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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2018

Hacia una nueva Constitucin

Julio Csar Guanche
Nueva Sociedad


Cuba aprob el anteproyecto de una nueva Constitucin que, entre muchos otros cambios, reconoce la propiedad privada y posibilita el matrimonio igualitario. El rgimen seguir teniendo al Partido Comunista de Cuba como nico partido poltico oficial. La capacidad del nuevo texto constitucional para desarrollar sus contenidos ms renovadores, depender ms de los cambios reales que de las proclamas realizadas por la nueva Carta Magna.

Como es comn en el continente, Cuba ha tenido un buen nmero de Constituciones. Antes de su independencia formal en 1902, redactar Constituciones era ya una tradicin nacional, casi como el azcar o el tabaco. A partir del siglo XX, tuvo tres Cartas Magnas, un nmero amplio de leyes constitucionales y muchas reformas. Durante el presente ao, o a principios del prximo, la Isla tendr otra Constitucin.

Este breve artculo sugiere tres campos para la reflexin sobre esa nueva Carta Magna: a) identifica propuestas renovadoras del anteproyecto en discusin, b) presenta algunos de sus contenidos conflictivos, y c) reflexiona sobre problemas constitucionales posteriores a la revolucin de 1959.

Lo nuevo

El anteproyecto de Constitucin incorpora, por primera vez, el Estado socialista de Derecho al constitucionalismo cubano con algunos de sus contenidos: supremaca constitucional, imperio de la ley, propuesta de reforzamiento institucional y ampliacin de derechos y garantas. En este ltimo campo se incorpora el matrimonio igualitario, se prohbe la discriminacin por identidad de gnero, origen tnico y discapacidad, se extiende el uso del proceso contencioso administrativo con mbito muy reducido en la prctica actual, se establecen ms derechos en el proceso penal y se otorga categora constitucional al hbeas corpus, garanta que no ha sido invocada por dcadas en el sistema judicial insular. Adems, entre otras acciones, se agrega una versin de hbeas data.

La Constitucin de 1976 prometi descentralizar el poder estatal. No lo consigui porque subordin los rganos inferiores a los superiores (los municipios a las provincias y estas a la nacin) y no concedi autonoma a las unidades subnacionales. La nueva propuesta trae un cambio relevante: define al municipio como unidad poltica primaria y fundamental del pas. Adems, le reconoce autonoma. Suprime las asambleas provinciales y crea un gobierno en esa instancia, coordinador entre el nivel nacional y los municipios. Ha llamado la atencin que la nueva figura del gobernador provincial no sea electa, sino designada por la Asamblea Nacional. Si el propsito es restarle poder a la provincia ya desde antes de 1959 se deca que la provincia era un ente sin vigencia real en la vida nacional para tomarse en serio a los municipios es una propuesta razonable.

Desde 1976 el presidente cubano ha presidido los Consejos de Estado y de Ministros. En las provincias, no se separaban las funciones de estado de las de gobierno, cuya direccin se concentraba en una misma persona: el presidente de la Asamblea Provincial. Tal fusin de cargos, en todos los niveles, comporta dos problemas: la concentracin de poder y la confusin entre soberana y gobierno. En contraste, la sustentacin del anteproyecto menciona la importancia de un adecuado equilibrio y reclama contrapartida ms eficaz entre los rganos estatales. Su objetivo es separar el Estado del gobierno, y fortalecer la Asamblea Nacional. La nueva propuesta crea las figuras de Presidente de la Repblica (Jefe de Estado), elegido por la Asamblea entre sus diputados, y de Primer Ministro (Jefe de Gobierno), designado por la Asamblea a propuesta del presidente.

El actual Consejo de Estado, como rgano que representa a la Asamblea, ha absorbido en la prctica muchas de sus funciones y ha legislado tres veces ms que ella. Frente a ese problema, el anteproyecto propone que el presidente de la Asamblea sea tambin presidente del Consejo de Estado. Adems, se le suman al Parlamento facultades de interpretar la Constitucin, establecer o extinguir tributos y aprobar regmenes territoriales de subordinacin administrativa. Si el objetivo es fortalecer la Asamblea, extraa que no se le otorgue ms tiempo de funcionamiento a su pleno, que seguir reunindose de modo ordinario dos sesiones al ao, hasta ahora de apenas cuatro das en total.

Otras novedades son tambin interesantes: se establecen reglas de incompatibilidad de cargos y de lmite de mandatos, se constitucionaliza la Contralora General (subordinada al Presidente) y se crea con carcter permanente el Consejo Electoral Nacional, definido como autnomo aunque responsable ante la Asamblea. La iniciativa constitucional, hasta el momento ejercible solo por la Asamblea, se extender ahora a no menos de 50.000 electores.

Lo problemtico

El anteproyecto fue elaborado por una Comisin Parlamentaria. Antes, haba sido procesado por un grupo de trabajo partidista. Con vistas a su redaccin, no se habilitaron canales para recibir propuestas de la ciudadana, aunque la poblacin podr opinar ahora sobre el anteproyecto en un proceso de consulta popular. Y son varias las partes problemticas.

Contra las necesidades de Cuba como pas de migrantes, no se reconoce la doble o mltiple ciudadana. La Constitucin de 1976 no admiti la doble ciudadana pero la reforma de 1992 permiti su cambio. Sin embargo, aunque en la prctica no se ha perdido la ciudadana al adquirir una nueva, no se puede efectuar el cambio, y dentro del pas solo se ha reconocido la cubana, aunque un nacional cuente con otra. La nueva propuesta no se opone a la adquisicin de nuevas ciudadanas, pero se ajustar a la prctica nacional existente, muy criticada por onerosa y por interesada polticamente ms a favor del Estado -como tema de seguridad- que de sus ciudadanos -como campo de derechos-. Luego, se reconocer la ciudadana efectiva: los ciudadanos cubanos en el territorio nacional se rigen por esa condicin y no pueden hacer uso de una ciudadana extranjera. Ni los migrantes ni sus derechos como tales son mencionados en el anteproyecto.

El nuevo texto reconoce la propiedad privada. Su discusin se ha enfocado en evitar su concentracin y la desigualdad que genera, pero escasean contenidos sobre otros aspectos relacionados con cualquier tipo de propiedad: control y democratizacin del mbito laboral, regulaciones sobre precios, salario mnimo y bienes comunes, y prohibicin de monopolios estatales o privados. No se reconocen derechos como el de huelga ni se impulsa el poder sindical ni otras formas de organizacin que disputen efectos de cualquiera de las formas de propiedad. Un derecho histricamente defendido por sectores populares, el del acceso a la propiedad, no ha sido incorporado.

Hasta ahora, el carcter de partido nico del Partido Comunista de Cuba (PCC) no haba sido refrendado explcitamente con rango constitucional. En el anteproyecto se consagra tal carcter y, adems, se ha explicado oficialmente que la Constitucin no puede trazar directrices al Partido. Esa idea se aleja de la justificacin tradicional del monopartidismo en Cuba. Segn ella, no significa ausencia de pluralismo sino construccin de capacidad partidista para representar voluntades polticas diversas dentro del Estado. Siguiendo esa lgica, Ral Castro defendi el derecho de todos los ciudadanos -no solo de los militantes- a ocupar cargos estatales. El anteproyecto refuerza la prevalencia ilimitada del PCC sobre el Estado y la sociedad, en contradiccin con los propsitos tambin declarados de democratizar el control pblico y el acceso al aparato estatal.

Viejos problemas

Las novedades del anteproyecto debern lidiar con antiguos hbitos que no afirman la supremaca de la Constitucin y el Derecho. Desde 1976 la Constitucin no ha gozado de aplicabilidad directa, no se la menciona en los tribunales, es alto el nmero de leyes que ordena promulgar y no han sido dictadas, y no existe jurisdiccin constitucional. El sistema de control constitucional ahora propuesto reedita el existente desde 1976, que nunca ha declarado inconstitucionalidad alguna.

No se trata solo del pasado. En aos recientes, algunos periodistas han demandado una ley de prensa y, en su lugar, fue aprobada una poltica de comunicacin. Ni el cuentapropismo ni las cooperativas dos prioridades oficiales han sido regulados por ley. La comunidad de cineastas demand una ley de cine que no fue aprobada, pero algunos de sus contenidos podran ser parte de una nueva poltica hacia el sector. Se constata la preferencia por polticas potestad de los decisores, antes que por leyes con intencin de transparencia y regularidad hacia todos. Tal preferencia no dignifica el papel de la ley y del derecho, zonas esenciales del ecosistema constitucional. Adems, se ha insistido en que el nuevo texto reflejar las transformaciones en curso. El rol de la Constitucin como reflejo de situaciones ya constituidas no contribuye a realzarla como norma suprema.

La capacidad del nuevo texto para desarrollar sus contenidos ms renovadores depender ms de cmo se enfrenten estos hbitos que de las declaraciones pronunciables al respecto. Como siempre sucede, ser cuestin de a quin interesa hacer cumplir la Constitucin, de qu medios dispone para ello, y de quin tiene, por otro lado, el poder de socavarla y de protegerse contra ella.

Fuente: http://nuso.org/articulo/cuba-hacia-una-nueva-constitucion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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