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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2018

No a la criminalizacin de la venta ambulante

Rafael Silva
Rebelin


"Como la gente tiene la mala costumbre de pujar por su supervivencia y la de los suyos la venta ambulante informal es una forma de vida que se extiende por todo el planeta. Cuando no hay mercado de trabajo que te integre, ni capital para alquilar un local, o pagar una licencia, cuando no puedes producir porque careces de medios para ello, cuando ests solo t ante el mundo y necesitas tirar adelante en los mrgenes de un sistema econmico centrado en la generacin de beneficios sin fin, entonces haces lo que tienes que hacer. Y muchas veces en muchos lugares eso implica comprar cosas y venderlas ligeramente ms caras en las calles. Eso, intentar sobrevivir como se puede, es normal en los pases que no pueden evadirse de la realidad, de la desigualdad atroz. Pero en este pas, que lucha por mantener viva la ficcin de que est todo bien, de que la pobreza y la explotacin no existen, te puede costar la crcel"
(Sarah Babiker)

"La inmensidad de los delitos que hay que combatir es tan grande que no podemos desperdiciar efectivos policiales en perseguir a los manteros. Ms bien habra que encontrar polticas municipales que pusieran a la polica a ayudarles, acogerles y protegerles del mundo atroz del que han escapado y de la atrocidad con la que se han encontrado al llegar a nuestro pas"
(Carlos Fernndez Liria)

"La Ley de Extranjera y la reforma en 2015 del Cdigo Penal asfixian a los manteros, cuando sobrevivir es una necesidad. Vender un bolso puede costar 2 aos de crcel, mientras la evasin fiscal hasta 120.000 uros, no es delito. La actual ley condena a las personas migrantes en situacin administrativa irregular a una especie de muerte social (...) Comparar la situacin de estos vendedores con un pequeo comerciante local, es intentar equiparar al Real Madrid u Osasuna, si les parece, con un equipo de amigos del barrio ms pobre del pas. El primero dispone, dentro una selva, de todos sus derechos; los otros, de ninguno"
(Manuel Millera)


El asunto de la criminalizacin poltica y social de la venta ambulante vuelve a la palestra cada cierto tiempo, sobre todo si se registran altercados protagonizados por los propios inmigrantes, que ven hasta qu punto su mera labor de sobrevivir no es comprendida por nuestra salvaje sociedad. Como resulta que hemos de elegir, a la hora de sensibilizarnos y posicionarnos ante un determinado problema, desde qu punto de vista lo analizamos, es mejor ponerse siempre que se pueda en el lugar de los ms dbiles, indefensos, desprotegidos y vulnerables. Seguro que as nos asaltan menos dudas. Tenemos por tanto a unos manteros que intentan simplemente sobrevivir en los miserables mrgenes que les deja este criminal sistema capitalista, frente a un orden "legal" establecido, donde unos comerciantes legales se han establecido legalmente y compran y venden productos "originales". Y si preguntamos a estos ltimos, la respuesta suele ser siempre la misma: "Que paguen sus impuestos como los pagamos nosotros!". Pero en el debate de fondo que se esconde detrs de esta manida frase, se encuentra, como casi siempre, la desigualdad. La terrible y despiadada desigualdad que todo lo impregna, que todo lo cubre y que todo lo mancha. La indecente desigualdad que no se tiene en cuenta de partida, porque la tan manida frase que insta a todo hijo de vecino a pagar sus impuestos parte de un error de base: no todos somos hijos de vecino, es decir, no todos somos ciudadanos con todas las de la ley, sino que algunos disfrutamos de dicho estatus, y otros, los ms desprotegidos, ni siquiera lo son. Son inmigrantes. Y decir hoy da inmigrantes, en 2018, no es igual que decirlo en la dcada de los 60 del siglo pasado, donde todos conocamos alguna familia cuyo padre o to se haba marchado a Francia o a Alemania, y enviaba dinerito fresco a su familia cada mes. Aqullos inmigrantes estaban perfectamente integrados en su pas de acogida, y cuando regresaban al nuestro, lo hacan con una buena jubilacin.

Decir inmigrante hoy da, en 2018, significa referirse a un "sin papeles" en la mayora de los casos, es decir, una persona "ilegal" por propia definicin, cuando nadie debera ser considerado ilegal en su condicin de persona, simplemente por no tener una documentacin que le acredite que pertenece "legalmente" a la comunidad de acogida. Y considerando esta desigual situacin de partida, es lgico concluir que las condiciones que poseen estas personas que quieren que "todos paguemos impuestos", no son las mismas que las de esos pobres manteros que recurren a dicho modo de vida porque no tienen otra alternativa. Simplemente entendiendo esto en su plena y total dimensin, ya deberamos ser capaces de comprender por qu la venta ambulante no debe ser criminalizada. Pero superado este primer planteamiento, puede asaltarnos un segundo, que tambin es esgrimido frecuentemente, y que no es otro que el que proclama que la mafia de los productos falsificados o "ilegales" mueve mundialmente mucho dinero, y resta competencia y beneficios a los establecimientos legales. Muchas rplicas podramos aducir a este razonamiento, pero quedmonos con una muy clara y sencilla: Es que la industria de los productos "legales" no es tambin una mafia? Es que las camisetas, faldas, zapatos o relojes que compramos a los establecimientos legales no proceden tambin de mafias empresariales que llevan a cabo oscuras prcticas en las fbricas de origen de dichos productos? Calzado esclavo en la India, mano de obra infantil en Pakistn, obreros textiles esclavizados en Brasil...la lista sera interminable, y est llena de productos de origen "legales" que son suministrados a nuestros "legales" establecimientos.

Y es que el sistema capitalista es mafioso en s mismo, lo es en su propia esencia, y por tanto, es una absoluta falacia criminalizar productos que vayan a parar a personas que comercian con ellos de forma ilegal, o de forma, digamos, alegal. Pero ms all de este falso debate, lo que nos provoca ms rabia a algunas personas no es que se considere ilegal esta prctica de la venta ambulante, sino que se criminalice a sus practicantes de forma tan agresiva. Tenemos bancos que estafan a sus clientes (muchos de ellos personas mayores vilmente engaadas para robarles los ahorros de toda una vida), tenemos polticos que practican corrupcin a alto nivel (Presidentes de Comunidades, Alcaldes y Concejales de Ayuntamientos, Ministros, Presidentes de partidos polticos, grandes empresarios y un largo etctera), personas que este sistema "legal" no persigue, o si lo hace porque ya se ven completamente acorraladas, son bastante benevolentes con ellos. En cambio, la polica persigue con absoluto despliegue a estos pobres manteros cada vez que se les ocurre (o porque exista un chivatazo o denuncia de alguno de estos dueos de establecimientos legales), y el criminal sistema legal capitalista y sus Estados democrticos, Sociales y de Derecho despliegan contra ellos todo el peso de la ley, esa ley que no ve ni es sensible a esa desigualdad de base, esa ley que no es justa, como no lo es ninguna justicia que no tenga en cuenta todas las consideraciones y circunstancias de las personas, y la envergadura de los "delitos" que cometen.

Porque frente a la plcida "legalidad" de esas personas dueas de esos establecimientos legales, tenemos las de esas personas que viven un infierno en su pas de origen (muchos de ellos objeto del saqueo y el expolio al que son sometidos por nosotros, o bien de guerras y xodos forzosos), que logran escapar en una patera, arriesgando sus vidas, que logran saltar nuestras vallas o esquivar a la polica de fronteras, y que cuando llegan a nuestro pas, se encuentran con un nuevo infierno, que los encierra en un CIE, los considera "ilegales", los deporta o en el mejor de los casos, los mantiene "sin papeles" durante aos. Podemos exigirles a estas personas que "paguen sus impuestos" como a cualquier propietario de cualquier negocio legal de nuestro barrio o ciudad? Ms bien deberamos comenzar por tratarles como personas iguales a nosotros en su propio pas de origen, o cuando menos, garantizar que si llegan al nuestro, son acogidos e insertados con absoluta normalidad y sin obstculos legales. En ltima instancia, la polica debera estar para asistirles y protegerles (de los posibles ataques racistas, sin ir ms lejos), en lugar de perseguirlos como delincuentes porque venden un bolso, un CD, unas gafas de sol, un pauelo o una figurita de madera o de porcelana en plena calle, porque no poseen otro medio de subsistencia. No podemos medirlos bajo el mismo rasero que a los dems, porque el racismo legal, social e institucional que sufren los coloca en clara desventaja. Creemos por tanto sociedades igualitarias, antes de exigir a todo el mundo "que pague sus impuestos". Despenalicemos la venta ambulante, pues es el nico medio de vida que muchas personas tienen para poder sobrevivir.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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