Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2018

Desafos del Foro Social Mundial (FSM)
Un FSM, vaciado de ideas, pueblos y lucha, se muda a Salvador de Baha

Aram Aharonian
Rebelin

Durante el ltimo quinquenio ha proliferado el debate entre movimientistas puros (en general aliados a las posiciones de la socialdemocracia europea y la Iglesia catlica) y militantes sociales y polticos- sobre el futuro del Foro Social Mundial: Qu relacin debe haber entre partidos polticos anticapitalistas y movimientos sociales? Qu vnculos con gobiernos progresistas de la regin, qu estrategia ante el llamado de Hugo Chvez a impulsar una Quinta Internacional?


El Foro Social Mundial (FSM) naci en 2001 hace 17 aos- con la voluntad de ser un punto de encuentro de los movimientos sociales contrarios a la globalizacin neoliberal y constituirse en voz alternativa a las directrices del Foro Econmico Mundial de Davos, que sigue reuniendo anualmente a empresarios y lderes polticos del capitalismo actual.

Cuando se anuncia para marzo un nuevo Foro Social Mundial en Salvador (Baha), que corre el riesgo de pasar inadvertido por los ciudadanos a quienes se quiere conmover y movilizar, pocos parecen asumir que el mundo ha cambiado y el contexto en el que surgi es distinto al de hoy aunque la lucha sigue siendo la misma.

Lo cierto es que en ms de tres lustros, el FSM no estuvo exento de peligros como la rutinizacin, la oenegizacin, la cooptacin, la burocratizacin la falta de participacin de movimientos sociales reales, la dispersin, el copamiento.

Y hoy estamos transitando la crisis sistmica del capitalismo, con una crisis climtica, poltica, social, alimentaria sin precedentes y a la puerta de la cuarta revolucin industrial, es decir el efecto de las nuevas tecnologas en los trabajadores y la economa, as como las noticias falsas (fake news), la posverdad y la inteligencia artificial. De todo esto ni se hablaba en 2 001 en Porto Alegre

Rita Freire, una de las animadoras del FSM de Salvador indica que esta edicin, organizada con poco tiempo, escasos recursos - el apoyo de la Universidad Federal y del Estado de Baha- y en una situacin nacional e internacional compleja, cuenta con la fuerza y entusiasmo de los convocantes con la conviccin que dejar de abrir el espacio del FSM a la resistencia, sera abdicar de lo que afirmamos en el 2001 en Porto Alegre. El problema es mayor cuando se cree que lo que faltan son recursos, cuando la real escasez es de ideas.

Si al principio del movimiento antiglobalizacin dominaban las tesis de cambiar el mundo sin tomar el poder de Toni Negri y John Holloway, la acuciante realidad hizo que el escenario del debate poltico y estratgico cambiara sustancialmente. Recin en 2007, en Belem do Par se escenific la primera muestra colectiva de rechazo a la crisis sistmica del capitalismo, destacando la necesidad de una ruptura con el mismo.

Durante el ltimo quinquenio ha proliferado el debate entre movimientistas puros (en general aliados a las posiciones de la socialdemocracia europea y la Iglesia catlica) y militantes sociales y polticos- sobre el futuro del Foro Social Mundial: Qu relacin debe haber entre partidos polticos anticapitalistas y movimientos sociales? Qu vnculos con gobiernos progresistas de la regin, qu estrategia ante el llamado de Hugo Chvez a impulsar una Quinta Internacional?

Ha ganado peso e influencia el FSM desde que sus inicios? Seguramente es tiempo de discutir una actualizacin acorde a los tiempos, totalmente diferentes de cuando dos brasileos pensaron en la necesidad de un foro antiDavos. Y Davos? Ah, al ltimo Davos fueron ms jefes de estado y primeros ministros que a la asamblea general de Naciones Unidas

Es ms, aquellos movimientos sociales que llevaron a nuestros presidentes reformistas (de izquierda, revolucionarios, como les quiera llamar) al gobierno, ya no estaban en las calles para defenderlos cuando hizo falta: sus dirigentes fueron cooptados (y burocratizados) para tareas del gobierno y los movimientos desmovilizados.

Lo cierto es que en el Foro Social Mundial ya no se debaten los temas cruciales, quiz porque a nadie se le ha ocurrido ponerlos en una agenda con demasiada inclinacin onegeista y europeizante. Y si se discuten, quedar lo tratado entre los presentes, ya que no hay sistema de comunicacin con los que no estaban en ese preciso foro.

Tampoco hay forma (ni estructura) de hacer una sntesis entre los paneles que tratan el mismo tema. O sea, los participantes solo acceden a saber que pas en el panel donde estuvieron: las experiencias, los debates, las acciones no se socializan (o se hacen solo para ese pequeo sector). No sirve a los que luchan en contra de la realidad actual.

Los antes entusiastas y hoy crticos a la organizacin sealan que la tarea del FSM no es construir alternativas: es un espacio interno de los que participan, que se encuentran con otros igualmente motivados y convencidos, y vuelven a la sociedad ms convencidos y ms informados sobre lo mismo.

Frente a la crisis los retos se plantean como ms urgentes que nunca. La escritora india Arundhaty Roy, ya en la cuarta edicin del FSM en Mumbai (India), seal la necesidad de abandonar discursos pomposos, discusiones intelectuales de caf y debates balades, y centrarnos en blancos reales e infligir dao real.

Los movimientos sociales internacionales son por ahora incapaces de encontrar una forma de conexin reticular que les permita actuar ms conjuntamente y les cuesta mucho fijarse objetivos que vayan en una misma lnea.

