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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2018

Fortalecer las luchas por las libertades democrticas y revertir las reformas!

Editorial Comuna


1 - El aumento de la violencia y de todas las formas de intolerancia

El asesinato de Marielle Franco y de su chofer, Anderson Gomes, llev a las calles a miles de personas en luto y lucha. La conmocin fue de tal magnitud que las manifestaciones que siguieron a su muerte pueden ser comparadas a las del primer semestre de 2017. A pesar de ello, la violencia y las expresiones de intolerancia de todos los tipos parecen haber recrudecido, como si la muerte de Marielle consistiera un momento de inflexin, de un punto sin retorno, cuando fueron retirados los ltimos velos que mantenan el odio no totalmente revelado. Los ejemplos de este recrudecimiento no faltan: las ejecuciones que ocurren en las periferias, en las favelas, donde el conflicto por la tierra es ms agudo, resultando en la muerte de trabajadores e indgenas; los ataques a la caravana de Lula en el sur del pas, que no se restringieron a huevos y piedras, pues los protofascistas hicieron uso de explosivos para bloquear su paso y dirigieron balas a sus vehculos; los actos de intolerancia manifestados en las calles, antes dirigidos a LGBT y negros, ahora alcanzan tambin a inmigrantes. Podramos seguir la lista. En el ejercicio de esta violencia, se encuentran grupos de individuos, milicias y fuerzas policiales regulares, haciendo ms complejo el entendimiento de lo que es el aparato represivo actual del Estado en el pas, de su extensin y transfiguracin.

2 - Una condena por razones polticas y la falta de democracia en Brasil

Desde el juicio de Lula por Moro, pasando por el examen de su apelacin ante la 8 Clase del Tribunal Regional Federal de la 4 Regin, el 24/01; por el juicio de su peticin de habeas corpus ante el Superior Tribunal Federal, en 04/04; y por el despacho de Moro, el 05/04, determinando su presentacin para el cumplimiento de la pena, fueron innumerables los artculos, testimonios y notas que denunciaron el aceleramiento de los plazos de los trmites (frente a la normalidad corriente), el incumplimiento de los trmites el juicio del STF y el despacho emitido por Moro), el hecho de que el juicio haya sido conducido sin pruebas y de haber sido le negado el habeas corpus, elemento bsico de los derechos civiles.

Brasil nunca fue una sociedad democrtica plena. La realidad vivenciada por los segmentos ms pobres de la poblacin, formada mayoritariamente por negros, lo atestigua. Para ellos, siempre les fue (y es) prohibido el usufructo de las libertades civiles ms fundamentales. No por casualidad, las crceles brasileas registran altos ndices de prisioneros sin condena y de prisioneros que all permanecen aun habiendo cumplido sus penas.

La diferencia es que ahora las libertades democrticas son negadas a un ex-presidente que, aunque de origen obrero, forma parte de la lite poltica de ese pas. Y no cualquier ex-presidente: un pre-candidato a la presidencia de la Repblica que registra una intencin de votos superior al 30% en la primera vuelta y que todas las encuestas indican como vencedor de los comicios de 2018. Por eso, adems del cercenamiento a su libertad, su juicio sin pruebas y encarcelamiento sin que todas las etapas de apelacin hayan sido cumplidas constituyen tambin cercenamiento de la libertad de parte del pueblo brasileo, que no podr votarlo, si contina preso. Si entendemos que es derecho del pueblo brasileo elegir libremente a su prximo presidente (a), la retirada de Lula de las urnas significa que parte del pueblo se ver impedido de expresar su voluntad.

