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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2018

Per
Santuarios de la memoria contra la barbarie genocida

Silvia Arana
Rebelin


Mural "Ofrenda" del LUM -Foto: S. A.

El museo conocido como LUM -Lugar de la memoria, la tolerancia y la inclusin social- est situado sobre el borde del extenso acantilado frente al ocano Pacfico, en el exclusivo barrio limeo de Miraflores. Desde la rampa de acceso al enorme edificio, el mar bravo se oculta tras la espesa bruma. El edificio parece una fortaleza pues, a pesar de las terrazas y de la amplitud de sus galeras de exhibicin, tiene un aire lgubre, como la poca que intenta revisar: el periodo de violencia que azot a Per de 1980 a 2000.

Una de las caractersticas ms notorias de la violencia es la gran desigualdad con la que afect a la poblacin peruana. El 79% de las vctimas de la violencia armada viva en zonas rurales; y un 75% hablaba quechua como lengua materna. Numerosos pueblos andinos, especialmente de la regin de Ayacucho, fueron sistemticamente arrasados. Se estima que unas 69280 personas fueron asesinadas y desaparecidas durante el conflicto armado de Per de 1980 a 2000. La gran mayora de los asesinados fueron detenidos arbitrariamente, torturados, vejados sexualmente por las fuerzas policiales, militares y paramilitares o reclutados forzadamente o vctimas de represalias de Sendero Luminoso.

El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas le est mintiendo al pas En Ayacucho, las comunidades de Accomarca y Bellavista no fueron las nicas vctimas de las Fuerzas Armadas, otras comunidades aledaas a estas fueron castigadas por desobediencia a las Fuerzas Armadas, [que] en represalia cometieron actos de genocidio contra estos pueblos. Asimismo, muchas de las familias de los desaparecidos piden al presidente Alan Garca el cese de esta violencia, denunciaba el diario Marka el 28/09/1985.

El LUM expone los abusos y asesinatos cometidos tanto por senderistas como por militares y paramilitares mediante carteles, objetos (como la ropa de nios cuyos cuerpos fueron exhumados de fosas comunes en pueblos de Ayacucho, donde haban sido enterrados por las fuerzas militares), entrevistas a sobrevivientes, familiares de vctimas, exhibiciones de arte y videos.

"Mueren ms de 200 presos

Entre la informacin destacada por la gua del museo, pasa desapercibida una noticia escueta sobre la muerte de 200 presos acusados de terrorismo. El titular del cartel simplemente dice: En operativo militar mueren ms de 200 presos. No se especifica ni el nmero exacto ni los nombres ni quienes fueron los responsables de la represin. Me impacta el hecho de que ms de 200 personas mueran en la crcel, e igualmente me impacta la ligereza en el tratamiento del trgico suceso nada ms ni nada menos que en un museo de la memoria. En otros sitios, averiguo que los presos se haban amotinado -en protesta por las condiciones de detencin- en dos penales de hombres: San Pedro (Lurigancho) y San Juan Bautista (Isla El Frontn) y en la crcel de mujeres de Santa Brbara, entre el 18 y el 19 de junio de 1986.

En El Frontn hubo la mayor cantidad de muertos, aproximadamente 133, aunque organizaciones de derechos humanos reclaman que la cifra es mucho ms alta. La Marina estuvo a cargo de la represin, en la que lanzaron dos misiles sobre el penal, donde luego ingresaron atacando a los sobrevivientes con granadas y armas de fuego. El responsable de la represin contra el motn de esta crcel fue el vicealmirante Luis Giampietri. Giampietri fue absuelto de toda responsabilidad criminal durante el gobierno de Alan Garca, quien lo premi eligindolo como vicepresidente en su prximo periodo de gobierno. Sin embargo, desde 2017, 31 aos despus de la matanza, Giampietri -junto con otros 35 marinos- est siendo juzgados por este crimen de lesa humanidad. Giampietri dijo a la prensa en 2016, que los abogados defensores de los presos asesinados son terroristas que defienden a terroristas. El mismo discurso de hace tres dcadas: o ests conmigo o eres terrorista.

En el juicio penal, que contina abierto, se comprob que al menos 25 presos fueron asesinados a sangre fra. Otros 108 perecieron por el ataque con explosivos que derrumb la edificacin en la que estaban atrincherados y los aplast. La fiscal Luz del Carmen acus a los ex-infantes de Marina de homicidio calificado en la modalidad de asesinato por ferocidad y explosin, tras comprobar que 25 de los reclusos fueron ejecutados extrajudicialmente.

La mayor matanza de periodistas en el mundo

Continuando con el recorrido, que ya es un autntico descenso a los crculos ms oscuros del infierno, aparecen los carteles y fotos sobre el asesinato de ocho periodistas -de La Repblica, El Observador, El Diario y Oiga-, ms el gua y un campesino. Esta carnicera, que fue llamada la mayor matanza de periodistas en el mundo, ocurri en Uchuraccay, una comunidad rural del departamento Ayacucho, el 26 de enero de 1983. Das previos el general Clemente Noel (mxima autoridad militar de Ayacucho) haba elogiado pblicamente a los pobladores de este pueblo por sus actitudes sanas, en referencia al linchamiento de dos senderistas. Los periodistas tenan la intencin de entrevistar a los comuneros sobre el linchamiento, pero al llegar al pueblo fueron emboscados y asesinados. El asesinato colectivo de periodistas fue investigado por una comisin designada por el presidente Belande Terry, con un fin moral, no jurdico ni policial. La comisin presidida por el escritor Mario Vargas Llosa concluy que los comuneros fueron responsables de los crmenes sin la participacin directa de las fuerzas del orden, aunque actuaron siguiendo los consejos dados a los campesinos por las patrullas antiterroristas de la Guardia Civil peruana. As concluye la exposicin de los hechos en el museo.

