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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2018

Poltica africana y la situacin mundial

Abayomi Azikiwe
Umoya

Esta conferencia llega en un momento excepcionalmente importante con respecto a la situacin poltica y econmica aqu en Detroit, en el estado de Michigan, en todo Estados Unidos e incluso en el mundo.


La clase dominante ha hecho mucha propaganda sobre el supuesto resurgir econmico y laboral de los EE.UU. Por lo visto, Wall Street ha celebrado la hegemona de la administracin Trump con un Promedio Industrial Dow Jones que supera los 21.000 puntos.

Trump se ha rodeado de banqueros de Wall Street, magnates petroleros, generales del Pentgono y racistas ideolgicos. Estos no representan el empuje del sistema capitalista moderno, sino las flagrantes contradicciones y carencias de este.

A pesar de que el mercado de valores aumenta, esto no se traduce necesariamente en un aumento cualitativo del nivel de vida de los trabajadores, comunidad marginada y oprimida a nivel nacional en los ltimos tiempos. El Bureau of Labor Statistics (Oficina de Estadsticas Laborales de Estados Unidos) asegur que, durante el mes de febrero, se crearon 250.000 empleos. Sin embargo, lo que no se dice es el tipo de empleo en el que trabajan los nuevos empleados. Cuando los medios de comunicacin corporativos sostienen que algunos de estos trabajos pertenecen al sector manufacturero, se evita hablar de la existencia de unos salarios que, en general, disminuyen econmica y socialmente para la clase trabajadora.

Asimismo, el ataque contra la clase trabajadora y los ms pobres avanza implacablemente ms all de sus lugares de trabajo. En Detroit y otros municipios, decenas de millones de personas han sido desplazadas en la ltima dcada a travs de ejecuciones hipotecarias, desahucios, cierres de servicios pblicos y procesos calificados como aburguesamiento. Cmo contabilizar las prdidas de los hogares de la gente, barrios y servicios bsicos?

En Detroit, los empleados municipales y jubilados han sufrido recortes masivos de sus pensiones, anualidades y prestaciones sanitarias. Hace exactamente tres aos, el 50% de los afroamericanos residentes en el estado de Michigan vivan bajo gestin de emergencias diseada para reforzar la autoridad y rentabilidad de los bancos y corporaciones industriales. Bajo el llamado Acuerdo de Estabilidad Financiera impuesto hace casi cinco aos con el auspicio del gobernador Rick Snyder y adoptado por cinco votos a favor y cuatro en contra con la aquiescencia del Ayuntamiento de Detroit, todo estaba listo para para una gestin de emergencias a gran escala. La aceptacin del Acuerdo de Estabilidad Financiera tuvo lugar durante un periodo de oposicin poltica cuyo objetivo era el derrocamiento total de la legislacin en materia de gestin de emergencias.

Los EE.UU. fomentan la idea de una sociedad democrtica. Con el pretexto de intentar acercar la democracia a otras naciones que representan estados poscoloniales, la Casa Blanca y el Pentgono han iniciado diversas guerras en el siglo XXI. Sin embargo, esta propaganda suena hueca si examinamos el funcionamiento del sistema capitalista de los gobiernos de estados como Michigan.

En definitiva, el abandono industrial al que se vio abocada la ciudad de Flint, as como la designacin de sucesivos gestores de emergencias son la causa de la contaminacin del agua de la ciudad, donde la poblacin se ha reducido a la mitad en las ltimas cuatro dcadas. La ciudad de Detroit ha pasado de una poblacin de 1.8 millones de personas en 1950 a menos de 700.000 actualmente.

A diario, los medios de comunicacin corporativos aplauden el evidente renacer de Detroit mientras que decenas de miles de personas de su comunidad mayoritariamente afroamericana se ven forzados a abandonar el extrarradio y otras zonas del estado y del pas. A pesar de la campaa de limpieza tnica, los afroamericanos suponen ms de un 75% de la ciudad, lo que les convierte en la mayor concentracin de esta nacin oprimida entre los principales municipios estadounidenses.

Este mismo patrn se ha reproducido en el centro-oeste de Estados Unidos. En Chicago, los complejos de viviendas pblicas han sido demolidos en las dos ltimas dcadas. Los barrios histricos afroamericanos, como en el caso de Detroit, fueron objeto de prstamos abusivos y desinversin.

Los mtodos de extorsin de las altas hipotecas, los alquileres, impuestos sobre el patrimonio, los gastos de servicios pblicos y agua, las tasas de seguros, a lo que se les aaden los desiertos alimenticios, la falta de recursos educativos y de servicios municipales, son todos utilizados como mtodos eficaces para conseguir sacar a la gente de sus comunidades.

La segregacin de los afroamericanos y su sobreexplotacin supone, fundamentalmente, que estos siguen siendo un pueblo colonizado y neocolonizado de los Estados Unidos. La llegada de personas negras a cargos como el de alcalde, congresista, representante del ayuntamiento y otros cargos electos confiri una aparente autodeterminacin e igualdad poltica durante el periodo que abarca los aos 60 y finales del siglo XX. Sin embargo, en muchas ciudades en las que los afroamericanos ocupaban esas posiciones, estos han sido cesados y sustituidos por blancos.

Durante cuarenta aos desde Coleman A. Young hasta Kwame Kilpatrick, los afroamericanos mantuvieron el control de distintos ayuntamientos, algo que el caso de Detroit ilustra a la perfeccin. Evidentemente, en la actualidad, la clase dominante ni siquiera puede permitirse este limitado grado de influencia poltica y poder. Mike Duggan, intermediario colonial blanco al que su corporacin design como alcalde de Livonia, representa un ejemplo de este cambio en el gobierno capitalista. La administracin de Duggan no solo ha sido impulsada como la nica solucin viable para la actual crisis de subdesarrollo y prdidas de trabajo, sino que tambin se ofrece de este ltimo una falsa imagen de superioridad en la eficacia y habilidades administrativas.

Ni qu decir tiene que el balance real difiere de esta historia. Las revelaciones en torno a las operaciones de la Detroit Land Bank Authority, DLBA1 y su programa para eliminar el deterioro urbano utilizando fondos federales, ha pasado a ser objeto de una investigacin federal criminal. Dan Gilbert, de Quicken Loans2, el Don de la ciudad vendido como salvador blanco, ocupa la presidencia del grupo de trabajo del programa para eliminar el deterioro urbano de Detroit. Esta entidad determina qu propiedades han de ser incautadas y demolidas. La DLBA se ha convertido en el mayor arrendador de la ciudad, mientras que Gilbert, un magnate financiero e inmobiliario, est siendo tambin investigado por fraude criminal relacionado con sus falsificaciones para garantizarles a sus ingenuos clientes prstamos de la Administracin Federal de la Vivienda (FHA). Mientras que el antiguo alcalde Kwame Kilpatrick se encuentra cumpliendo una sentencia de 28 aos por violar la ley federal en repetidas ocasiones, Gilbert, Duggan y sus secuaces siguen an en funcionamiento. Ni Washington ni su fiscal de distrito han prohibido las nefastas operaciones que estos llevaban a cabo, al igual que no se les ha juzgado por malversacin de fondos federales ni encarcelado durante dcadas.

En consecuencia, hay mucho que hacer para denunciar estas contradicciones que las masas comprenden casi instintivamente. Esta es la razn por la cual nuestro trabajo aqu en la ciudad ha establecido una conexin entre el sufrimiento de los afroamericanos y el de sus homlogos en frica.

Nuestro trabajo en la lucha por revertir el imperialismo en frica

A lo largo de la ltima dcada, el Comit de Emergencia de Michigan contra la Guerra y la Injusticia (MECAWI, por sus siglas en ingls) ha llevado a cabo diversas campaas en solidaridad con la lucha antiimperialista en frica.

La organizacin fue fundada en septiembre de 2002 durante los preparativos para el bloqueo, bombardeo masivo, invasin y ocupacin de Irak en el golfo Prsico. Los Estados Unidos, bajo el mandato del presidente George W. Bush, ya haba intervenido directamente en Afganistn tan solo un ao antes.

Los esfuerzos del MECAWI no se limitaron a Irak, sino que se hicieron extensivos a acciones solidarias con Hait cuando este fue invadido y ocupado, las cuales se iniciaron tras la celebracin de su bicentenario en febrero de 2004. Las fuerzas militares de los Estados Unidos, Francia y Canad derrocaron el gobierno electo del presidente Jean Bertrand Aristide. El presidente fue secuestrado y enviado a la Repblica Centroafricana en una aeronave militar imperialista. A Aristide se le garantiz despus asilo poltico en la Repblica de Sudfrica, a cuyo presidente a la sazn Thabo Mbekihaba visitado por el 200 aniversario de la finalizacin de la lucha anticolonialista cuando los esclavos africanos consiguieron sublevarse y organizar una revolucin contra Francia.

En 2005, una delegacin de Corea del Sur visit los Estados Unidos y pudimos recibir a los delegados en Detroit, donde comparecieron ante el Ayuntamiento y hablaron en un frum patrocinado por el MECAWI en la Universidad de Wayne State. Los coreanos estuvieron all para conmemorar el 25 aniversario del levantamiento estudiantil de 1980. Las manifestaciones y el descontento sacudieron los cimientos del liderazgo del Pentgono y de Wall Street, lo que sirve como baluarte contra la reunificacin de la pennsula y los intentos por desestabilizar la Repblica Popular Democrtica de Corea (RPDC) con base en Pyongyang.

En los ltimos meses de 2006, la situacin poltica en el Estado del Cuerno de frica de Somalia lleg a un punto crtico. Una coalicin de grupos bajo la bandera de la Unin de Tribunales Islmicos (UTI), trajo un mnimo de estabilidad al Estado que, durante dcadas, haba sido asolado por la guerra. La Casa Blanca, bajo el mandato del presidente Bush, intent sin xito utilizar caudillos pro occidentales para revertir los avances de la UTI.

En diciembre, el vecino pas de Etiopa, actualmente un aliado cercano de Washington, envi tropas a Somalia para reforzar los planes de poltica exterior imperialista en la regin. Las fuerzas militares etopes trabajaron con el Pentgono y con personal de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para encontrar otro modo de entrar en Somalia despus de las enormes derrotas sufridas por los EE.UU. y las Naciones Unidas entre 1993 y 1994. Surgi entonces una alianza de resistencia popular en oposicin a la ocupacin de Somalia por parte del Pentgono y la ONU durante 1992 y 1994. Los marines se desplegaron en diciembre de 1992 en la que fue bautizada como Operacin Restaurar la Esperanza. Utilizando la devastacin causada por una reciente sequa en el pas, la administracin del presidente George W. Bush, Sr. despleg a 1.000 soldados para, supuestamente, repartir ayuda y establecer corredores seguros para los damnificados por la escasez de alimentos.

La intervencin imperialista de 1992-1993 resulta desastrosa. En unos cuantos meses, un levantamiento nacional en respuesta a las atrocidades cometidas por el ejrcito estadounidense contra el pueblo somal oblig a salir del pas a los marines y a la denominada operacin de mantenimiento de la paz de la ONU.

El anterior gobierno del presidente Mohamed Siad Barre haba pasado de una toma antiimperialista y pro socialista del poder por parte de los oficiales del ejrcito en 1969 a forzar un cambio a la derecha de los EE.UU. en 1977, lo que llev a una fallida invasin de la regin del Ogaden etope. Las fuerzas internacionalistas cubanas se encontraban en Etiopa para ayudar y defender al Consejo Administrativo Militar Provisional (CAMP), tambin conocido como Dergue, que dominaba el gobierno de Ads Abeba tras la revolucin de 1947 contra la monarqua. El CAMP haba llevado al pas a adoptar una va socialista y proporcionaba ayuda a los movimientos de liberacin nacional en el sur de frica.

Las fuerzas internacionalistas cubanas jugaron un importante papel durante la invasin somal del este de Etiopa en la regin de Ogaden en 19977-1978. La derrota de las actividades secesionistas socav la estabilidad de Somalia en las dcadas siguientes.

No obstante, la cuestin eritrea no se pudo resolver y la guerra por la independencia que haba comenzado bajo el mandato de Su Majestad Imperial Haile Selassie I en 1961, continu con mayor intensidad. La cuestin nacional interna se manifestaba dentro de la misma Etiopa a travs de guerras de guerrilla perpetradas por el Frente Popular de Liberacin de Tigr (TPLF, por sus siglas en ingls) en el norte y por el Frente de Liberacin de Oromo (OLF), en el sur. El Frente para la Liberacin de Somalia Occidental (WSLF) se hallaba librando una guerra contra el gobierno central, que buscaba aliarse con sus compatriotas en Somalia, un pas que, durante el periodo de colonialismo, se vio dividido en cinco estados diferentes establecidos por Italia, Reino Unido, Francia y Etiopa.

