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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2018

Un plan miserable para Palestina

Pablo Jofr Leal
www.islamoriente.com


Estados Unidos, bajo mandato del lobby sionista y los sectores ms reaccionarios de la sociedad estadounidense, se ha embarcado en dotar a Israel de un Plan destinado a obstaculizar el objetivo de concretar un Estado Palestino, con plena autodeterminacin. Lo denomina el Acuerdo del Siglo.

Bajo ese rimbombante ttulo, el yerno del presidente estadounidense Donald Trump, el empresario inmobiliario Judo Jared Kushner, realiz, a mediados del mes de junio pasado, un viaje por Oriente Medio, en una labor de lobby y convencimiento respecto a llevar a buen puerto este acuerdo. Objetivo que se realiza a espaldas del pueblo palestino, con encuentros que significaron reuniones y complicidades, con lo ms rancio y reaccionario de las Monarquas de Jordania, Arabia Saudita y Qatar. Al igual que con el rgimen egipcio, para finalmente llegar a Israel y entrevistarse con la plana mayor poltica y militar de la entidad sionista.

La imposicin con nombre de acuerdo

Kushner se reuni con el rey de Jordania, Abdal II, quien en forma pblica habl de la necesidad que Al Quds Este sea la capital de un futuro Estado palestino independiente. Abdal II seal a los enviados de Trump la necesidad de relanzar el proceso de paz entre palestinos e israeles "en base a la solucin de los dos Estados y las resoluciones internacionales relevantes". Pero este comunicado de la Monarqua Jordana choca con el verdadero sentido de la gira: obligar a los aliados de Estados Unidos en la zona a aceptar lo que determine Washington con el sionismo.

A esta gira, en apoyo de Kushner, se sum el ex vicepresidente de Trump Organization, Jason Greenblatt, que acta como representante de la administracin de su amigo Trump para las negociaciones internacionales. Dupla que se une a la labor del Embajador Estadounidense en Israel, David Friedman, abogado especialista en bancarrotas e inversiones de las empresas de Trump, que adems cumple la exigencia de ser un frreo defensor de los asentamientos judos en territorio palestino y declarado opositor a la conformacin de un Estado palestino en el marco del fracasado plan de los dos Estados. Un diplomtico del ala ms extremista del sionismo estadounidense que genera resquemores, incluso en el seno de la diplomacia de ese pas. De hecho, cuando se anunci su nombramiento cinco ex embajadores estadounidenses destinados en Israel, enviaron una carta al Senado asegurando que Friedman no estaba cualificado para el cargo por sus posturas "extremas y radicales".

Washington an no ha presentado formalmente su propuesta de paz para Palestina, pero ha trascendido que su objetivo estratgico pasa por consolidar los siguientes puntos. Primero, la transferencia a la administracin de Palestina de unos 720 Kilmetros cuadrados un territorio equivalente a dos franjas de Gaza del Sina Egipcio que incluira las ciudades de Al Arishb y Sheij Zuweid en un trueque que entregara a su vez a Egipto una cesin similar de tierras de la Palestina Histrica en el desierto del Negev. Idea que fue denunciada por el propio Egipto en diciembre del ao 2017 negndose a tal posibilidad, pero que polticos israeles han sacado a la luz e incluso develando, que el propio presidente egipcio Abdelfatah al Sisi sabe de este plan desde el ao 2014.

Para las autoridades del pas norafricano, la solucin al problema palestino no se puede hacer a expensas de Egipto. Pero, pocas semanas despus de esta afirmacin de Al Sisi y en la propia capital egipcia, la ministra israel de Igualdad Social, Gila Gamliel, revel el plan sionista: Es apropiado considerar que partes de los pases rabes, como la pennsula del Sina, puedan llegar a ser considerados espacios para un futuro Estado palestino. Medios europeos sealaron en su momento diciembre del ao 2017 - que segn el semanario egipcio Al Ahram Weekly, la idea de utilizar territorio egipcio, para asentar a los palestinos, surgi en el 2004, cuando la entonces consejera de seguridad nacional israel, Giora Eiland, propuso un plan que supona la retirada de Israel de Gaza el ao siguiente tal como se concret el ao 2005 - pero iniciando un bloqueo criminal, que se extiende hasta el da de hoy - y la posterior anexin de un parte del territorio del Sina a Gaza. A cambio, Egipto recibira una porcin de territorio en el desierto del Neguev, que es parte de la Palestina Histrica. Idea que vuelve a ser reflotada en estos das de gira de Jared Kushner y su mandato para llevar adelante el pomposo Acuerdo del Siglo