En inicios del milenio, el primer paso de muchos intelectuales y fuerzas polticas y sociales fue el de definir al enemigo, la globalizacin, para desde all posibilitar que todos los que luchaban contra el mismo enemigo pudieran coordinar sus acciones. Pero si bien se logr conformar el movimiento, ste no coordin luchas a escala mundial, como era de esperar. Se conform con ser un movimiento de resistencia, no de accin, sin muchas otras formas de lucha ms all de los foros.

Mal nos pese, hoy el FSM es una fierecilla domada (la prensa hegemnica ni siquiera lo menciona), dispersa. La ofensiva ideolgica de la globalizacin sigue, mientras el llamado reformismo latinoamericano contina discutiendo el tema de la toma de poder.

En buena parte de los movimientos que integran el FSM se ha formado la idea bsica de que no puede tratarse de tomar el poder, aun cuando en Amrica Latina qued demostrado que, con el poder en la mano, mucho se puede lograr para los pueblos. Sin el poder, seguiremos hablando, denunciando, lamentando... en una buena oportunidad para reunirse con los amigos, a veces a expensas de los trabajadores, campesinos, que son quienes aportan para el viaje de los delegados.

Muchas veces se confunde autogestin con desorden, con la falta ms elemental de organizacin. Y con mesas autogestionadas donde solo se exponen las experiencias de cada uno, no se puede hablar de nivel intelectual, de debate, de coordinacin para la accin, ni de la lnea trazada (o sugerida) por un comit organizador, dotado de los elementos polticos, intelectuales, de primer nivel, como aquellos de los primeros aos del FSM.

La frmula del espacio que crea el debate ms adecuado y eficiente en contra de la globalizacin neoliberal (hoy superada por la cuarta revolucin industrial y en medio de la cada del multilateralismo) significa que es posible que a travs de la acumulacin de todos los sectores de la sociedad civil y de los movimientos sociales, se llegue a crear activistas con una visin holstica.

Pero hasta ahora, esto no pasa. Cada organizacin tiene su tema, y ni siquiera aceptan sumarse en paneles. Esto crea una fragmentacin, una pulverizacin y una falta de accin global, que son negativos, seala uno de los fundadores del FSM.

Hoy las viejas formas democrticas y republicanas son asediadas por populismos derechistas ultranacionalistas, se acenta el autoritarismo y el proceso destituyente en la medida que los derechos sociales conquistados son conculcados, los dirigentes progresistas y sociales perseguidos, encarcelados y asesinados, crece la migracin (incluso entre nuestros pases), peligra el agua y la alimentacin, crecen la desigualdad y el desempleo, junto a la crisis ecolgica.

La agenda del foro de Salvador pareciera diseada por ONGs europeas (al igual que la que se impuso durante la reunin de la OMC en Buenos Aires, dejando fuera de la discusin, por ejemplo, el acuciante tema del TLC Unin Europea-Mercosur). Ellos, siempre vendiendo espejitos.

La accin de muchas de estas organizaciones de la llamada sociedad civil han servido para imponer, en nombre de la democracia, gobiernos tteres que faciliten el saqueo de sus riquezas nacionales por parte de las empresas trasnacionales del norte, han servido para azuzar conflictos tnicos para garantizar polticas neoneocoloniales en frica, y en los ltimos aos ayudaron a desestabilizar las naciones latinoamericanos que buscan un futuro para sus ciudadanos.

Los reveses del progresismo no suponen la extincin del proceso: sus causas no han cesado y tampoco las indignaciones y expectativas sociales que generan, y mucho menos la urgencia de encontrar soluciones alternativas a la problemtica real de nuestra regin.

La secretara del FSM, que antes facilitaba el funcionamiento del Consejo Internacional, fue trasladada de Brasil a Marruecos y, obviamente la relacin del Foro con el Estado brasilero se congel con la entrada del gobierno de facto encabezado por Michel Temer. Para las organizaciones de Baha, tiene un valor particular el deseo de protagonizar un Foro dedicado a la resistencia, seala Rita Freire, una de las animadoras del FSM de Salvador.

Hay temas de enorme actualidad que deben ser discutidos juntos con los movimientos y organizaciones sociales, como la lucha contra la domesticacin meditica corporativa; las estrategias para incidir y cambiar sistemas y polticas de comunicacin; la creacin y promocin de recursos alternativos, agrega Freire.

Eso obliga a entender los mecanismos de filtro de Internet, ya que la proteccin de datos personales es absolutamente vulnerable. Se trata de defender principios para garantizar la neutralidad de la red y la privacidad, lo que est siendo demolido desde Estados Unidos en los ltimos meses. La cuarta revolucin industrial es un debate que va desde los medios populares a los movimientos sindicales en el FSM, dice desde Suiza.

Es necesario dejar de ver al Sur con ojos del Norte. La actividad de las organizaciones sociales no es para mostrar miseria sino para destacar la cooperacin, la complementacin, la solidaridad, valores difciles de hallar en la informacin del Norte. Y ese es un problema tico.

Pero el tema del cambio climtico parece no estar entre las prioridades de los organizadores. Como dijo el socilogo portugus Boaventura de Sousa Santos, el capitalismo jams va a ser de color verde, con excepcin de los billetes de un dlar estadounidenses. Y el altermundismo?

Estamos en una profunda crisis de gobernabilidad, de derrota cultural y seguimos reeditando un nuevo captulo de la resistencia que ya lleva ms de 525 aos. Ya sera hora de pasar de la denunciologa a la etapa de construccin de las alternativas unitarias de lucha. Si no, aquello de que otro mundo es posible (y necesario) quedar apenas como un pegadizo slogan ms de tiempos mejores.

La idea que el FSM no pueda ganar espacio internacionalmente, seguramente le encantar a los dueos del mundo, los de la cofrada de Davos, a Trump, Orban, los fanticos del Brexit, Temer, Macri y siga contando.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter