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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2018

El hundimiento del Gobierno de Macri no lo salva el FMI

Jorge Marchini
Rebelin


Se suceden en el ltimo perodo en Amrica Latina cambios rpidos y a veces hasta sorprendentes, pero el gran suceso de significacin fue el anuncio del acuerdo de Argentina con el Fondo Monetario Internacional por 50.000 millones de dlares. El "salvataje" fue interpretado ligeramente por los analistas del establishment como ' un fuerte respaldo" al Gobierno argentino.

Es que hasta hace solo semanas ste era considerado un Gobierno modelo promercado admirable, surgido por las urnas tras prometer un futuro venturoso y una nueva era de crecimiento.

Mauricio Macri, el neoliberal presidente argentino, fue el cono del neoliberalismo en el 2015, Ahora, tras 30 meses de Gobierno, ha sido desalojado del podio luminoso y va siendo una sombra que hunde al pas, seala Luis Bruschtein. Tuvo tiempo para realizar un desastre financiero que desemboque en un futuro de rodillas. Pese a tantas loas, el FMI nos le perdonar ni un dlar a la Argentina. Le impuso condiciones imposibles, aunque concedi un plazo de gracia inslito que protege a Macri hasta las elecciones del 2019.

Cmo se lleg a esta situacin de tener que acordar con el FMI? Se ha llegado cediendo la soberana al aceptarse decisiones de ese organismo internacional regenteado por el lobby de grandes banqueros y los pases llamados centrales (Grupo de los 7, con clara preeminencia de los EEUU). ste prestar plata bajo condiciones draconianas incumplibles de reduccin del gasto pblico, de intromisin en la legislacin nacional y de obligar a mantener una salvaje liberalizacin el tipo de cambio. Esto ltimo pese a que la escasez de divisas ha llevado solo en pocos das, y puede llevar an ms, a golpear salvajemente las condiciones de vida de la mayor parte de los argentinos.

Es como si, aun ante el desastre ya provocado por tanta irresponsabilidad e impericia, la ley de la oferta y demanda se debiera cumplir estrictamente. No se considera siquiera la significacin fundamental de la cotizacin de la moneda en una poca de alta inestabilidad e incertidumbre como la actual, en tanto no solo relaciona todos los precios (salarios, tarifas, inters, bienes, servicios, dems factores, etc.) con los del resto del mundo.

Es como si la dura experiencia vivida por Argentina con el fin del Gobierno de Antonio de la Ra en 2001 no hubiera sido aprendida. Entonces el FMI, luego de quitar apoyo a la convertibilidad del peso (cotizacin garantizada de 1 peso = 1 dlar) oblig al Gobierno de Eduardo Duhalde, que asumi la presidencia en pleno caos econmico y social en enero de 2002, a liberar el valor del dlar.

En el marco de un corralito financiero, se impuso un control cambiario estricto y la cotizacin del dlar pas ser de casi de un peso a cuatro pesos. Hubo millones de perdedores que haban confiado en los mercados abiertos y estables que proclama hoy el FMI, pero que ayud centralmente entonces a desestructurar, erosionando el valor de las tenencias de los pequeos ahorristas.

Se ha arribado al nuevo stand-by del FMI porque el Gobierno de Macri se ha impuesto otra vez priorizar -como entonces el repudiado superministro Domingo Cavallo- compromisos de una deuda pblica que se ha generado por especulacin financiera de corto plazo , mientras se permite la continuidad de una fuga gigantesca de capitales. En tanto siguen la corrosin y turbias maniobras caen vertiginosamente el consumo de la poblacin, se reduce el gasto pblico en gastos corrientes e inversin y se frena la economa toda.

Los que prevalecen son los negocios de los nichos que manejan pocos amigos (grandes negociadores de commodities, energa, sistema financiero y cambiario). La combinacin k conlleva una fuerte cada del poder adquisitivo del salario y de las jubilaciones y pensiones, y con ello los menores ingresos paras las actividades que dependen del mercado interno que en conjunto representan ms del 70% del PIB argentino, analiza el economista Horacio Rovelli.

Y advierte que el problema es que cuando no se cumple con lo firmado viene el castigo y es cambiar deuda por los activos ms preciados que tenemos que son las acciones del Fondo de Garanta de Sustentabilidad de la ANSeS y el yacimiento de hidrocarburos de Vaca Muerta, en primer lugar, para seguir con el litio, las reservas de agua potable, etc.