En 1991, la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas (URSS) se iba a pique siguiendo lo ocurrido a finales de 1980 en la Europa oriental. Los recursos econmicos y militares necesarios para seguir con la guerra contra el Frente de Liberacin del Pueblo Eritreo (EPLF) y otros movimientos armados no llegaron. El Departamento de Estado bajo la administracin de George Bush Sr, presionaba al gobierno del Partido de los Trabajadores de Etiopa (WPE) bajo el mandato de Haile Mengistu Mariam para que renunciara al control del Estado y permitiera al Frente Democrtico Revolucionario del Pueblo Etope (EPRDF), liderado por el TPLF, entrar en Ads Abeba. Asimismo, con este deterioro del gobierno del WPE, el EPLF declar la independencia en Asmara. Dos aos despus, las elecciones supervisadas por la ONU trajeron consigo el inevitable reconocimiento internacional de Eritrea como Estado independiente.

Por cuanto respecta a Somalia, con la cada de su vecina Etiopa, Washington ya no estaba obligado a suministrar recursos para el rgimen de Siad Barre. Las luchas internas por el poder se recrudecieron hasta hacer caer el gobierno de Mogadishu. Desde 1991, el Estado somal contina debilitado y fracturado. Hoy en da, el gobierno federal en Mogadishu est sostenido por la Misin de la Unin Africana en Somalia (AMISOM), subvencionada por Washington y Bruselas y que est integrada por 22.000 tropas de distintos estados de toda la regin.

El MECAWI previ que la situacin sera una oportunidad para que el imperialismo volviera con fuerza a Somalia a principios de 2007. A la intervencin etope y las amenazas de Kenia se aadi tambin el bombardeo del pas por parte de los Estados Unidos y de la Real Fuerza Area Britnica (RAF).

El 11 de enero se emiti un comunicado de prensa para anunciar una manifestacin durante un programa en la Universidad de Wayne State (WSU) que presentaba a los embajadores de las Naciones Unidas de Kenia, Etiopia, Irak y Malasia. En dicho comunicado, el MECAWI dijo:

A pesar de la abrumadora votacin del 7 de noviembre para poner fin a la guerra de Irak, la administracin Bush no solo est provocando una escalada del conflicto, sino que se ha embarcado en una nueva aventura militar en la nacin del frica oriental de Somalia. Aprovechando el gobierno de Meles Zenawi en Etiopa, respaldado por los Estados Unidos, el rgimen Bush ha urdido una ocupacin de Somalia, una nacin soberana. Adems, el ejrcito estadounidense lanz una campaa de bombardeo que ha dado lugar a la muerte de ms de 500 africanos en Somalia desde el pasado lunes.

Este mismo comunicado quiso destacar que:

Con la manida excusa de la lucha antiterrorista, diversos bombarderos C130 aniquilaron reas civiles del sur de Somalia, donde estas comunidades rurales no cuentan con los recursos necesarios para defenderse de tan mortferas armas de destruccin masiva. El MECAWI exige que se ponga fin inmediatamente a todas las operaciones militares contra Somalia y que las fuerzas militares de Estados Unidos y Etiopa se retiren de dicha nacin del Cuerno de frica.

El sentimiento en contra de las guerras en Irak, Afganistn y Hait reflejaba el nimo que haba quedado patente en el comunicado de prensa. Cientos de miles de personas se manifestaron en los Estados Unidos y por todo el mundo contra la invasin de Irak en marzo de 2003. Por cuanto respecta al rol desempeado por los Estados Unidos en el dominio de las fuerzas de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) en Afganistn, la razn con la que se justific la guerra perda credibilidad incluso entre aquellos que apoyaban y defendan la intervencin. En Afganistn tambin se cometieron atrocidades de la misma naturaleza que las que se haban perpetrado y denunciado en Irak y Hait.

El neocolonialismo se haca cumplir a punta de pistola y las bombas caan con violencia sobre amplias zonas del territorio a lo largo de distintas regiones geopolticas del mundo. El petrleo, la mano de obra barata y las rutas martimas estratgicas codiciadas por el imperialismo fueron las verdaderas razones que se escondan tras las guerras de conquista y genocidio. A medida que la crisis econmica se agravaba en Detroit y otros municipios, pequeas ciudades y reas rurales del medio oeste, el presupuesto del Pentgono aumentaba de manera exponencial. La creacin de un Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a raz de los ataques del 11-S tena como objetivo una mayor consolidacin de los aparatos militares y de inteligencia del estado tanto en los mbitos de poltica exterior como interior.

Las tretas diplomticas urdidas por los Estados Unidos fueron un elemento clave para impulsar la renovada guerra imperialista. La presencia de dichas personas en el campus de la WSU, en pleno corazn de la ciudad de mayora afroamericana y a la que se apunt por razones econmicas, supuso una afrenta para quienes ostentan el mayor legado en materia de derechos civiles, mano de obra, poder negro y tradiciones pacifistas y panafricanas. Desafiar en lo ideolgico y lo poltico el enfoque neocolonialista de la poltica local y mundial de corte capitalista e imperialista fue la reaccin apropiada ante tal provocacin por parte de la administracin Bush.

El comunicado de prensa del MECAWI del 11 de enero de 2007 hizo un llamamiento a la gente diciendo:

Los embajadores de las Naciones Unidas tanto del gobierno etope apoyado por los Estados Unidos como del rgimen ocupacionista de Irak instaurado por Estados Unidos visitarn la facultad de Derecho de la Universidad de Wayne State el jueves a las 10. Instamos a los activistas contra la guerra, estudiantes y miembros de la comunidad a salir a la calle y protestar contra la presencia de estas marionetas para hacerles saber a ellas y a esos patrocinadores suyos que tanto le lamen el culo a Bush que la gente quiere la paz y no la guerra. Nosotros apoyamos el derecho de los pueblos de Somalia e Irak a la autodeterminacin e independencia. Las polticas de colonialismo e imperialismo estn condenada al fracaso en el siglo XXI. El MECAWI est instando al Congreso de los Estados Unidos a suspender toda financiacin para la ocupacin de Irak y la interferencia militar en los asuntos internos de Somalia. Necesitamos dinero para crear empleos, atencin sanitaria, educacin de calidad, servicios para las personas de la tercera edad y viviendas accesibles, no para guerras permanentes y ocupaciones coloniales.