En el museo no se menciona que los hallazgos de la Comisin Vargas Llosa (que tambin fue el primer director del LUM) fueron contestados por familiares de los periodistas asesinados. En 2011, el abogado Julio Falcon Gonzles public el libro El caso Uchuraccay: claves de un complot contra la libertad de expresin. Seal que las muertes fueron intencionadas y que los autores y responsables de las muertes de los periodistas no fueron nicamente los comuneros, sino que tambin intervinieron efectivos policiales y militares en dichas muertes. Estas conclusiones se basan en pericias forenses de los cadveres de los periodistas que indican que su muerte fue causada por golpes utilizando un instrumento compatible con culatas de fusil y palos.

Adicionalmente, periodistas y activistas de derechos humanos analizan que los comuneros tenan licencia para matar. Los periodistas asesinados haban expresado que tenan la intencin de entrevistar a los comuneros sobre el linchamiento de los senderistas; y esta intencin era conocida por las patrullas militares pues el da antes los periodistas se haban alojado en el hostal Santa Rosa, de Ayacucho, frecuentado por periodistas nacionales e internacionales y por miembros de la polica secreta peruana (PIP). Ante la misma Comisin investigadora presidida por Vargas Llosa, uno de los comuneros confes que efectivos de las patrullas antiterroristas llegaron al poblado en helicptero para decirles que si llegaba un grupo de terroristas, los mataran. De igual manera, los testimonios recogidos por la Comisin demostraron la falsedad de las declaraciones oficiales del general Clemente Noel, mxima autoridad militar de la zona, a quien se le abri un juicio, que luego fue archivado.

"Duermo, sueo, despierto y sigo buscando

El recorrido del museo se debera completar revisando los materiales del Centro de documentacin. Entre los valiosos documentos, disponibles en internet, quisiera recomendar el documental Santuario de Ralp Len Arias. Filmado en la regin de La Hoyada, departamento de Ayacucho, en el centro del conflicto, tiene como protagonistas a las madres de campesinos jvenes secuestrados, torturados y asesinados por las fuerzas militares.

Coca, hojita verde, t sabes mi vida y mi sufrimiento desde 1984, tomando tu agua caminaba por Puracuti, caminaba buscando a mi querido hijo. Duermo, sueo, despierto y sigo buscando, canta en quechua Natividad Barzola mientras recorre un sendero seco y pedregoso, bajo el inclemente sol andino, en direccin al Santuario de la Memoria. Su voz expresa el amor por el hijo y el dolor por su prdida, y al finalizar el cntico, su mirada estalla en lgrimas, pero su voz no se acalla y se sostiene con la determinacin de denunciar a los militares que no solo le mataron al hijo sino que tambin la humillaron a lo largo de aos de bsqueda infructuosa. Ms de tres dcadas despus, Natividad, campesina quechua de pelo negro azabache e intensa energa a pesar de los aos, contina dando testimonio:

Mi hijo era estudiante, tena 19 aos a mi hijo lo sacaron 8 militares de mi casa Camin por todas partes, hasta fui a La Casa Rosada [Centro de detencin clandestina, Huamanga, Ayachucho] a preguntar por l, pero y me decan que no saban nada. Llegu al cuartel a preguntar por l y los militares me decan que no saban nada. Qu cosa quieres, terruca vieja, me decan.

La Hoyada, como se llama el lugar donde estaba el cuartel Los Cabitos, fue un campo de concentracin, que al igual que los campos nazis inclua un horno crematorio. En la zona se encontraron restos de cientos de personas, la mayora de las cuales siguen sin ser identificadas. Seis madres de la Asociacin Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecido del Per (ANFASEP), comentan que desde 1982 los militares usaron este sitio para torturar, asesinar y quemar los cuerpos de los detenidos en La Hoyada, que por iniciativa de los familiares de desaparecidos hoy es el Santuario de la Memoria. Las madres sealan el siniestro horno que usaban los militares, bajo las rdenes del general Clemente Noel, para quemar los cuerpos de los detenidos. Vemos el descascarado horno y el desolado entorno, que hoy es un campo polvoriento, con la vegetacin baja y sufrida del clima semidesrtico.

Hay un paralelo entre el paisaje y la historia que este paisaje encierra: la desolacin de las vidas segadas de cientos de hombres jvenes por el solo delito de ser pobres, de ser quechuas, de ser estudiantes o de pretender un mundo mejor. Sin embargo, las madres y familiares al transformar este sitio de infamia en un lugar de Memoria continan descorriendo el manto de silencio con el cual los militares y sus cmplices intentaban cubrir la barbarie. Y al quitar el manto de silencio, estn escribiendo -en quechua y en castellano- la verdadera historia del Per.



Notas:

1) Enlace al documental Santuario: https://youtu.be/z2Pcg1VHYbk
2) El general Clemente Noel muri en libertad en 2005, aunque tena una orden de captura por su responsabilidad en la matanza de cientos de campesinos en Los Cabitos, La Hoyada, donde hoy se erige el Santuario de la Memoria.
3) Las fotos son de la autora, tomadas en el LUM en febrero de 2018.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 


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