3 - Lula preso e impedido de ser candidato es una necesidad del gran capital

Los gobiernos Lula y Dilma adoptaron una poltica de conciliacin de clases, lo que signific servir a los intereses globales de la burguesa y, al mismo tiempo, hacer algunas acciones para mejorar la situacin de vida de la poblacin de bajos ingresos, especialmente el desarrollo del Programa Bolsa Familia y la poltica de valorizacin del salario mnimo. Actuaron para desmovilizar a los movimientos sociales y para integrarlos en el orden. As, durante varios aos, contaron con el apoyo del gran capital. Sin embargo, dos factores llevaron al agotamiento de esta poltica. De un lado, su base objetiva -el ciclo de expansin de las commodities- se ha agotado. De otro, las movilizaciones de junio de 2013 mostraron que las pocas medidas hechas para mejorar la vida de la poblacin ya no garantizaban su pasividad. Aunque Dilma Rousseff, al inicio de su segundo mandato, an haya realizado una poltica ms antipopular en la lnea de lo que la burguesa reclamaba, y aunque desde el final de su primer mandato haya aumentado la represin a las movilizaciones sociales (incluso con la aprobacin de la "Ley Antiterrorista"), el gran capital exiga ms: los gobiernos del PT haban perdido su funcionalidad econmica para l.

Sin la posibilidad material de que la experiencia "neo-dessarrollista" adoptada por Lula y Dilma sea retomada, y aprovechndose de la desmovilizacin de la base popular de apoyo a los gobiernos del PT que ellos mismos haban incentivado, el gran capital desprendi el golpe que llev al impeachement de Dilma y pas a actuar ms brutalmente en la defensa de sus intereses. El eventual retorno de Lula al gobierno se volvi inaceptable: adems de alimentar la esperanza vana de que es posible volver a los tiempos del "neodessarrollismo a la moda del PT", animara a sectores amplios de la poblacin a reivindicar mejores condiciones de trabajo y vida, cuando lo que gran capital quiere hoy es exactamente lo contrario.

4 - El proyecto del gran capital en curso en Brasil

En el corto tiempo de existencia del famoso Gobierno Temer, asistimos a ser implantados en el pas cambios institucionales que alteraron radicalmente el papel y el lugar del Estado en la sociedad brasilea y la relacin entre empleado y empleador. Este fue el caso de la inscripcin, en el texto de la Constitucin, de la congelacin de los gastos a nivel federal por veinte aos; del permiso del uso de la tercerizacin en cualquier actividad; y de la aprobacin de la reforma laboral, que alter 117 artculos y 200 dispositivos de la CLT (Consolidacin de las Leyes Laborales)..

Al mismo tiempo, avanza la privatizacin y la participacin de empresas extranjeras en lo que an no haba sido privatizado en ese pas, con destaque para la modificacin de la regla de explotacin del Pre-Sal, para permitir que otras empresas (distintas a Petrobras) explotan los pozos de petrleo en esa capa de la tierra, y para la puesta a la venta de Eletrobrs, responsable del 38% de la generacin energtica del pas y por la transmisin de energa elctrica a ms de la mitad de la poblacin brasilea. Y eso sin mencionar la intencin evidente del gobierno - traducida en la participacin de Temer, en enero de ese ao, en Davos - de privatizar el Acufero Guaran, reserva de agua dulce con ms de 1,2 milln de km. En standby, la reforma de la Previdencia, que, entre otros aspectos, resultara en la ampliacin de mercado para los Fondos de Pensin, una de las formas ms agresivas del capital especulativo/ficticio internacional.

Reduccin significativa del tamao y de las funciones del Estado (pero no de sus funciones represivas); aumento de la privatizacin y de la presencia de capital extranjero en las actividades desarrolladas en el pas; ampliacin acelerada de la flexibilizacin y de la precarizacin del mercado de trabajo: estos son los resultados esperados y ya percibibles de los cambios institucionales realizados en esos tiempos de Temer. Es innecesario resaltar aqu las consecuencias de todo esto para los/las trabajadores(as) brasileos(as), principalmente para los ms desfavorecidos. La realidad del desempleo, de los despidos masivos y de la ampliacin del trabajo informal y precarizado, despus de la aprobacin de la reforma laboral, as como el descalabro que afecta a la salud y la educacin en el pas, carente de recursos, es conocida por todos.

