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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2018

Entrevista a Dario Azzellini, socilogo y politlogo
Desafiar al capitalismo por medio del control obrero

Ricardo Vaz
InvestigAction

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Una caracterstica comn de cada situacin de crisis, desde los levantamientos de principios del siglo XX hasta las reestructuraciones neoliberales de finales de ese mismo siglo, es la aparicin del control obrero: los obreros se organizan para hacerse cargo de sus lugares de trabajo con el fin de defender sus puestos de trabajo y sus comunidades. Entrevistamos a Dario Azzellini* para hablar de este tema en profundidad: la aparicin de nuevos valores y relaciones sociales no solo en los lugares de trabajo recuperados sino tambin en las comunidades, la necesidad de reorientar la produccin, la superacin de la separacin entre las esferas poltica, econmica y social, y el papel del control obrero en la lucha ms amplia contra el capitalismo.  

Por qu es importante el control obrero?

Es importante porque si vemos qu es socialismo, lo que Karl Marx describi, el ejemplo vivo es para l la Comuna de Pars. Es el pueblo tomando las riendas de las cosas y la desaparicin del Estado como tal porque el poder ya no se delega.

Pero yo dira que el control obrero es el primer paso en el camino al socialismo, en el sentido de que el control de la produccin y de la empresa no se debera hacer solo en nombre de los trabajadores sino tambin de las comunidades, de las personas autoorganizadas en general. Y ni siquiera esto es el ltimo paso porque, como dice Marx, la comuna es la ltima forma poltica descubierta, as que sigue siendo una forma poltica. El socialismo, o el comunismo, consiste en ir ms all de la poltica, en conseguir autoorganizar la vida.

As pues, estos son pasos intermedios y ni siquiera la comuna debera ser la forma final, pero ni siquiera podemos imaginar la forma final porque estamos atrapados en la imaginacin de lo que conocemos y de lo que se ha hecho. Probablemente lo que se tiene que desarrollar est ms all de nuestra imaginacin ahora.

Con todo, tambin es importante en el contexto inmediato

S, porque si los trabajadores se hacen cargo de sus lugares de trabajo y deciden acerca de la produccin, cambian los procesos y los valores laborales, todo cambia. Las cuestiones de seguridad y de salud se vuelven fundamentales, y estn lejos de serlo en los lugares de trabajo capitalistas. Por ejemplo, en muchos lugares de trabajo controlados por los obreros estn empezando a trabajar con una produccin orgnica o menos txica, porque estn expuestos a ella.

As pues, estas cuestiones se vuelven fundamentales una vez que los obreros pueden decidir. La lucha ya no es solo acerca del aumento de salarios, que es la nica lucha que ms o menos se permite en el marco de la sociedad capitalista. El control obrero, en cambio, desafa automticamente al capitalismo. Tenemos un mbito principal de conflicto y, obviamente, todos los dems frentes, como el gnero, la raza, etc, son igual de importantes. Pero el trabajo y la produccin no son solo fundamentales para la sociedad, sino que tambin son un mbito que todos tenemos en comn y que es absolutamente fundamental para nuestra propia supervivencia y para la estructuracin de toda la sociedad. Obviamente, en este mbito tambin se tienen que abordar todas las dems contradicciones.

No debemos olvidar que la forma predominante d e organiza rse la economa y la sociedad se refleja en el resto de la sociedad. Por ejemplo, mientras el fordismo fue la forma predominante de produccin el resto de la sociedad (las universidades, las escuelas, la burocracia) se organiz de manera fordista. As que hay algn tipo de influencia si hablamos de trabajo y control obrero.

En los dos libros que ha publicado describe gran cantidad de escenarios histricos en los que el control obrero entra en juego. Cul era el propsito de reunir todos estos experimentos diferentes?

Tanto con los libros como con la investigacin tratamos de mostrar lo importante y recurrente que es la cuestin del control obrero, y tenemos que entenderlo y darlo a conocer porque a nadie le interesa realmente darlo a conocer. A los sindicatos no les interesa mostrar que los trabajadores se pueden organizar por s mismos; si los trabajadores se autoorganizan, tambin se pasa por encima de los partidos, los cuales se basan en el principio de la representacin. Y los capitalistas, por supuesto, an tendran menos inters.

Pero es interesante que el control obrero pase a un primer plano en cada tipo de crisis, poltica, econmica, en las luchas anticoloniales, durante las revoluciones de principios del siglo XX, tras la Segunda Guerra Mundial u otras guerras, cuando el capitalismo no es capaz de desarrollarse porque los capitalistas invierten en especular y comerciar, y no en la produccin; ocurri durante las reestructuraciones neoliberales de principios de la dcada de 1980, etc. As que siempre ocurri, no porque los trabajadores conocieran experimentos anteriores sino porque era algo que estaba atropolgicamente presente en los trabajadores: unirse, autoorganizarse de forma democrtica e intentar mantener la produccin, con lo que se benefician a s mismos y a las personas que hay en torno a ellos.

Cules son las caractersticas comunes de todos estos intentos diferentes de control obrero?

Este es el primer aspecto comn, que en cualquier situacin de crisis siempre hay trabajadores que asumen la responsabilidad de sus trabajos, de sus lugares de trabajo y de las personas, de la sociedad. El segundo es que eligen estructuras democrticas que se basan en la igualdad, no eligen simplemente un nuevo jefe. Desaparecen las jerarquas, no importa verdaderamente qu posicin se tena antes en la cadena de produccin. Eso no determina lo que una persona es capaz de hacer en una crisis.

Est el ejemplo de la clnica Junin que ahora est bajo control obrero en Crdoba, Argentina. Visit la clnica y el jefe de la cooperativa es ahora el antiguo conserje y tcnico, porque era la persona ms capaz de organizar la lucha, as que fue elegido como jefe formal de la cooperativa, que todava decide todo en asambleas sobre una base democrtica. Esto muestra que las habilidades o capacidades que aparentemente son importantes en una jerarqua capitalista no son las mismas en una estructura democrtica y basada en la asamblea de trabajadores .

Otra caracterstica comn es que la empresa pasa de ser una empresa organizada jerrquicamente en la que el objetivo principal es producir la mayor cantidad de plusvala posible, a ser una empresa en la que el bienestar de los trabajadores y el propsito de la produccin (qu se produce y para quin) se convierte en la cuestin principal. As, cambian las relaciones sociales en la fbrica, especialmente si estos lugares pasan por un proceso de lucha o de ocupacin, contra exjefes, o de luchas polticas. Durante estas luchas se construye una confianza que inevitablemente fuerza un cambio en las relaciones sociales.

Un ejemplo de ello es que se vuelve menos rgido el hecho de que la gente tenga que hacer la misma cantidad de trabajo. O si hay personas enfermas o que no pueden ir a trabajar porque sus hijos estn enfermos, eso no supone un problema. Los dems trabajadores lo entienden debido a esa relacin de confianza que mencionaba antes. Naturalmente, esto contrasta con lugares de trabajo en los que hay un jefe. Pero tambin en muchas cooperativas tradicionales, que no tienen que pasar por esta lucha para crear confianza, tambin hay ms tendencia a exigir que todo el mundo haga la misma cantidad de trabajo, existen conflictos acerca de las horas de trabajo, conflictos internos, etc.

As pues, las empresas o fbricas recuperadas no se limitan a reproducir la lgica antigua

Exacto. Especialmente si han tenido una larga lucha no van hacia atrs, no vuelven a instalar las jera r quas de las que se libraron. Es un poco diferente en lugares que no tuvieron una larga lucha. Haba una cierta contradiccin, por ejemplo en Venezuela (1), donde haba un gobierno que (supuestamente) estaba a favor del control obrero. Los trabajadores ocupaban un a empresa y al cabo de dos semanas el gobierno intervena, expropiaba es a empresa y pona una administracin provisional para a continuacin pasarla supuestamente a los trabajadores. A primer a vista parece estupendo, pero a l mismo tiempo los trabajadores no tuvieron tiempo para formar un colectivo, para crear esta conciencia.

