Portada :: Brasil :: Brasil en lucha con Lula
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2018

Superar el lulismo

Luis Felipe Miguel
Brecha (Uruguay)

Los dueos del poder consideraron que la solucin sera encarcelarlo.


La prisin del ex presidente Luiz Incio Lula da Silva marca un nuevo e importante paso en la consolidacin del rgimen poltico establecido en Brasil a partir del golpe parlamentario de 2016. Considerado un verdadero hroe por millones de brasileos pobres, gracias a las polticas sociales compensatorias que estableci, Lula ha resistido a aos de una campaa violenta de los medios empresariales en su contra y se mantiene como candidato favorito para las elecciones presidenciales en octubre. Proscrito de participar por decisin de la justicia, mantuvo su campaa electoral, ampliando el desgaste que su exclusin genera a la legitimidad del pleito. Por eso los dueos del poder consideraron que la solucin sera encarcelarlo.

Merece recordar que el ex presidente es vctima de una persecucin judicial, denunciada por los principales juristas de Brasil. Una condena injusta, sin pruebas que la fundamenten y por medio de un juicio claramente parcial, seguido de una prisin tambin ilegal, en desacuerdo con la Constitucin brasilea, que estipula que nadie ser preso antes de agotar los recursos judiciales.

El sbado pasado Lula se entreg, contrariando a los militantes que intentaban impedrselo. Pero se neg a seguir el guion determinado por sus adversarios y realiz una gran manifestacin poltica. El acto mostr, en primer lugar, que, incluso preso, Lula sigue ocupando un papel central en la poltica brasilea. Su discurso emocional de casi una hora transform lo que sera el triunfo final de la operacin en su contra en una fuerte denuncia contra el accionar y la reaccin de las clases dominantes brasileas.

Pero adems revel que el sector popular brasileo se encuentra en un momento decisivo para pensar su futuro. El encarcelamiento seala el agotamiento del proyecto poltico liderado por Lula, que apost por una va de menor friccin con las elites, con el fin de garantizar avances en las condiciones de vida de los ms pobres.

Lula irrumpi en la poltica brasilea como lder de las huelgas metalrgicas de 1978 y 1979, que marcaron el resurgimiento del movimiento obrero que la dictadura haba aniquilado luego del golpe de 1964. Comand la fundacin del PT, un partido socialista, radicalmente democrtico, que se posicionaba en contra de toda la corrupta elite poltica brasilea. Con el paso del tiempo, Lula y el PT cambiaron de posicin, por sus derrotas, pero sobre todo por sus victorias. De ser una organizacin casi marginal pas a ser un partido central en el sistema poltico brasileo, conquistando administraciones locales y una importante bancada en el Congreso. Y con la mayora electoral al alcance de su mano el PT estim que tena incentivos para abandonar la intransigencia inicial y participar ms activamente en el juego de la poltica institucional.

Cuando finalmente alcanz la presidencia, en las elecciones de 2002, Lula ya haba abrazado una visin ms realista e incluso desencantada de las posibilidades de transformacin de Brasil. Entendi que era necesario buscar un camino que minimizase la oposicin de los grupos privilegiados. Su gobierno se abraz con la elite poltica tradicional, concedindole cargos y poder. Evit tocar los lucros de los bancos, fue cuidadoso al tratar con el capital trasnacional, mantuvo intactas las bases de la poltica econmica liberal heredada de sus antecesores. Todo para garantizar el cumplimiento de un nico objetivo, la lucha contra la pobreza extrema de decenas de millones de personas en el pas.

El proyecto tuvo xito. Las polticas iniciadas por el gobierno de Lula mejoraron de manera significativa las condiciones de vida de los pobres y permitieron un fenmeno real de ascensin social. La izquierda criticaba la capitulacin ante el discurso liberal de la igualdad de oportunidades, la opcin por la inclusin social a travs del consumo y la aceptacin de una matriz de desarrollo predatoria, pero no es posible negar el cambio de la dinmica social causado por Lula. A pesar de la oposicin violenta de los medios de comunicacin, los gobiernos del PT consiguieron renovar sus mandatos en cada eleccin. Fue lo que oblig a la derecha a buscar un nuevo camino y lo que llev al golpe en 2016.

El golpe demostr el agotamiento del lulismo. La conciliacin que el ex presidente buscaba activamente, por considerar que el camino del enfrentamiento estaba condenado al fracaso, la rompieron las clases dominantes. Incluso luego del golpe, Lula seal la posibilidad de una recomposicin. Siendo candidato y en el caso de que volviera a gobernar, su opcin preferencial sera intentar pactar un nuevo y amplio consenso, que volviera a garantizar las polticas para los ms pobres a cambio de paz social. Pero no encontr receptividad, y su detencin es la demostracin definitiva de que el espacio de negociacin fue eliminado.

Adems del prejuicio de clase, siempre presente, y la intolerancia de las elites brasileas hacia cualquier reduccin de las desigualdades, un rasgo perenne en la historia del pas, es un hecho que los cambios promovidos por el PT desencadenaron procesos que trascendieron algunos de sus propios lmites. Las polticas de transferencia de renta y la dinamizacin de la economa fortalecieron la posicin de la clase trabajadora frente al capital. La movilidad social, en particular el acceso de los pobres a la enseanza superior, desacomod privilegios que las clases medias y las elites estimaban intocables. La regulacin de las ganancias de las empresas no se endureci, pero la poltica exterior de aproximacin Sur-Sur y el apoyo a la produccin nacional en sectores estratgicos incomodaron al imperialismo.

El problema que se le presenta a la izquierda es cmo construir un proyecto que vaya ms all de la restauracin del orden que fue roto con el golpe de 2016, y de los derechos que sufrieron un retroceso a partir de entonces. El PT parece paralizado, incapaz de generar alternativas, pero tambin de renunciar a su posicin hegemnica en la izquierda brasilea. El propio Lula, sin embargo, en el acto que antecedi a su detencin, seal la necesidad de incorporar al frente del escenario a personalidades de otros partidos, en particular a Guilherme Boulos, candidato presidencial del Partido Socialismo y Libertad (PSOL, una escisin por izquierda del PT), que estaba presente y recibi grandes elogios del ex presidente.

Se ha agotado la apuesta por luchar exclusivamente dentro de las instituciones. El programa del lulismo daba por sentado que, al ganar las elecciones, estaran dadas las condiciones para implementar polticas que, en beneficio de las mayoras, garantizaran la victoria en las siguientes elecciones. El golpe rompi este ciclo. La respuesta ha sido dbil, porque la poltica de conciliacin exigi la desmovilizacin de los movimientos sociales, como forma de garantizar que no se extralimitaran, y porque las nuevas bases lulistas, los millones de beneficiados por sus polticas, siempre fueron instruidas a manifestarse exclusivamente a travs del voto.

Cabe a la izquierda brasilea superar el lulismo, entendiendo que el camino del menor roce no fue capaz de garantizar la estabilidad deseada, y que nos desarm para la lucha. Al mismo tiempo, debe preservar sus grandes virtudes: la capacidad de comunicarse con las masas, rechazando cualquier discurso sectario, y el sentido de urgencia frente a las necesidades de los ms pobres. No es una tarea fcil. Pero es la que tenemos por delante.

Fuente: https://brecha.com.uy/superar-el-lulismo/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter