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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2018

Entrevista a Mara Servini de Cubra, jueza de la querella argentina sobre la dictadura
Nos cuesta horrores seguir investigando los crmenes del franquismo

Csar G. Calero
Ctxt


En el despacho de la jueza Mara Servini de Cubra, ubicado en el tercer piso de los tribunales federales de Comodoro Py, hay una fotografa que esta magistrada argentina de 81 aos guarda con especial cario. En la imagen puede verse, sonriente, a Ascensin Mendieta, la hija de Timoteo Mendieta, represaliado por el franquismo en 1939 y cuyos restos fueron exhumados hace un ao por la Asociacin para la Recuperacin de la Memoria Histrica (ARMH) por orden de la justicia argentina. Me envi la foto as, con el cuadrito, recuerdaServini de Cubra,quelleva ocho aos investigando desde Argentina los crmenes del franquismo,lanica causa abierta en el mundo para arrojar luz sobre el periodo ms negro de la historia reciente de Espaa.

La denominada querella argentina cuenta ya con cientos de testimonios y pruebas slidas sobre esa matriz represiva del franquismo, pero avanza muy lentamente por la falta de colaboracin de Espaa, una circunstancia que la magistrada y sus colaboradores llevan constatando varios aos. Nos cuesta horrores seguir investigando la causa de los crmenes del franquismo, se lamenta Servini de Cubra en un dilogo con CTXT. La investigacin ha sido un campo minado desde el principio. Una traba despus de la otra, como recuerdan la magistrada y los dos colaboradores que la acompaan en la charla con este medio. El primer obstculo fue toda una enmienda a la totalidad. La querella se interpuso en Argentina el 14 de abril de 2010 en aplicacin del principio de jurisdiccin universal. Los delitos a investigar fueron tipificados como lesa humanidad, y por tanto, imprescriptibles. Pero Espaa se ampar desde el principio en la Ley de Amnista de 1977 y en la prescripcin de los delitos, aferrndose al argumento de que el delito de lesa humanidad no estaba definido en la poca en que se produjeron los hechos.

Yo creo que es un error lo que est haciendo Espaa porque cada vez, el tema se agranda ms y todava hay gente de esa poca que vive, asegura la magistrada. Su malestar tiene nombre y apellido:Con (Mariano) Rajoy estbamos mal, poco y nada pudimos hacer. No s si (Pedro) Snchez cambiar de opinin, y entonces tambin cambien de opinin en el poder judicial en Espaa. Eso no lo sabemos todava. Ojal que con el presidente Snchez se pueda avanzar. Cuando vi el cambio de gobierno, pens: que nos abran las puertas.

Esas puertas a las que se refiere la magistrada secerraron casi por completocuandola Fiscala General del Estadoinstruy en octubre de 2016 a los juzgados provincialespara que rechazaran tomar declaraciones relacionadas con la causa. Para entonces, Servini ya haba imputado a 19 excargos franquistas, entre ellos los exministros Rodolfo Martn Villa, Fernando Surez y Jos Utrera Molina (fallecido ms tarde), el ex polica Antonio Gonzlez Pacheco, aliasBilly el Nio,y el ex guardia civil Jess Muecas. La solicitud de detencin y extradicin haba sido denegada en 2014 por las autoridades espaolas, que dejaron en papel mojado una orden internacional de Interpol al interpretar que sta no era vinculante.

La querella argentina, sin embargo, ha seguido su camino contra viento y marea. El primer paso lo haba dadoen 2010Daro Rivas, un nonagenario residente en Argentina, cuyo padre fue fusilado por pistoleros de Falange Espaola. La ARMH y varias organizaciones de Derechos Humanos de Argentina se personaron en la causa ycon los aosse fueron sumando varios cientos de querellantes.Las dos ltimasdenunciascorresponden a sendos casos que haban sido rechazados en principio por el juzgado de Servini de Cubra al entender que no se ajustaban al marco temporal y espacial de la investigacin. Pero la Cmara Federal de Casacin Penal reconocien junioel derecho delos denunciantes a sumarse a la querella. Se trata de los casosde Jos Salmern Cspedes, un polica que se mantuvo fiel a la Repblica y fue fusilado al inicio de la Guerra Civil en Tetun, y de Gustavo Muoz Bustillo, unjoven de 16 aos asesinado por la polica en Barcelona en septiembre de 1978.Lacausase adscribe al periodo 1936-1977 y al territorio espaol pero la Cmara Federal entendi que ambos casos encajan en el objeto de la investigacin.

Servini de Cubra pudo viajar slo en una ocasin a Espaa en el marco de su investigacin. Fue en 2014, una breve estancia en la que intercambi puntos de vista con algunos jueces y habl con vctimas de la represin franquista y algunos de sus familiares. Sus sucesivas peticiones para volver a Espaa a interrogar a los imputados cayeron en saco roto. Solo uno de los excargos franquistas imputados ha manifestado su disposicin a declarar: Martn Villa, a quien la juezaresponsabiliza de la posible comisin de hechos atroces. En concreto, el ex ministro del Interior est acusado por los sucesos de Vitoria de marzo de 1976 en los que murieron cinco obreros a manos de la polica, y por la muerte de varios manifestantes en el Pas Vasco cuando Martn Villa ya era ministro de Gobernacin (Interior). El expoltico espaol pidi declarar pero con exencin de prisin, una solicitud que fue rechazada por la magistrada, que le impuso una fianza que el exministro ya deposit, por lo que podr declarar sin riesgo de quedar detenido.

Servini de Cubra ya ha enviado un exhorto a Espaa para poder realizar esa accin judicial en octubre. De momento, no ha recibido respuesta por parte de las autoridades espaolas, pero la magistrada confa en los nuevos vientos polticos: Con el cambio de gobierno pienso que nos van a permitir ir a Espaa a tomar declaracin. Con el gobierno anterior no nos daban ese permiso. La otra fiscal (Consuelo Madrigal, fiscal general del Estado entre 2015 y 2016) nos neg la declaracin indagatoria para todos. En todo caso, la de Martn Villasera la nica declaracin de los imputados en la causa.

Pese a todos los palos en la rueda que ha ido colocando Espaa, la querella argentina ha logrado en estos ocho aos de trayectoria algunos logros significativos, como el hecho de que por primera vez prestaran declaracin testimonial en un juzgado vctimas de la represin franquista. Varios querellantes viajaron a Argentina a finales de 2013 para dejar constancia de sus denuncias. Y otros se acercaron a la embajada argentina en Madrid y contaron sus casos a travs de videoconferencias. Desde el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N1 que dirige Servini de Cubra se han emitido adems varias peticiones de exhumaciones a Espaa. Lo que queremos es poder cavar y tener los cuerpos (de las vctimas), como en el caso de Timoteo Mendieta. Realmente, nos alegramos y nos emocionamos mucho el da en que aparecieron los restos de Mendieta. No se imagina la emocin que tenamos. Entiendo perfectamente el sufrimiento de esa gente y me doy cuenta de su desesperacin por encontrar a sus familiares. Pero esas peticiones dependen en ltima instancia de la voluntad del juzgado provincial que las reciba en Espaa.

Plan sistemtico

La investigacinargentinase abri en aplicacin del principio de jurisdiccin universal. Segn la causa4591/2010,en Espaa hubo un decidido plan de ataque sistemtico y preconcebido para eliminar a todo oponente poltico. Ese plan fue ejecutado, de acuerdo a la investigacin, por el grupode militares alzados, la Falange Espaola y otras organizaciones afines de apoyo a la insurreccin.

El primer juez que se propusoinvestigar los crmenes del franquismo fue Baltasar Garzn. El Tribunal Supremo sostuvo que no era competente para hacerlo y poco despus le dio la puntilla al apartarlo de la carrera judicial por prevaricacin en el caso Grtel. Garzn declarara despus ante Servini de Cubra que la querella argentina era la nica posibilidad que tenan las vctimas del franquismo de buscar justicia: l insisti en que estamos ante un caso de lesa humanidad, subraya la jueza.

En el juzgado de Servini de Cubra no son muy optimistas sobre el futuro de la causa (nos golpearon mucho y nos pusieron muchas trabas). Para que no acabe archivada con el paso del tiempo, Espaa debera cambiar su actitud y tener un criterio coherente respecto de la justicia universal, advierte la magistrada: El futuro depende de que Espaa colabore. O que pidan esta causa y la investiguen all. Ac hay declaraciones, hay prueba. Pero el problema es que a los jueces espaoles no les dejan investigar. Hasta ahora, a Espaa ni siquiera se le ha movido una ceja por los rapapolvos que ha recibido de la ONU, el Consejo de Europa o Amnista Internacional por su inmovilismo en este asunto.

No es la primera vez que Servini de Cubra tiene que lidiar con causas de lesa humanidad. Orden en su da la detencin del exdictador argentino Emilio Massera e investig tambin el asesinato del exgeneral chileno Carlos Prats y su esposa, perpetrado en Buenos Aires en 1974 por un agente del pinochetismo. Recuerda la magistrada que en este ltimo caso, Chile colabor con la investigacin. Por eso le pide a Pedro Snchez que haga lo propio: Tiene que dejarnos investigar y tratar de calmar los nimos en su propia nacin porque no es cierto que est todo el mundo tranquilo. La gente ha sufrido y an sigue sufriendo. Hay que buscar y, en la medida de lo posible, ir entregando losrestos (de las vctimas) a los familiares. Para la jueza, no se trata de abrir heridas ni de despertar rencores. Las heridas sostiene estn ahora abiertas.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180801/Politica/21138/Argentina-franquismo-Maria-Servini-de-Cubria-juicio-Cesar-G-Calero.htm



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