Frente a eso, se puede decir que el proyecto para el pas, defendido por el gran capital y adoptado por el Gobierno Temer, est formado por tres objetivos. El primero consiste en desnacionalizar lo que an hay de nacional en el pas, particularmente la tierra, lo que queda de las estatales, la plena explotacin del petrleo, pero tambin sectores de actividades que, aunque se estn desnacionalizando desde los aos 1990, estn en la mira del capital extranjero, al igual que la industria de autopartes. El segundo objetivo, es disminuir el tamao del Estado para algo en torno al 10% del PIB, para el cual la Enmienda Constitucional 95 es su expresin acabada. El tercer objetivo es el de flexibilizar totalmente el mercado de trabajo brasileo.

5 - El gran capital y su representacin en las elecciones de Octubre

Al parecer, el gran capital tiene dificultades para encontrar un candidato que represente este proyecto en las elecciones para la presidencia de la Repblica de octubre de 2018. Ninguno de los precandidatos aventados hasta ahora ocup el espacio de ser la "alternativa legtima del establishment" en ese proceso. La reciente filiacin de Joaquim Barbosa al PSB puede alterar un poco este escenario, ya que el ex ministro del STF cuenta con algunas caractersticas que pueden destacarse en el proceso ("combati la corrupcin", no es poltico de profesin, etc.). Por ahora, en el vaco creado se mantiene significativa el porcentaje de intencin de votos en Bolsonaro, como fruto de la desesperanza que asola buena parte de las y de los brasileos. En medio de un escenario de crisis econmica, prdida de derechos, crisis de representatividad y legitimidad poltica, y crisis social, con violencia creciente, el pnico, el miedo y la desesperanza -que no son buenos consejeros- fomentan la pre-candidatura de Bolsonaro, que flirte en muchos momentos con una ideologa de cuo marcadamente fascista.

Por ms que Bolsonaro no sea la opcin prioritaria del gran capital, todo el contexto del Brasil contemporneo- marcado por el agravamiento de la polarizacin poltica, especialmente post prisin de Lula- puede generar un contexto en que esos sectores consideren esa candidatura la "menos peor". Esta posibilidad, en un contexto de avance de la pauta antidemocrtica, nos plantea ante perspectivas muy graves. Es un momento en que los ataques a la izquierda e incluso al progresismo en general tendern a crecer, y que no se puede descartar ninguna hiptesis, ni siquiera la de la no realizacin de elecciones.

6 - Un frente de lucha por las libertades democrticas

En este escenario, debemos defender la construccin de un Frente nico de luchadores en defensa de las libertades democrticas, contra el cierre y la militarizacin del rgimen democrtico-burgus y contra el ascenso y diseminacin de una ideologa neofascista (que aunque todava parezca incipiente, ha crecido). El PSOL tiene un papel fundamental en este proceso, porque es el nico partido capaz de, incluso en una poltica de frente nico con diversos otros partidos, comprender profundamente -y verbalizar- las razones que crearon las condiciones para toda la escalada de retrocesos que vivimos desde 2016. Esa comprensin pasa, obviamente, por el balance crtico de los aos anteriores al golpe parlamentario-empresarial meditico de 2016. La construccin de un frente nico en defensa de la democracia es tan necesaria como el diagnstico de lo que nos trajo hasta ese escenario, para que no repitamos los mismos errores.

