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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2018

No es proteccionismo contra libre cambio, es guerra comercial

Juan Torres Lpez
El diario

Si hay algo especialmente preocupante de entre lo que nos ensea la historia econmica de las guerras comerciales es que, con mucha frecuencia, terminan en conflictos armados y a veces generalizados


El establecimiento de aranceles y otras medidas de proteccionismo comercial en los Estados Unidos se estn interpretando como una agresin liderada por su presidente con el fin de defender los intereses nacionales de su pas a costa del libre comercio que hasta su llegada prevaleca en el planeta.

Es verdad que Trump emprende esta batalla afirmando a todo el mundo que "Amrica es lo primero y slo Amrica la primera" pero yo creo que sa es una interpretacin simplista e incluso interesada que no refleja la realidad de lo que est sucediendo, ni de lo que ha sucedido antes, ni permite anticipar lo que muy posiblemente vaya a ocurrir en el futuro.

No es verdad que Trump est combatiendo el libre comercio por la sencilla razn de que el libre comercio no ha existido nunca en nuestro planeta como rgimen comercial mnimamente extendido. Lo reconoca hace unos meses alguien tan poco sospechoso como Pascal Lamy, ex director general de la Organizacin Mundial del Comercio: "El libre comercio no existe () Es un falso tema de controversia. Estas discusiones sobre el libre comercio son en gran medida fantasa. Lo que existe en la realidad es un movimiento de apertura comercial, que ha experimentado aceleraciones y desaceleraciones a lo largo de la historia" (Pascal Lamy: Libre-change et discours protectionnistes).

Es verdad que en los ltimos decenios se ha producido un incremento continuado del comercio internacional pero eso se ha producido en un doble contexto de proteccin comercial.

Por un lado, las grandes potencias (Estados Unidos, Unin Europea, Japn, China) han protegido sus intereses, la mayora de las veces sin disimulo, mediante todo tipo de medidas: subsidios a su produccin, aranceles cuando han podido, cuotas de importacin, devaluaciones competitivas de sus monedas... Segn el Global TradeAlert elaborado por CreditSuisse, a la llegada de Trump en Estados Unidos se mantenan 1.280 medidas proteccionistas en vigor y segn un estudio reciente en los ltimos cuatro aos se han tomado 3.439 nuevas medidas de este tipo en todo el mundo ( Protectionism. Trade war reloaded).

Tambin es cierto, por otro lado, que se han firmado un buen nmero de acuerdos presentados como "de libre comercio" pero, en realidad, no lo son. Unas veces, porque se basan en tratar igual a los desiguales y eso simplemente protege el inters de los ms fuertes. Y otras, porque lo que buscan y consiguen no es promover abiertamente el comercio en general y en igualdad de condiciones sino proteger a las grandes compaas transnacionales (proporcionndoles mejores condiciones de actuacin, jurisdicciones privilegiadas, menos controles o menos sujecin a obligaciones sociales o medioambientales).

El pas ms proteccionista del mundo

Es imposible poner un solo ejemplo de una gran potencia que haya llegado a serlo renunciando al proteccionismo e impulsando sincera y efectivamente el libre comercio. Lo que siempre han hecho ha sido protegerse a s mismas y a sus grandes empresas y utilizar su poder para obligar a que las economas ms dbiles abran sus fronteras. Y Estados Unidos en concreto ha sido, con mucha diferencia, el pas ms proteccionista del mundo de 1990 a 2013, segn el mencionado informe de CreditSuisse.

El planeta ha vivido en los ltimos decenios bajo un rgimen comercial de proteccionismo de las grandes potencias mutuamente consentido (y que, precisamente por ello, ha podido desarrollarse en condiciones de suficiente equilibrio), en un contexto, eso s, de progresiva apertura comercial.

La novedad de las medidas de Trump no es, por tanto, que sean proteccionistas o contrarias al libre comercio sino que se estn llevando a cabo de modo explcito, sin disimulos, unilateral y agresivo, pudiendo llevar consigo una autntica guerra comercial.

La diferencia puede parecer demasiado sutil o incluso un simple juego de palabras, pero creo que no lo es.

Es cierto que el proteccionismo de las grandes potencias, que nunca ha desaparecido, como acabo de sealar, representa siempre una cierta agresin hacia las dems: el resto de los pases no han dejado de reclamar a China, por ejemplo, que deje de manipular su moneda para no darle ventajas artificiales a sus exportaciones, y Europa y Estados Unidos no han dejado nunca de tener controversias y conflictos comerciales por sus diferentes formas de regular o incluso por sus subvenciones o aranceles. Pero lo que est empezando a ocurrir ahora es que las medidas de Estados Unidos no se dan en el anterior clima de concesin mutua y de respeto al status quo, que es lo que diferencia un clima de competencia econmica, ms o menos agresiva pero aceptada, de una guerra comercial .

Cuando se produce una escalada de respuestas ms o menos generalizadas a la agresin inicial (como ocurri en 1930 cuando Estados Unidos elev unilateral y rpidamente sus aranceles), cuando se desata la guerra, lo que viene inmediatamente despus es una cada en cadena del comercio internacionalcon efectos depresivos ya ampliamente analizados en la historia econmica.

Hoy da sabemos que las guerras comerciales casi nunca resuelven los problemas que supuestamente trata de solventar el pas que las desata con sus medidas proteccionistas. En este caso, Trump no va a defender los intereses de Amrica y de los americanos en su conjunto ni va a salvar a los sectores econmicos que pretende proteger. Actualmente, las empresas estadounidenses y en realidad todo su comercio internacional forman parte de cadenas internacionales de valor, de modo que las medidas proteccionistas de Trump slo van a producir subidas de precios que proporcionarn beneficios extraordinarios a unas pocas empresas pero menos renta efectiva y menos ventas al conjunto de la economa (los aranceles sobre las importaciones de acero o aluminio, por ejemplo, van a perjudicar a las industrias del automvil y la construccin). Tampoco van a hacer ms competitivos a los sectores a quienes se trata de proteger porque stos tienen problemas estructurales que no se curan eliminando la competencia exterior.

Cuando la proteccin no es mutuamente consentida, como ahora, se busca hacer dao con ella. Y eso es lo que harn China o Europa apuntando a los intereses y sectores que ms empleo generan en Estados Unidos o incluso a los que en mayor medida apoyan electoralmente a su presidente. Trump ni siquiera conseguir mejorar el balance exterior estadounidense porque est estableciendo aranceles a productos que se utilizan como inputs intermedios en su industria nacional: lo comido por lo servido. Estados Unidos se va a pegar un tiro en el pie.

La historia econmica tambin nos ha enseado que las guerras comerciales suelen traer consigo problemas monetarios de toda ndole y crisis financieras, que las medidas agresivas que llevan consigo se imponen rpidamente pero luego son ms difciles de eliminar y que no suelen tener vencedores sino que pierden casi todos los que se ven involucrados en ellas.

Pero si hay algo especialmente preocupante de entre lo que nos ensea la historia econmica de las guerras comerciales es que, con mucha frecuencia, terminan en conflictos armados y a veces generalizados. No lo olvidemos, porque quin sabe si detrs de una estrategia comercial de apariencia nacionalista y de factura econmica tan torpe lo que hay en realidad es una ofensiva de la poderosa industria armamentstica.

Aspirar a que exista un comercio completamente libre es una excusa para proteger a los ms fuertes y creerse el discurso de quienes dicen que lo defienden es una ingenuidad que se paga caro. Pero pensar que el proteccionismo a ultranza puede resolver los problemas de las sociedades modernas es una simpleza quiz peor. Se necesita un sistema mundial de acuerdos multilaterales basados en la equidad y el equilibrio, en la proteccin de los ms dbiles, en el uso sostenible de los recursos naturales y en la salvaguarda de los intereses futuros de la humanidad. Todo lo contrario de lo que lleva a la guerra que se avecina.

@juantorreslopez

Fuente: https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/proteccionismo-libre-cambio-guerra-comercial_6_790630940.html



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