Por lo tanto, con mucha frecuencia acaba habiendo conflictos entre los trabajadores o nunca se consigue el control obrero porque la administracin es reacia a hacerlo. Digo que es contradictorio porque no es de desear que estas personas tengan que luchar durante aos sin ingresos por su empresa pero, por otra parte, eso es lo que entonces hace que estas empresas controladas por los obreros sean verdaderamente democrticas y tengan xito.

Usted ha mencionado las cooperativas y ese es un punto de discusin importante . La mayora de estas empresas controladas o recuperadas por trabajadores se registran legalmente como cooperativas. Pero, como ha sealado, no son como las cooperativas habituales. Cules son las principales diferencias?  

La primera diferencia principal es que las cooperativas tradicionales generalmente suelen significar que personas que ya tienen ideas y valores similares se unen para crear la cooperativa. La recuperacin de un a empresa es muy diferente, porque todas las personas estn implicadas. Cada una de las personas que trabajan ah tambin est ah potencialmente cuando se lleva a cabo la recuperacin. Es algo que Gramsci describe cuando se refiere a los consejos de trabajadores. Afirma que son la verdadera organizacin de clase porque toda la clase est ah, no solo las tendencias polticas.

Otra diferencia muy importantes es que las cooperativas tradicionales tienen una fuerte tendencia a basar el derecho a decidir en la propiedad, en ser uno de los propietarios de la cooperativa. Y esto es problemtico porque es la misma lgica que la del capitalismo. Los lugares de trabajo recuperados tienen democracia en los talleres y su punto de partida es cuestionar la propiedad privada de los medios de produccin, as que se cuestiona inmediatamente el capitalismo. Al mismo tiempo, casi ninguno de estos lugares de trabajo recuperados tiene modelos basados en participaciones individuales o desiguales, o siquiera inversores exteriores o emplea mano de obra asalariada, unas caractersticas que son comunes a las cooperativas.

As que existen todas estas diferencias. Casi siempre es ms agradable trabajar en una cooperativa que en una empresa privada puramente capitalista, pero en lo que insisto es en que las cooperativas como tales solo son una democratizacin dentro del marco del capitalismo. Muchas cooperativas se guan por una lgica empresarial o de propiedad y con ello llevan a los trabajadores a lo que yo denomino un limbo de clase. Los trabajadores ya no saben que son trabajadores. Esto es especialmente fuerte en Estados Unidos, donde las cooperativas se presentan como un modelo de negocio alternativo y no como un modelo alternativo para la sociedad o para las comunidades, o como parte de la lucha de los trabajadores, que es lo que el cooperativismo signific histricamente. Pero dada la manera como viven, la forma como trabajan, no son empresarios, son trabajadores!

Esto contrasta enormemente con los lugares de trabajo recuperados, en los que los trabajadores se consideran a s mismos parte del movimiento obrero al haber pasado por esas luchas. Hay muchas empresas recuperadas, en Argentina, por ejemplo, que tienen la norma de que un da al mes van a apoyar las luchas de otros trabajadores y eso forma parte de su trabajo. En Uruguay cuando las empresas de un sector dado estn en huelga, los trabajadores de las empresas recuperadas del mismo sector tambin van a la huelga para no minar la lucha de los otros trabajadores .

En pocas palabras, las cooperativas libran una lucha por sobrevivir en un sistema capitalista. Los lugares de trabajo recuperados libran una lucha contra la ley burguesa, que a menudo se manifiesta en la represin estatal, contra los propietarios capitalistas y la propiedad privada. As, los trabajadores se ven reafirmados en su subjetividad como trabajadores en lucha y como trabajadores sin jefe, y eso es una diferencia fundamental.

Cmo caracterizara usted las relaciones entre los lugares de trabajo recuperados y los sindicatos?

Varan mucho, depende de los sindicatos. Ha habido ejemplos de sindicatos que han apoyados las ocupaciones por parte de los trabajadores y es muy positivo porque los sindicatos pueden llegar a un pblico ms amplio. Pero, por desgracia, la mayora de las veces los sindicatos o bien lo ignoran o intervienen de forma negativa.

