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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2018

Son delictivos los llamamientos de Jimnez Losantos a tomar rehenes en Mallorca y reventar cerveceras en Baviera?

Daniel Amelang Lopez
Pblico.es


Hace unos das Federico Jimnez Losantos manifest en la radio que el ratn al gato puede hacerle toda clase de fechoras. En Baleares todas. En Baleares tenemos 200.000 rehenes alemanes. Y en Baviera pueden estallar cerveceras. Usted qu propone, una accin? Naturalmente. Dichas expresiones y autopreguntas coincidieron, como a nadie se le escapa, con el anuncio del Tribunal de Schwesig de su negativa a entregar a Puigdemont al Estado espaol por un delito de rebelin, algo que no debi sentar muy bien al periodista.

En una era como la que vivimos en la que tuiteros como Alfredo Remrez, raperos como Valtonyc y titiriteros como Alfonso y Ral pueden pasar por prisin por utilizar las redes sociales, cantar o representar obras de teatro, muchas personas se preguntan si le puede deparar el mismo destino a Losantos. El propio Valtonyc incluso lleg a bromear en Twitter hace unos das con la posibilidad de que compartieran celda ().

Cometi, pues, algn delito el locutor al proferir estas expresiones? Cul? Estamos ante un delito de amenazas? O ante una incitacin al terrorismo, quizs? Propongo hacer un breve repaso de distintos tipos penales (sin agotar todos ellos) para valorar si incurri en alguno de ellos. Pero voy a empezar por el final y, a modo de spoiler, desvelar que considero que no ha cometido ninguno de ellos. Y ello para aclarar desde el principio que el hecho de que el periodista no haya incurrido en la comisin de ningn delito no quiere decir que no se le pueda (o vaya) a denunciar, investigar, enjuiciar e incluso a condenar. Igual que considero que los raperos de La Insurgencia, Pablo Hasel o Csar Strawberry (por citar algunos ejemplos) no han cometido ningn delito, hago extensivo lo mismo respecto de Losantos, pero est claro que una parte de la judicatura (asentada en la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo en los casos que acabo de mencionar) mantiene una postura contraria a la ma. Ya le dije a los Titiriteros (con maysculas) en su momento que si un da antes de que representaran su obra me hubieran preguntado si sta era delictiva, habra contestado que no. Ahora no me atrevo a poner la mano en el fuego por nada. Ni por Federico.

Bien, tras esta pequea introduccin (la cual espero que no haya animado al lector a abandonar este artculo), valoremos las palabras de Losantos.

Hubo amenazas (artculos 169 y 170 del Cdigo Penal)? El sentido literal de sus expresiones parece indicar que s. Habla de estallar cerveceras (golpeando donde duele) y de tomar rehenes. Es ms, parece que nos encontramos ante el subtipo agravado de las amenazas, que se da cuando stas van dirigidas a atemorizar a los habitantes de una poblacin, grupo tnico, cultural o religioso, o colectivo social o profesional, o a cualquier otro grupo de personas. Sin embargo, nuestra jurisprudencia ha repetido hasta la saciedad que el tipo penal de las amenazas exige una conducta en la que el dao que se dice causar parezca real. Y es que el bien jurdico que se protege con esta figura es el derecho a la paz, tranquilidad y libertad de las personas. Por ello, la amenaza ha de ser creble, pues ha de provocar en el sujeto que la recibe una sensacin de desasosiego que ponga en jaque su libertad (la libertad de tomarse unas cervezas en un biergarten sin miedo a que ste estalle, por ejemplo).

Es necesario, por tanto, que la amenaza se valore teniendo en cuenta las personas, circunstancias y hechos que la rodean, para intentar evaluar el grado de riesgo y su voluntad maliciosa de ejercer presin sobre las vctimas.