Un informe escrito por este autor con respecto a nuestra intervencin en el foro de la facultad de Derecho de la WSU que presentaba a los embajadores de las Naciones Unidas, apunta:

El MECAWI destac que la administracin Bush ha mentido de manera reiterada sobre la amenaza terrorista y las armas de destruccin masiva con el fin de proporcionar un porqu a las guerras que continan en curso en Irak y Afganistn. El embajador de Bangladesh, el seor Iftekhar Ahmed Chowdhury fue el nico que expres su reconocimiento a las preguntas hechas por los representantes del MECAWI. Dos miembros del MECAWI siguieron despus lanzando crticas preguntas y declaraciones relacionadas con los ltimos acontecimientos ocurridos en Irak y Somalia. Despus de que acabara el foro, el MECAWI se acerc al embajador de Kenia, el seor Z.D.Muburi-Muita y le entreg una copia de una declaracin publicada en la prensa que condenaba la intervencin estadounidense en el Cuerno de frica e Irak. La declaracin tambin se le entreg al embajador iraqu, el seor Talib Hamid Al Bayati, as como al representante etope de las Naciones Unidas, el seor Dawit Yohannes.

A medida que la guerra en Somalia se recrudeca, en 2007 se anunciaron los planes para la adopcin formal del Mando de las Fuerzas Americanas en frica (AFRICOM). A pesar de que su entrada en vigor estaba prevista para febrero de 2008, el MECAWI convoc una conferencia en Detroit sobre el imperialismo estadounidense en frica que denunciaba y sacaba a la luz las acciones del AFRICOM por el riesgo que representaban para la independencia y soberana de frica.

El 23 de febrero de 2008, fecha en que se celebraban 140 aos del nacimiento del panafricanista y comunista Dr. W.E.B. Du Bois, el MECAWI organiz un encuentro de un da sobre la lucha actual contra el neocolonialismo y el militarismo imperialista en el continente. Dicho encuentro supuso la nica reunin como tal a nivel internacional. La Conferencia sobre el Imperialismo Estadounidense y frica fue autoorganizada y llevada a cabo por activistas locales del MECAWI y de la delegacin en Detroit del Partido Mundial de los Trabajadores. Muchos afines a estas organizaciones estuvieron presentes y participaron. La Conferencia Nacional de Abogados Negros (NCBL) asisti y present un documento que recoga su objecin jurdica a la creacin del AFRICOM.

Se repartieron documentos sobre cuestiones relacionadas con las guerras imperialistas de cambio de rgimen y dominio en Somalia, Sudn, Zimbabue y otros Estados. Por primera vez se proyect de manera ntegra en la ciudad una pelcula recientemente lanzada sobre la solidaridad internacionalista cubana con frica. Se record el legado revolucionario de Patrice Lumumba, Kwame Nkrumah, Ida B. Wells-Barnett, Shirley Graham Du Bois, Amilcar Cabral, Agostino Neto y Nelson Mandela, entre otros. La conferencia ofreci abundante informacin, as como un programa de oposicin ideolgica y poltica al papel cambiante del Pentgono, la CIA y la OTAN en frica.

La historia anticolonial y antirracista de la lucha emprendida por los afroamericanos se relat en un esfuerzo por ilustrar las posiciones de principio que el MECAWI intentaba mantener. En las semanas y meses posteriores, el Pentgono intensific su campaa de bombardeo en Somalia junto al recrudecimiento de las ocupaciones de Afganistn, Irak y Hait. Estos ataques a las polticas exteriores se repitieron en los Estados Unidos durante el agravamiento de la crisis econmica que haba afectado a Detroit y al estado de Michigan, siendo la primera oleada especialmente intensa.

El 14 de febrero de 2008, el llamamiento para la Conferencia sobre el Imperialismo Estadounidense y frica se distribuy entre los medios afirmando:

El Comit de Emergencia de Michigan contra la Guerra y la Injusticia (MECAWI) es una coalicin pacifista y antiimperialismo contraria a la intervencin militar de los Estados Unidos en Irak y Afganistn. Adems, el MECAWI ha reaccionado a nuevas maniobras intervencionistas por parte de la administracin Bush en Somalia, Hait, Zimbabue, Sudn, Colombia, Cuba, Venezuela y otras regiones geopolticas del mundo. Los recientes acontecimientos acaecidos en el continente africano, como son la invasin de Somalia en 2006 apoyada por los Estados Unidos; la intensificacin de los esfuerzos por desestabilizar Sudn, Zimbabue, Kenia y Chad; as como los tan anunciados planes por parte de los Estados Unidos para establecer bases militares en el continente por medio del Mando Africano (AFRICOM), directamente administrado por el Pentgono, nos sirven a muchos de los que apoyamos los movimientos antiimperialistas y pacifistas para darnos cuenta del creciente peligro que entraa la intervencin militar de los Estados Unidos en frica.

En un discurso pronunciado en la Conferencia sobre el Imperialismo Estadounidense y frica, este escritor destac:

Como resultado del rechazo por parte de los principales Estados africanos como Nigeria y Sudfrica, el cuartel general de este programa militar permanece en Alemania. En consecuencia, en las ltimas semanas, el marco poltico general del proyecto del AFRICOM ha tendido a un planteamiento menos amenazador, en cuyo contexto la administracin estadounidense afirm despus que el programa est diseado para aumentar la capacidad de los Estados africanos para proporcionar medidas de seguridad adecuadas en medio de los nuevos problemas del siglo XXI. El giro poltico sigui evolucionando cuando Bush estuvo en Ghana, el primer pas subsahariano en obtener la independencia del Reino Unido en 1957. El 6 de marzo de 1957, Kwame Nkrumah declar que la independencia de Ghana carecera de sentido a menos que estuviera ligada a la independencia completa del continente africano. Con el derrocamiento de Nkrumah en 1966, perpetrado por un golpe militar y policial apoyado por los Estados Unidos, el pas ha cado en las garras del neocolonialismo, lo que el primer ministro y presidente describi como ltima etapa del imperialismo.

En el mismo discurso se reconoca:

Para disimular an ms sus fines imperialistas, el embajador de los Estados Unidos en el Reino Unido neg en declaraciones hechas a la BBC el 20 de febrero que la administracin Bush tuviera ningn tipo de intencin en construir bases militares en frica. Qu debera pensar en realidad el pueblo africano y el resto del mundo? Qu significa para los movimientos pacifistas en los Estados Unidos este nuevo inters en los asuntos de frica en relacin con las ocupaciones de Irak y Afganistn que hay en marcha?

Tan solo cinco aos despus, durante la conmemoracin del 50 aniversario de la formacin de la Organizacin para la Unidad Africana (OUA), precursora de la actual Unidad Africana (UA) y constituida en 2002, el MECAWI celebr otra conferencia para analizar los cinco aos transcurridos desde la aparicin del AFRICOM. A pesar de que Estados Unidos puso en entredicho las declaraciones de 2008 que afirmaban que sus ambiciones pasaban por construir bases militares en frica, la implicacin del Pentgono, el Departamento de Estado y la CIA se intensific rpidamente.

Para leer ms: La batalla por Siria y la lucha mundial contra el imperialismo.

La campaa poltica haba comenzado a promover la importancia de ayudar a las naciones y Estados africanos para mejorar su capacidad en materia de seguridad nacional. Sin embargo, las pistas de aterrizaje, las estaciones de la CIA, las operaciones con drones, los bombardeos areos, las fuerzas especiales y los comandos de asalto resultaban cada vez ms frecuentes, siendo Somalia y Libia los ejemplos ms destacados. El fenmeno de las maniobras militares conjuntas, programas de entrenamiento y la incorporacin del Pentgono y del personal de inteligencia de los Estados Unidos en las estructuras militares africanas haba aumentado.

El llamamiento para la Conferencia del MECAWI el 18 de mayo de 2013 deca:

A fecha de 2013, los Estados africanos estn siento invadidos una vez ms por tropas del Pentgono, diversas fuerzas de la OTAN, operativos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otras organizaciones de inteligencia de toda Norteamrica y Europa, as como corporaciones transnacionales y bancos decididos a mantener la hegemona occidental sobre el continente, su gente y sus recursos. Hace cinco aos, en 2008, el Comit de Emergencia de Michigan contra la Guerra y la Injusticia (MECAWI) celebr una conferencia parecida despus de que se constituyera el Mando frica de Estados Unidos (AFRICOM). En 2008, predijimos que la formacin de este comando del Pentgono especialmente dirigido a frica resultara catastrfico para el continente. Lamentablemente, nuestra prediccin se ha cumplido.

El llamamiento, que destacaba el papel del imperialismo, deca:

El AFRICOM coordin el derrocamiento del gobierno libio bajo el mandato del martirizado coronel Muammar Gaddafi, un histrico lder del pas que, adems de cofundador de la Unin Africana, fue su presidente entre 2009 y 2010. Si bien la sede del AFRICOM se encuentra en Stuttgart, Alemania, los Estados Unidos han establecido una base militar en Yibuti, as como estaciones de drones y de la CIA en Somalia, Nger y otros pases del continente. La actual guerra en Mal, supuestamente emprendida por Francia por razones humanitarias, nicamente se ha concebido para penetrar en el continente y explotar el petrleo, uranio y oro que hay en l. El papel de frica en cuanto al suministro de petrleo, platino, gas natural y otros recursos estratgicos a los Estados capitalistas e industrializados de Occidente es cada vez mayor. Por tanto, creemos que, en este periodo, se necesita una renovada campaa antiimperialista que tenga como objetivo el fortalecer el sentimiento de solidaridad con frica y sus gentes.

El AFRICOM se haba constituido durante la administracin de George W. Bush, Jr. Sin embargo, con la eleccin del presidente Barack Obama, el mando militar se vio reforzado y mejorado. Tan solo dos aos antes, la administracin Obama haba iniciado una guerra a gran escala contra Libia que derroc la Yamahiriya causando la muerte de decenas de miles de africanos. Los bombardeos areos que haba emprendido la Casa Blanca supusieron la presencia de otras fuerzas de la OTAN y sus aliados en Oriente Medio, como Turqua y Qatar. Tras la adopcin de dos resoluciones seudolegales por parte del Consejo de Seguridad de la ONU en 1980 y 1983, todo estaba listo para desarticular el Estado ms prspero de frica, trasladando a su lder, el coronel Muammar Gaddafi desde la capital, Trpoli, en agosto de 2011, provocando posteriormente su brutal asesinato el 20 de octubre.

En cuanto a Libia, muchos de los llamados izquierdistas y activistas contrarios a la guerra se pusieron, de manera objetiva, de parte del imperialismo. Sin comprender el carcter cambiante de la hegemona occidental, estos elementos mal informados promovieron la idea de que las fuerzas del Pentgono, la CIA y la OTAN jugaban algn tipo de papel legtimo en los Estados del norte de frica para proteger a los civiles. Desde cundo se ha preocupado el imperialismo por proteger las vidas de los civiles dentro y fuera de los Estados Unidos? La guerra contra Libia abri a frica, adems, a la hegemona militar de Washington, Londres, Pars y Bruselas.

El MECAWI organiz manifestaciones y foros pblicos e hizo publicaciones sobre el carcter injusto e imperialista de la guerra contra Libia. La operacin terrestre y los bombardeos en los que se desplegaron a efectivos de la CIA, Fuerzas Especiales y personal del Departamento de Estado bajo el mando de la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton, bsicamente aniquilaron el pas por completo. Clinton se mof del brutal asesinato de Gaddafi y elogi el establecimiento de milicias contrarrevolucionarias como triunfo de la democracia en frica. El esfuerzo regional de la UA por propiciar una resolucin pacfica a la intervencin fue ignorado.

Actualmente, Libia, que presidi la Unin Africana en 2009, ha pasado de ser, bajo el mandato de Gaddafi, uno de los Estados ms avanzados de frica a ser uno de los ms empobrecidos, fuente de inestabilidad y terrorismo en el norte y oeste de frica. Las millonarias operaciones de trata de personas se centran en el interior del pas. El impacto social y poltico del desmembramiento imperialista de Libia se ha extendido desde el norte de frica y Oriente Prximo a travs del Mediterrneo por todo el sur, centro y este de Europa.

Las repercusiones de la campaa favorable a la guerra imperialista llevada a cabo por las sucesivas administraciones estadounidenses contra frica y Oriente Prximo extendindose hasta el centro y sur de Asia han afectado a la estabilidad de la Unin Europea (EU). La votacin del Brexit en el Reino Unido para abandonar la UE puede atribuirse directamente a las tretas por parte del Pentgono y la OTAN. Lo que se describe hoy en da como populismo, que arrasa en los Estados imperialistas, representan el fracaso del militarismo y las desmedidas polticas econmicas capitalistas. La cada de la URSS y del Consejo de Ayuda Mutua Econmica (CAME) hizo desaparecer la nica alternativa real a la hegemona occidental procedente de Europa.

Rusia despus de 1917: el comunismo internacional, cuestiones coloniales y el resurgimiento del antiimperialismo

En este ao se celebra el centenario de la Revolucin Bolchevique en Rusia. Nacido en el contexto de la primera guerra imperialista mundial, el Partido Obrero Socialdemcrata de Rusia (POSDR), que ms tarde se convertira en el Partido Comunista, logr hacerse con el poder en octubre (6 de noviembre)3, solo 8 meses despus del derrocamiento de la monarqua por parte del pueblo. Un gran nmero de personalidades, entre ellos Marx y Engels, adems de haber estudiado las lecciones de la Comuna de Pars (1870-71), se vieron involucrados en los disturbios obreros de 1847-1851. Segn parece, estos haban credo que la primera revolucin contra el capitalismo saldra victoriosa en uno de los Estados capitalistas ms avanzados de la Europa occidental como son Alemania, Francia o Reino Unido.

Sin embargo, la tan impopular guerra contra Alemania sent las bases polticas para una coalicin de consejos de trabajadores llamados Soviets, los cuales crecieron ajenos a las revueltas de 1905. Los campesinos moran de hambre y las reformas agrarias, junto a los devastados ejrcitos rusos que acusaban sus desorganizados esfuerzos en la guerra y la falta de comida y provisiones en el campo de batalla, fueron suficientes para que V.I. Lenin y sus camaradas pudieran hacerse con el poder. Esta revolucin adopt de inmediato una postura contra la guerra imperialista firmando un tratado con Alemania para terminar con la participacin de Rusia, sacando a la luz el plan del Reino Unido y Francia para dominar el oeste de Asia a travs del Acuerdo de Sykes-Picot firmado en 1916 y propiciando as la liberacin de las naciones y nacionalidades oprimidas dentro del rea de influencia rusa.
Los Bolcheviques crearon la Tercera Internacional, la cual celebr su I Congreso en 1919. En respuesta a las sublevaciones populares en los territorios coloniales tras la Primera Guerra Mundial, Lenin declar en 1920 que el movimiento internacional socialista era el ms fiel aliado de los pueblos oprimidos bajo el yugo del colonialismo y semicolonialismo.

Haciendo especial referencia a los Estados Unidos, el II Congreso de la Internacional Comunista fue testigo en 1920 de un informe de John Reed sobre el estado del pueblo afroamericano. Basndose en este anlisis y otra informacin que se proporcion al Partido Comunista ruso y al Estado socialista, Lenin declar:

La segunda idea que orienta nuestras tesis es que, en la actual situacin del mundo, despus de la guerra imperialista, las relaciones entre los pueblos, as como todo el sistema mundial de los Estados vienen determinados por un pequeo grupo de naciones imperialistas contra el movimiento sovitico y contra los Estados soviticos, a cuya cabeza figura la Rusia Sovitica. Si no tenemos en cuenta este hecho, no podremos plantear correctamente ningn problema nacional o colonial, aunque se trate del rincn ms apartado del mundo. Slo partiendo de este punto de vista es como los partidos comunistas de los pases civilizados, lo mismo que los de los pases atrasados, podrn plantear y resolver acertadamente los problemas polticos. Quisiera destacar de un modo particular la cuestin del movimiento democrtico-burgus en los pases atrasados. Esta ha sido justamente la cuestin que ha suscitado algunas divergencias. Nuestra discusin gir en torno a si, desde el punto de vista de los principios y de la teora, era o no acertado afirmar que la Internacional Comunista y los partidos comunistas deben apoyar el movimiento democrtico-burgus en los pases atrasados. Despus de la discusin llegamos a la conclusin unnime de que debe hablarse de movimiento revolucionario-nacional en vez de movimiento democrtico-burgus. No cabe la menor duda de que todo movimiento nacional no puede ser sino un movimiento democrtico-burgus, ya que la masa fundamental de la poblacin en los pases atrasados la constituyen los campesinos, que representan las relaciones capitalistas burguesas. Sera utpico suponer que los partidos proletarios, si es que tales partidos pueden formarse, en general, en esos pases atrasados, son capaces de aplicar en ellos una tctica y una poltica comunistas sin mantener determinadas relaciones con el movimiento campesino y sin apoyarlo en la prctica. Ahora bien, en este punto se hizo las objeciones de que, si hablsemos de movimiento democrtico-burgus, se borrara toda diferencia entre el movimiento reformista y el movimiento revolucionario. Sin embargo, en los ltimos tiempos, esta diferencia se ha manifestado en las colonias y en los pases atrasados con plena claridad, ya que la burguesa imperialista trata por todos los medios de que el movimiento reformista se desarrolle tambin entre los pueblos oprimidos. Entre la burguesa de los pases explotadores y la de las colonias se ha producido cierto acercamiento, por lo que, muy a menudo -y tal vez hasta en la mayora de los casos-, la burguesa de los pases oprimidos, pese a prestar su apoyo a los movimientos nacionales, lucha al mismo tiempo de acuerdo con la burguesa imperialista, es decir, al lado de ella, contra todos los movimientos revolucionarios y las clases revolucionarias. En la Comisin, este hecho ha quedado demostrado en forma irrefutable, por lo que hemos considerado que lo nico acertado era tomar en consideracin dicha diferencia y sustituir casi en todos los lugares la expresin democrtico-burgus por revolucionario-nacional. El sentido de este cambio consiste en que nosotros, como comunistas, slo debemos apoyar y slo apoyaremos los movimientos burgueses de liberacin en las colonias en el caso de que estos movimientos sean verdaderamente revolucionarios, en el caso de que sus representantes no nos impidan educar y organizar en un espritu revolucionario a los campesinos y a las grandes masas de explotados. Si no se dan esas condiciones, los comunistas deben luchar en dichos pases contra la burguesa reformista, a la que tambin pertenecen los hroes de la II Internacional. En las colonias ya existen partidos reformistas, y sus representantes se denominan socialdemcratas y socialistas. La diferencia mencionada ha quedado establecida en todas las tesis, y gracias a esto, nuestro punto de vista, a mi entender, aparece formulado ahora de un modo mucho ms preciso.

Evidentemente, ningn afroamericano asisti a los tres primeros Congresos de la Internacional Comunista en los que se debatieron y discutieron estas cuestiones. Ms tarde, en 1922, una delegacin de dos afroamericanos, el famoso poeta y novelista jamaicano Claude McKay y el surinams Otto Huiswoud asistieron al IV Congreso de la Internacional Comunista. Este encuentro tuvo lugar entre un renacer poltico y cultural del pueblo afroamericano.

Los millones de personas que el jamaicano Marcus Garvey atrajo de los Estados Unidos, el Caribe, Sudamrica y Amrica central y de colonias africanas supuso el apogeo para la Asociacin Universal de Desarrollo Negro y la Liga de Comunidades Africanas (UNIA-ACL). El peridico The Negro World (El Mundo Negro), fue publicado en tres idiomas distintos y atrajo a sus filas a izquierdistas negros como Cyril Briggs, de Isla Nieves y Hubert Harrison, de Santa Cruz (Islas Vrgenes).

Briggs y Harrison haban estado vinculados a los movimientos revolucionarios nacionalistas y socialistas de los EE. UU. antes de unirse a la UNIA. Briggs fue cofundador de la revista The Crusader que, con el tiempo, adopt una posicin anticapitalista. En 1919, Briggs y otros formaron la Hermandad de Sangre Africana para la Liberacin y Redencin Africanas (ABB). Posteriormente, muchos de los lderes de la ABB se enrolaron en formaciones precoces que, ms tarde, consolidaran el Partido Comunista de los Estados Unidos. El ao 1919 fue testigo de una veintena de incidentes raciales cuando los afroamericanos fueron atacados por bandas de blancos y autoridades de orden pblico tras la primera guerra imperialista en ciudades como Chicago y Washington D.C. Lo que distingue a estos denominados disturbios racistas de otros que haban ocurrido a finales del siglo XIX y principios del XX fue el hecho de que los afroamericanos se defendieron contra los racistas de una manera disciplinada y organizada. La ABB se constituy durante ese lapso de tiempo como una organizacin de autodefensa que abogaba por la autodeterminacin y el anticapitalismo.

Por otro lado, las huelgas que se produjeron en las industrias mineras del carbn y el acero, as como la huelga general en Seattle exacerb los temores de la clase capitalista y del gobierno federal. Los diferentes ataques con bomba atribuidos a los anarquistas prepararon tambin el terreno para una oleada masiva de represin que implic a miles de agentes del orden mientras estos llevaban a cabo redadas en hogares y oficinas de radicales sospechosos. Dicha oleada fue aparentemente diseada para evitar un levantamiento que pretenda el derrocamiento del gobierno estadounidense el 1 de mayo de 1920.

Las diferencias ideolgicas y polticas con Marcus Garvey sobre la naturaleza del movimiento llev a una divisin dentro de la UNIA entre Briggs, Harrison y la direccin. Las infiltraciones del gobierno federal de la UNIA, las organizaciones socialistas y el posterior Partido Comunista hicieron que estas contradicciones se vieran agudizadas.
Durante el periodo que sigui a la I Guerra Mundial, el Departamento de Justicia se centr en que los radicales y revolucionarios fueran desarticulados, deportados o encarcelados. Cientos de socialistas, anarquistas y nacionalistas negros fueron victimizados en un intento lanzado en un principio por el entonces fiscal general A. Mitchell Palmer en 1919.
Garvey fue acusado y condenado con cargos falsos alegando fraude postal entre 1922-23. Termin siendo encarcelado en 1925 cumpliendo dos aos en una prisin federal antes de ser deportado a Jamaica en 1927. Asimismo, en el contexto de un sur que segua ligado al campo por cuanto respecta al sistema de produccin agrcola, los africanos all residentes fueron acosados, sobreexplotados y encarcelados a travs de programas de contratacin de mano de obra y linchados por multitudes racistas. As, aquellos empezaron a emigrar rpidamente hacia los centros industriales y de embarque de las zonas urbanas del norte, medio oeste y oeste. Este proceso migratorio aport vitalidad a los movimientos de los trabajadores y a la nacin afroamericana cuya conciencia de clase y raza no dejaba de aumentar. Un gran nmero de peridicos, revistas, teatros, organizaciones sociales y negocios florecieron como resultado de la segregacin legalizada y de facto que imperaba en los municipios.

A pesar de que los africanos se trasladaron con la esperanza de una vida mejor a travs de empleos bien pagados, viviendas de calidad y una mayor libertad social, las condiciones en sus nuevos hogares segua siendo tan mala, si no peor, que la que haban tenido en el sur.

Una declaracin emitida tras el IV Congreso de la Internacional Comunista de 1922 en Mosc, dijo con respecto a la cuestin nacional afroamericana que:

La Internacional Comunista debe sealar al pueblo negro que no es el nico que sufre la opresin del capitalismo y del imperialismo, que los obreros y campesinos de Europa, Asia y Amrica tambin son sus vctimas, que la lucha contra el imperialismo no es la lucha de un solo pueblo sino de todos los pueblos del mundo, que en China. Persia, Turqua, Egipto y Marruecos, los pueblos coloniales combaten con herosmo contra sus explotadores imperialistas, que esos pueblos se sublevan contra los mismos males que consumen a los negros (opresin racial, explotacin industrial intensificada), que esos pueblos reclaman los mismos derechos que los negros: liberacin e igualdad industrial y social.

Estos movimientos que se produjeron en territorios coloniales y semicoloniales fuera de los Estados Unidos representaban un equivalente internacional a la cuestin afroamericana patria. Ya haba existido un continuo debate en la izquierda acerca de si el pueblo afroamericano luchaba por la inclusin en la sociedad estadounidense o estaba intentando establecer su propia autonoma o, incluso, eventual independencia. A juzgar por lo recogido en el informe de John Reed en el II Congreso de 1920, parece existir una falta de reconocimiento de la necesidad de organizarse en las reas rurales del sur donde los granjeros y trabajadores agrcolas afroamericanos suponan una parte muy importante del proceso de produccin que, a su vez, era indispensable para los centros capitalistas de fabricacin del norte y el medio oeste.

A menudo, la divisin del trabajo propiciaba conflictos de carcter racial en el sur a lo largo de las fronteras nacionales. Muchos granjeros blancos seguan sin tierras y pobres a pesar de que la clase dominante trataba de hacerles ver que les convena seguir ligados a los propietarios de las plantaciones que haban sobrevivido a las destrucciones de la Guerra civil y a los periodos de reconstruccin. En las ciudades principales como Memphis, Atlanta, Winston-Salem, etc., los afroamericanos se haban forjado una vida por medio del uso de instituciones religiosas, culturales y sociales. Tambin estas fueron objeto de ataques por parte del racismo blanco. Hacia la ltima dcada del siglo XIX y primeros aos del XX, las migraciones empezaron a aumentar. Esta migracin no se limitaba al norte, medio oeste y oeste, sino que tambin tena lugar en reas como Kansas y Oklahoma. Estos patrones migratorios no eran nicamente espontneos. Hubo organizaciones que mitigaron la presin que implicaba el trasladarse a otras regiones del pas. Los peridicos afroamericanos, como The Chicago Daily Defender, incluan publicidad que fomentaba la emigracin, y grupos como la Liga Nacional Urbana fueron fundados y financiadso por algunas corporaciones capitalistas para facilitar la transferencia de mano de obra africana del sur rural a los centros industrializados de los EE.UU.

