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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2018

Los gobiernos que enfrentan el intervencionismo extranjero, un debate muy lejos de ser abstracto o irrelevante

Steve Ellner
Rebelin


Las fuerzas de reaccin han logrado una hegemona contundente a nivel gubernamental, sin paralelo desde los das de Metternich: en la mayor parte de Europa, Amrica Latina, los EE UU, las Islas Filipinas, Australia, etc. Como resultado, las opciones para los gobiernos de izquierda son ms limitadas que hace una dcada. Cuando Chvez era presidente, contaba con el apoyo gubernamental del resto de Amrica Latina casi en su totalidad. Ahora, con Maduro, la situacin es lo contrario.

Los gobiernos progresistas ahora se ven en la necesidad de seguir una poltica ms pragmtica, y de aprovecharse de los aliados y semi-aliados, cuando es posible. En este contexto, creo que la izquierda debe ocupar un terreno medio entre dos extremos: uno es lo que llamo el utopianismo de la izquierda y el otro el ultra-pragmatismo. El utopianismo de la izquierda se caracteriza por una mentalidad purista que ignora los contextos. Esta posicin no conduce a nada y por cierto fue rechazada por Marx en sus escritos polmicos en oposicin a los socialistas utpicos. Para los utopistas de la izquierda, la poltica es todo o nada. No estn interesados en determinar el grado de gravedad de los errores cometidos por los gobiernos progresistas y condenan a todos como vendidos. Un ejemplo de la falla de esta lnea de pensamiento es lo siguiente: la crtica a las polticas populistas de los gobiernos progresistas por suministrar ddivas a los grupos no-privilegiados a costa del desarrollo econmico no puede recibir el mismo peso que las crticas a la privatizacin de las industrias estratgicas llevada a cabo por la derecha.

El utopianismo de la izquierda en la segunda dcada del siglo 21 se manifiesta en la posicin que condena a Rusia y a China por sus intenciones imperiales y, en efecto, los coloca en el mismo saco con los EE UU. Como Rusia y China ya no son socialistas, y ni siquiera democrticas, y tienen ambiciones globales, entonces lgicamente ellos tienen que ser pases imperialistas y no pueden ser menos destructivos y peligrosos que los EE UU. Pero el hecho es que ninguno de esos dos pases se comporta como las potencias europeas antes de la Primera Guerra Mundial descritas por Lenin, ni tampoco como los EE UU desde 1946. Adems, ni Rusia ni China tienen bases militares en todas partes del mundo, y ambas proveen apoyo poltico y econmico a los gobiernos progresistas como Venezuela. Aunque los acuerdos bilaterales econmicos de China y Rusia pueden favorecer sus propios intereses, no vienen con condiciones que promueven la dependencia y las polticas anti-populares, como es el caso del FMI, el Banco Mundial y el gobierno de Washington. En contraste, los EE UU tiene vnculos estrechos con gobiernos conservadores, reaccionarios y represivos como el de Arabia Saudita, Egipto y Colombia, y abiertamente promueve la salida de gobiernos que considera contrarios a sus intereses nacionales (como ha hecho en Libia, Iraq, Afganistn y Venezuela). Por cierto, bajo el gobierno de Donald Trump, el argumento referente a la necesidad de defender los intereses nacionales de los EE UU ha sido una justificacin para la intervencin extranjera cada vez ms pronunciada.

Otra manifestacin del utopianismo de la izquierda y el purismo es la condena total a los gobiernos progresistas que enfrentan una campaa de desestabilizacin promovida por Washington. Esta posicin, a menudo correctamente, apunta a los aspectos negativos de esos gobiernos incluyendo el pragmatismo excesivo (u oportunismo), el populismo crudo, y la corrupcin, pero termina colocndolos en la misma categora que los partidos estrechamente aliados con Washington. En el proceso, la posicin del utopianismo de la izquierda ignora los aspectos positivos. Adems, el utopianismo de la izquierda no reconoce que los errores cometidos por los gobiernos progresistas son, en gran parte, sobre-reacciones a las acciones ilegales y semi-legales de una oposicin con recursos inmensos provenientes de la burguesa local y las potencias extranjeras.

