Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2018

Encontrar la verdad en medio de las mentiras de Israel

Ilan Pappe
The Electronic Intifada

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Ilustracin de Nidal El-Khairy

La gran tristeza y el sufrimiento inundaron las carreteras: uno tras otro los convoyes de refugiados estaban en camino [hacia la frontera libanesa]. Dejan las aldeas de su patria y la patria de sus antepasados, y van a una nueva tierra extraa, desconocida, llena de problemas. Mujeres, nios, bebs, burros: todos estn en movimiento, callada y tristemente, hacia el norte, sin mirar a izquierda ni a derecha.

Una mujer no encuentra a su marido, un nio no pencuentra a su padre... Todo lo que pueda caminar se mueve, huir sin saber qu hacer, sin saber a dnde ir. Muchas de sus pertenencias se extienden por los lados del camino; cuanto ms caminan, ms cansados estn, ya casi no pueden seguir caminando, se desprenden de todo lo que haban intentado salvar camino al exilio...

Conoc a un nio de 8 aos que iba al norte y llevaba dos burros. Su padre y su hermano murieron en la lucha y perdi a su madre [...] Pas por el camino entre Sasa y Tarbiha y vi a un hombre alto inclinado escarbando con las manos el duro terreno rocoso. Me detuve. Not un pequeo hoyo en la tierra excavado por manos desnudas, con uas, debajo del olivo. El hombre puso en l el cuerpo de un beb que muri en los brazos de su madre y lo enterr con la tierra y [lo cubri con] piedras pequeas. Luego volvi a la carretera y sigui avanzando hacia el norte, su doblada esposa caminaba unos pasos detrs de l, sin mirar atrs. Me encontr con un anciano que se desmay en una roca a la orilla del camino y ninguno de los refugiados se atrevi a ayudarlo Cuando entramos en Birim, todos huyeron asustados en direccin al wadi que mira al norte llevando a sus nios pequeos y toda la ropa que pudieron. Al da siguiente volvieron porque los libaneses no les haban permitido entrar. Siete bebs murieron de hipotermia.

Esta conmovedora descripcin no la escribi un activista de derechos humanos, un observador de la ONU o un periodista humanitario. La escribi Moshe Carmel y aparece en su libro Northern Campaigns, publicado por primera vez en 1949.

Carmel recorri Galilea a fines de octubre de 1948 despus de dirigir la Operacin Hiram en la que las fuerzas israeles cometieron algunas de las peores atrocidades en la Nakba, la limpieza tnica de Palestina. Los crmenes fueron tan graves que algunos de los principales sionistas los calificaron de acciones nazis.

El libro de Carmel y docenas de libros semejantes (libros de las brigadas, memorias e historias militares) se podan encontrar en las estanteras de los hogares judos israeles desde 1948 en adelante. Volver a leerlos 70 aos despus revela una verdad elemental: se hubiera podido escribir la n ueva historia de 1948 sin un solo documento nuevo desclasificado, solo con que estas fuentes abiertas, como las llamo, se hubieran ledo con lentes no sionistas.

La famosa -y ahora usada en exceso- expresin de que la historia la escriben los vencedores se puede contrarrestar de muchas maneras. Una forma es desempacar las publicaciones de los vencedores para denunciar tanto las mentiras, manipulaciones y tergiversaciones como sus acciones menos conscientes.

Una revisin de estas fuentes abiertas sobre la Nakba, en su mayora escritas por los propios israeles, abre nuevas perspectivas historiogrficas acerca del panorama general de ese perodo, mientras que los documentos desclasificados nos permiten ver ese panorama con una resolucin mejor.

Esta recuperacin se podra haber hecho en cualquier momento entre 1948 y hoy, siempre y cuando los historiadores hubieran estado dispuestos a emplear las lentes crticas que se requeran para hacer ese examen.

La revisin de estas fuentes abiertas, especialmente en conjunto con las numerosas historias orales de la Nakba, revela la barbarie y la deshumanizacin que acompaaron a la catstrofe. La barbarie es comn a las comunidades de colonos en los aos de formacin de sus proyectos de colonizacin y, en ocasiones, puede quedar oscurecida por el lenguaje seco y evasivo de los documentos militares y polticos.

No pretendo menospreciar la importancia de los documentos de archivo. Son importantes para decirnos lo que sucedi. Sin embargo, las fuentes abiertas y las historias orales son fundamentales para entender el significado de los acontecimientos.

Esta revisin saca a la luz el ADN propio del colonialismo de asentamiento del proyecto sionista y el lugar que la limpieza tnica de 1948 desempea dentro de este.

Deshumanizacin a escala masiva

Tomemos, por ejemplo, la cita de Carmel. Cmo alguien que supervisaba semejantes atrocidades pudo escribir de forma tan compasiva?

La clave est en otra oracin de la misma cita que casi parece una digresin: "Y entonces vi a un chico de 16 aos totalmente desnudo que nos sonrea cuando pasamos junto a l (es gracioso, cuando pas junto a l no me di cuenta, debido a su desnudez, a qu pueblo perteneca y solo lo vi como un ser humano)".

Por un breve momento muy excepcional se humaniz (entre parntesis en el texto) a ese nio palestino. Pero la deshumanizacin se produjo a una escala que solo presenciamos en crmenes masivos como la limpieza tnica y el genocidio.

La regla era que se consideraba que los nios eran parte del enemigo, el cual tena que ser limpiado por el bien de un Estado judo o, como lo expres Carmel un da despus de que terminara su gira po Galilea, por el bien de la liberacin.

Public este mensaje para sus tropas: "Toda Galilea, la antigua Galilea israel, fue liberada por la poderosa y devastadora fuerza de las FDI [el ejrcito de Israel] [...] Eliminamos al enemigo, lo destruimos y le hicimos huir [...] Nosotros [conquistamos] Meiron [Mayrun], Gush Halav [Jish], Sasa y Malkiya... Destruimos los nidos de los enemigos de Tarshiha, Eilabun, Mghar y Rami... Los castillos del enemigo cayeron uno tras otro.

Setenta aos despus de la Nakba el idioma hebreo es una herramienta tan importante como el acceso a los archivos israeles cerrados. El texto hebreo claramente te dice quin era el enemigo: el enemigo que hu fue eliminado y expulsado de sus "castillos".

Ellos son las personas que conoci Carmel. Y por un momento su sufrimiento le conmovi.

Redencin?

Los principales elementos discursivos en este tipo de informes son los conceptos de liberacin y eliminacin (shijrur ve jisul ). Lo que en realidad significaba era un intento de indigenizar a los ocupantes de Palestina a travs de la desindigenizacin de los palestinos.

Eso es la esencia de un proyecto colonial de asentamiento y el libro de Carmel -y los de otros- lo revelan en su totalidad. Carmel vio la ocupacin de 1948 como una redencin de la Galilea romana.

Estos actos violentos contra los palestinos tenan muy poco que ver con encontrar un refugio contra el antisemitismo.

El proyecto sionista era, y sigue siendo, un proyecto de desindigenizacin de la poblacin palestina para reemplazarla por otra compuesta por colonos judos. En muchos sentidos fue la implementacin de una ideologa nacionalista romntica, similar a lo que aliment el fantico nacionalismo italiano y alemn a finales del siglo XIX y despus.

Esta relacin est clara en los libros sobre las brigadas en el ejrcito israel. Uno de esos libros, The Alexandroni Brigade y The War of Independence, es un buen ejemplo.

A la Brigada Alexandroni se le encomend la ocupacin de gran parte de la costa palestina, al norte de Jaffa, alrededor de 60 pueblos en total. Antes de la ocupacin de los pueblos se instruy a las tropas acerca del contexto histrico de sus operaciones. El relato que ofrecieron los comandantes se repite en el libro en dos captulos. El primero se titula "El pasado militar del espacio Alexandroni" y comienza diciendo que "el frente en el que la Brigada Alexandroni se enfrent en la guerra de la Independencia es nico en la historia militar de la regin y en particular de Eretz Israel [Gran Israel]".