As como una lucha consecuente contra las contrarreformas neoliberales, esta tarea slo puede ser cumplida con xito por el conjunto de la clase trabajadora y de los sectores oprimidos. Debemos buscar, por tanto, un Frente nico de los partidos (PSOL, PCB, PT, PCdoB, PSTU), organizaciones, sindicatos y movimientos de los trabajadores(as) y de los sectores oprimidos. Este frente debe actuar centralmente por la movilizacin de los trabajadores(as) y de los oprimidos. Manifestaciones, huelgas, bloqueos, ocupaciones y piquetes son sus principales instrumentos, ya que la extrema derecha y la burguesa no pueden ser derrotadas solamente a partir de palancas electorales o de bravatas sin mayores consecuencias. Es necesario recuperar la energa militante que construy un amplio proceso de luchas en el primer semestre de 2017, culminando en la huelga general del 28 de abril, y que reapareci en las movilizaciones contra el asesinato de Marielle y Anderson.

Entre los objetivos de este frente, deben estar el combate a la extrema derecha y a las tendencias fascistas; el fin de la intervencin militar en Ro de Janeiro, la desmilitarizacin de la PM y el fin del genocidio de la juventud negra y favelada; el completo escrutinio de los asesinatos de Marielle, Anderson, as como de todos los otros asesinatos, como el de los cinco jvenes de Maric; la inmediata condena de los asesinos y de los mandantes; la libertad de Lula y la garanta de que pueda ser candidato.

No es fcil la construccin de tal frente. El PT- partido que sigue siendo el que tiene ms bases populares y ms influencia sobre los movimientos sociales- se orienta por una "defensa de la democracia" limitada, con actuacin bsicamente en el plano parlamentario, en los tribunales, a travs de declaraciones o manifestaciones, o en manifestaciones controladas por l, adems de, por otro lado, mantener y ampliar alianzas electorales con partidos de la derecha golpista, como el MDB de Temer.

Nosotros, de la Comuna, buscaremos incidir en esos procesos. Apoyemos la construccin de manifestaciones y actividades comunes, contribuiremos con las formulaciones acerca del momento actual, y siempre que sea necesario seguiremos haciendo el balance del proceso de adecuacin al orden encabezado por el PT que termin por crear las condiciones para el golpe. Defenderemos siempre que quede ntida la independencia poltica del PSOL.

Reafirmamos lo que habamos dicho en nota de enero de 2018: la defensa de la democracia para nosotros exige ms que palabras de orden en momentos convenientes. Por este motivo, estuvimos en las luchas contra la Ley Antiterrorista de Dilma y las contrarreformas electorales de Eduardo Cunha. Adems de combatir la ofensiva contra las frgiles garantas que poseemos en la democracia limitada del capitalismo, reivindicamos la construccin de otra democracia: "la de la produccin de bienes y de la cultura, generalizando la autogestin y el control de los/las representantes por los/las representados/as".. Una democracia que no es posible sin la superacin del sistema vigente.

La nica manera de construir un Frente nico es garantizar que la conduccin de todos los procesos sea democrtica y compartida, para que pautas e intereses de uno de los grupos componentes del frente no corran el riesgo de superponerse a las cuestiones ms urgentes y consensuadas. En este sentido, es muy importante que el PSOL construya de forma compartida cada uno de esos momentos.

La construccin de un Frente nico en defensa de la lucha por libertades democrticas no significa una unidad electoral. Tenemos un diagnstico muy diferente de los porqus del golpe y tenemos - encima y a partir de esos diagnsticos - proyectos de pas distintos, que deben presentarse de esta forma en el proceso electoral.

Si el momento es confuso y de pocas certezas, lo que consideramos fundamental es fortalecer la lucha por libertades democrticas y la reversin de las reformas aprobadas por este gobierno ilegtimo. Para ello, no podemos ni caer en el sectarismo que lleva al aislamiento, ni olvidar el balance de lo que nos trajo hasta esa situacin, que nos llevara a la construccin de falsas alternativas. Es bajo ese filo de la navaja que debemos actuar.

Fuente: https://www.comunapsol.org/single-post/2018/04/21/Fortalecer-a-luta-pelas-liberdades-democr%25C3%25A1ticas-e-reverter-as-reformas


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