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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2018

Peligro de agresin inminente contra Venezuela, con migrantes como rehenes

Aram Aharonian
Rebelin


Estamos en medio de una turbulenta, implacable y por dems preocupante ofensiva para la recuperacin del territorio americano como base hemisfrica de los intereses estadounidenses, a la vez que entramos en fase peligrosa de una agresin inminente contra Venezuela, con los migrantes como rehenes.

Varias situaciones paralelas dan seales claras que justifican la preocupacin: la securitizacin del tema migratorio, la manipulacin de un tema socioeconmico para convertirlo en un asunto de paz y seguridad regionales, las amenazas militares de la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders; la gira del jefe del Pentgono James Mattis por la regin, la reunin de Kurt Tidd jefe del Comando Sur estadounidense- con los comandantes de los ejrcitos sudamericanos en Argentina.

Smele los movimientos militares de Brasil, Temer diciendo que Venezuela rompe la armona regional, el canciller colombiano asegurando en la ONU que el impacto migratorio en salud y educacin es tambin un impacto en su seguridad; los ejercicios militares y las amenazas de los ejercicios navales frente a Cartagena; las declaraciones de Luis Almagro pidiendo ms y ms sanciones contra Venezuela; las amenazas de corte de ventas petroleras de EEUU a Venezuela, la declaracin de incapacidad para pagar deuda de Brasil a Venezuela

El argumento cartelizado es que se trata de un estado fallido que es incapaz de actuar sobre su propio territorio y genera una crisis humanitaria que desestabiliza a la regin y solo puede ser frenada con una intervencin humanitaria. Y por eso la demanda de abrir un canal humanitario, controlado desde el exterior, desconociendo al Estado venezolano: no les importa que pueda hacer Venezuela sino lo que ellos puedan hacer sobre y contra Venezuela.

Una docena de pases han confirmado su participacin para el encuentro tcnico que tendr lugar el lunes y martes en Quito sobre migracin venezolana (Venezuela fue excluida de la reunin), citado por la cancillera ecuatoriana. Confirmaron su presencia Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Mxico, Panam, Paraguay, Per, Repblica Dominicana, Uruguay y por supuesto el anfitrin, Ecuador.

El temor de varios pases es que se pacte all un inicio de hostilidades, como amenazas de uso de la fuerza militar con carcter preventivo, con el pretexto de defender la seguridad de los pases vecinos y de EEUU. La cancillera ecuatoriana viene presionando para que representaciones del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y de la Organizacin Internacional de Migraciones participen de la reunin y avalen acciones militares disfrazadas de humanitarias.

Toda esta fase fue preparada meticulosamente para imponer un imaginario colectivo en la regin sobre el peligro de los migrantes venezolanos, con fotos montadas y editadas, noticias falsas, en medio de una nueva ofensiva del terror meditico de la prensa hegemnica cartelizada, en una nueva demostracin de que estamos en medio de una guerra de quinta generacin.

La idea principal de esta guerra de quinta generacin, tambin conocida como guerra sin lmites, es que el Estado ha perdido su monopolio de la guerra, y a nivel tctico incluye desde el aspecto armamentista al psicolgico y neurolgico. No interesa ganar o perder, sino demoler la fuerza intelectual del enemigo, obligndolo a buscar un compromiso, valindose de cualquier medio, incluso sin uso de las armas. Se trata de una manipulacin directa del ser humano a travs de su parte neurolgica.

Cuadro de situacin

Naves de guerra de una decena de pases en aguas del Caribe colombiano, sede de las maniobras navales anuales Unitas LIX 2018 que este ao renen a representantes de las armadas de Argentina, Brasil, Canad, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EEUU., Honduras, Mxico, Panam, Per, Reino Unido y Repblica Dominicana.

La armada de Ecuador, que durante once aos no asisti a Unitas por rdenes de Rafael Correa, ahora envi la corbeta misilstica Los Ros CM 13, que zarp el 23 de agosto desde Guayaquil, el mismo da el gobierno de Lenin Moreno anunci su decisin de desvincularse del ALBA. Es la fachada para imponer un bloqueo martimo a Venezuela?

Mientras, el influyente senador estadunidense Marco Rubio evoc la opcin militar en Venezuela al decir que las circunstancias han cambiado y que actualmente existen argumentos para considerar que el gobierno de Nicols Maduro amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos y la regin, y la estabilidad de Colombia y la de otros pases, tras discutir el tema con el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton.

Y si se le ocurre a Maduro invitar a que el presidente ruso, Vladimir Putin, mande aviones militares, por ejemplo, o que abran una base militar, esto va a escalar. Yo creo que las circunstancias han cambiado, y lo dejo ah, aadi.

La Unin Europea destin un paquete financiero por 35 millones de euros (unos 40.85 millones de dlares) a la regin latinoamericana para ayudar con la crisis migratoria de venezolanos, anunci este jueves el presidente del gobierno espaol, Pedro Snchez, durante su visita a Colombia, donde se atrevi a calificar la crisis en Venezuela como similar a la que ocurre en Europa con los inmigrantes.

Venezuela y ms all

La intensidad y variedad de movimientos, operativos, posicionamientos y acuerdos militares, policiaco-militares y econmico-financieros con que se recolocan los poderes hegemnicos con fachada o entretelones estadounidenses y adherentes, aliados y voceros locales, no ha cesado de desplegarse para mantener el cerco y el agobio sobre Venezuela, pero tambin para avanzar en una escala mucho mayor.

La poltica de induccin al sometimiento regional y/o de reconstruccin de los disciplinamientos hegemnicos, se basa en un amplio abanico que incluye golpes parlamentarios, colaboraciones militares permanentes y/o especficas; entrenamiento, capacitacin y adoctrinamiento, seala el Observatorio Latinoamericano de Geopoltica.

Tambin cambios normativos que facilitan la consolidacin y ejercicio de estados de excepcin dirigidos a combatir al real, potencial o imaginario enemigo interno, patrullajes militares, instalacin, refuncionalizacin o modernizacin de bases militares, aumentos en los presupuestos de seguridad y defensa militares; sistemas cooperativos de defensa; fuerzas especiales con oficiales o contratistas mercenarios; ejercicios militares conjuntos; creacin de fuerzas de tareas combinadas y grupos de choque.

Asimismo entran en ese amplio abanico el bloqueo comercial y financiero, la desestabilizacin monetaria; la deuda externa; operativos de lawfare y hasta la utilizacin de catstrofes naturales para redisear territorialidades y controles.

No solo en Venezuela ocurren simultneamente una cantidad de ataques, intervenciones o provocaciones de distinto tipo y en sectores y geografas diferentes, sino que puede observarse una situacin similar desde una perspectiva macrocontinental, Venezuela es indudable epicentro de la estrategia de recuperacin y disciplinamiento continental, de un tsunami que se replica en todos los otros pases o regiones, adecundolo a las condiciones especficas. 

La combinacin de mecanismos, ritmos, intensidades y sectores implicados en esta clase de ofensivas no tiene freno. Siempre puede agregarse algo ms para potenciar los resultados deseados y para complicar la comprensin del fenmeno y la capacidad de respuesta del pueblo afectado.

La idea, seala Ana Esther Cecea, es ocupar espacios al ritmo y las caractersticasy condiciones de cada uno y, a la vez, no dejar resquicios desde donde la resistencia a esta intervencin pueda levantarse. Y prueba de la creciente militarizacin de la poltica regional es el activo protagonismo del Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses con sus reuniones con jefes militares de los pases del rea, en una diplomacia de la seguridad y la guerra

Las visitas de emisarios civiles cay radicalmente y cedi especio a las tres lneas principales de intervencin del Comando Sur. Una, ampliar y profundizar relaciones con los gobiernos (restablecimiento de convenios militares y de seguridad con Ecuador). Dos, contrarrestar las redes criminales o terroristas trasnacionales, consideradas como una amenaza difcil de detectar ya que se mueven en espacios no institucionales (con estos criterios catalogan al gobierno venezolano para justificar las agresiones).

Tres, en el terreno operativo preparar formas de respuesta rpida en casos de desastre y asistencia humanitaria, que consiste en el entrenamiento de mandos y tropas estadounidenses.

Ofensiva

La coordinacin conservadora de varios presidentes suramericanos lograron desmontar los ms importantes avances de la integracin de los pases de Amrica del Sur que conformaron la Unin de Naciones Sudamericanas (Unasur) como bloque referente de las relaciones mundiales marcadas por la multipolaridad de potencias y de proyectos integracionistas regionales y declararon a la regin como zona de paz.

La potencia econmica y poltica de los gobiernos de Argentina y Brasil, respaldados por los presidentes de Per, Chile, Colombia y Paraguay (el denominado Grupo de Lima), comenz su tarea destructiva en abril pasado, cuando determinaron suspender su participacin en el organismo, tras dos aos de sigilosos movimientos de debilitamiento y parlisis de todos los proyectos integracionistas construidos al margen de la influencia y predomino de Estados Unidos: Mercosur, ALBA, CELAC y Unasur.

Desmantelados los organismos de integracin horizontal, vuelve el poder del panamericanismo monroista -Amrica para los (norte)americanos-, dejando en pie a la Organizacin de Estados Americanos (OEA), bajo la tutela de Washington. Pero no logran consenso, porque Nicaragua, Venezuela y Bolivia, al menos, se oponen a la injerencia en asuntos internos de otros pases. Y por eso, EEUU trata de desestabilizar sus gobiernos con todos los medios posibles,

La Unin de Naciones Suramericanas (Unasur), creada en 2008, auspici el Consejo de Defensa Sudamericano, integrado por 12 pases, que entre sus propsitos principales tuvo consolidar a la regin como zona de paz y servir de contrapeso a los afanes intervencionistas del Pentgono en los ejrcitos locales, con fines de alineamiento y adoctrinamiento.

Pero la contraofensiva conservadora y del Comando Sur del Pentgono sigui adelante. En mayo ltimo, Juan Manuel Santos anunci que Colombia con siete bases estadounidenses en su territorio- se sumaba como socio global de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte, mximo exponente de las intervenciones militares, abiertas y encubiertas, despus de la guerra fra. Ahora Chile quiere seguir el mismo camino.

Y ahora, de la mano del embajador de EEUU en Bogot, Kevin Whitaker el nuevo presidente colombiano, Ivn Duque, apadrinado por lvaro Uribe, sindicado como genocida y unido al narcotrfico y el paramilitarismo, quiere ser protagonista del Golpe Maestro e insiste en. manejar la guerra encubierta del Pentgono contra Venezuela, desde la frontera colombiana.

Este plan fue diseado por el almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur, quien aspira a que el gobierno bolivariano sea derrocado a travs de una operacin militar bajo bandera internacional, patrocinada por la Conferencia de los Ejrcitos Latinoamericanos, bajo la proteccin de la OEA y la supervisin, en el contexto legal y meditico de su secretario general, Luis Almagro.

En Colombia se respira una atmsfera de zozobra e inestabilidad social, tras el asesinato de 343 lderes sociales, la amenaza permanente a periodistas y el temor a que Ivn Duque, el nuevo mandatario, se aventure en dos guerras: una interna y otra contra su vecino, Venezuela. La nica forma de unir a la nacin es inventando un enemigo externo, para apelar al nacionalismo, una guerra contra los castrocomunistas venezolanos, desviando la atencin de la continuidad del genocidio interno y la crisis social, econmica y financiera.

A inicios de julio y antes de asumir la presidencia, negoci en Washington con el vicepresidente Mike Pence, el secretario de Estado, Mike Pompeo, la directora de la Agencia Central de Inteligencia, Gina Haspel, el zar antidrogas James Carrol, y el asesor de Seguridad Nacional, el superhalcn John Bolton.

A Pence, preocupado por la supuesta amenaza a Colombia de la dictadura de Maduro como ya se lo haba manifestado a Santos en su visita a Bogot y en la reunin cuando la Cumbre de la OEA en Lima- le solicit apoyo en materia militar, de inteligencia y seguridad.

El 10 de agosto, tres das despus de asumir la Presidencia, anunci el retiro irreversible de Colombia de Unasur y abog por la aplicacin de la Carta Democrtica de la OEA contra Venezuela, tras prometer que llevara a Maduro ante la Corte Penal Internacional, la misma justicia internacional, donde Uribe, est acusado por crmenes de lesa humanidad, y donde hacen cola los mexicanos Felipe Caldern y Enrique Pea Nieto.

El nuevo ministro del exterior, Carlos Holmes Trujillo, se reuni con Julio Borges, sindicado como uno de los coautores intelectuales del frustrado magnicidio del presidente venezolano Nicols Maduro, para expresarle el apoyo incondicional del gobierno de Duque para rescatar la democracia y la legalidad en Venezuela.

La periodista Mara Jimena Duzn recordaba las declaraciones del general retirado Leonardo Barrero (Preprense porque vuelve la guerra) y se preguntaba cul ser el blanco principal de esta nueva guerra anunciada: los lderes sociales que estn cayendo como moscas, los ocho millones de ciudadanos que votaron por Petro, los once millones de personas que votaron por la consulta anticorrupcin, los diez millones de personas que votaron por Duque y que an creen en pajaritos en el aire?

Paralelamente, desde junio est en Ccuta y Maicao, poblaciones fronterizas con Venezuela, un contingente de cascos blancos de la cancillera argentina. Gabriel Fucks, extitular de estos contingentes de paz, seal que la misin en la frontera colombiano-venezolana, ms que una accin de asistencia sanitaria, forma parte de una poltica de presin contra Venezuela.

No es de extraar que el gobierno de Mauricio Macri se haya sumado a los planes estadounidense-colombianos, dada su posicin subordinada en la OEA. Macri, adems, acept desplegar en el territorio argentino una nueva red de bases militares estadounidenses: una en Neuqun, en el estratgico sur patagnico, cerca de la reserva gasfera de Vaca Muerta, financiada por el Comando Sur con ayuda humanitaria y dos en Tierra de Fuego, la de Tolhuin y la de Ushuaia.

Hoy la produccin de coca alcanza en Colombia niveles record, grupos armados ilegales luchan por territorios en los que el Estado tiene escasa o nula presencia y una oleada de 330 asesinatos de activistas sociales en los ltimos meses, mostr que la paz sigue siendo un trmino relativo. Y los narcotraficantes necesitan el paso por Venezuela parra llevar su droga a EEUU.

Durante cuatro perodos presidenciales, lvaro Uribe y Juan Manuel Santos, quien adems fue ministro de Defensa del primero en epcas de los falsos positivos campesinos asesinados y vestidos con ropa de guerrilleros para mostrar a la prensa victorias militares-, la hiptesis del conflicto siempre estuvo en al aire, en guerras de micrfonos o con injerencia directa en asuntos internos del vecino del noroeste.

Y, los mentideros polticos sealan que Santos quiso despedirse del gobierno apoyando el intento (frustrado) de magnicidio del presidente Nicols Maduro, el 4 de agosto ltimo. Pero esta ltima jugada del benemrito Nbel de la Paz, no le sali bien. El atentado buscaba que el poder fuera transferido sin demora a las autoridades civiles legtimas, miembros de la Asamblea Nacional presidida por Julio Borges, tras liberar una zona del pas e instalar all un gobierno paralelo que ejerciera funciones de hecho, con el respaldo de Washington, sus socios de la OTAN y el Grupo de Lima.

James Mattis, secretario de Defensa de los Estados Unidos visit a mediados de agosto Brasil, Chile, Colombia y Argentina, con una agenda que insista en el tema de la inestabilidad poltica y la supuesta crisis humanitaria de Venezuela, que podra afectar el escenario regional. La gira busc asegurar los vnculos de Washington con lo que considera su patio trasero, ante los alarmantes signos de multilateralismo de las relaciones comerciales con China y Rusia (invasiones de otros pases, segn Mattis), gracias tambin a las medidas proteccionistas de Trump.

Las alianzas panamericanas han sido punto focal de las visitas, este mismo ao, del exsecretario de Estado Rex Tillerson, su sucesor Mike Pompeo y del vicepresidente Mike Pence a la regin.

Mattis auscult la influencia y presencia en Sudamrica de dos rivales, China y Rusia. Y al respecto seal que hay ms de una forma de perder la soberana en este mundo. No es slo por las bayonetas. Puede ser con pases que llegan ofreciendo regalos, prstamos amplios que acumulan deudas masivas en otros pases a sabiendas de que no podrn repagarlas, es lo que parecen ser los prstamos chinos a naciones como Venezuela y Filipinas.

El ministro brasileo de Defensa, Joaquim Silva e Luna, preocupado por la presin estadounidense para el desmantelamiento de la produccin local de armas y aviones, dijo que entendi bien lo que quiso decir Mattis, pero eso es una disputa comercial,de mercado y seal que es posible que Brasil se beneficie de una guerra comercial entre EEUU y China. Pero de todas formas, anunci que 3.200 soldados del Ejrcito brasileo reforzarn la seguridad en el estado de Roraima, fronterizo con Venezuela, ante la supuesta llegada masiva de inmigrantes venezolanos,

Otra preocupacin del mandams del Pentgono es la reunin en Argentina del G-20, donde el anfitrin tiene responsabilidades en defensa y seguridad de los lderes del mundo desarrollado, que permitan la asistencia de Donald Trump: cmo participar de manera discreta sin resentir las pasiones nacionales. La propuesta de Mattis fue la posible cesin de equipos para un rea especfica; la prevencin de ciberataques, con inhibidores de circulacin de drones.

La visita de Mattis a la regin se produjo tras el encuentro del titular de la Armada estadounidense con sus pares de Argentina, Brasil y Chile en Cartagena, Colombia, en el marco de la 28 Conferencia Naval Interamericana que congreg a los jeraracas navales de Argentina, Brasil, Canad, Chile, Colombia, Honduras, Mxico, Nicaragua, Panam, Paraguay, Per y Uruguay.

Si Ivn Duque, el nuevo presidente -que quiere reformular el acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC que su antecesor Juan Manuel Santos se abstuvo de implementar-no logra llevar el Estado a las zonas rurales, hoy en manos de narcotraficantes y paramilitares (o no est interesado en ello), poco cambiar en Colombia, que registr al menos 260 mil muertos, 60 mil desaparecidos y ms de siete millones de desplazados.

Generar tensiones con Venezuela sirve para desviar la atencin de la violencia de seis dcadas en Colombia, parte de la normalidad en ese pas y que contrasta en las ltimas dos dcadas por la existencia de sistemas sociales, econmicos y polticos contrapuestos. El mensaje de la conduccin poltica colombiana y los medios de comunicacin hegemnicos, no ha cambiado: su lenguaje es agresivo, belicoso, xenfobo y permanentemente amenazante.

Durante todo su mandato, Juan Manuel Santos, sibilino y de la aristocracia bogotana, intrig en organismo internacionales y en gobiernos de la regin al frente de la campaa consistente en afirmar que con motivo de la eleccin de la Asamblea Nacional Constituyente, Maduro haba acabado con la democracia venezolana. Y con su supuesto afn pacificador, logr desarmar y traicionar a las FARC, que constituan un muro de contencin para cualquier aventura de agresin del establishment colombiano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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