Portada :: Brasil :: Brasil en lucha con Lula
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2018

Y ahora, sin Lula, qu?

Eric Nepomuceno
La Jornada


Principal lder poltico brasileo, favorito absoluto en las elecciones presidenciales de octubre, Luis Inacio Lula da Silva debera haberse presentado a la Polica Federal hasta las cinco de la tarde del pasado viernes, acorde con una decisin arbitraria, extempornea y violadora de la actual legislacin del juez de primera instancia, Sergio Moro. Una vez ms, las instancias superiores optaron por una omisin tan cmplice como cobarde.

La determinacin del juez Moro es la secuencia natural de un juicio en que no fue presentada ni una miserable prueba de que Lula hubiera cometido el crimen que le fue atribuido por un "delator premiado": haber recibido un departamento frente a una playa de clase media en el litoral de San Pablo. Fue un ejemplo culminante de la politizacin de la justicia.

Sin embargo, el ex presidente opt, pese a lo que aconsejaban algunos de sus abogados, por permanecer en el Sindicato de Metalrgicos de San Bernardo do Campo, su cuna poltica, en el cinturn industrial de San Pablo.

Luego de un fin de semana agotador, de tensin mxima, qued claro de toda claridad que Brasil entr en una etapa de la ms absoluta imprevisibilidad. Y eso, en un ao electoral de importancia decisiva, en que estar en juego, ms que candidaturas, el modelo de pas que vendr.

Lo ocurrido es bastante simblico del ambiente al que Brasil ingres desde la extempornea decisin del juez Moro: todo pasa a ser absolutamente imprevisible. Esa imprevisibilidad ser, a partir de ahora, la tnica dominante en el pas. Ms all de lo que efectivamente ocurra con Lula da Silva, qued claro que la situacin escap al control de lo que sera lgico, mnimamente racional.

Tambin qued evidente que el ambiente poltico est definitivamente contaminado, en un ao electoral muy confuso. Sin Lula, aumenta de manera exponencial la posibilidad de que entre abstenciones, votos nulos y papeletas en blanco, se supere el total del eventual ganador, haciendo con ello que su gobierno pierda legitimidad antes de empezar.

La impunidad olmpica con que actu al menos desde 2015 el juez de primera instancia, Sergio Moro, conduciendo un juicio de manera totalmente arbitraria y atropellando reglas bsicas de cualquier conducta mnimamente ntegra, todo eso frente a la omisin cobarde de las instancias superiores, abri espacios muy amplios y peligrosos para que por todo el pas se repitiesen tribunales de excepcin. Lo mismo en relacin con las acciones de la Polica Federal, que a nombre de una supuesta autonoma pas a actuar de manera absolutamente indiscriminada, sin lmites ni reglas. A todo eso deben sumarse dos fuertes fuentes de imprevisibilidad: una, la actuacin descontrolada y muchas veces inmoral de los grandes conglomerados de comunicacin, que manipulan mientras incomunican, creando de esa manera una clase media cada da ms idiotizada.

La otra es lo que ocurre en la economa o, ms precisamente, lo que quedar de la alta velocidad con que el gobierno ilegtimo de Michel Temer destroza el patrimonio nacional.

Para completar un cuadro abrumador, las casernas vuelven a marcar posicin. Y los antecedentes, como conocemos todos los que vivimos en las comarcas de esta nuestra pobre Amrica, indican que cuando los cuarteles empiezan a hablar por encima del tono recomendado, hay que temer.

El gobierno corrupto y plagado de bucaneros, encabezado por un pigmeo llamado Michel Temer, no es exactamente dbil: es anmico. No tiene una gota de roco de respeto popular, ni vestigio de legitimidad, ni polvareda de poder efectivo. Es un balcn de compra y venta, actuando junto al Congreso de peor nivel tico, intelectual, poltico y moral en muchsimas dcadas.

Hay un vaco de poder, hay desvaros judiciales, el ms popular lder poltico tiene su futuro inmediato nebuloso, luego de un juicio arbitrario. Los medios hegemnicos de comunicacin siguen oscureciendo su imagen con manipulaciones indecentes, lo cual no hace ms que fortalecer a los crecientes contingentes de apoyadores que, pese a todo, Lula mantiene.

La economa, que apenas empezaba a dar muestras de respirar sin aparatos, puede estancarse o volver a caminar hacia atrs.

El desempleo, que alcanza a ms de trece millones de brasileos poco ms que una Cuba entera, cuatro veces Grecia u otras tantas Portugal, no cede, pese al discurso tan optimista como mentiroso de un gobierno que miente como quien respira, es otra fuente de tensin permanente.

Tan pero tan imprevisiblemente se transform mi pas que ya no se trata de prever cmo ser maana.

La pregunta ahora es otra: Habr maana?

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2018/04/08/opinion/015a2pol


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter