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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2018

Israel y Palestina en 2018
Descolonizacin, no paz

Ilan Pappe
Al Jazeera

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs.


Setenta aos despus de la creacin del Estado de Israel ya no podemos hablar de conflicto israel-palestino.

Los fundadores del Estado de Israel fueron principalmente personas que se establecieron en Palestina en el comienzo del siglo XX. Vinieron sobretodo de Europa del Este inspirados por ideologas nacionalistas romnticas en auge en sus pases de origen, decepcionados por su incapacidad para asimilarse a estos nuevos movimientos nacionalistas y entusiasmados por las perspectivas del colonialismo moderno.

Algunos eran antiguos miembros de movimientos socialistas que esperaban fusionar su nacionalismo romntico con experimentos socialistas en las nuevas colonias. Palestina no siempre fue su nica opcin pero se convirti en la preferida cuando se hizo patente que encajaba bien con las estrategias del Imperio britnico y la visin del mundo de los poderosos cristianos sionistas a ambos lados del Atlntico.

Desde la Declaracin Balfour de 1917 y durante todo el perodo del Mandato britnico de 1918-1948, los sionistas europeos comenzaron a construir la infraestructura para un futuro Estado con la ayuda del Imperio britnico. Ahora sabemos que esos fundadores del Estado judo moderno eran conscientes de la presencia de una poblacin nativa con aspiraciones propias y con su propia visin de futuro para su patria.

La solucin a este problema en lo que se refiere a los fundadores del sionismo fue des-arabizar Palestina para facilitar la va hacia el surgimiento del Estado judo moderno. Fueran socialistas, nacionalistas, religiosos o laicos, los dirigentes sionistas planearon el desalojo poblacional de Palestina desde la dcada de 1930.

Al final del Mandato britnico los lderes sionistas tenan claro que lo que ellos imaginaban como un Estado democrtico solo podra existir sobre la base de una presencia juda absoluta en su territorio.

Setenta aos de limpieza tnica sostenida 

Aunque oficialmente aceptaron la particin endorsada por la resolucin 181 de 29 de noviembre de 1947 (sabiendo que sera rechazada por los palestinos y por el mundo rabe), la consideraron como un desastre porque prevea para el Estado judo casi la misma cantidad de palestinos que de judos. Que esa resolucin nicamente otorgara el 54% de Palestina al Estado judo lo consideraron igualmente insatisfactorio.

La respuesta sionista a ese reto fue embarcarse en una operacin de limpieza tnica que expuls a la mitad de la poblacin de Palestina y demoli la mitad de sus pueblos y la mayora de sus ciudades. La respuesta panrabe, insuficiente y tarda, no pudo evitar que el sionismo se apoderase del 78% de los territorios palestinos.

Sin embargo, estos logros no resolvieron el problema de Palestina para el recin fundado Estado de Israel. Al principio pareci manejable: la minora palestina que qued en el interior de Israel fue sometida a un severo gobierno militar y al mundo ni le preocup ni cuestion el alarde israel de ser la nica democracia de Oriente Prximo. Adems, la Organizacin para la Liberacin de Palestina (OLP) se fund en 1964 y tardara en influir en la realidad sobre el terreno.

Entonces pareci que lderes del mundo rabe como Gamal Abdel Nasser iran al rescate de Palestina. Ese momento histrico de esperanza, sin embargo, fue breve. La derrota del ejrcito egipcio en la guerra de junio de 1967 y su xito parcial en la guerra de octubre de 1973 disminuyeron el compromiso oficial egipcio con Palestina. Desde entonces ningn rgimen rabe se ha interesado de verdad por el destino de Palestina a pesar de que las sociedades rabes lo han hecho suyo plenamente.

La guerra de junio de 1967 permiti a Israel hacerse con la totalidad de la Palestina del mandato pero eso solo profundiz el problema de colonizacin al que ya estaba haciendo frente: ms territorio supona ms poblacin nativa.

La guerra tambin transform el ncleo de la direccin del Estado judo: el pragmtico Partido Laborista fue reemplazado por los revisionistas de derechas y por los nacionalistas, menos preocupados por la imagen exterior de Israel. En cambio, estaban decididos a quedarse con los territorios ocupados como parte del Estado de Israel manteniendo la limpieza tnica de 1948 por otros medios: transfiriendo a la poblacin local, enclaustrndola y despojndola de todo derecho civil y humano elemental y, al mismo tiempo, institucionalizando un nuevo marco legal para la minora palestina del interior de Israel que perpetuase su estatuto como ciudadanos de segunda categora.

La resistencia palestina en forma de dos intifadas y las protestas civiles dentro de Israel no han impedido que el Estado judo haya establecido a principios de este siglo un Estado judo de apartheid en toda la Palestina histrica. La resistencia palestina, ignorada por los pases rabes y por el resto del mundo, han provocado acciones brbaras y extremas de Israel que han menoscabado su condicin moral ante el mundo.

Sin embargo, la guerra contra el terrorismo tras los ataques del 11-S, los amargos frutos de la invasin anglo-estadounidense de Iraq, y la Primavera rabe permitieron a Israel mantener sus alianzas estratgicas con las lites polticas y econmicas de Occidente y ms all (con China e India, e incluso Arabia Saud).

Hasta ahora la ambigua situacin internacional no ha debilitado la realidad econmica de Israel. Se trata de un pas con un alto desarrollo tecnolgico y de economa neoliberal que ha afrontado bien la crisis de 2008 pero que cuenta con una de las mayores brechas en desigualdad y polarizacin entre los miembros de la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico. Esta voltil realidad socioeconmica provoc en 2011 un movimiento de protesta popular, aunque result bastante ineficaz. Sin embargo, siguen latentes las condiciones para otra gran oleada de protestas que podra desencadenarse de producirse otro levantamiento palestino o una guerra como consecuencia de la imprudencia de la poltica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y del primer ministro israel Benjamin Netanyahu. Ambos estn haciendo todo lo posible para arrastrar a Israel a una guerra con Irn y Hezbol.

De la descolonizacin a la paz

Setenta aos despus de su creacin, Israel es un Estado racista y de apartheid cuya opresin estructural de los palestinos sigue siendo el principal obstculo para la paz y la reconciliacin.

Es mucho lo que ha conseguido fusionando comunidades judas de todo el mundo en una nueva cultura hebrea y creando el ejrcito ms fuerte de la regin. Sin embargo, todos estos logros no han legitimado al Estado ante todo el mundo.

Paradjicamente, solo los palestinos podran otorgarle plena legitimidad o aceptar como legtima la presencia de millones de colonos judos mediante la solucin de un solo Estado.

El proceso de paz reproducido y orquestado por Estados Unidos desde 1967 ignor por completo la cuestin de la legitimidad israel y la perspectiva palestina del conflicto. Esta indiferencia junto con las iniciativas diplomticas que no cuestionaron la ideologa sionista que conforma las actitudes de la mayora de los judos israeles son las principales razones de su fracaso.

En 2018 ya no se puede hablar de conflicto rabe-israel. Los regmenes rabes estn dispuestos a establecer relaciones estratgicas con Israel a pesar de la objecin de su ciudadana y, aunque todava existe el riesgo de una guerra israel con Irn, por el momento no parece que vaya a involucrar a ningn Estado rabe.

Desde nuestro punto de vista parece igualmente intil seguir hablando de conflicto israelo-palestino. La terminologa correcta para describir el estado actual de las cosas es la continuacin de la colonizacin israel de la Palestina histrica, o como lo llaman los palestinos al Nakba al Mustamera (la Nakba en desarrollo).

Por lo tanto, 70 aos despus hay que recurrir a un trmino que puede parecer obsoleto para describir lo que realmente puede traer paz y reconciliacin a Israel y Palestina: descolonizacin. Cmo ocurra exactamente an est por ver. Requerira en primer lugar una posicin palestina ms precisa y unida sobre el desenlace poltico o la actualizacin del proyecto de liberacin.

Tal proyecto contar con el apoyo de israeles progresistas y de la comunidad internacional, que tambin tendrn que hacer su parte. Deben trabajar para la creacin de una democracia para todos desde el ro hasta el mar basada en la restitucin de los derechos denegados a los palestinos en los ltimos 70 aos, el principal de los cuales es el derecho al retorno de los refugiados.

Este no es un plan a corto plazo y requerira una presin sostenida sobre la sociedad israel para que renuncie a sus privilegios y se enfrente a la verdad de que esta es la nica forma de llevar la paz y la reconciliacin a un pas desgarrado desde dentro.


*Ilan Pappe, historiador israel, Director del Centro Europeo de Estudios de Palestina en la Universidad de Exeter.

Fuente: https://www.aljazeera.com/indepth/opinion/israel-palestine-2018-decolonisation-peace-180514073500781.html



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