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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2018

Violencia y odio de clase

Ral Zibechi
La Jornada


Qu relaciones podemos establecer entre el asesinato de la concejala Marielle Franco y el juicio penal contra Lula? Cmo vincular la destitucin ilegtima de Dilma Rousseff con la intervencin militar en las favelas? Qu lazos existen entre el aumento exponencial de la violencia contra negros y negras y los sucesivos rcords que est batiendo la bolsa de Sao Paulo?

Un hilo de sangre que se llama odio de clase. Un odio heredado de la esclavitud y del orden colonial en el que prosper. Los esclavistas slo se preocuparon por los esclavos cuando se fugaban y creaban quilombos/palenques, espacios de libertad y de vida que se convirtieron en referencia para todos los que vivan encadenados.

An para quien no defiende a Lula, y sospecha que las acusaciones en su contra tengan cierto fundamento, parece evidente que su condena y la cada de Dilma abrieron las compuertas de un odio macizo, colonial y genocida de los de arriba. En ese clima de odio fue asesinada Marielle, negra, feminista, lesbiana, nacida en la Mar, un complejo de favelas linderas con la baha de Guanabara.

La peculiaridad de Brasil, por lo menos en estos aos, es que uno por ciento cuenta con el apoyo de una parte importante de la sociedad, probablemente entre 30 y 50 por ciento de la poblacin: las viejas clases medias, la porcin de pobres que ascendieron algunos peldaos en la escala social y todos los que suean con emular a los ms ricos. Odian a los pobres porque sienten la espada de Damocles de la precariedad sobre sus cabezas.

Sin embargo, no estoy de acuerdo con quienes creen que la amplia y justa reaccin popular al asesinato de Marielle configura una nueva coyuntura. Sin duda, empeora las expectativas de la derecha y mejora las de la izquierda, con o sin Lula en el escenario electoral. Pero las cosas son mucho ms profundas y, sobre todo, de ms larga duracin.

Quienes conozcan mnimamente la Mar, el complejo de favelas con ms de 150 mil habitantes donde naci Marielle, saben que esto no empez con la intervencin militar de Michel Temer. Ms de medio siglo de historia permite asegurar que la presin y la represin sobre los favelados nunca cedi, ni siquiera bajo los gobiernos de Lula y Dilma.

Los ms veteranos recuerdan con cierta nostalgia el gobierno de Leonel Brizola en el estado de Ro de Janeiro (1983-1987). Junto a su vice Darcy Ribeiro, ambos del Partido Democrtico Laborista, defendieron el empoderamiento de los pobres, por lo que fueron acusados de paternalistas. Brizola orden a la polica que se abstuviera de realizar invasiones arbitrarias en las favelas y que reprimiera a los escuadrones de exterminio parapoliciales. Ms de 200 policas fueron procesados. Su gobierno fue la excepcin en la relacin con la poblacin pobre y negra.

Ante los llamados a la unidad (electoral) y a la formulacin de un programa comn (de gobierno) en este ao de elecciones presidenciales, conviene enfatizar en la necesidad de una poltica que se deslinde tanto de la confrontacin como de las instituciones. Raras veces los esclavos enfrentaron de modo frontal a los propietarios, porque la asimetra era (y sigue siendo) brutal. Nunca fueron tan ingenuos como para soar que su libertad vendra de cogestionar las plantaciones con sus amos (smil del proyecto progresista). Toda su energa la ponan en preparar fugas, para fundar espacios de libertad como quilombos y palenques.

Cmo sera una poltica anclada en la fuga del capitalismo, en la creacin de espacios de libertad y en la resistencia a los embates de los opresores? Creo que es lo que estn haciendo las mujeres que luchan, los pueblos indgenas ms decididos y, notablemente, los zapatistas. Necesitamos una poltica en clave quilombo/palenque o comunidad indgena/campesina y popular. Es urgente, necesaria y posible.

Es urgente porque debemos desmontar la lgica del enfrentamiento frontal con el enemigo. No estoy defendiendo el no resistir, el no combatir, sino en la urgencia de cuidarnos como pueblos y clases, porque el proyecto de arriba es liquidarnos. El asesinato de Marielle fue respondido con la misma indiferencia que la desaparicin de los 43 de Ayotzinapa. El poder defiende la represin, mientras las clases medias y los grandes medios culpan a las vctimas. Dicen que Marielle era narcotraficante.

Es necesaria porque debemos mirar el largo plazo y no consumir las pocas energas colectivas que an tenemos en disputas que no conducen a ningn lado o, peor, disipan las energas colectivas en el altar electoral. Los cuerpos que preparan fugas (del capitalismo, del patriarcado, de la hacienda, del control institucional) deben entrenarse en tiempos y en espacios bien distintos que los de los cuerpos que se preparan para ocupar sillones en las instituciones.

Mientras unos necesitan exponerse permanentemente a los focos mediticos, los otros preparan en silencio la evasin. Cuando la asimetra de poder es tan grande como la que observamos entre el uno por ciento y la mitad ms pobre, se debe actuar con extrema cautela y simulando incluso obediencia, como sostiene James Scott en Los dominados y el arte de la resistencia. Son culturas polticas diametralmente opuestas, entre las cuales el dilogo es harto complejo porque hablan lenguas diferentes.

Es posible porque ya existe una poltica de este tipo (anclada en los quilombos y las comunidades), como lo muestran en Brasil decenas de organizaciones en las favelas, como las que pude conocer directamente en el Complexo do Alemo y en Timbau (en la Mar), en Brasilia y en Salvador.

El asesinato de Marielle es un mensaje contra la nueva generacin de militantes negros que se multiplicaron desde las movilizaciones de junio de 2013. Este nuevo activismo est tejiendo un hilo de rebelda que lleva desde el quilombo de Palmares (1580-1710) hasta la primera favela de Ro de Janeiro (Morro da Providencia en 1897), pasando por el Teatro Experimental Negro en la dcada de 1940. Estn forjando historias otras, abajo y a la izquierda.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2018/03/30/opinion/014a1pol


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