El anunci a apoyo del FMI. del 7 de junio es mucho mayor que el esperado inicialmente (de entre 20 y 30 mil millones). Trata de un blindaje de emergencia similar al brindado por el FMI a la Argentina al Gobierno de De la Ra a principios 2001 (entonces de U$S 40.000 millones), poco meses antes de su cada en el marco de la mayor crisis del pas en su historia. .

Fin del discurso del gradualismo

a) La va de ajuste que se plantea es una recesin enorme. Se termin la sanata (el verso) del gradualismo que fue el discurso recurrente del Gobierno de Macri desde diciembre de 2015. No son comprensibles las referencias reiteradas a que la economa argentina tendr solo un menor impulso en 2018 y 2019 (crecimiento del PBI 1,4% este ao, y entre 1,5% y 2,5% en 2019). La estrategia que se plantea apunta a una fuertsima cada de la actividad econmica, el empleo y los niveles salariales. No se sabe si los pronsticos que comparten el Gobierno, el FMI son slo una expresin de deseos (wishful thinking) o un ocultamiento perverso.

b) Apuntan a un cambio de precios relativos, con una cada de ingresos reales de la mayor parte de la poblacin, al plantear que ellos queden muy atrasados en relacin a la devaluacin y la inflacin. Se apunta a un descenso que sea mucho ms severo que el que ya se produjo ya en las ltimas semanas.

El programa no apunta como objetivo central a bajar la inflacin, pese a as clamarlo los voceros gubernamentales. El destino de las entregas en cuotas del FMI apuntan slo a cubrir pagos financieros inmediatos ya comprometidos. No tendrn como destino el cubrimiento el grave dficit de la balanza de pagos corriente mientras continua de gigantesca fuga de capitales

El paquete del FMI slo alcanza para el cubrimiento (blindaje) de compromisos financieros de una deuda pblica en moneda extranjera. Se abandona la intervencin del Banco Central para anclar expectativas a la cotizacin del dlar. Habr que ver cmo desarman el globo de las Letras del Banco Central (Lebac) -endeudamiento de corto plazo en pesos que aun significan casi 50.000 millones de dlares equivalentes no contemplados en la proteccin del FMI sin mayor corrida al dlar, pero sobre todo, sin que se desmorone el Gobierno.

c) Los analistas de Wall Street prevn aun una mayor devaluacin del peso, dudan si se podr imponer el ajuste, teniendo en cuenta condiciones y antecedentes (2001).

La crisis que vendr

Aunque no podemos anticipar el ritmo futuro de la crisis econmica y social y sus derivados polticos, en Argentina como en el resto de los pases de Amrica Latina, seguir presente un interrogante lgico en la sociedad - no solo entre los economistas-, el de si hay alternativas a los ajustes regresivos exigidos por los mercados .

El desarrollo de una alternativa en contracara a ajustes y/o manos duras depender centralmente del nivel de movilizacin y oposicin que se genere en el prximo perodo. De todas formas, en esta perspectiva ser esencial que se supere la etapa de lamentos depresivos por lo malos que son en el FMI o por la insensibilidad del neoliberalismo para proponer propuestas alternativas consistentes y plausibles, que no pueden estar basada en meras consignas idealistas, sino en una interpelacin radical.

Deca el expresidente uruguayo Jos Mujica: No me gusta un carajo el FMI. Para qu desafiarlo si no pods. Dejalo ah, pero ms vale que nunca lo tengas que usar, se es el asunto. En mi pas en su momento logramos pagarle y agradecerle los servicios. No s qu tiene que hacer la Argentina, y es problema de los argentinos. Lo que quiero decir es que ninguna institucin va a resolver los problemas de fondo que tenemos. Eso depende de nosotros.

Hay mucho en juego. Es urgente intensificar la batalla cultural para poner en evidencia el engao presentado por el acuerdo, de que con este programa continuaremos recorriendo un sendero de crecimiento sostenido, creacin de empleo y reduccin de la pobreza. Pero no solo denunciando lo que se est acordando, sino tambin planteando un nuevo horizonte y propuestas alternativas consistentes. Hay que hacerlo inmediatamente ya que la regresividad econmica y social, la confusin y el desconcierto son enormes.

Esto no es novedoso: ha ocurrido a lo largo de toda la historia de Amrica Latina, con sus repetidas crisis de la deuda. Lo primero a definir es cules son las prioridades y tomar la iniciativa.

Jorge Marchini. Profesor Titular de Economa de la Universidad de Buenos Aires. Coordinador para Amrica Latina del Observatorio Internacional de la Deuda (OID-IDO) Investigador del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Vicepresidente de la Fundacin para la Integracin Latinoamericana y colaborador del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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