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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2018

Resea de Qu son las empresas recuperadas? de Andrs Ruggeri (Descontrol)
Autogestin de la clase trabajadora en Argentina

Jess Aller
Rebelin


Andrs Ruggeri (1967), profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires, es un antroplogo social con una amplia experiencia en el estudio y asesoramiento de las empresas recuperadas en su pas a partir de la crisis de 2001. En Qu son las empresas recuperadas?, que tras una primera edicin argentina en 2014 (Ediciones Continente) ha sido publicado en 2017 por Descontrol, nos presenta una aproximacin a este significativo proceso que pone de manifiesto el potencial de la clase trabajadora para hacerse cargo de una actividad productiva que en estos momentos se encuentra sometida a la tirana del capital.

Un repaso histrico del proceso muestra el establecimiento en los aos 90 en Argentina de polticas neoliberales de privatizaciones, desregulacin y desindustrializacin forzada, acompaadas de un desmantelamiento del Estado de Bienestar. En este contexto, los propietarios recurran frecuentemente al vaciamiento de empresas con artificios legales que dejaban a los trabajadores en paro sin ninguna compensacin. La resistencia de stos no se hizo esperar y empezaron a surgir movimientos de parados, como los piqueteros, al tiempo que comenzaban a hacerse habituales las recuperaciones de empresas.

Una empresa recuperada por los trabajadores (ERT) puede definirse como aquella en la que tras una fase de funcionamiento capitalista tradicional y un proceso de quiebra o vaciamiento por parte de sus propietarios, tuvo lugar una lucha de los obreros para recuperar la produccin bajo formas autogestionarias que fue coronada por el xito. Existen casos de ERT anteriores, pero fue con la crisis de diciembre de 2001 en Argentina cuando su nmero aument para convertirse en un proceso social relevante. Los aos posteriores presenciaron la consolidacin de las primeras ERT, y la incorporacin de otras nuevas, que se intensific entre 2010 y 2013. A fnales de 2013 existan 311 en todo el territorio nacional (con unos 13500 trabajadores), contempladas con simpata por el grueso de la sociedad y hostilidad extrema por la derecha poltica, judicial y meditica.

En ese momento, un 42% de las ERT se dedicaban a la manufactura industrial, 22% a servicios no productivos (salud, educacin y hostelera) y 19% a la alimentacin. Se trataba en general de pequeas y medianas empresas, con un promedio de entre 20 y 50 trabajadores, ya que en el caso de las grandes factoras la resistencia del capital y sus sicarios judiciales y polticos es mucho ms frrea e imposibilita la recuperacin. La experiencia permiti elaborar progresivamente un procedimiento para conseguir culminar sta, basado en algunas herramientas jurdicas, como la formacin de una cooperativa y la solicitud de la expropiacin. En este sentido, el campo de batalla legal y judicial resulta de una complejidad endiablada y el recurso a la lucha y solidaridad, imprescindible en muchos casos. Otro frente son los derechos laborales y seguridad social de los trabajadores de las ERT, que an no se reconocen plenamente.

Ruggeri realiza un anlisis terico e histrico de conceptos como autogestin y cooperativismo, del que concluye que a diferencia de los casos ms frecuentes en los que la asuncin del control de la produccin por parte de los obreros se realiza en el contexto de un proceso revolucionario, en las ERT argentinas lo que se da es simplemente un intento de stos de conservar su puesto de trabajo en una situacin de crisis econmica que haba ocasionado el cierre de sus empresas. Hacen para ello suyo el lema de los Sin Tierra del Brasil: Ocupar, Resistir, Producir!. Las dos primeras fases solan ser simultneas y ocupaban un promedio de nueve meses, tras los cuales, poda comenzar a funcionar una cooperativa precariamente legalizada.

