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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2018

Esperando la paz en Guta

Osama Nassar
Al-Jumhuriya English

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.



Desde la asediada Duma, el ltimo reducto que fue de la oposicin en Guta oriental, Osama Nassar reflexiona sobre el destino que le espera a l y a sus compaeros mientras Rusia y el rgimen de Asad imponen su acuerdo sobre la poblacin hambrienta y maltrecha de la zona.

Duma, Guta oriental: Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que lo encuentran. (Mateo 7:14)

La campaa militar contra Guta oriental ha impuesto sus condiciones a los civiles de la zona, creando un complicado asedio que ha estado aplastndolos en funcin de cuatro factores:

La presin militar, practicada por los rusos y el rgimen a base de bombardeos de una violencia sin precedentes, fue seguida del avance por tierra iniciado una semana despus que comenzara la escalada el 18 de febrero.

Las facciones de la oposicin y su poco disciplinado discurso pblico, as como sus grandilocuentes medios locales y la continuada falta de transparencia incluso en los crculos ms internos.

Las iniciativas de rendicin.

La difcil situacin mdica y humanitaria y la posibilidad de una explosin interna ante la situacin de total agotamiento de los seres humanos que all se encontraban.

Y, a travs de diversos canales, se enviaba un mensaje directo a los civiles: que para conseguir detener la catstrofe era necesario un acuerdo realista y que se olvidaran de los sueos y aspiraciones de la Primavera rabe.

Puede suceder y suceder- que nos convirtamos en las vctimas de un acuerdo injusto, porque la justicia parece ser una perspectiva muy lejana en las actuales circunstancias.

No conocemos la forma o naturaleza exacta del resultado, pero sabemos que la justicia brillar por su ausencia, porque el mundo est completamente preparado para coexistir con un acuerdo que nos hace bajar de las nubes, comprimindonos all antes de pisotearnos con su paz.

Estamos de acuerdo en que la realidad infernal actual es el resultado de una serie de errores desde el inicio de la revolucin e incluso antes de ese momento, grandes y pequeos, empezando por los niveles personales, extensibles a los crculos ms amplios de las instituciones internacionales y de las relaciones regionales y mundiales, as como a los Estados profundos de cada pas y del mundo mismo, incluidas las corporaciones y el capital multinacional. Nada de esto va a cambiar de la noche a la maana y por eso en estos momentos no va a haber una resolucin justa ni digna al grave problema de Guta oriental. Tampoco sera correcto que incluyamos, aunque sea inevitable, aquellos aspectos de nuestras demandas que no sean justos.

Y no sera tico que ahora nos dediquemos a culpar a las vctimas (a culparnos a nosotros mismos). La revolucin se equivoc, s, pero eso no tiene nada que ver con su propuesta original, que sigue siendo legtima aunque se desviara del camino que podra conducir a ella.

Los revolucionarios se sienten hoy perdidos, lo que no implica ni por un momento que sean preferibles quienes han incurrido en la ira; ni los Amigos de Siria; ni mucho menos quienes se han retirado y observan desde lejos estn en la Senda Correcta. [Esta oracin aparece en varios lugares del Corn, 1:6-7: Guanos por la Senda Correcta, la Senda de quienes T has bendecido, no de quienes han incurrido en la ira o se han descarriado.]

Las armas supusieron una desviacin radical en la revolucin; todo lo dems se ha convertido en una conclusin inevitable y una repercusin inherente al pecado original de llevar armas en un tiempo de restricciones y competir sobre el terreno con los monstruos que tenan la superioridad de su monstruosidad sobre nosotros.

* * *

Dios no va a preguntarnos por qu no cambiamos el mundo entero, sino ms bien si hicimos cuanto pudimos para cambiar los dominios que podamos transformar de nuestro pequeo mundo, que es la mejor manera de cambiar el mundo en general.

Cada vez que situamos el problema fuera de nuestro crculo de influencia y posibilidad de cambio, en la misma medida nos desviamos del curso debido y pasamos de pensar en soluciones a pensar en excusas y justificaciones. Necesitamos dar un paso atrs y trabajar en la esfera en la que somos capaces de crear una diferencia, en vez de ahogarnos tratando de cribar lo blanco de lo negro y maldecir al resto del tablero, las piezas que lo componen y las manos que las mueven.

Y a partir de aqu, nuestra tarea no es presentar iniciativas. El objetivo inalterable de la revolucin es la libertad, la dignidad y la justicia, y todo lo que eso requiere, y estos son los valores que conducen necesariamente a la paz adecuada y deseada.

