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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2018

Uruguay
Seis mitos acerca de los autoconvocados y una gran certeza

Marcelo Marchese
Rebelin


1- Los autoconvocados ahorraron la plata cuando la bonanza y ahora lloran la milonga, tpica zorrera del hombre de campo

Este mito se basa en el desconocimiento de las actividades rurales y empresariales en general. S, por supuesto, el empresario en el terreno que fuere, si puede, ahorra para bancar los malos momentos, pero habida cuenta del pequeo margen que otorga el plazo fijo o los bonos, le conviene invertir en lo que hace, sobre todo en un perodo de bonanza. As que gran parte de los beneficios obtenidos en la dcada pasada fueron a inversin en maquinaria, alambrados, riego o pozos de agua. El aumento en la produccin fue resultado de un aumento en la inversin, pero para que eso se traduzca en ahorros tenemos que considerar el volumen producido, el costo de los insumos y el precio de la mercadera, donde interviene el dlar que, como sabemos, se ha mantenido bajo.

2- Los autoconvocados son unos vivos que mandan al frente a los pequeos productores, las sardinas, pero son dirigidos por los grandes rentistas, los tiburones segn Mujica

Este mito se basa en una desconfianza eterna del citadino hacia el hombre del campo. Ninguno de los voceros de los autoconvocados es rentista, son ingenieros agrnomos o productores rurales, es decir, gente que trabaja. Existe, por supuesto, gente que hereda un campo, que no lo pisa nunca, se compra un apartamento en Pocitos y vive cmodamente de cobrar el alquiler de su tierra. Esas personas, los arrendadores, no se gastan en reuniones de autoconvocados ni conocen a ninguno, salvo al arrendatario a quien alquila el campo para producir. Ese s es un autoconvocado.

3- Los autoconvocados representan a la oligarqua rural

En rigor, y desde 1871, la oligarqua rural tiene su propio gremio llamado Asociacin Rural del Uruguay. Acaso haya alguno entre los autoconvocados, pero por lo que se ve, hay colonos, pequeos y medianos productores y luego toda esa gente del interior, desde almaceneros hasta escribanos, que les va bien en tanto a los productores rurales les vaya bien.

Conviene adems adaptar a la realidad el concepto oligarqua rural . Aqu, como en muchas colonias, la oligarqua rural es extranjera y ausentista, pues los principales propietarios de la tierra y por destrozo, son empresas extranjeras. A modo de ejemplo, los tres principales oligarcas rurales son Eufores, con 369.000 hectreas; UAG con 320.000 y Stora Enso con 308.000. Tambin tienen el cuarto puesto, el quinto y etctera. El proceso de extranjerizacin de la tierra se acentu a partir de la crisis del 2002 y nada lo detiene. Sigue habiendo grandes propietarios uruguayos, pero son a lo sumo una buena corvina negra al lado de estos tiburones que a la postre, reunidos, acaparan el 46% de nuestro pas.

4- Los autoconvocados se oponen a UPM pues el sueldo que pagan las pasteras alterara el salario miserable que pagan los estancieros

Interesante disparate que lanz algn ignoto publicista y que cal entre aquellos que quieren creer a la fuerza, cualquier cosa que les impida ver que las pasteras arruinan a casi todo el resto de la produccin rural. Si estamos diciendo que el campo est en crisis, si el productor a la hora de invertir lo piensa dos veces, si reduce costos y por lo tanto empleados qu factor puede incidir ms en el salario que la masa de desocupados rurales en aumento? Adems, los 400 asalariados de la futura UPM ni siquiera araan el nmero de desocupados que genera el eucaliptus a medida que se extiende.

Rechazan a UPM por significar un psimo negocio para todo el Uruguay: tendrn leyes a medida, contaminarn agua y cielo, erosionarn para siempre una porcin considerable del territorio, les regalaremos combustible, les regalaremos agua, les pagaremos a buen precio su energa, les haremos una va para ellos, expropiaremos cientos de terrenos por ellos, atravesaremos ciudades con el ferrocarril para ellos, inundaremos algn balneario por ellos, nuestra deuda externa crecer todava ms a causa de ellos y recibiremos de ellos slo algunos salarios y sus correspondientes jubilaciones, el trabajo en viveros y plantaciones, el trabajo de los camioneros y el canon que pagarn ni siquiera servir para los millones que debemos gastar haciendo como que los controlamos. Si los miles de millones de dlares, con exoneraciones tributarias incluidas, que invertiremos en UPM para obtener penosos beneficios, los hubiramos invertido en los productores nacionales, haramos un negocio cien mil veces mejor desde todos los puntos de vista.

5- Los asalariados rurales se oponen a los autoconvocados

Este mito capitalino tiene dos caractersticas principales: cero pruebas y una lgica desastrosa. Como las pruebas o testimonios no son conocidos por nadie, nada ms podemos decir, pero en cuanto al carcter lgico del planteo le propongo al lector que piense que es un obrero de la industria textil que est bien enterado que cierra una empresa tras otra y que su patrn le anunci que est pensando en cerrar la empresa o, en el mejor de los casos, reducir personal. Si ese patrn con otros patrones le hace al Estado algn reclamo para tener condiciones ms competitivas usted lo apoyara o estara en contra? Por supuesto, si se le reclamara al Estado una rebaja del sueldo se opondra con uas y dientes, pero si reclamaran otras medidas que aliviaran al sector y dieran trabajo, que significa que aumentaran los sueldos al subir la oferta de trabajo, salvo que fuera acometido por un ataque de masoquismo, estara radicalmente de acuerdo con ellos.

6- Los autoconvocados quieren desestabilizar al gobierno y son los blancos disfrazados de ovejas

El partido de gobierno no necesita a nadie que lo desestabilice porque se desestabiliza solo. Alcanza con Ancap, con Sendic, con Alur, con Pluna, con la Regasificadora, con la Deuda Externa, con el Pato Celeste, con la educacin, con la inseguridad, con los 4.000 millones con que se llen la boca que invertira UPM y que quedaron reducidos a casi la mitad y con el bochornoso acuerdo con la trasnacional el ao pasado que nos lanz a la categora de colonia finlandesa.

Es obvio que los blancos quieren llevar toda esta agua de descontento hacia su molino. En su lugar, el Frente Amplio cocinara el mismo pastel, pero sazonado con terribles discursos de barricada. Los autoconvocados han expresado, toda vez que se expidieron sobre el tema, que su reclamo va dirigido contra todo el sistema poltico y han recibido ataques tanto desde el gobierno, como desde algunas intendencias blancas.

Si uno piensa a priori que el gobierno es bueno y que el bien est triunfando en nuestra tierra, cualquier reclamo de quien fuere lo tomar como la encarnacin del mal. Lo preocupante es que si uno adolece de esta condicin psquica, se convierte en una pieza fcilmente manipulable. Ahora, si los autoconvocados no son el cuco, es que son otra cosa y para saber lo que s son los autoconvocados, vayamos a nuestra certeza.

Lo que s son los autoconvocados

Viva el trabajo! fue un grito lanzado desde el pblico en el acto del 23 de enero. ste es el aspecto cardinal del movimiento, tan importante como ignorado. En el medio rural no est bien visto desaprovechar tierras y arruinarlas, habida cuenta que sienten orgullo por producir alimentos para la sociedad. Por algn motivo misterioso, siendo mayor la renta que les generara alquilar el campo a los sojeros, muchos criadores de ganado se mantienen en su rubro y los que se han dedicado a la soja, en gran parte han sido empujados a su pesar. Saben que la soja no es lo mejor para su tierra, pero ante la baja rentabilidad de las mejores opciones, la soja les ha permitido subsistir sin abandonar su propiedad.

Como dice Federico Cantera Nebel, es tan importante esta cultura del trabajo transmitida desde nio, que aquellos que abandonan la vida de la ciudad para dedicarse a las tareas rurales, normalmente fracasan pues no han heredado ese conjunto de herramientas culturales transmitidas de padre a hijo y de generacin en generacin. Cortar ese hilo es destruir cultura para siempre, pues nada ni nadie puede rehacerlo, como nada ni nadie puede rehacer el hilo cultural cortado entre los aborgenes.

Viva el trabajo! es una consigna que debera alertar a cualquier persona con un mnimo de sensibilidad social, pues significa que quien la grita percibe que le estn robando trabajo, su rica tradicin, su principal rol social y su forma de subsistencia, pues el Estado toma decisiones que en lugar de alentar, arruina la produccin de riqueza.

Este grito fue la traduccin en nuestro pas de un fenmeno mundial. A partir de la crisis alimentaria y burstil de 2007 y 2008, los grandes capitales optaron, al ser negocios seguros y altamente rentables, por invertir en la compra de tierras y en la produccin de alimentos. No slo grandes capitales, sino incluso Estados se lanzan a acaparar tierras donde pueden, esto es, en los pases dependientes. El signo de este tiempo es un nuevo colonialismo que se apodera de los recursos de las naciones, deteriora las soberanas y barre las particularidades culturales.

El gran capital extranjero apenas agrega y acapara, en nuestro caso, los frigorficos, la produccin de arroz, las bebidas, la pesca, la produccin de madera, la produccin y exportacin de soja, las grandes superficies comerciales, la banca y la tierra. Primariza nuestra economa, genera un dbil encadenamiento productivo, altera el tejido social y acelera la fuga de capitales, convirtindose en una invasin perjudicial para las grandes mayoras que van desde el asalariado hasta una inmensa mayora de productores.

Si no generamos un movimiento ciudadano dispuesto a invertir los recursos que el pas tiene para desarrollarse, si no evitamos que el Estado siga apostando a la inversin extranjera en vez de implementar un Plan de Desarrollo Nacional, nos iremos empobreciendo cada vez ms con consecuencias peligrosas que ya tenemos a la vista.

Lejos de ser unos conspiradores y desestabilizadores de nuestras instituciones, los autoconvocados son un movimiento ciudadano que se enfrenta a la verdadera conspiracin y desestabilizacin impulsada por los grandes tiburones del capital trasnacional y sus aliados, demasiado dispuestos a destruir la riqueza invaluable que significa el tejido cultural de nuestro campo y muy poco dados a escuchar a nuestra gente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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