Los detalles de estos procesos caracterizan una pica conmovedora de resistencia, en la que los obreros sufren la destruccin del viejo sistema productivo por los desmanes del capital, y son capaces de organizarse para construir otro nuevo basado en la solidaridad, con una estructura horizontal y democrtica. El mayor reto que se les plantea es asumir colectivamente la gestin productiva, reservada antes a los patronos. Este es un momento crtico que requiere un enorme esfuerzo de inteligencia y empata, pero si se supera, puede decirse que el nuevo sistema est consolidado. Es clarificador comprobar que este proceso emancipador se produce en general sin una gua ideolgica anticapitalista, sino por una simple bsqueda de resolver la vida segn principios de sano y elemental humanismo. Tampoco existi, aunque hay honrosas excepciones, un apoyo de las centrales sindicales hegemnicas a la dinmica de las ERT.

Cuando se consigue culminar con xito el proceso de recuperacin, nos encontramos ante la paradoja de una clula autogestionaria funcionando dentro de un organismo capitalista. La competencia con otras empresas del sector, los pagos a proveedores, la bsqueda de lneas de crdito y las estrategias de venta y desarrollo, son campos en los que los trabajadores deben afanarse e innovar continuamente para tratar de ser eficaces sin corromper su estructura, basada en la asamblea y la toma colectiva de decisiones. El nuevo orden permite una humanizacin extraordinaria de la vida laboral con flexibilizacin de horarios y ritmos, que se adaptan racionalmente a las necesidades de la produccin. La medida del xito obtenido la darn unos ingresos extra que la lgica del proceso exige que sean socializados, comnmente a travs de una ampliacin de la empresa e incorporacin de nuevos trabajadores.

El funcionamiento de una ERT supone para los trabajadores asumir la gestin de su actividad laboral, pero es interesante tener en cuenta los problemas que se plantean cuando su psicologa es presa de resabios del viejo sistema. As, puede darse resistencia a respaldar las decisiones colectivas, considerndolas patronales. Si las cosas van mal, se puede caer en la tentacin de echar la culpa a los gestores elegidos democrticamente, o si van bien, de explotar a los nuevos trabajadores que la ERT contrate. La gestin asamblearia y una discusin en profundidad de todos los aspectos involucrados es sin duda el mejor instrumento para llevar a buen puerto las situaciones complicadas que pueden generarse.

Una ERT hereda en sus primeros momentos una tecnologa que corresponde a la vieja factora, pero los desarrollos en este campo pueden y deben orientarse en la medida de lo posible a una mxima adecuacin al nuevo funcionamiento autogestionario, sin aceptar acrticamente las prioridades y los mtodos productivos que se dan en el capitalismo. Del mismo modo, es importante, y altamente indicativo del cambio de mentalidad implcito en ella, que la ERT se involucre en actividades educativas, culturales o asistenciales. El ltimo captulo del libro se dedica a la interaccin del proceso descrito con el sistema poltico del pas. As, se pasa revista a las diferentes agrupaciones en las que el movimiento se ha organizado para compartir experiencias y promover luchas solidarias, panorama muy fragmentado pero en el que prenden fcilmente reivindicaciones comunes. La relacin con el Estado tuvo su mejor momento con la presidencia de Nstor Kirchner, pero en general est marcada por un apoyo menor a las ERT que a las de gestin tradicional. La incomprensin del poder judicial ante el fenmeno es otro de los inconvenientes graves planteados.

La recuperacin de empresas por parte de sus trabajadores es un proceso con epicentro en Argentina, pero que se extiende en la actualidad por diversos pases de Latinoamrica y Europa principalmente. Cuando las leyes salvajes del capitalismo hacen que se vacen y cierren empresas, la experiencia demuestra que la iniciativa de los explotados, condenados al paro, y organizados para ocupar y resistir, es capaz de garantizar la actividad econmica. Los problemas a los que se enfrentan son innumerables, pero el marco autogestionario en que se constituyen supone en s mismo un logro revolucionario, y podemos ver en l la semilla de un mundo sin explotacin. Andrs Ruggeri nos instruye con este libro sobre la historia, las dificultades y los retos de un proceso que pone ante nuestros ojos el nacimiento, precario pero lleno de promesas, de una economa alternativa al capitalismo.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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