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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2018

El trabajo sucio de la poltica de fronteras europea

Diego Sanz Paratcha
El Salto

La mitad de los pases que son socios preferentes de la Unin Europea para controlar la inmigracin son regmenes de carcter autoritario. Un estudio revela esta y otras verdades incmodas de la poltica europea de fronteras.


La mitad de los pases que han recibido ayuda europea en materia de control de fronteras y migraciones pueden definirse como regmenes autoritarios, y presentan graves deficiencias en cuanto a su desarrollo humano, sus libertades y derechos o la situacin de las mujeres. Es una de las conclusiones del informe Expandiendo la frontera, elaborado por las ONG Transnacional Institute y Stop Wapenhandel.

El informe, el tercero elaborado por estas ONG en tres aos consecutivos acerca de la llamada poltica de externalizacin de fronteras practicada por la UE, destaca el aumento de este tipo de medidas por parte de la Unin Europea para hacer frente a las sucesivas crisis de fronteras y de migraciones que afectan a las fronteras sur y este de la Unin, como pudieron ser la crisis de los cayucos que afect a las costas de las islas Canarias en la segunda mitad de los 2000 o la afluencia de refugiados sirios a las costas griegas en el verano de 2015.

Pases como Libia, Egipto, Turqua, Afganistn o Mauritania son receptores de miles de euros -6.000 millones, solo en el caso de Turqua- en ayudas y en recursos por parte de la Unin Europea a travs de diversos programas y procesos de dilogo intergubernamentales, a pesar de sus bajos o nulos estndares en cuestiones relacionadas con los derechos humanos de su poblacin en general, y de la poblacin refugiada o en trnsito a terceros pases en particular.

Una de las consecuencias, destaca el trabajo, es el aumento de la mortandad en este tipo de trayectos: en 2017, la ruta ms peligrosa del mediterrneo central se cobr una vida por cada 57 personas que trataron de cruzarla irregularmente, mientras que, en 2015, en la ms segura ruta del mediterrneo oriental perdi la vida 1 de cada 257. Las cifras para los trnsitos en el desierto en el Sahel y el Sahara no son conocidas, pero el nmero de muertes se estima en el doble.

Dada la complejidad y los distintos niveles de la poltica europea de fronteras, el informe tiene en cuenta una seleccin de 35 pases en funcin de su presencia en diferentes marcos de dilogo intergubernamentales, de si pueden recibir fondos europeos como el Fondo Fiduiciario de Emergencia para frica o si forman parte de acuerdos bilaterales de cooperacin tanto de mbito comunitario como de alguno de sus estados miembros.

El resumen no es muy alentador: de esos 35 pases, la mitad (17) tienen un gobierno definido como autoritario, la mitad (17) son considerados como no libres (y solo tres entraran en la categora de libres), en un tercio (12) sus habitantes padecen un riesgo extremo de ver vulnerados sus derechos humanos, la mitad (18) se encuentran en los ltimos puestos en el ndice de desarrollo humano de la ONU, y dos tercios de ellos (25) se encuentran en el ltimo tercil en un ndice sobre bienestar de las mujeres.

El informe no presenta una cifra global del gasto que supone para la Unin Europea esta poltica de externalizacin de fronteras, una tarea que sus autores definen como difcil. No solo por la cantidad de programas y niveles de decisin implicados (de la estatal a la europea), sino por la conocida prctica de incluir el control migratorio en partidas significativas destinadas a polticas de cooperacin.

Slo Frontex, el programa que desde 2016 ha subido al nivel de agencia europea para el control costero y fronterizo, ha ido aumentando su dotacin presupuestaria y su mandato, hasta ser un agente ms activo en la militarizacin de la seguridad fronteriza europea. Si desde 2010 ha ms que triplicado su presupuesto (de los 93 millones a los 333.000 millones de euros previstos para 2019), su implicacin en acuerdos con terceros pases el mbito reseado por el informe- ha ido incrementndose al mismo nivel, hasta colaborar en tareas concretas como los vuelos de deportacin.

Evolucin del presupuesto del Frontex. Grfico: Pierre Gottiniaux

Desde 2010 hasta 2016, Frontex coordin 400 vuelos conjuntos de devolucin a terceros pases, 153 de los cuales tuvieron lugar en 2016. Segn TNI, en estos vuelos (que han deportado a cerca de 10.000 personas a sus supuestos pases de origen) la implicacin de personal y mandos de los terceros pases ha ido incrementndose (con financiacin europea). Las previsiones presupuestarias para la agencia suben, ya a partir de una fecha tan cercana como 2021, a cifras milmillonarias: 1.070 millones de euros que irn subiendo a 1.870 millones en 2027.

Agentes de Sudn en suelo belga invitados por Frontex

Sudn, con un rgimen dictatorial inmerso en una guerra civil, envi agentes a Bruselas (Blgica) para la identificacin de ciudadanos sudaneses presentes entre 160 personas detenidas en septiembre de 2016 por la polica belga. El objetivo declarado era ayudar a su deportacin. Organizaciones de derechos humanos alertaron de que el inters de las autoridades sudanesas poda ser especficamente la identificacin de opositores polticos en el exilio.
Adems de las inversiones de Frontex en terceros pases, el informe cita dos referencias sobre las cantidades que se ha podido gastar la Unin Europea en que otros gobiernos -o uno de los bandos en disputa en una guerra civil- le hagan el trabajo sucio en cuestiones de inmigracin. Por un lado, Leonard den Hertog, experto del CEPS (Centre for European Policy Studies) cifraba en 19 los fondos distintos que la UE destina a cuestiones de inmigracin en terceros pases. Segn este investigador, la seguridad y la inmigracin irregular se han considerado como las mayores prioridades.