En todo caso, no hay que ver el sindicalismo y el control obrero como proyectos antagnicos, simplemente son dos cosas diferentes, dos frentes de lucha diferentes. Una cosa es una autoorganizacin en la empresa que permite luchas que no seran posibles con los sindicatos. Los sindicatos tienen su reconocimiento formal y les interesa atenerse a las reglas y a las leyes para mantener su estatus de socio en el que se puede confiar, as que no harn determinadas cosas, como huelgas u ocupaciones salvajes. No son tan flexibles ni tan rpidos en sus decisiones como lo son, obviamente, las asambleas de trabajadores.

Usted ha mencionado que en las empresas recuperadas se producen nuevas relaciones sociales, pero las empresas recuperadas tambin crean nuevas relaciones sociales con sus comunidades. Puede hablarnos de ello?

S, la relacin con la comunidad y con otros movimientos sociales es fundamental. De hecho, se le puede dar la vuelta a esta afirmacin. De todos los ejemplos de lugares de trabajo recuperados (fbricas, restaurantes, imprentas, hospitales, etc) los que tienden a tener xito suelen ser aquellos que tienen una relacin fuerte con sus comunidades y con otros movimientos sociales. Aquellos que tienden a aislarse y no tienen esas relaciones fuertes con el tiempo a menudo o bien se convierten en lugares de trabajo o cooperativas ms o menos tradicionales y se retiran de la lucha ms amplia o simplemente fracasan porque no tienen el apoyo necesario.

Y hay otra cuestin que es fundamental. En el sistema capitalista cerrar una empresa es simplemente una cuestin legal. No es una cuestin social ni es una cuestin poltica. La ley de la tierra es una ley burguesa que se basa en la propiedad. Dentro de estos lmites las posibilidades de lograr algo son mnimas. As que el reto principal para todos estos trabajadores es convertir una cuestin legal en una cuestin poltica y para ello se necesita la mayor cantidad de apoyo posible. Se necesita el apoyo de las comunidades, de otros movimientos, de los sindicatos y quiz incluso de instituciones e instancias polticas. Y con eso se puede ganar todo.

Un ejemplo es Republic Doors and Windows, la fbrica que ahora se llama New Era Windows en Chicago, que produce ventanas respetuosas del medioambiente. Cuando fue cerrada y ocupada por segunda vez, junto con Occupy Chicago en 2010-11, la ocupacin dio a los trabajadores la posibilidad de e star en la mesa de negociacin sobre el futuro del fbrica, que ms tarde los trabajadores acordaron comprar. Y los trabajadores lo hicieron obligando a los bancos que se haban quedado con la fbrica en quiebra a pagarles un milln y medio de dlares por los salarios no pagados. Generalmente si queda dinero (por ejemplo, procedente de la venta de la maquinaria) se lo quedan los acreedores. Pero los trabajadores lograron hacer una campaa poltica que gener tanto apoyo de la opinin pblica que los bancos se vieron obligados a pagar a los trabajadores un milln y medio de dlares aunque legalmente no estuvieran obligados a hacerlo.

As que lograron convertir una cuestin legal en una poltica

Exacto y una vez que se hace eso se puede ganar todo, incluso cosas que parecen totalmente imposibles o que no constan en el marco legal existente. Esta es una de las razones principales por las que es importante tener relaciones con otros movimientos y comunidades. La segunda es que se crean nuevos valores. El trabajo de la fbrica no suele ser un trabajo agradable, ni siquiera en una fbrica recuperada. Lo que te mantiene trabajando en el capitalismo es el dinero, pero en una empresa recuperada los trabajadores encuentran nuevos valores y uno de los valores es ser til a la sociedad, no solo al capitalismo.

En el caso de las empresas industriales suelen estar situadas en comunidades pobres. En Beverly Hills no hay fbricas! Una caracterstica habitual de estas comunidades pobres es la falta de espacio. Carecen de espacio para actividades sociales, colectivas. En Argentina, por ejemplo, donde hay ms de 400 lugares de trabajo recuperados, ms del 60% ofrecen un espacio permanente para actividades de la comunidad, desde los bachilleratos populares, es decir, la posibilidad de que las personas adultas estudien, a las emisoras de radio comunitarias, las bibliotecas e incluso simplemente las fiestas comunitarias. As que se convierten en un importante foco de la vida comunitaria y en cierto modo los espacios se vuelven comunes porque se utilizan para actividades que no estn vinculadas directamente con la produccin.