Al extremo contrario es el ultra-pragmatismo que se abstiene a criticar a los gobiernos que enfrentan al imperialismo norteamericano. Esta posicin tiene varias vertientes. Una se basa en lo que se llama realpolitik o el realismo en la poltica extranjera. Alega que los gobiernos progresistas de los pases del tercer mundo y los relativamente pequeos son impotentes frente a las realidades globales, especficamente la presin proveniente de las superpotencias hegemnicas, o sea los EE UU y los pases de Europa Occidental. La nica estrategia viable es el cultivo de relaciones amistosas con una superpotencia emergente, especficamente Rusia y China. Frente las exigencias globales, las polticas domsticas de los pases vulnerables son de consideracin secundaria. Otra versin del ultra-pragmatismo es la nocin que los izquierdistas de los EE UU y otros pases del norte deben abstenerse de formular crticas de cualquier tipo a los gobiernos progresistas que estn siendo amenazados por el imperialismo. Como los izquierdistas del norte no son ciudadanos de esas naciones, no tienen derecho de criticarlos. Adems, como esos gobiernos estn siendo sitiados, cualquier crtica de ellos mina el esfuerzo de defender la soberana nacional.

Rechazo la posicin ultra-pragmtica por varias razones. Lo ms importante es que los gobiernos progresistas en Amrica Latina en el siglo 21 han cometido graves errores en un contexto democrtico, que son temas de mucha trascendencia para la izquierda en todos los pases democrticos, tanto en el norte como el sur. Aunque esos errores a menudo son sobre-reacciones a las campaas desestabilizadoras llevadas a cabo por las fuerzas de reaccin, sin embargo, los errores tienen que ser analizados y las lecciones asimiladas. Este proceso de aprendizaje no es acadmico o superfluo, sino es un imperativo de gran importancia. No es suficiente para la izquierda rechazar las polticas populistas con el nico argumento que impiden el desarrollo econmico. Las razones por las cuales los gobiernos han recurrido a las polticas populistas tienen que ser consideradas, conjuntamente con alternativas realistas. En breve, hay una necesidad urgente del anlisis objetivo serio de las situaciones complejas que enfrenta la izquierda en el poder, y el proceso de revisin no puede ser exclusivo de los ciudadanos de cada pas respetivo.

Adems, el ultra-pragmatismo de la izquierda ignora el hecho de que los izquierdistas, a travs de la historia, siempre han sido caracterizados por la motivacin idealista. Las posiciones principistas que asumen, y su comportamiento ejemplar y sacrificios, los distinguen de aquellos ubicados en otra parte del espectro poltico, e histricamente, han sido su punto fuerte. Por eso, hay una razn pragmtica por la cual la izquierda no puede pasar por alto, o minimizar la gravedad, de la corrupcin y el comportamiento oportunista en general. Cualquier vacilacin en este sentido desacredita la izquierda y la despoja de una de sus banderas ms importantes: la honestidad.

Finalmente, la izquierda no puede perder de vista el hecho que China y Rusia son aliados coyunturales. Los comunistas ortodoxos tienden a tener ms simpata para China que para Rusia. Pero en ambas naciones, su sistema econmico no es conducente a la solidaridad internacional (en contraste con los esfuerzos del gobierno cubano en el transcurso del ltimo medio siglo) y su sistema poltico no es un modelo para emular. A veces, parece que los ultra-pragmatistas ignoran estas consideraciones.

El Presidente Maduro y la dirigencia chavista en general no sirven como fuente de inspiracin internacional como fue el caso de Chvez. Sin embargo, contrario al pensamiento de los utopistas izquierdistas, los rasgos positivos del gobierno de Maduro deben ser sealados, no solamente porque contrarrestan la cobertura engaosa de los medios comerciales de comunicacin, sino porque realzan la efectividad de la muy necesaria solidaridad internacional. Estas consideraciones pragmticas tienen que ser tomadas muy en cuenta en cualquier discusin sobre el anti-imperialismo en el siglo veintiuno.

 

Originalmente publicado en ingles: https://zcomm.org/znetarticle/support-for-governments-under-imperialist-siege/ Traducido al espaol con la ayuda de Jos Gregorio Tovar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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