Entra de todo corazn en la paz y no sigas los pasos de Satn [Del Corn 2:208. La palabra paz aparece como sumisin a Dios en algunas traducciones]. Satn es el tirano. La calma en una tierra de tirana no es la paz.

Se supone que tenemos que pedir paz en todo momento, no slo ahora. Hacemos un llamamiento a favor de una paz nuestra, de un bienestar nuestro, por tanto, nos convertimos en una rplica de Occidente, que pide democracia slo para su ellos, aunque apoyan la tirana por doquier mientras piden derechos humanos para ese primer mundo, y al infierno los humanos y sus derechos en los otros mundos.

Durante este perodo, y antes de l, y siempre, continuamos presentando la verdad desnuda, en consonancia con los cimientos fundamentales de la ley:

El bombardeo de las ciudades y el asesinato de quienes en ellas viven es un crimen, independientemente de quien lo perpetre y de su alcance.

El desplazamiento forzoso de su tierra y propiedades de sus residentes es un crimen, al igual que mantenerlos prisioneros en una franja de territorio, impidindoles viajar dentro de su pas.

Obligar a los hombres, jvenes y viejos, a empuar las armas en una batalla y a pelear en contra de su voluntad es un crimen.

Pero el crimen ms atroz es forzar a las personas a cambiar de convicciones bajo la amenaza de las armas o los daos (corporales o morales); esta dura experiencia es peor que la muerte, porque supone el asesinato del alma humana y de su misma humanidad.

El ltimo de estos crmenes conforma el acuerdo propuesto en cada pueblo y ciudad siria; la nueva norma establecida, una vez que se entreguen las armas y los combatientes sean evacuados. Mientras, las cadenas de televisin que apoyan a los asesinos ofrecen sus informes sobre la liberacin de la zona por parte del valiente ejrcito, para que los hombres de la zona sean llamados a filas en ese mismo ejrcito, el que les bombarde, les asedi y les invadi expoliando sus propiedades, para hacer que perpetren los mismos actos contra otros sirios en otras zonas sirias.

Y, a su vez, plantea de nuevo la pregunta cuya respuesta obliga a discernir las posiciones:

Qu debe hacerse?

El pragmatismo: La situacin es difcil, y crtica, y deberamos abordarla de forma realista. O Lo que ests diciendo es cierto, pero; y cuantos peros hay que anulan cualquier prembulo o lgica. Despus de cada pero, el hablante se sumerge en el realismo y el pragmatismo hasta que se transforman en parte de este error, y su tarea se convierte en elegir su puesto en la fantasa del error para justificarla.

La pureza: Todo el mundo se equivoc nuestra sociedad no estaba preparada para el cambio los revolucionarios tambin bombardean civiles y tienen prisiones y han cometido violaciones todos nos decepcionaron ya os lo advertimos, y docenas de prembulos lgicos, llevando todos ellos a una conclusin implcita: a saber, la renuncia a la accin.

Quienes evitan chapotear en el barro para no mancharse la ropa, mantienen la ropa limpia mientras contemplan la pelcula del horror pero sus almas se van mancillando.

A estos dos grupos, tenemos que aadir los que optan por caminar por el filo de la navaja; los que deciden trabajar con herramientas realistas para cambiar la situacin y, si la realidad se resiste a cambiar, vuelven a fijar su atencin en la verdad, lisa y llanamente, sin peros.

Puede que eso no signifique nada para los observadores y puede que resulte duro distinguir entre los resultados a corto plazo de cada una de las tres categoras. Sin embargo, la ventaja de los ltimos es que dan testimonio contra todos y contra esa realidad que se resiste al cambio. En tal sentido, ni se revuelcan en el fango, ni beben caf en el balcn de la torre de marfil, sino que gritan y luchan por sus derechos perpetuos y absolutos: libertad, dignidad, justicia!


(Nota del editor: Este artculo se public originalmente en lengua rabe el 22 de marzo de 2018. Traducido del rabe al ingls por Alex Rowell.)

Osama Nassar es un expreso poltico que reside en la asediada Duma, Guta oriental, provincia de Damasco. Es uno de los activistas de la sociedad civil por la no violencia.

Fuente: https://www.aljumhuriya.net/en/content/awaiting-%E2%80%9Cpeace%E2%80%9D-eastern-ghouta

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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