Puede hablarnos de la necesidad que tienen las fbricas recuperadas de reorientar la produccin? Por que si estas fbricas han cerrado debido a que ya no son rentables, los trabajadores no pueden simplemente volver a lo que producan antes.

En efecto, a menudo simplemente no es posible seguir con la produccin que haba antes. Un ejemplo es Officine Zero (2), una antigua instalacin de reparacin de trenes nocturnos en Roma. Los trenes nocturnos casi han desaparecido en Europa, solo queda una instalacin que es suficiente para los pocos trenes nocturnos que siguen funcionando. La mayora de los trenes son ahora de alta velocidad, as que no se puede seguir planeando producir o reparar trenes nocturnos. Los trabajadores que tomaron la fbrica se dedican ahora a muchas otras actividades, como reciclar electrodomsticos o muebles, y han seguido con los talleres que tenan: tapicera, carpintera, herrera y otros.

Otro ejemplo es Rimaflow en Miln (2), que produca tubos de aire acondicionado, sobre todo para coches BMW. El dueo se llev las mquinas, pero aunque no lo hubiera hecho, BMW no iba a comprar tubos de aire acondicionado a una fbrica ocupada! As que hubo que reinventarse. Pero eso es positivo porque entonces los trabajadores empiezan a pensar en una produccin til. Rimaflow empez con una mezcla de actividades, por ejemplo, la transformacin y reciclado de electrodomsticos y ordenadores.

Ms tarde recaudaron dinero para un sistema de aire acondicionado y establecieron un espacio para reciclar pals industriales. As que recogen pals industriales de todo tipo de fbricas, los reparan y los vuelven a vender. Tambin empezaron a producir comida y licor artesanales en cooperacin con cooperativas orgnicas. Producen Rimoncello, que es un licor de limn (original mente Limoncello), junto con cooperativas de sur de Italia que pagan salarios justos a trabajadores temporeros emigrantes y producen Amaro Partigiano (un licor digestivo) junto con el Instituto Italiano de Estudios Partisanos.

Un economista tradicional lo calificara de amalgama, pero a m no me lo parece, esto s que tiene sentido. Tenemos que transformar nuestra sociedad en todos los sentidos, de modo que estos ejemplos que funcionan de conversin industrial tienen sentido porque, como es natural, no se ocupan los lugares de trabajo para seguir simplemente con la misma forma de produccin capitalista que se tena antes. No queremos ocuparlo todo y luego seguir produciendo helicpteros militares!

En ese sentido, en las sociedades capitalistas, en las democracias liberales, hay una separacin entre las esferas econmica, social y poltica. Como desafan esta separacin las empresas recuperadas por trabajadores, por s mismas y por medio de sus relaciones con las comunidades?

S, creo que es un aspecto fundamental de lo que podemos llamar democracia de consejo como un modelo para comunas, lugares controlados por trabajadores, etc. El capitalismo, y la sociedad burguesa, siempre se ha basado en la divisin de esferas. El primer paso es la divisin entre las esferas poltica y social, que nunca est justificada, est ah para ser aceptada a priori porque no hay razn por la que unas personas deban gobernar y otras ser gobernadas .

La segunda separacin es que se supone que la esfera econmica tiene que estar separada, ser autnoma, a menudo comparada con un organismo vivo al que la sociedad tiene que seguir alimentando. Llegamos a este punto que parece mitolgico, como que el mercado es esta especie de dragn al que hay que alimentar todo el tiempo porque si no se enfada y lo destruye a todos, lo cual es totalmente absurdo porque la economa debera servir a la sociedad, debera servir a las personas y no al revs.

Obviamente, los lugares de trabajo recuperados son una superacin de esto. En primer lugar porque en general no hay representacin, solo hay portavoces. Las decisiones las toman las personas a las que conciernen los asuntos y no delegan, que es la base de la esfera poltica separada. En segundo lugar, las decisiones econmicas tambin las toman directamente aquellas personas que estn involucradas en el proceso de produccin y estn sujetas a sus decisiones polticas y a sus necesidades sociales. As, esta separacin en esferas se supera tendencialmente.

Hay una segunda divisin de esferas que es caracterstica del capitalismo y la sociedad burguesa, y que tambin se ha superado tendencialmente, y es la divisin entre el trabajo intelectual y el manual. La persona que descarga los pals del camin tiene tanto que decir en las asambleas como el ingeniero que ajusta el proceso de produccin dirigido por ordenador, por ejemplo. Tambin es bastante frecuente rotar mucho ms en el trabajo, la personas aprenden nuevas tareas y desarrollan nuevas ideas, por consiguiente hay mucha menos divisin tradicional del trabajo y en particular entre el trabajo manual y el intelectual.

Adems, cuando hablamos de superar la divisin entre las esferas poltica, econmica y social, siempre debemos insistir en que es una tendencia a..., porque mientras estemos en el sistema capitalista ser iluso pensar que podemos superarlo totalmente.

No se puede simplemente crear una isla

No se puede crear una isla feliz en el sistema capitalista. Se puede trabajar para superar el sistema, lo que significa que hay que expandirse. Una de las cosas en la que siempre insistan en Rimaflow era que necesitaban crear una nueva economa porque la economa de los patronos ya no funciona y podemos tener xito si ejemplos como los de Rimaflow ocurren cien, mil veces. Una islita feliz no sobrevivir, el sistema la aplastar.

Muchas cooperativas eran muy idealistas a este respecto y sus ideales se desvanecieron con al irse haciendo mayores sus miembros y con la inmersin en el capitalismo, o bien las cooperativas se hicieron grandes y fueron compradas. Por eso siempre hablo de tendencia a crear una nueva economa, superar la separacin de esferas, etc.

Con la globalizacin y la evolucin del capitalismo hay una fragmentacin o una atomizacin de la cadena de produccin. Supone esto nuevos retos para el control obrero o hace q ue esta cuestin sea ms urgente?  

S, presenta nuevos retos pero tambin nuevas oportunidades. Por ejemplo, est aumentando la necesidad de crear economas locales y regionales. Debido a la globalizacin actual el capital se est concentrando cada vez ms en cada vez menos espacios metropolitanos, as que se est haciendo ms urgente la necesidad de crear sistemas econmicos locales y regionales, y de mantener la riqueza ah donde se produce. Eso representa una oportunidad para el control obrero y una produccin y distribucin ms localizadas.

La propia fragmentacin de la cadena de produccin es una cuestin muy contradictoria . Por ejemplo en Estados Unidos hay una tendencia a volver a internalizar* . Los fabricantes de coches en Estados Unidos estn internalizando otra vez muchas etapas de la produccin que antes haban externalizado. Esto demuestra que la internalizacin nunca tuvo que ver con ahorrar dinero o ser ms eficientes, simplemente se trataba de destruir el poder de los trabajadores. As que ahora que han destruido a los sindicatos en el sector del automvil, que eran unos de los sindicatos ms fuertes en Estados Unidos, estn internalizando otra vez estas etapas de produccin.

Pero la fragmentacin, que no es solo una fragmentacin de la cadena de produccin sino tambin dentro de la propia empresa, hace que el ser colectivo y el luchar sean actos mucho ms subjetivos que antes. Haba empresas, como Fiat, que tenan 70.000 u 80.000 trabajadores que se organizaban automticamente porque el 95% de ellos tena el mismo contrato y las mismas condiciones laborales. En la misma fbrica de Fiat ahora vemos que tiene 12.000 trabajadores que probablemente tienen 40 tipos de contratos diferentes, desde contratos a tiempo parcial a trabajadores subcontratados, trabajo internalizado o trabajo estacional, y al mismo tiempo hay otros 70.000 trabajadores en la gran regin de Turn que trabajan en diferentes empresas externalizadas, en empresas independientes o incluso como trabajadores por cuenta propia.