Ese frete era Sharon (la costa de Palestina en el relato sionista), que es un trmino inventado sin arraigo en la historia. El libro sobre la Brigada Alexandroni nos dice que Sharon era "una tierra rica y bastante frtil" que "atrajo" a ejrcitos durante sus "viajes de ocupacin" en la tierra de Israel. Este captulo histrico est lleno de historias de herosmo y afirma, por ejemplo, que "ah es donde [el pueblo de] Israel bajo [el profeta] Shmuel se enfrent a los filisteos".

Los hebreos siempre estuvieron en desventaja en la batalla contra sus enemigos, pero "tanto entonces como hoy fue el espritu superior el que inclin la balanza a favor de Israel".

Bajo Baibars, el sultn mameluco, Sharon fue destruido como tierra agrcola y "a partir de entonces Sharon recuperara su vitalidad econmica hasta su reasentamiento con la inmigracin sionista [ali]", dice el libro. Baibars, por cierto, haba estado all en 1260. As que el libro sobre la Brigada Alexandroni dice a sus lectores que Sharon haba estado sin poblacin durante ms de 600 aos lo cual es, en el mejor de los casos, una invencin sionista de la historia.

Durante el perodo otomano Sharon "estaba totalmente devastado, saturado de pantanos y malaria", agrega el libro. "Solo con la ali y el asentamiento judo a fines del siglo XIX comenz un nuevo perodo de prosperidad [en la historia de Sharon]".

Los sionistas "devolvieron" a Sharon su antiguo esplendor y se convirti en una de las zonas ms judas del "Eretz Israel del Mandato", como el libro llama a Palestina cuando estaba administrado por el Mandato britnico.

"Las aldeas deben ser destruidas"

La limpieza tnica de la costa hebrea comenz mientras Palestina estaba bajo control britnico. En muchos aspectos Gran Bretaa fue un aliado vital del movimiento sionista. Sin embargo, no facilit la colonizacin de Palestina tan rpido como deseaban algunos sionistas. El libro sobre la Brigada Alexandroni incluso describe a Gran Bretaa como un obstculo a veces inhumano para la "redencin" juda.

As que estaba claro que todava haba rabes en Sharon. El libro describe la regin como la cuerda de salvamento para la comunidad juda, aunque sugiere que las muchos pueblos rabes circundantes interrumpan la vida juda.

Era sobre todo la parte oriental de Sharon la que era "puramente rabe y constitua la principal amenaza para las colonias judas; una amenaza que deba tenerse en cuenta en cualquier planificacin militar.

La "amenaza" se "tuvo en cuenta" primero por medio de ataques aislados a los pueblos. El libro dice que hasta el 29 de noviembre de 1947 la relacin entre judos y palestinos era buena y continu sindolo despus de esa fecha. Y, sin embargo, una frase posterior de los libros nos dice que "a principios de 1948 comenz el proceso de abandonar los pueblos rabes aislados. Se puede ver las primeras seales de ello en el abandono por parte de sus 220 habitantes rabes de Sidan Ali (al-Haram) y de Qaisriya por parte de sus 1.100 habitantes rabes a mediados de febrero de 1948. Hubo dos expulsiones masivas que tuvieron lugar mientras las fuerzas britnicas, que eran responsables de la ley y el orden, observaban y no interferan. Luego, "en marzo, se intensific el proceso de abandonar los pueblos con la intensificacin de los combates

La "intensificacin" lleg con la implementacin del Plan Dalet, un plan para destruir pueblos palestinos. El libro sobre la Brigada Alexandroni incluye un resumen de las rdenes que emanan del plan. Las rdenes incluyen la tarea de "determinar los pueblos rabes que se deben confiscar o destruir".

Segn el libro, haba 55 pueblos en la zona ocupada conforme al Plan Dalet. El Sharon hebreo se "liber" casi por completo en marzo de 1948 cuando la costa "se limpi" de pueblos rabes, excepto cuatro. En el lenguaje del libro, "la mayora de las zonas cercanas a la costa se limpiaron de pueblos rabes, excepto [...] un 'pequeo tringulo' y dentro de l los pueblos rabes de Jaba, Ein Ghazal e Ijzim, que sobresalan como un pulgar doloroso sobre la carretera Tel Aviv-Haifa; tambin haba rabes en Tantura, en la playa".

