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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2018

8M & Revolucin feminista
8 de Marzo de 2018, el da que durar aos

Izquierda castellana
http://izca.net

Una valoracin de la repercusin socio-histrica del 8M del 2018 en Espaa. De como se va concienciando la sociedad espaola que: "la revolucin ser feminista o no ser."


Emocionante e histrica. Dos adjetivos que ayer se repetan en todos los corrillos que asistieron a las masivas movilizaciones feministas de un 8 de marzo que s, representa sin duda un punto de inflexin en la lucha de las mujeres, as como consolida un nuevo ciclo de lucha en las calles, enlazando con las protestas de [email protected] pensionistas, las movilizaciones republicanas, la defensa de los servicios pblicos, etc.

Ingente el esfuerzo y mrito que para llevar esta convocatoria a los barrios y pueblos hemos hecho mujeres diversas, como diversa es nuestra procedencia militante e ideolgica, organizadas en todo tipo de colectivos, asambleas y comits por la huelga feminista. Entre otras muchas virtudes, en la gestacin de la jornada se despleg el mayor ejercicio de creatividad y frescura desde el 15-M, solo que con una carga ideolgica y una madurez significativamente superiores.

El 19 de mayo de 2011, un grupo de mujeres despleg una enorme pancarta en los andamios de Puerta del Sol, en ese escaparate de ideas y mensajes que se levantaba vertical sobre la acampada indignada. Deca La revolucin ser feminista o no ser. Las compaeras recibieron abucheos (la revolucin es de todos, la revolucin no tiene sexos; fuera, fuera y que la quiten, segn recoge Europa Press:15M-Gritos mayoritarios de fuera, fuera en Sol al colocar una gran pancarta con el lema la revolucin ser feminista) y varios machistas subieron a retirarla entre algunos vtores.

De este bochornoso episodio no hace an siete aos. Sirva como muestra de un avance imparable en la conquista de nuestros derechos y libertades como mujeres, as como del aprendizaje acelerado del movimiento popular y de la sociedad en general ante las lecciones del movimiento feminista. Desde entonces hemos tumbado al ministro que cuestion nuestro derecho al aborto, respondido a las manadas cada da del ao y muy especialmente cada 25 de noviembre, planteado nuevos debates, visto incorporarse a toda una generacin de compaeras jvenes que nos enorgullecen y ya marcan camino.

Solo la crisis del Rgimen ha madurado a la misma velocidad que nuestras posiciones. El xito de la jornada de este 8 de marzo no solo se mide en el absoluto colapso de las grandes ciudades del Estado, sino tambin en las movilizaciones que se han producido en las pequeas capitales de provincia y, sobre todo, en las marchas y actos que han juntado a miles de mujeres en los entornos rurales, en pequeos municipios a lo ancho y largo de nuestra tierra donde no existen las estructuras de activismo clsico que se dan en las ciudades.

Pero principalmente el xito se evidencia en haber llevado a cada rincn, a cada hogar, a cada puesto de trabajo y aula la importancia del trabajo de cuidados y lo descompensado de su reparto, la brecha salarial, la precariedad y el desempleo entre las mujeres, la sororidad, los privilegios, la diversidad sexual y afectiva, la violencia de gnero como la expresin ms brutal de un modelo de dominacin o nuestra invisibilizacin como agentes activos; en definitiva, de haber llevado a cada conversacin la imperiosa necesidad del feminismo.

El xito, nuestro mayor triunfo, es haber puesto la lucha digna de las mujeres trabajadoras en el centro de la agenda poltica, social, econmica y cultural, haber elevado el nivel de conciencia de todas sobre las consecuencias del patriarcado y sus imbricaciones en el sistema de (re)produccin capitalista y en concreto, en el Rgimen del 78.

xito cuantitativo y cualitativo, he aqu su dimensin histrica. Pero tan importante como hacer historia es saber hacer lecturas histricas, aprovechar el conocimiento de las experiencias del pasado para conquistar horizontes. Una vez convertido el feminismo al menos en las superficialidades discursivas en lugar comn, es por una parte reinterpretado a conveniencia para buscarle un encaje cmodo en las convicciones propias, y por otra, objeto de codicia, vctima de todo tipo de intentos de instrumentalizacin meditica y partidista/electoralista. Ante el auge de nuestra marea, que se viene brava, la inteligencia del Rgimen parece haber entendido que las mujeres somos la mitad: de las trabajadoras, de las consumidoras, de las pensionistas, de las estudiantes, de las usuarias y tambin la mitad de las votantes.

Los medios, que en lo esencial ejercen como correas de transmisin de la ideologa dominante (aunque cada vez menos hegemnica), han abrazado con aparente entusiasmo la convocatoria contribuyendo indudablemente a su difusin y a aumentar la asistencia. Afectados por nuestro avance, han movido posturas y discursos; lo fundamental es que el relato meditico no marque los tiempos ni los contenidos al feminismo, o ms bien, que el movimiento feminista no permita que ese intrusismo interesado genere confusin ideolgica y diluya los fundamentos bsicos sobre los que hemos venido levantando esta lucha.

En ese sentido, no nos queremos olvidar tampoco de sealar los grandes temas ausentes: los vientres de alquiler y la prostitucin como expresiones de violencia de gnero que deben ser ledos adems desde una visin de clase. Ambas son cuestiones que deberan figurar, desde nuestro punto de vista, en el ncleo de toda agenda feminista. Histrica, decamos, pero tambin emocionante. Hace ya varias dcadas que desde la neurociencia se demostr que no puede existir lo racional sin lo emocional.

La emocin, tradicionalmente vilipendiada y asociada a nosotras, considerada como una alteracin peligrosa para la claridad mental, viene ya a ocupar el lugar que le corresponde, tambin en la primera lnea de la lucha poltica. En esta reivindicacin de las sensibilidades, no queremos olvidar lo orgullosas y felices que estaran las compaeras que, como nuestra querida Doris Benegas, ya no pudieron estar entre nosotras este 8 de marzo, el da que durar aos.
Por ellas, por nosotras, adelante hacia la Repblica Feminista. Viva la lucha de las mujeres!



Foto Manifestacin 8 Marzo 2018. Plaza Cibeles-Madrid.



Fuente: http://izca.net/2018/03/10/8-de-marzo-de-2018-el-dia-que-durara-anos/


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