Segn el diario cataln El peridico, Al Ahram Weekly daba cuenta tambin que la BBC de Inglaterra desclasific una serie de documentos que mostraron que ya el ao 1982 a un ao del asesinato del presidente Anwar el Sadat el sucesor presidencial en Egipto, Hosni Mubarak acept una propuesta del gobierno estadounidense de Ronald Reagan de acoger a los palestinos, tras la invasin sionista a El Lbano. Mubarak seal, frente a esta informacin, en noviembre del ao 2017 que en realidad fue Netanyahu, el ao 2010 quien le solicit repoblar de palestinos El Sina. Misma informacin entregada por Sputnik al sealar que la propuesta la formul el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, durante una visita oficial de Mubarak a Estados Unidos en febrero de 1983, y poco despus, durante el viaje de regreso a El Cairo, Mubarak hizo escala en Londres y revel la propuesta a la primera ministra Margaret Thatcher. Advirtiendo que era una solucin arriesgada para Oriente medio.

En todo estos dimes y diretes, Al Quds Este como capital de un hipottico Estado palestino desaparece de cualquier intento de negociacin. Y, una eventual capital estara radicada en Abu Dis, una aldea, que desde los Acuerdos de Oslo del ao 1993 se ubica en la denominada Zona B, bajo el supuesto control administrativo de la Autoridad Nacional Palestina ANP - y control militar del ejrcito invasor, que coordina sus acciones con esa autoridad. Slo algunos de los sitios histricos y localidades aledaas seran parte de esta peculiar capital perdiendo aquellas zonas donde ya se han instalado 250 mil colonos judos sionistas, considerados los ms terroristas de los 650 mil que se han asentado en la ribera occidental. Maale Adumin, Ramot Alon, Pisgat Ze'ev, Gilo, Neve Yaakov, Ramat Shlomo, East Talpiot, que son algunos de esos asentamientos, a pesar de que las Naciones Unidas, en su resolucin N2334 de diciembre del ao 2018 indic que estos sitios coloniales en Al Quds Este no tienen validez legal y son una flagrante violacin del derecho internacional.

Y como muestra de la judaizacin de la ciudad vieja jerosimilitana, donde habitan actualmente 40 mil palestinos y 3 mil ocupantes sionistas, esta pasara a ser anexionada a Israel junto a los asentamientos judos que la rodean. As como tambin todo el Valle de al Aghwar Valle del Jordn que incluye el dominio del Mar Muerto y la rica zona agrcola cercana a la ciudad de Ariha (Jeric). La mezquita de Al-Aqsa quedara bajo supervisin palestino-jordana, lo que implica igualmente, que toda la zona de la capital histrica palestina concretara su proceso de judaizacin. Las competencias en materia de seguridad y fronteras exteriores seguiran en manos de los ocupantes. Nada se hara respecto a una eventual vuelta a las fronteras previas a la Guerra del ao 1967 y menos an la retirada de los colonos judos sionistas que usurpan Palestina.

Se nos presenta entonces, el deseo y labor del sionismo de frustrar los anhelos y derechos del pueblo palestino, convirtiendo un sueo de autodeterminacin en un aparente y liliputiense Estado independiente, al cual se le quiere silenciar, maniatar y seguir asesinando bajo la complicidad estadounidense. Un Estado palestino diminuto y sujeto a la bota del ocupante, sin resolver problemas de fondo tales como: el retorno de los refugiados, que seran absorbidos en los pases donde actualmente se encuentran mayoritariamente (Jordania, El Lbano y Siria). Sin destruir el Muro de la Vergenza que ha generado una tierra de bantustanes. Sin el retiro de los cientos de miles de colonos y soldados extremistas, de los asentamientos construidos precisamente para fortalecer una propuesta como la que pretende la alianza Estados Unidos e Israel.

Los criminales como juez y parte

La concepcin del anunciado Acuerdo del Siglo que Estados Unidos prepara junto a su hijo putativo es, desde su concepcin, la expresin del colonialismo en su versin ms criminal. Cmo va a ser racional que la resolucin de un conflicto, atizado por Washington e Israel se deje en manos de esta alianza criminal, sobre todo cuando la entidad sionista ha demostrado que su nico inters es expandir su presencia en los territorios ocupados, hasta hacer inviable la exigencia de su salida como tambin intensificar hasta la asfixia a la Franja de Gaza? No puede el zorro cuidar las gallinas, el ladrn ejercer de juez, no puede el criminal definir qu debe ser el cumplimiento de la legalidad internacional. No puede esta asociacin creada para delinquir llamada sionismo e imperialismo definir el futuro del pueblo palestino.

La ocupacin de la Ribera Occidental y el bloqueo contra la Franja de Gaza ha servido, para que la industria militar israel aproveche su poltica colonial y as probar sus nuevos armamentos e invertir e innovar en tecnologa militar para luego comercializarla en el mercado de la comunidad internacional. Esta informacin ha sido entregada por la ONG Hamushim, en un documento dado a conocer el pasado mes de junio y que da cuenta de cmo esa industria de armas ha usado como campo de pruebas cada pedazo de territorio palestino y ltimamente la marcha del retorno impulsada por la sociedad gazet para exigir su derecho al retorno, que tiene como respuesta balas, gases, muerte y destruccin.

El hablar de negociaciones, sin informar en forma transparente en qu est trabajando la alianza criminal entre Washington e Israel - sumando a sus socios incondicionales como la Casa al Saud y la Monarqua Jordana (sin participacin alguna de Palestina) - es simplemente demorar la exigencia de poner trmino a la ocupacin sionista, poner freno a los crmenes cometidos por el ejrcito invasor y los cientos de miles de colonos terroristas que se han instalado en suelo palestino. Esta demora es aprovechada por la clase poltica y militar terrorista israel, para seguir expandiendo sus tentculos, confiscando ms tierras, destruyendo aldeas palestinas, generando un sistema de apartheid y un rgimen de caractersticas nacional sionistas, que, si bien no asesina enfermos mentales ni gitanos, si lo hace con prisioneros polticos, luchadores y en general hombres y mujeres del pueblo palestino sometidos a este rgimen brutal, colonialista y racista.

Un rgimen que incluso arrasa con pueblos y aldeas con el fin de seguir expandindose. As sucedi el pasado mircoles 4 de julio, con la habitual brutalidad del sionismo que destruy la aldea de Jan al-Ahmar (en Cisjordania ocupada), en la cual este rgimen tiene planeado construir 92 nuevos asentamientos. Los residentes de esta aldea beduina han resistido durante la ltima dcada a los intentos de desplazamiento forzoso. Su destruccin y la transferencia forzosa de sus habitantes ha sido condenada. Seguir adelante con la demolicin de Jan al-Ahmar, no es slo extremadamente cruel, sino que tambin equivaldra a una transferencia forzosa, lo que es un crimen de guerra, destac en un comunicado la vicedirectora de Amnista Internacional (AI) para Oriente Medio y Norte de frica, Magdalena Mughrabi.

Esas acciones, como tambin la judaizacin de Al Quds, la demolicin de viviendas en las aldeas, pueblos y ciudades palestinas, el asesinato de decenas de palestinos en la Franja de Gaza, la destruccin de sus cultivos, la construccin y ampliacin del Muro de la vergenza muestran a la entidad israel como lo que es: un rgimen criminal. Una entidad que acta con impunidad, soberbia y placer asesino, pues cuenta con el aval de Estados Unidos y el silencio de la Unin Europea, como tambin con la complicidad de la Liga rabe. Un marco de proteccin vomitivo y condenable, que le permite seguir asesinando al pueblo palestino.

Netanyahu tiene la absoluta seguridad que su amigo y socio Donald Trump no se va a oponer en modo alguno a la poltica de expansin colonial israel y que seguir contando con va libre como no lo ha tenido dirigente poltico alguno en la historia de la entidad sionista. Y as se lo ha hecho saber el propio yerno de Trump, quien transmite urbi et orbe que el llamado Acuerdo del Siglo es la mejor opcin para Palestina. La maniobra poltica-diplomtica es tan evidente como burda: mostrar a Washington e Israel haciendo denodados esfuerzos por alcanzar la paz y mostrando a Palestina negndose frente a esta idea. Washington e Israel como lderes en la bsqueda de paz para Oriente Medio y jubilosos aplausos por parte de los medios de informacin ligados al sionismo, que presentarn este Acuerdo del Siglo como una alternativa seria y justa. Y mostrando tambin, a todo aquel que se oponga como contrario a la paz. La dupla imperialista-sionista prepara as una campaa, frente a la lgica negativa palestina a ese acuerdo del siglo de desprestigio y caricaturizacin de esa negativa.

La Organizacin para la Liberacin de Palestina (OLP) ha denunciado a travs de su secretario general Saeb Erekat que El acuerdo entre Trump y Netanyahu destruye el proyecto palestino y la solucin de dos Estados, y pretende reemplazarlo por un Estado de dos sistemas concretando un sistema de apartheid. Adems, asegur el veterano dirigente palestino, las leyes aprobadas hace pocos das por el parlamento israel para reducir los fondos de la Autoridad Nacional Palestina en proporcin a lo que esta paga a los presos palestinos y sus familiares significar la destruccin de la ANP. Esto, porque deja an ms empequeecido el aparente poder poltico y de negociacin de la ANP y ensancha la separacin entre Cisjordania y la Franja de Gaza, haciendo que la situacin poltica sea insostenible.

Erekat cree, en el plano del pragmatismo poltico, que Israel debera transferir el poder relativo de la ANP a un Estado palestino, para que as el rgimen sionista contraiga de una vez las responsabilidades que debe asumir un ente ocupante, en este caso de Cisjordania, Gaza y Al Quds este. Obligaciones de una potencia ocupante que viola, evidentemente, acuerdos internacionales como es el caso del IV Convenio de Ginebra que establece, expresamente, cules son esas obligaciones en el Ttulo III del Estatuto y Trato de las personas protegidas, en su Seccin I respecto a las Disposiciones comunes en los territorios ocupados: Las personas protegidas tienen derecho, en todas las circunstancias, a que su persona, su honor, sus derechos familiares, sus convicciones y prcticas religiosas, sus hbitos y sus costumbres sean respetados. Siempre sern tratadas con humanidad y protegidas especialmente contra cualquier acto de violencia o de intimidacin, contra los insultos y la curiosidad pblica.

En su artculo 55 de la seccin tercera de la mencionada convencin de Ginebra se seala que la potencia ocupante tiene el deber de garantizar el abastecimiento de vveres y medicinas para la poblacin. Deber importar los vveres, el material mdico y cualquier artculo necesario si los recursos del territorio ocupado son insuficientes. En su artculo 56 de la misma seccin se reafirma que la potencia ocupante tiene el deber de asegurar y mantener, con la ayuda de las autoridades nacionales y locales, las instalaciones y servicios mdicos y hospitalarios, as como la salud y la higiene pblicas en los territorios ocupados. Por su parte, el Artculo N59 da cuenta de los objetivos de respeto a los derechos humanos al sostener que cuando la poblacin de un territorio ocupado o una parte de este no se encuentra suficientemente abastecida, la potencia ocupante aceptar las acciones de socorro realizadas en favor de la poblacin y las facilitar en la medida de sus posibilidades

Ninguna de esas disposiciones del IV Convenio de Ginebra se han cumplido, ninguna del medio centenar de resoluciones emanadas del Consejo de Seguridad de la ONU y de su Asamblea General ha con seguido ser aplicada porque Israel goza de prebendas y proteccin como ningn otro en el mundo. Viola todas las disposiciones de respeto a los Derechos Humanos pueblo palestino, ocupa su tierra, demuele sus viviendas, construye muros que segregan, asesina a su poblacin, sigue usurpando su territorio y sin embargo all est, sin bloqueos, sin aplicar el captulo VII de la Carta de la ONU y rindose del mundo y de sus organizaciones. Por ello cualquier propuesta de paz, bajo la denominacin de Acuerdo del Siglo o del Milenio es simplemente una burla, una broma macabra de mal gusto. Un juego poltico destinado al fracaso.

Las facciones palestinas, su pueblo, la sociedad palestina deben avanzar en la unidad de sus fuerzas para oponerse con fuerza a todo intento de dar legitimidad a este contubernio entre el imperialismo y el sionismo. La solucin va ms all de lo declarado por la ANP respecto a plantearse el redefinir sus relaciones de seguridad, econmica y poltica con Israel. Nada, no se puede tener ninguna relacin con el ocupante cuando este ha definido exterminar al pueblo palestino. No se puede trabajar con el asesino, con el criminal. La idea de la ANP es tarda pues esas coordinaciones han sido nefastas, y han generado ms divisin y enfrentamiento del cual el nico ganador es el sionismo.

Es tan escaso el poder de la ANP y en especfico de su presidente Mahmud Abs, que ni siquiera su propuesta de entregar el 6.5% de Cisjordania a Israel fue tomada en cuenta. No le interesa al sionismo acceder a ese porcentaje cuando tiene 650 mil terroristas ocupando asentamientos en terrenos ms amplios que ese 6.5 a lo que hay que sumar todas las tierras declaradas zonas de uso militar, parques naturales y todo lo que se le ocurre al rgimen israel. Lo ms probable es que de los 5.655 kilmetros cuadrados que posee Cisjordania que representa el 22% de lo que era la Palestina Histrica sea reducida a la mitad y quede con un territorio tan insignificante como rodeado de un muro de 700 kilmetros de largo, que serpentea por sus ciudades, pueblos y aldeas, atravesado por carreteras exclusivas para los colonos judos sionistas. Con Al Quds Este ocupada definitivamente se concretar una Palestina, adems, desmilitarizada, con absoluta desproporcin respecto al poder militar sionista.

Cuando sea presentado formalmente, el llamado Acuerdo del Siglo mostrar, sencillamente, el contubernio criminal entre Washington e Israel. El sometimiento de los gobiernos rabes corruptos, el silencio cmplice de los organismos internacionales que seguirn la misma dinmica del imperialismo y el sionismo bajo la lgica de acepten el apartheid que les ofrecemos y su vida ser menos dura de lo que es ahora. No acepten esta imposicin y los exterminaremos. Slo la porfiada y digna resistencia palestina logra mantener en pie el derecho de su pueblo a existir. A no ser confinados en campos de concentracin o exterminados bajo el nacional sionismo que se ha impuesto en Palestina a partir del ao 1948 cuando Israel es creada como punta de lanza de los intereses occidentales en el Levante mediterrneo y que hoy sirve como una entidad destinada a provocar a la Repblica islmica de Irn y servir a los intereses hegemnicos de su padre putativo respecto a la nacin persa.

Para analistas como Alberto Cruz, las acciones emprendidas por el rgimen israel, bajo el patrocinio, aval y complicidad de Estados Unidos como fue el traslado de la embajada estadounidense desde Tel Aviv a Al Quds no ha sido otra cosa que un globo sonda lanzado por EE. UU.-Israel-Arabia Saudita sostiene Cruz - para ver la reaccin no slo de los gobiernos rabes, sino de la calle. La constatacin de que no ha habido la menor respuesta efectiva pese a la matanza realizada en Gaza coincidiendo con su traslado, ms all de los tpicos y tpicos comunicados de condena, ha puesto de manifiesto que se est en el momento oportuno para lanzar la gran apuesta: un "plan de paz" para Palestina que allane el camino para la confrontacin definitiva contra Irn. Porque no se puede arremeter contra el pas persa dejando en la retaguardia un problema como el palestino

Interesante anlisis de Cruz que se reafirma a la hora de poner en la mesa del anlisis, de la observacin de los procesos polticos internacionales, el papel desestabilizador que juega Estados Unidos y el que hace jugar a sus hijos putativos como Israel y Arabia saud. No puede entenderse la situacin de Palestina sin asociarlo a la guerra de agresin contra Siria, Irak, Yemen, Libia. Como tambin el traer a colacin la pugna de Washington contra la Repblica Islmica de Irn y el someter a toda nacin soberana a los dictados hegemnicos de occidente.

El enterrar el anhelo palestino por su autodeterminacin es parte del plan maestro de la triada criminal conformada por el imperialismo, el sionismo y el wahabismo como ideologas al servicio del crimen, el expolio y la violacin de los derechos humanos de millones de seres humanos. Respaldar la causa de Palestina es defender tambin la lucha por la dignidad de los seres humanos. Respaldar a Palestina es oponerse al Plan miserable que Washington y sus secuaces pretenden imponer como Acuerdo del Siglo. No hay paz posible en Oriente Medio sin la eliminacin del sionismo.


Pablo Jofr Leal, Periodista. Analista Internacional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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