As que en el fordismo la fbrica era la entidad que haca un favor al movimiento de los trabajadores al homogeneizar a los trabajadores, al crear en cierto sentido la clase y el conflicto de clase (la clase se constituye a s misma como conflicto, no existe como tal o deriva de una cierta posicin en el proceso de produccin). Ahora el trabajo fragmenta y diferencia a las personas, lo que hace mucho ms difcil crear una visin y una lucha colectivas, evitar volver a unas personas contra otras, porque entonces el capitalismo sealar a un grupo y le dir que no puede ganar ms debido a los privilegios del otro grupo que est ah

Se convierte en una carrera hacia el abismo

Exacto, se convierte en una carrera hacia el abismo en forma de contratos a tiempo parcial o trabajo temporal, y con todas estas divisiones entre los trabajadores . Est creando una situacin muy problemtica, tambin desde el punto de vista de la produccin, y por eso creo que es muy importante tomar el control de la mayor cantidad de lugares de trabajo posible y utilizar tanto estos lugares de trabajo como las cooperativas que se sitan dentro de una lgica poltica/obrera/de lucha de clase para crear cadenas de produccin.

En Argentina, por ejemplo, un estudio sobre unas 80 fbricas recuperadas mostraba que ms del 16% de la actividad comercial, de venta o compra de recursos y recambios se haca con otros lugares de trabajo recuperados y casi el 2% con la economa solidaria u otras formas de cooperativas (3). Esto significa que casi el 20% de lo que hacen est dentro de un ciclo que aunque no est totalmente fuera del capitalismo, no sigue estrictamente sus reglas. Al tener estas relaciones econmicas se apoyan diferentes relaciones laborales y relaciones sociales. Por lo tanto, creo que es importante que tengamos tantos lugares de trabajo controlados por obreros como sea posible y tambin que empecemos a pensar en crear cadenas de produccin.

Para acabar, quiere hablarnos acerca de la pgina web workerscontrol.net que contribuy a fundar?

Lo que tratamos de hacer es crear un archivo virtual con experiencias de control obrero de todo tipo de pocas y en diferentes lenguajes. Funcionamos en castellano, italiano, francs, ingls, alemn, portugus y griego. La idea es crear una red de investigadores y activistas de lugares de trabajo recuperados para que se disponga de la mayor cantidad de experiencias posible porque hasta ahora no haba nada similar, solo haba pginas web o fuentes dedicadas a autores especficos o a lugares de trabajo recuperados especficos.

Tambin lo fundamos como una red descentralizada, no hay un grupo central que revise lo que puede estar o no en la web, de modo que todos los nodos son autnomos y libres de publicar aquello que consideren que es til en el marco del control obrero. Es una interesante red de colaboracin entre personas con orientaciones polticas diferentes, personas que se consideran a s mismas comunistas de consejos o ms anarcosindicalistas, otras que son luxemburgianas o gramscianas, otras trotskistas, otras pueden ser ms obreristas, otras ms marxistas tradicionales.

Lo que todas estas personas tenemos en comn es que apoyamos el control obrero y queremos crear acceso a la mayor cantidad de informacin posible. Ahora estamos en un proceso de redisear la pgina web, que se volver a lanzar dentro de unos meses con un nuevo diseo y mayor visibilidad.

Notas:

(1) Se puede leer una segunda entrevista con Dario Azzellini sobre las comunas y el control obrero en Venezuela aqu.

(2) El documental Occupy, Resist, Produce dedicado a Rimaflow se puede ver aqu. El dedicado a Officine Zero se puede ver aqu.

* El trmino utilizado es insourcing y su contrario, outsourcing. (N. de la t.)

(3) Datos de este informe, pginas 35-36.

Dario Azzellini es socilogo, politlogo, escritor y director de documentales. Ha trabajado y escrito por extenso sobre la cuestin del control obrero, incluido en sus dos ltimos libros publicados, Ours to master and to own. Workers Control from the Commune to the Present (con Immanuel Ness) y An Alternative Labor History: Worker Control and Workplace Democracy. Tambin ha realizado una serie de documentales sobre este tema llamada Occupy, Resist, Produce (con Oliver Ressler). Se puede encontrar ms informacin sobre su trabajo en su pgina web.

Fuente: http://www.investigaction.net/en/challenging-capitalism-through-workers-control-interview-with-dario-azzellini/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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