Es ciertamente difcil entrar a valorar la intencionalidad detrs de las palabras de Federico, pues requiere una interpretacin del mbito subjetivo. Parece ser que el peridico alemn Bild se tom en serio las amenazas, mientras que medios castizos como El Espaol calificaron sus palabras de mera broma. Por mi parte, veo a un seor enfadado, ofendido, que expresa su malestar diciendo autnticas barbaridades (no vamos a negar que no lo son), pero no me parece que vaya a viajar a Munich a reventar una cervecera o que vaya a empezar a secuestrar a guiris en Magaluf. Ser un provocador, pero no un secuestrador, creo yo. Ojo, y recalco la importancia de la palabra creo: puede que me equivoque, pero si tengo alguna duda, debo absolverle de toda responsabilidad penal. Es lo que tiene la presuncin de inocencia (unschuldsvermutung, en alemn) que rige nuestro procedimiento penal.

Cometi un delito de enaltecimiento o justificacin del terrorismo (artculo 578 Cdigo Penal)? O de incitacin a cometer actos terroristas (artculo 579 Cdigo Penal)? De nuevo, atendiendo a la literalidad de sus palabras, podramos opinar que s. Dani Mateo se pregunt en El Intermedio Es cosa ma, o acabamos de ver a Jimnez Losantos invitando a cometer actos terroristas en Alemania?, algo que tambin ha generado reflexiones en el pas germano.

La interpretacin que se hace desde Europa del tipo penal del enaltecimiento del terrorismo mediante la reciente Directiva Europea 2017/541, relativa a la lucha contra el terrorismo, entiende que los delitos de apologa deben tipificarse cuando conlleven el riesgo de que puedan cometerse actos terroristas o cuando sirvan para propiciar o alentar, aunque sea de manera indirecta, una situacin de riesgo para las personas o derechos de terceros o para el propio sistema de libertades. Esto excluye el mero enaltecimiento como expresin abrupta y polticamente incorrecta, que es precisamente lo que sucede en el caso que no ocupa.

Creo sinceramente que Losantos no estaba animando en serio a nadie a viajar hasta Baviera a poner bombas. Yo que s, no le conozco de nada y nunca escucho su programa, as que igual me equivoco, pero no me parece que vaya en serio. De la misma forma que opino que Valtonyc no se encontraba incitando a nadie a hacer nada con sus letras, sino que meramente expresaba su rabia y una crtica al sistema: llegaremos a la nuez de tu cuello, cabrn, encontrndonos en el palacio del Borbn, kalashnikov y un pistoletazo en la frente de tu jefe est justificado o siempre queda esperar a que le secuestre algn GRAPO, entre otras.

En ambos casos nos encontraramos ante un mero ejercicio del derecho a la libertad de expresin para realizar una crtica poltica. Crtica poltica al poder establecido en el caso del rapero, crtica poltica a las decisiones judiciales germanas en el del locutor. Crticas feroces a las instituciones, pero absolutamente admisibles en Derecho. Lo nico que las diferencia (adems del hecho de estar verseadas y de rimar) son los sujetos y los smbolos que se intentan criticar, lo cual quizs explique por qu uno se encuentra condenado y otro no. Pero no debemos caer en el error de reclamar una igualdad a la baja, sino al alza. No se trata de represin para todas, sino de igualdad para todas.

La libertad de expresin no ampara nicamente las ideas consideradas inofensivas, sino tambin las que ofenden, chocan o perturban: as lo demanda el pluralismo y la tolerancia. Por ello tampoco le imputara a Losantos un delito de incitacin al odio (artculo 510 Cdigo Penal), ni ningn otro, aunque en un sentido estrictamente literal pueda parecer que nos est incitando a odiar al pueblo alemn. Pero siempre debemos ir ms all de la mera literalidad y saber identificar las expresiones ofensivas por lo que son. Porque como dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en la Sentencia Otegi v. Espaa, es precisamente cuando se presentan ideas que ofenden cuando la libertad de expresin es ms preciosa.

Daniel Amelang Lopez. Abogado de Red Jurdica

Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/13218/son-delictivos-los-llamamientos-de-jimenez-losantos-de-tomar-rehenes-en-mallorca-y-reventar-cervecerias-en-baviera/



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