Un think tank britnico, el Overseas Development Institute (ODI), estimaba en septiembre de 2016 que la UE haba dedicado 15.300 millones de euros a que pases no miembros traten de impedir que los refugiados emprendan sus rutas hacia Europa. Fue el caso de los 6.000 millones acordados con Turqua para la detencin de refugiados sirios en su camino a las costas griegas.

El Estado espaol, pionero de la externalizacin

Los acuerdos en Libia y con el Gobierno turco encabezan el apartado de siete casos de estudio seleccionados de los 35 pases a los que se refiere el informe. Uno de ellos merece especial atencin por llevar la marca Espaa: los acuerdos con Mauritania tras la denominada crisis de los cayucos de 2006, originada por el cierre de la ruta migratoria que pasaba por Ceuta y Melilla. Espaa lider la respuesta de la Unin Europea, explica el TNI, en lo que se convertira en un punto de referencia de las polticas europeas de externalizacin de fronteras.

Esta valoracin hace justicia al lamento privado del entonces ministro de Interior, Alfredo Prez Rubalcaba, en una ejecutiva del PSOE: A pesar de haber endurecido notablemente la poltica de inmigracin, algn sector de la poblacin piensa que tenemos la manga muy ancha sealaba el segundo de Zapatero en 2009. Entre 2006 y 2008, ms de 50.000 personas se vieron obligadas a hacer el peligroso cruce de Mauritania a las costas europeas en Canarias despus de los saltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla en el verano y otoo de 2005, cuyo saldo de muertes a manos de la polica marroqu sigue sin conocerse.

De los acuerdos bilaterales entre Espaa, Mauritania, Senegal o Cabo Verde, la Unin Europea adoptara -en Libia, sin ir ms lejos- la formacin de personal militar y de vigilancia costera, el pago de fragatas y material de monitoreo, la apertura de centros de detencin-el de Nouadhibou en Mauritania se abrira con fondos de la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional para el Desarrollo- y el acceso de personal de la UE a aguas territoriales de los pases emisores. Todo con el objetivo de retornar a los tripulantes [de los cayucos] inmediatamente [a la costa mauritana] y que la UE evitara cualquier responsabilidad legal sobre ellos.

Segn destaca el informe, Mauritania se encuentra en el puesto 155 (de 188) del ranking de desarrollo humano, se puede considerar polticamente como un rgimen autoritario, sus habitantes -y especialmente aquellos que, procedentes de otros pases africanos, han sido interceptados en su paso a Europa- sufren un riesgo extremo de ver vulnerados sus derechos humanos bsicos y el grado de bienestar, paz y seguridad para las mujeres se encuentra en el percentil inferior.

Desde 2014 se est produciendo un leve repunte de la ruta hacia Canarias que ha llevado a la financiacin de tres nuevos proyectos de control fronterizo por valor de 15 millones d euros. El Gobierno espaol es uno de tres gobiernos citados en el informe (junto con Alemania e Italia) en impulsar acuerdos bilaterales propios, adems de los proyectos desarrollados por su cuenta por la Comisin Europea.

Armar a pases en conflicto: qu puede salir mal?

Otros efectos reseados de la externalizacin de fronteras ha sido dotar de recursos, legitimidad internacional, o ambos, a regmenes autoritarios inmersos en conflictos de escala local o regional. Adems de las implicaciones geopolticas de legitimar al Gobierno de Erdogan en Turqua, el informe destaca los casos de Libia, Egipto o Sudn.

En este trance, se podr acusar a la Unin Europea y sus pases miembros de muchas cosas, pero no de inflexibilidad: sus fondos y recursos para el control fronterizo han beneficiado segn el TNI a dos de las partes en conflicto en Sudn (adems del Gobierno, tambin ha acabado respaldando a las Fuerzas Rpidas de Apoyo, formadas por combatientes de las milicias Janjaweed responsables de violaciones de derechos humanos en Darfur).

En Libia, el TNI califica de catastrfica la intervencin de la OTAN para derrocar a Gadafi y detalla cmo la financiacin para campos de detencin y patrullas marinas ha acabado beneficiando a los seores de la guerra en conflicto por el control del pas, algo que ha sido reconocido -seala el informe- en documentos internos tanto de la Comisin Europea como de la embajada alemana en Nger. La manga ancha europea ha llegado al nivel, denuncia TNI, de saltarse su propia poltica de embargo de armas: un quinto de los pases receptores de ayudas estn sometidos a un embargo europeo o de la ONU.

Es un concepto de seguridad limitado y, en ltima instancia, contraproducente, ya que no aborda las causas de raz que obligan a la gente a migrar: los conflictos, la violencia, el subdesarrollo econmico y la incapacidad de los Estados para gestionar debidamente estas situaciones, concluye el informe.

Un complejo militar industrial europeo

La famosa expresin del presidente norteamericano Dwight Eisenhower sobre los intereses creados en torno a lo que llam el complejo militar industrial norteamericano tiene su correlato europeo y actual. El aumento del gasto en seguridad de fronteras ha beneficiado a una amplia variedad de empresas, en particular a las fabricantes de armas y a las de seguridad biomtrica, seala el informe, que destaca los intereses de la francesa Thales, la alemana Airbus o la italiana Leonardo. El sector tiene su propio grupo de presin: la Asociacin Europea de Industrias Aeroespaciales y de Defensa (ASD) ha empezado a centrarse en la externalizacin de fronteras de la UE.
Fuente: http://www.elsaltodiario.com/fronteras/el-trabajo-sucio-de-la-politica-de-fronteras-europea-informe-tni


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