Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2018

Dos docenas de muertos despus

Editorial
Revista Insurreccin


Ahora que el Gobierno de Santos decidi retornar a la mesa de dilogos, se iniciar en Quito el quinto ciclo de conversaciones, que estaba pactado para comenzar el pasado 9 de enero, el mismo da que termin el histrico cese al fuego bilateral de 101 das de duracin.

Como un receso prolongado, llamaron los amigos del proceso de paz, a estos dos meses de interrupcin de las conversaciones; cuando en realidad se trat de un retiro de la mesa por parte del Gobierno, para satisfacer a los sectores ms extremos de la derecha colombiana.

La lgica de los sectores ultraderechistas es aplaudir que las tropas del rgimen mantengan la ofensiva militar contra el Ejrcito de Liberacin Nacional, as lo hagan durante el pasado cese bilateral, como efectivamente ocurri. Tambin aplauden el retiro de la delegacin gubernamental de la mesa de conversaciones, sin que haya motivo; como sucedi en estos inicios de 2018. Adems, celebran que haya guerrilleros colombianos muertos en combate, cuando ellos pertenecen al ELN; en cambio simulan dolor cuando soldados colombianos mueren en ataques guerrilleros.

Tales sectores siguen embriagados con los xitos militares que llevaron a la desmovilizacin de las FARC, por ello presionan para que otros golpes arrinconen al ELN, pretendiendo empujarlo a su trampa de pacificacin.

La extrema derecha violenta no est por una solucin poltica del conflicto, no est dispuesta a cambiar, as sea un poco, para que las mayoras colombianas tengan ms dignidad, como personas y como nacin. Ella sigue aferrada en la consigna de Laureano Gmez, quien sostena que no iban a entregar en las urnas, lo que haban ganado en la guerra.

A esa ultraderecha colombiana es que el Gobierno le concedi el congelamiento de los dilogos con el ELN y en cambio retom el lema de Isaac Rabin, de hacer la guerra como si no hubiera dilogos y hacer los dilogos como si no hubiera guerra.

Nosotros acudimos al llamado del presidente Santos para reiniciar las conversaciones, con la conviccin que es mejor hacer el dilogo en medio de un cese bilateral y que la agenda pactada hay que desarrollarla con rigor y celeridad. Este es un aporte para proseguir la construccin de unas mayoras por la solucin poltica del conflicto y por unas transformaciones que hagan posible la paz.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter