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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

Karl Marx, 5 de mayo de 1818, 200 aos despus
El Marx polidrico, crtico y documentado de Manuel Sacristn y Francisco Fernndez Buey

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para May Snchez Sesena, una joven marxista que estudia y lee a los maestros y pensadores de la tradicin, y no olvida nunca que la mejor forma de decir es hacer ( y reflexionar).

Para Elmar Altvater (1938-2018), que nos ense. In memoriam et ad honorem

Bacon dice que los hombres realmente significativos tienen tantas relaciones con la naturaleza y el mundo, tantos objetos de inters, que se consuelan fcilmente de toda prdida. No pertenezco yo a estos hombres significativos. La muerte de mi nio me ha estremecido profundamente corazn y cerebro, y sigo sintiendo la prdida tan fresca como el primer da. Mi pobre mujer est tambin completamente downbroken.

Marx a Ferdinand Lassalle, 28 de julio de 1855

Lo que ha hecho del marxismo/ algo tan desconocido es sobre todo/ la gran cantidad de obras escritas/ en vano sobre el asunto./ Por eso es tan importante/ poner al descubierto sus/ eminentes valores crticos.

Bertolt Brecht, 1939

En cuanto a la crisis del marxismo: todo pensamiento decente tiene que estar siempre en crisis; de modo que, por m, que dure.

Manuel Sacristn, 1983

Algunos que acaban de enterrar definitivamente a Marx van a tener que desenterrarlo todava ms deprisa. Porque el capitalismo, y en especial en sus ltimos pujos anarco-ultraliberales, es un callejn sin salida que a m personalmente me aterra cada vez ms. El capitalismo se encierra en vas a las que se condena. La mal llamada economa de consumo se distingue por producir no slo el producto, sino tambin el consumidor, que es la funcin de la publicidad.

Rafael Snchez Ferlosio, 1990

I

Conviene celebrar los cumpleaos. De amigos, de conocidos, de familiares... y tambin de los clsicos, sobre todo si son clsicos de tradiciones de emancipacin en las que rige aquel lema tan querido por el compaero de Jenny Marx: "Nada humano me es ajeno"

Qu es un clsico? Las respuestas son numerosas y diversas. La aproximacin del autor -de un texto que es todo un clsico del marxismo hispnico, su presentacin del Anti-Dhring- de Las ideas gnoseolgicas de Heidegger:

Por regla general, un clsico -por ejemplo, Euclides- no es, para los hombres que cultivan su misma ciencia, ms que una fuente de inspiracin que define, con mayor o menor claridad, las motivaciones bsicas de su pensamiento. Pero los clsicos del movimiento obrero han definido, adems de unas motivaciones intelectuales bsicas, los fundamentos de la prctica de aquel movimiento, sus objetivos generales.

Los clsicos del marxismo eran, por ello, clsicos de una "concepcin del mundo", de una cosmovisin, de una "ideologa general" (si se permite el uso de un trmino que Sacristn nunca consider positivamente desde una perspectiva gnoseolgica), no son clsicos de una teora cientfica determinada.

Esto tiene como consecuencia una relacin de adhesin militante entre el movimiento obrero y sus clsicos. Dada esta relacin necesaria, es bastante natural que la perezosa tendencia a no ser crtico, a no preocuparse ms que de la propia seguridad moral, prctica, se imponga frecuentemente en la lectura de estos clsicos, consagrando injustamente cualquier estado histrico de su teora con la misma intangibilidad que tienen para un movimiento poltico-social los objetivos programticos que lo definen. Si a esto se suma que la lucha contra el marxismo -desde afuera y desde dentro del movimiento obrero, por lo que suele llamarse "revisionismo"- mezcla a su vez, por razones muy fciles de entender, la crtica de desarrollos tericos ms o menos caducados con la traicin a los objetivos del movimiento, se comprende sin ms por qu una lectura perezosa y dogmtica de los clsicos del marxismo ha tenido hasta ahora la partida fcil.

La partida fcil se convirti en partida ganada por la simultnea coincidencia de las necesidades de divulgacin, "siempre simplificadora", con el "estrecho aparato montado por Jdhanov y Stalin para la organizacin de la cultura marxista".

Lo esencial de la aproximacin a un clsico lo expresara Sacristn 14 aos despus en una conferencia impartida en la Fundacin Mir de Barcelona: la prdida (prudente) del respeto reverencial (no del respeto):

Si de verdad se despoja uno de todo respeto reverencial por los clsicos (sin dar en la mezquindad de dejar de admirarlos y de aprender de ellos, y sin olvidar la advertencia de Eugenio D'Ors segn la cual todo lo que no es tradicin es plagio), se puede apreciar que toda esta cuestin de lo lgico y lo histrico, sin duda importante y de mucho inters, como todas las cuestiones metafsicas autnticas, puede dar fcilmente en extravagancia estril cuando se entiende como asunto de metodologa cientfica. En este campo suele acarrear los vicios hegelianos de insuficiencia de la abstraccin lgica para que lo cuasi-lgico se pegue bien a lo histrico (mala lgica) y excesiva logificacin o racionalizacin de la experiencia para que sta resulte lgicamente necesaria (mala empiria).

Recordemos pues a un clsico, a un gran clsico, en el bicentenario de su nacimiento, de la mano de dos de los marxistas espaoles (barceloneses-catalanes de adopcin), filsofos tericos y filsofos de la praxis (ambos fueron militantes comunistas durante dcadas y activistas de movimientos sociales alternativos como el CANC por ejemplo), que ms estudiaron y profundizaron -con mirada abierta, crtica, no reverencial, y alimentndose frecuentemente con aportaciones de otras tendencias filosficas- en la extensa obra de Marx y en la de otros autores de tradiciones que en l se reconocen.

II

Los primeros artculos de Manuel Sacristn (1925-1985) sobre temticas marxistas los public y difundi poco despus de su regreso del Instituto de Lgica Matemtica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de Mnster y de su matrimonio en Npoles con la hispanista comunista italiana Giulia Adinolfi, en revistas entonces prohibidas en Espaa como Nuestras ideas ("Humanismo marxista en la Ora martima de Rafael Alberti") y como materiales de estudio y formacin para colectivos comunistas democrticos antifascistas prximos al PSUC-PCE y sus alrededores. En su caso, un caso bastante singular, la lgica, la epistemologa, la aproximacin a la obra de Marx, Engels y Gramsci (tambin a la de, entre otros, Marcuse, Korsch, Lukcs y Labriola), la militancia y la lucha antifascista confluyeron en unas mismas coordenadas espacio-temporales: Mntser, Westaflia, 1955, 1956, contactos con exiliados polticos y ncleos de resistencia, amistad con el lgico pisano de PCI Ettore Casari (sin olvidar sus preocupaciones politicas anteriores prximas al mundo libertario en algunos momentos).

Desde entonces, desde mediados de esos aos cincuenta del siglo pasado, hasta su fallecimiento, agosto de 1985, treinta aos casi ininterrumpidos de lectura, estudio, traduccin, intervencin poltica y lucha clandestina. Durante esas tres dcadas, Sacristn fue un profesor universitario (en situacin no estable salvo en su ltimo curso) que fue expulsado de la universidad barcelonesa durante unos 11 aos por motivos polticos. El rector Valdecasas fue el brazo ejecutor de la "limpieza de rojos y separatistas". El nunca form parte, por supuesto, del segundo colectivo, si bien fueron las torturas y maltrato al que fueron sometidos estudiantes catalanistas en sus primeros aos de Facultad los que le alejaron definitivamente de los instrumentos polticos del Rgimen franquista.

Sin olvidar sus trabajos de lgica y filosofa de la lgica (Introduccin a la lgica y al anlisis formal, Lgica elemental, editada por su hija Vera Sacristn pstumamente en 1995) y de crtica literaria (Lecturas: Goethe, Heine), ni tampoco su tesis doctoral sobre el autor de Sein und Zeit (Las ideas gnoseolgicas de Heidegger, un formidable estudio crtico que ana mirada lgico-epistemolgica, anlisis filosfico y documentada perspectiva marxista), qu tipo de aportaciones marxianas y marxistas realiz el traductor de Quine, Adorno y Platn siempre en circunstancias difciles?

Una de las ms esenciales y destacadas, su clandestina y arriesgada prctica militante: organizacin de la lucha antifascista en la Universidad, seminarios clandestinos, materiales de estudio, "gestiones" (reuniones, el trmino fue usado por l en sus papeles), textos fundacionales, informes partidistas, artculos no firmados, colaboraciones en Nous Horitzons y en Realidad Aparte de esos trabajos clandestinos: traducciones (la primera traduccin legal de Marx y Engels fue presentada, anotada y publicada por l: Revolucin en Espaa), prlogos, trabajos para enciclopedias, conferencias, notas de intervencin, entrevistas, artculos breves, notas editoriales, artculos largos, Destaco dos de estos ltimos, sus mejores "trabajos filolgicos" probablemente: "El trabajo cientfico de Marx y su nocin de ciencia" (1978) y "Karl Marx como socilogo de la ciencia" (1983).

Gran parte de esta obra marxista y marxiana se encuentra recogida en los "Panfletos y materiales". Fundamentalmente en el volumen I: Sobre Marx y marxismo, y en Pacifismo, ecologismo y poltica alternativa (edicin de su discpulo Juan-Ramn Capella). Tambin algunas pginas y artculos del volumen II, Papeles de filosofa, y del III, Intervenciones polticas. Despus de su fallecimiento, Albert Domingo Curto ha editado en Trotta El orden y el tiempo (sobre Gramsci) y Lecturas de filosofa moderna y contempornea (con textos de temticas filosficas diversas que incluyen algunos trabajos marxistas). El Viejo Topo, por su parte (a veces en colaboracin con la FIM), ha publicado Seis conferencias, Sobre dialctica, Escritos sobre El Capital y textos afines, y M.A.R.X (Mximas, aforismos, reflexiones, con algunas variables libres).

 

Para los nuevos lectores de su obra, M.A.R.X, Seis conferencias, Pacifismo, ecologismo y poltica alternativa, algunos textos de Sobre Marx y marxismo y de Sobre dialctica, no forman, en mi opinin, un mal conjunto para iniciarse en su lectura.

III

 

Sacristn escribi algunos textos recordando centenarios. De la edicin de El Capital y del fallecimiento de Marx por ejemplo. Doy algunos ejemplos. "Karl Marx" es un texto que prepar para la Enciclopedia Planeta-Larousse en 1967. Domingo Curto lo recogi en Lecturas de filosofa moderna y contempornea. Algunos compases de esta voz de Enciclopedia:

Poltico, filsofo y economista alemn (Trveris 1818 - Londres 1883). Hijo de un abogado hebreo de formacin y tendencias moderadamente ilustradas y liberales, su infancia transcurri en Renania. Estudi en su ciudad natal y a los diecisiete aos empez la carrera de derecho en la universidad de Bonn. Pero desde su traslado a la universidad de Berln (1836), Marx se orient cada vez ms claramente hacia la filosofa y la historia. De esta poca data su noviazgo con Jenny von Westphalen, hija de un funcionario de la nobleza reciente. A su llegada a Berln el joven Marx vivi intelectualmente en el mundo de ideas de la Ilustracin. La filosofa hegeliana, recin muerto Hegel, dominaba el ambiente espiritual berlins y estaba dando origen a una tendencia progresista y democrtica dentro de la cual se situara pronto el joven Marx. Pero el cambio de orientacin intelectual de ste no se produjo sin crisis. En una carta dirigida a su padre el 10 de noviembre de 1837, llega a poner entre las causas de la enfermedad y la depresin que sufri entonces la necesidad intelectual en que se vio de adoptar los motivos bsicos del pensamiento hegeliano: "Enferm, como ya te he escrito, (...) de la irritacin que me consuma por tener que convertir en dolo mo una concepcin que odiaba". A pesar de esas tensiones intelectuales Marx era ya en 1837 un "joven hegeliano" de izquierda bastante tpico. De ello da testimonio la citada carta, en la cual abundan reflexiones directamente inspiradas por el pensamiento de Hegel e incluso temas de detalle muy caractersticos de la filosofa de ste, como la crtica despectiva del "pensamiento matemtico" o formal en general.

Su amistad con Engels, nos recuerda el traductor del Anti-Dhring, acarre para Marx la conviccin de que tena que estudiar profundamente los problemas y asuntos econmicos.

La conciencia de ello coincidi con esta fase de su evolucin intelectual y moral con la utilizacin del pensamiento de Feuerbach (un humanismo abstracto que culmina en una crtica recusatoria de la religin y de la filosofa especulativa) como correctivo del idealismo de Hegel. Esa situacin se refleja sobre todo en tres trabajos muy importantes para la comprensin de su evolucin intelectual: dos escritos (1843) para los Deutsch-franzsische Jahrbcher, la Crtica de la filosofa hegeliana del derecho y Sobre la cuestin juda; y otro no publicado durante su vida que se conserva en estado de borrador: los Manuscritos econmico-filosficos de 1844. Todos estos escritos -el ltimo sobre todo- presentan caractersticamente lo que despus Marx considerara una "mezcla" del punto de vista ideolgico, o de historia y crtica de las ideas, con el factual, o de anlisis e interpretacin de los datos. Ese rasgo indica suficientemente el lugar de transicin que ocupan esos escritos en la biografa intelectual de Marx. El aspecto ms meramente filosfico de esa transicin se aprecia, en los manuscritos sobre todo, en su intento de precisar la sntesis del pensamiento recibido a partir de la cual est organizndose el suyo.

Ya en 1847 era Marx miembro de la Liga de los comunistas y trabajaba intensamente en la organizacin del movimiento obrero.

La evolucin de 1848 le movi a pasar a Alemania (abril) igual que Engels, con objeto de colaborar personalmente en la revolucin democrtica alemana. Marx public en Colonia la Neue Rheinische Zeitung de vida efmera (1848-1849). Tras el fracaso de la revolucin, se encontraba en Londres (expulsado de Pars) en 1849. Y en 1850 se disolvi la Liga de los comunistas. Ya no se movera Marx de Londres ms que muy transitoria y excepcionalmente, o por motivos de salud en los ltimos aos de su vida. La fase de sta que empez el ao 50 es de mucho sufrimiento causado por la pobreza, el esfuerzo y la resultante mala salud. En esta poca haba empezado la preparacin de los materiales y anlisis para El Capital, que sufrira numerosos cambios respecto de los proyectos iniciales de Marx. Los textos conocidos con los ttulos de Contribucin a la crtica de la economa poltica, Esbozo a una critica de la economa poltica y Teoras sobre la plusvala son todos de esa poca y preparatorios de El Capital (esto puede decirse objetivamente, no en el sentido de que tales fueran los planes literarios de Marx).

Tres aos antes de aparecer el primer libro de El Capital, la primera edicin alemana, se fund la Asociacin Internacional de Trabajadores, la Internacional por antonomasia.

Al poco tiempo de su fundacin se le llam a participar en ella y se convirti en su autntico gua, al redactar la memoria inaugural y los estatutos. La distinta concepcin del camino que haba que seguir en la lucha revolucionaria le llev a enfrentarse con Bakunin y sus partidarios, que en 1872 fueron expulsados de la Internacional. El primer volumen de El Capital, nico publicado en vida de Marx, ha sido durante el siglo siguiente a su publicacin la obra ms influyente y famosa de su autor: slo ms recientemente empez a solicitar una anloga atencin su obra anterior y juvenil. Contemplado desde sta, El Capital aparece como el remate de un movimiento intelectual de alejamiento progresivo y negacin de la especulacin filosfica y de su pretensin de ser fundamento de la accin poltica revolucionaria; en el mismo movimiento ese papel se atribuye a un conocimiento positivo de la realidad histrica, social y econmica. "Una vez hubo reconocido que la estructura econmica es la base sobre la cual se yergue la sobreestructura poltica, Marx atendi ante todo al estudio de esta estructura econmica" (Lenin).

Las vicisitudes y los puntos de inflexin de la evolucin intelectual de Marx, tan rica y revuelta como la de cualquier otro pensador importante apuntaba su traductor e intrprete, suscitaron dos problemas que fueron durante aos tema central de la mayor parte de la literatura marxiana:

el de los "cortes", "rupturas" o "censuras" que haya podido haber en esa evolucin, especialmente entre los aos 1842-1847, y el de la naturaleza del trabajo terico de Marx, tan directamente ligado (a diferencia del trabajo intelectual tpico moderno, por ejemplo, el de un fsico) con objetivos prcticos (polticos revolucionarios). Respecto del primer problema, cabe decir al menos que un examen de la evolucin intelectual de Marx, por curioso que sea, permite identificar no uno, sino varios puntos de inflexin (alguno incluso posterior a El Capital), ninguno de los cuales, sin embargo, se revela como ruptura total: en 1851, por ejemplo, seleccionaba para encabezar una publicacin de sus escritos un artculo del ao 1842, las "Observaciones acerca de la reciente instruccin prusiana sobre la censura").

En cuanto al segundo problema, pareca tambin claro que Marx haba practicado con los temas econmicos un tipo de trabajo intelectual no idntico con el que era caracterstico de la ciencia positiva, aunque s compuesto, entre otros, por ste.

Es incluso claro que Marx atribuye un peculiar estatuto intelectual a toda ocupacin cientfica general con los problemas econmicos. As escribe, por ejemplo, en el citado prlogo a la 2 edicin del vol. I de El Capital: "En la medida en que es burguesa -o sea, mientras conciba el orden capitalista como forma absoluta y nica de la produccin social, en vez de cmo estadio