Un anlisis ms profundo de estos textos y otras fuentes abiertas arrojara luz sobre la naturaleza estructural del proyecto de asentamiento colonial que se est produciendo actualmente en Palestina, la actual Nakba.

Por consiguiente, la historia de la Nakba no es solo una crnica del pasado, sino un examen de un momento histrico que contina en el tiempo del historiador. Los cientficos sociales estn mucho ms preparador para lidiar con "objetivos en movimiento", es decir, analizar fenmenos contemporneos pero, segn nos dicen,l os historiadores necesitan distancia para reflexionar y tener una visin de conjunto.

En principio, 70 aos deberan proporcionar distancia suficiente pero, por otro lado, esto es como tratar de que los contemporneos, y no los historiadores, entiendan la Unin Sovitica, o para el caso, las Cruzadas.

La desclasificacin en s sino no desencaden los lugares de memoria, por usar el concepto de Pierre Nora, ni los saltos acadmicos de los ltimos aos, sino su relevancia para las luchas contemporneas.

Tanto los proyectos de historia oral como los libros sobre las brigadas son fuentes fundamentales y accesibles que captan los genuinos y cnicos escudos engao sionistas y ms tarde israeles. Ayudan a entender por qu es un oxmoron el concepto de un Estado de colonos democrtico o ilustrado.

La historia aprobada de Israel

Una deconstruccin de la historia aprobada de Israel es la mejor manera de desafiar a un lavado de palabras que convierte la limpieza tnica en defensa propia, el robo de tierras en prcticas de redencin y las prcticas apartheid en preocupacin por la "seguridad".

Existe la sensacin, por un lado, de que despus de aos de negacin la imagen historiogrfica se ha revelado en todo el mundo con unos contornos y colores claros. El relato israel ha sido puesto en duda con xito tanto en el mundo acadmico como en el dominio pblico.

Y, sin embargo, hay una sensacin de frustracin dado el acceso limitado a documentos desclasificados en Israel que tienen los acadmicos, incluso los israeles, mientras que en el actual clima poltico los acadmicos palestinos apenas tienen acceso alguno.

Por lo tanto, ir ms all de los documentos de archivo sobre la Nakba no solo es necesario para comprender mejor los acontecimientos sino que tambin puede ser una solucin para los investigadores en el futuro, dada la nueva poltica israel de desclasificacin.

Israel ha cerrado la mayora de los documentos de 1948.

Las fuentes alternativas y los enfoques sugeridos en este artculo destacan varios puntos. Es til el conocimiento del hebreo y es esencial la necesidad de continuar con los proyectos de historia oral.

El paradigma de asentamiento colonial tambin sigue siendo relevante para analizar de nuevo tanto el proyecto sionista como la resistencia a este. Sin embargo, todava hay problemas con la adaptabilidad del paradigma (tales como si se puede aplicar a los judos de los pases rabes que se trasladaron a Palestina) y se deberan explorar ms a fondo.

Pero ms que nada deberamos insistir en que el compromiso con Palestina no es un obstculo para una buena erudicin, sino que la potencia. Como escribi Edward Said: "Pero, dnde estn los hechos si no integrados en la historia y luego reconstituidos y recuperados por agentes humanos movidos por alguna narracin histrica percibida, deseada o esperada cuyo objetivo futuro es devolver la justicia a los desposedos?".

La justicia y los hechos, las posiciones morales, la perspicacia profesional y la precisin acadmica no deben yuxtaponerse unos contra otros, sino que se debe considerar que contribuyen a una empresa historiogrfica honesta. Muy pocos proyectos historiogrficos necesitan tanto este enfoque integrador como la investigacin sobre la Nakba actual.

Autor de numerosos libros, Ilan Pappe es profesor de historia y director del Centro Europeo de Estudios Palestinos en la Universidad de Exeter.

Fuente: https://electronicintifada.net/content/finding-truth-amid-israels-lies/24531

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mecionar l autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin-

 



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