundamentos sean la vara de nuestros juicios polticos. Por eso me extraa cuando leo a Atilio Born diciendo que si llegara a triunfar el SI ese pas se internara, para su desgracia, en la misma senda opresora, decadente y violenta abierta por Mauricio Macri en la Argentina. Una sobria mirada a lo que est ocurriendo en mi pas debera ser suficiente para persuadir a las ecuatorianas y los ecuatorianos de la necesidad de evitar tan nefasto desenlace. El triunfo del NO en las tres preguntas claves del referendo abrira en cambio las puertas para el renacer de una esperanza hoy ensombrecida por el oprobio de una traicin. Cuando leo estas palabras me pregunto: es cierto que podemos comparar a Lenin Moreno con Mauricio Macri? De verdad vamos a llegar tan lejos? Lo cierto es que acaba de ganar el SI en la consulta. Hay quienes consideran este hecho como un triunfo de Lenin Moreno. Otros lo ven como un triunfo de la derecha. Est claro que es una derrota de Correa, que indudablemente no ha logrado interpretar en este tiempo, como s lo hizo antes, el espritu de los votantes.

 

La historia dir, ms adelante, la respuesta correcta al acertijo del verdadero vencedor de este momento histrico en Ecuador. Lo que est claro es que el desafo de una izquierda unida vuelve a resonar frente a nosotros, casi como una maldicin o al menos como un atavismo. Y es evidente que esa unidad no puede ser a costa de nuestros fundamentos. Y para comenzar esa tarea, eliminar las caricaturas es una necesidad. He aqu la necesidad de una discusin latinoamericana. Que el conflicto al interior de la izquierda ecuatoriana sirva para profundizar all donde se ha pecado de simplificacin.

 

Alberto Mayol: socilogo y poltico chileno. Acadmico y autor de varios trabajos sobre ciencias sociales, poltica y cultura. Milita en el Frente Amplio y fue precandidato presidencial en las primarias del 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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