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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2018

La puja por los recursos naturales ms all de las fronteras
Pesca globalizada

Csar Briatore
Rebelin


En el mecanismo del poder global la relevancia del engranaje Argentina no viene dado por su riqueza potencial, como debera ser, porque el sentido de giro, traccin y efectividad son controlados por otras piezas.

Uno de los desafos ms complejos que tiene la sociedad actual es comprender el mundo que la cobija. Estamos ya acostumbrados a la inmediatez de las comunicaciones, la pluralidad de medios y la libertad para acceder bajo demanda a contenidos multimediticos por diversas vas, sin embargo, como sociedad sabemos poco de muchos temas. A pesar de todas las ventajas que ofrece el mundo globalizado es prcticamente imposible al ciudadano medio estar al tanto de los pormenores del entramado poltico internacional que afecta en forma directa pero solapadamente a sus intereses ms profundos como la soberana territorial, los recursos naturales y la previsibilidad alimentaria. Un ejemplo de esta conjuncin de factores es la pesca industrial que se maneja bajo un manto de misterio a no ser por lo disruptivo de algn conflicto. Si bien estas cuestiones no se tratan en la agenda pblica diaria de la Argentina y el ciudadano tiene derecho a desentenderse de estos temas confiando en el sistema representativo no est dems advertir que el mundo da suficientes seales como para no dejar al azar estas cuestiones.

La suerte argentina en poltica pesquera se basa en el cumplimiento parcial de la Ley 24.922 donde se establece el Rgimen Federal de Pesca. Y por parcial me refiero al escaso apego al Artculo 1 de dicha ley cuando enumera virtuosos pero olvidados objetivos como mximo desarrollo compatible con el aprovechamiento racional de los recursos, la proteccin efectiva de los intereses nacionales, la conservacin a largo plazo de los recursos y la obtencin del mximo valor agregado y el mayor empleo de mano de obra argentina. Por otra parte, nuestro pas es miembro del Mercosur y se estn llevando a cabo negociaciones para acordar a nivel regional una mayor integracin econmica con la Unin Europea. Pero como si eso fuese poco, tambin tenemos la Ley 24.315, an vigente desde 1994, que establece el Acuerdo sobre las relaciones en Materia de Pesca Martima con la Comunidad Econmica Europea con clara desventaja al inters nacional.

Con respecto a la pesca el referente natural dentro de la UE es Espaa y deberamos atender cmo se vincula nuestra precaria poltica pesquera con los lineamientos estratgicos que emergen de la pennsula ibrica porque no hablamos de hipotticos negocios a futuro sino de una relacin econmica asimtrica bien establecida que viene dando fruto hace dcadas. Si hubo algn momento clave para develar a la sociedad la danza de poderes es ahora y si queda alguna duda hay que remitirse a la totalidad de la nota brindada a la cadena ABC en la quinta de Olivos por el presidente Macri donde se refiri a las relaciones argentino espaolas como a de dos amantes que se han vuelto a encontrar. Dejando de lado el carcter romntico y clandestino de la alusin hay que saber que la poltica pesquera que se traza desde Europa con sede en Espaa y con proyeccin mundial contempla la explotacin en caladeros en terceros pases y la utilizacin de sociedades mixtas en naciones como Argentina, Chile, Per, Namibia, Malvinas, Sudfrica, Marruecos, etc.

Somos de tercera

Respecto a las sociedades mixtas hay que hacer una aclaracin semntica ya que desde la tipificacin legislativa, tanto aqu como en otras parte del mundo, esta expresin se refiere normalmente a las personas jurdicas cuyo capital se compone de una parte pblica y otra privada, hablando con propiedad, eso es una sociedad de capital mixto. Por otra parte cuando se habla de sociedades mixtas de pesca se refiere a acuerdos entre privados para explotar los recursos pesqueros de modo transnacional y maximizar la produccin ms all de los marcos institucionales, jurisdiccionales y soberanos de cada pas donde se desenvuelven las partes. Estamos hablando de una zona gris del derecho porque no est debidamente regulado a pesar de ser una herramienta vigente y efectiva. Este tipo de acuerdos a pesar de ser entre privados no quita que deba ser regulado y atendido por el Estado ya que hablamos de suficientes elementos de inters pblico para que as sea, a saber: el recurso alimentario, las zonas econmicas exclusivas y los beneficios sociales de la explotacin industrial. Para entender este fenmeno y a falta de tratamiento local es conveniente mirarlo de all para ac, hay que ver las sociedades espaolas que lo impulsan para generar presin tanto en sus legisladores como la opinin pblica y as justificar su accionar. Esta necesidad de estudiar el caso desde el exterior es el principal motivo por el cual esta prctica se mantiene intacta, el tema a nivel nacional no se menciona, discute o trata haciendo la vista gorda conformandonos con un beneficio exiguo como la mano de obra ocupada.

Un caso emblemtico de la promocin y defensa de este tipo de acuerdos es la Asociacin de Empresas Comunitarias en Sociedades Mixtas de Pesca (ACEMIX) que argumentan su constitucin bajo una supuesta necesidad y justifican as que los miembros armadores de buques congeladores han tenido que constituir sociedades mixtas en los pases terceros, de todo el mundo. Esta historia no tiene un par de semanas, cuando en el 2012 el Estado Nacional expropi YPF a REPSOL de Espaa y se haban tensado las relaciones comerciales, este tipo de organizaciones pesqueras de Espaa recomendaron moverse con suma cautela para evitar sanciones econmicas desde la eurozona hacia Argentina. No teman nuevas expropiaciones porque las filiales pesqueras estaban constituidas como argentinas sin embargo teman aranceles en Europa. Si, estas empresas se llaman espaolas y pescan ac usando la bandera de terceros pases pero no tienen una verdadera bandera, no defienden el inters europeo ni mucho menos, tan solo defienden la posicin dominante a nivel global en el sector ictcola.

Tenemos una legislacin dbil que fomenta la explotacin sin criterio cierto a largo plazo, tenemos vigente aquellas normas que lograron la importacin de flota pesquera obsoleta dando un crecimiento exponencial de las empresas que concentran la captura pero que no se responsabilizan por el dao social o biolgico, tenemos permisos de pesca a buques fantasma, tenemos una zona econmica que de exclusiva no tiene nada y tenemos un mar que sigue a las espaldas de una sociedad que se acuerda del pescado solo en Semana Santa.

Csar Briatore. Tcnico Superior en Administracin Portuaria, Obrero en la Industria Naval, miembro del Sindicato de la Actividad Naval Mar del Plata y autor del libro Economa a la Criolla.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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