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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2018

Hombres & Prostitucin
Los hombres y su postura frente a la trata y la prostitucin

Victor Sanchez
TribunaFeminista

Reflexin e interpelacin de un hombre a los hombres sobre el consumo de prostitucin y sobre la trata de mujeres que llevan a cabo los hombres hacia las mujeres.


El pasado domingo, da 11 de marzo, Amelia Tiganus, superviviente de trata, vctima de explotacin sexual, y activista en la actualidad de la Plataforma Feminicidio.net, en el programa Salvados de Jordi vole, #LasInvisibles, nos interpel de manera directa a los hombres con la siguiente reflexin que, casi cerraba el programa:

Mrame a los ojos. Y escucha esto Y aguntalo, porque tienes que aguantarlo. Yo lo aguant vivindolo, t tienes que aguantar y escucharlo. () Ahora te he hecho cmplice de mi lucha y tienes que responder a ello. Tu respuesta va a depender de ti. () Creo que es una manera muy buena para retar a la gente y decir, bueno, ahora sabes todo esto, qu haces con ello, no? Te sumas, te quedas..?. Pero no estorbes. O sea, o vienes o te quedas, pero no ests en el medio, no?


Segn un informe de 2007 elaborado por una comisin del Congreso de los Diputados en Espaa existen unas 300.000 mujeres que ejercen la prostitucin, siendo la abrumadora mayora pobres, inmigrantes e indocumentadas, mientras que casi la totalidad de los clientes, el 99,7%, son hombres. Dilucidar o encontrar cifras o estudios oficiales que arrojen un poco de luz sobre cuntas de esas mujeres son vctimas de trata y explotacin sexual es poco menos que imposible, aunque las previsiones ms pesimistas apuntan a que esa cifra se acerca a un impresentable 90%.

Creo que todos y todas tenemos meridianamente claro, la definicin de Trata, pero por si acaso ah va un pequeo apunte: Segn la Ley Orgnica 10/1995, de 23 de noviembre, del Cdigo Penal: Artculo 177 bis, entendemos por Trata la captacin, el transporte, el traslado, la acogida o la recepcin de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coaccin, al rapto, al fraude, al engao, al abuso de poder o de una situacin de vulnerabilidad o a la concesin o recepcin de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotacin. Y dentro del concepto de Trata, es ms que evidente que, en un pas como Espaa, la trata est mayoritariamente enfocada a fines de explotacin sexual.

Espaa es el primer pas de la Unin Europea en consumo de prostitucin, con un 39% de hombres que reconocen haber demandado y pagado por estos servicios en algn momento de sus vidas, y que son principalmente varones de entre 35 y 55 aos, segn recoge la gua elaborada por la Asociacin de Prevencin, Reinsercin y Atencin a la Mujer Prostituda (APRAMP) y editada por el Ministerio de Sanidad, Poltica Social e Igualdad. Aventurarse tambin a ofrecer una cifra sobre el verdadero porcentaje de hombres consumidores de prostitucin (y que no lo reconocen en las encuestas) es arriesgado, pero podis imaginar que las cifras reales y totales sean de autntico escndalo, a poco que dejemos volar un poco nuestra imaginacin, y estn muy por encima de ese 39% al que hemos aludido antes.

Es decir, en Espaa, tenemos una aaaaaaamplia experiencia y demostrada eficacia en esto de ser puteros, actitud especialmente apoyada por unas leyes, un estado, unas autoridades y una sociedad, que no solo miran hacia otro lado, sino que permiten e incluso fomentan la existencia de una institucin patriarcal, pensada nica y exclusivamente para proteger el mayor de los privilegios masculinos, que es aqul que permite, a cualquier hombre de cualquier parte del mundo (como muy bien dice Beatriz Gimeno) saber que puede acceder al cuerpo de una mujer, a cambio de una muy pequea cantidad de dinero (algo que aprendemos desde muy corta edad).

Ese es nuestro GRAN privilegio de entre todos nuestros privilegios masculinos (que son muchos). Y adems, intocable, hasta el momento. Esa es la realidad que a da de hoy tenemos a nuestro alcance los hombres. Y no. No me vale con que me digas que t nunca te has ido de putas. No. Esa respuesta tambin hace tiempo que dej de ser suficiente y de tener el sentido que solamente t le quieres dar para justificar tu insensible dejadez y silencio cmplice respecto a un problema que afecta y golpea a la sociedad, y en concreto a la mujer (a todas las mujeres), de esta manera.

Los privilegios (masculinos) se tienen aunque no se utilicen. Y aunque de forma activa no los utilices, ests permitiendo que otros hombres s disfruten de ellos, a costa de las mujeres que siguen llegando en masa a ste y otros pases para hacer frente a una inmensa demanda que no para de crecer.

As que, no te acomodes, tu silencio no solo no ayuda sino que dificulta que se pueda hacer frente a una lacra de la magnitud de la que tenemos en nuestra sociedad y que a da de hoy, ni tan siquiera est todava apenas cuestionada (ni poltica ni socialmente) de la forma que debera. Segn el Informe de la Polica 2013, el negocio de la prostitucin (recordemos, beneficios e ingresos integrados en nuestro queridsimo P.I.B. nacional, como si de una actividad econmica cualquiera ms se tratara) mova al da 5 millones de euros. Eso era en 2013. Actualmente, esa cifra, dependiendo de las fuentes que se consulten, puede acercarse peligrosamente a los 8 o incluso 10 millones de euros diarios. Es decir que en apenas en el ltimo lustro, la demanda de prostitucin se est casi duplicando.

Y si la demanda y el negocio global de la industria de la prostitucin se duplica, quiere decir que la oferta o la bsqueda incesante de mujeres esclavizadas con fines de explotacin sexual tiene que aumentar en la misma proporcin (por lo menos), porque si no, no podremos satisfacer a ese renovado ejrcito de clientes que buscan su producto al precio que sea. As que, resumiendo Despus de todos estos datos que de sobra conoces o imaginas, y que se han enumerado por activa y por pasiva en muchas ocasiones:

Querido hombre interpelado. T, que has cruzado en algn momento de tu vida el umbral de un puticlub T, que has conducido tu coche entre las calles de un polgono industrial y has aparcado en una de esas aceras cochambrosas repletas de condones usados y kleenex sucios, dejando que una de esas mujeres muertas de fro, se acercara a tu ventanilla a negociar el precio de tus exigencias T, que en ms de una ocasin y yendo en pandilla, te has permitido incluso el chascarrillo gracioso para rerte, hacer la broma de turno o despreciar directamente la presencia de una mujer prostituda, que segn t, afeaba con su sola presencia la calle por la que transitas habitualmente con tu familia o amistades, por el centro de Madrid

T, que has visto el programa de este domingo de Salvados, quiz acomodado en el sof de tu casa, junto a tu pareja y/o mujer y has tratado de disimular y hacer como que no sabes nada de que va este tema o como si esto simplemente no fuera contigo T, padre de familia, que seguro que deseas lo mejor para tus hijos y para tus hijas y que crees que haces todo lo posible y necesario por educarles en igualdad, porque crees que con eso es suficiente para cambiar el mundo

T, querido hombre soltero, cuando te tomes una copa en cualquier terraza, discoteca o bar donde acabes de conocer a una chica, qu le vas a responder cundo te pregunte si t alguna vez te has ido de putas? Queridos hombres, contadnos que vais a hacer a partir de hoy

Contadnos que vais a hacer con todos vuestros recuerdos de todo lo vivido a lo largo de vuestras vidas pasadas, contadnos que vais a hacer hoy cuando salgis de vuestro trabajo a vuestra hora habitual, a tiempo de tomaros una copa en el bar que t y tus compis de trabajo frecuentis con asiduidad, contadnos de qu manera vais a seguir mirando a los ojos a tu pareja, y a la de vuestrxs hijxs, despus de saber lo que sabis a da de hoy Contadnos si vais a ser capaces de seguir mirando a los ojos a la prxima mujer a la que en un club, empecis invitando a una copa, con el objetivo de pasar despus a la habitacin de al lado

Contadnos si vais a seguir ejerciendo vuestro papel de no persona, pagando por usurpar un cuerpo, del que disponis a vuestro antojo, porque simplemente estis pagando por ello y creis que estis en vuestro derecho de hacerlo. Contadnos si vais a ser capaces de volver otra vez a consumir, comprar o directamente violar (a cambio de un mdico precio) el cuerpo de una mujer que ejerce la prostitucin en contra de su libertad (s, digo libertad, no voluntad, porque la voluntad a veces est ms cerca de la necesidad y de la precariedad que de la propia libertad de decisin de cada una de esas mujeres)

Dime, dinos, de qu clase de hombre estaremos hablando cuando estemos hablando de ti

Mrame a los ojos. Y escucha esto. Y aguntalo, porque tienes que aguantarlo. Yo lo aguant vivindolo, t tienes que aguantar y escucharlo. Ahora te he hecho cmplice de mi lucha y tienes que responder ante ello

No te lo estoy diciendo yo.

Te lo est diciendo Amelia y las cientos de miles de mujeres que estn siendo a da de hoy explotadas y esclavizadas sexualmente para tu capricho, antojo y entretenimiento

Fuente: https://tribunafeminista.elplural.com/2018/03/los-hombres-y-su-postura-frente-a-la-trata-y-la-prostitucion/



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