En un intento por asumir las luchas revolucionaria nacionalista y anticolonial como la suya propia, la resolucin adoptada en el IV Congreso de la Internacional Comunista sigui insistiendo:

La Internacional Comunista, que representa a los obreros y campesinos revolucionarios de todo el mundo en su lucha por derrotar al imperialismo, la Internacional Comunista, que no es solamente la organizacin de los obreros blancos de Europa y Amrica sino tambin la de los pueblos de color oprimidos, considera que su deber es alentar y ayudar a la organizacin internacional del pueblo negro en su lucha contra el enemigo comn. El problema negro se ha convertido en una cuestin vital de la revolucin mundial. La III Internacional, que ha reconocido la valiosa ayuda que podan aportar a la revolucin proletaria las poblaciones asiticas en los pases semicapitalistas, considera la cooperacin de nuestros camaradas negros oprimidos como esencial para la revolucin proletaria que destruir el poder capitalista. Por eso el IV Congreso declara que todos los comunistas deben aplicar especialmente al problema negro las tesis sobre la cuestin colonial. El IV Congreso reconoce la necesidad de mantener toda forma del movimiento negro que tenga por objetivo socavar y debilitar el capitalismo o el imperialismo, o detener su penetracin. La Internacional Comunista luchar para asegurar a los negros la igualdad de raza, la igualdad poltica y social. La Internacional Comunista utilizar todos los medios a su alcance para lograr que las tradeuniones admitan a los trabajadores negros en sus filas. En los lugares donde estos ltimos tienen el derecho nominal a afiliarse a las tradeuniones, realizar una propaganda especial para atraerlos. Si no lo logra, organizar a los negros en sindicatos especiales y aplicar particularmente la tctica del frente nico para forzar a los sindicatos a admitirlos en su seno. La Internacional Comunista preparar inmediatamente un congreso o una conferencia de los negros en Mosc.

Los elementos dirigentes de la ABB que surgieron de la resistencia al estado racista y la violencia callejera tras la Primera Guerra Mundial se unieron al Partido Comunista de entre mediados y finales de 1920. Con el tiempo, la ABB se disolvi y el Congreso Americano Negro de Trabajo (ANLC) se constituy en 1925. La organizacin fue un primer intento por parte del Partido Comunista por formar organizaciones de masas entre el pueblo afroamericano. La directiva del ANLC celebr una conferencia para elaborar un programa de accin, aunque este esfuerzo logr resultados bastante limitados. El peridico The Negro Champion vio la luz en un intento por actuar en la lucha poltica e ideolgica que estaba teniendo lugar entre el pueblo afroamericano.

A nivel internacional, la Liga Contra el Imperialismo (LCI) fue fundada durante este mismo periodo. La primera reunin se celebr en Bruselas organizada por el comunista alemn Willi Munzenberg en febrero de 1927. A la primera reunin se invit a delegados de China, India, Sudfrica, Indonesia, Senegal y Argelia. Tambin se inform de que haban asistido personalidades de los movimientos anticoloniales de dichas regiones geopolticas como Lamin Senghor (Senegal), Virendranath Chattopadhyaya (India), J.T. Gumede, del Congreso Nacional Africano (CNA) de Sudfrica; Messali Hadi, del Estrella Norteafricana argelino y Mohammad Hattra del Perhimpoenan Indonesia.

La colaboracin de estas fuerzas, que incluan al Partido Nacionalista Chino Kuomintang, liderado por Chaing Kai-shek, con el Partido Comunista no dur demasiado. El 12 de abril de 1927, las fuerzas militares del Kuomintang entraron en Shanghi donde masacraron a los comunistas y a sus trabajadores aliados. En diciembre de ese mismo ao, el Kuomintang aplast a la Comuna de Cantn. Como resultado, la coalicin entre el Kuomintang de Chiang Kai-shek y el Partido Comunista de China se disolvi, provocando la Guerra Civil china. En 1931, los imperialistas japoneses invadieron Manchuria.
La Liga Contra el Imperialista tuvo su sede en Berln entre 1927 y 1933, cuando el Partido Nazi lleg al poder. La labor antiimperialista y anticolonial sufri un duro revs cuando el fascismo se extendi por toda Europa en 1933.

La LCI llev a cabo una enorme labor en el Reino Unido al expresar su solidaridad con la lucha anticolonial en India. Sin embargo, existieron ciertas discrepancias en 1930-31 con el ex primer ministro indio, Nehru, por las crticas vertidas sobre las polticas del Partido del Congreso. Aquel fue expulsado de la LCI en 1931. En 1937, la LCI dej de existir como organizacin internacional.

De forma paralela, la LCI fue producto del Comit Sindical Internacional de Trabajadores Negros (ITUCNW), afiliado a la Internacional Sindical Roja (ISR) y a la Tercera Internacional. Esta organizacin, constituida en 1928, fue liderada por el afroamericano comunista James Ford, que fue pronto sustituido por el trinitense George Padmore. El ITUCNW sobrevino en medio de los posicionamientos con respecto a los problemas nacionales afroamericanos y africanos resultantes del VI Congreso de la Internacional Comunista (1928). Antes de esto, los esfuerzos por parte del Partido (Comunista) de los Trabajadores haban sido extremadamente limitados.

Cyril Briggs admiti en septiembre de 1929, en un extenso artculo publicado en la revista The Communist que:

En un intento por evaluar el trabajo de nuestro partido entre los trabajadores y granjeros negros durante los ltimos diez aos, hay que comenzar admitiendo con sinceridad que la tarea de atraer a las masas negras a nuestra causa fue un tema que solo se abord con seriedad y franqueza en el VI Congreso mundial. La mayor parte de nuestra contratacin de mano de obra negra antes del Congreso era espordica y pretendan ser, por lo general, gestos en beneficio de la Internacional Comunista.

Ms tarde, Briggs cit la resolucin del VI Congreso sobre el Problema Negro den los EE. UU. diciendo:

No atraeremos a las masas negras a la causa de la lucha revolucionaria hasta el momento en que la seccin ms consciente de los trabajadores blancas muestre con hechos que estn luchando con los negros contra la discriminacin racial y la persecucinpara movilizar y concentrar a las grandes masas de los trabajadores blancos para la participacin activa en esta lucha. (p. 494)

Este mismo artculo en relacin con la reivindicacin por parte del VI Congreso de que el chovinismo blanco, predominante tanto en las facciones de la izquierda como en las de la derecha del Partido, fuera rechazado de manera categrica:

Para erradicar toda forma de antagonismo, o incluso la indiferencia entre nuestros camaradas blancos hacia la contratacin de mano de obra negra, hay que acompaar la agresiva lucha contra todas las formas de chovinismo blanco de una campaa educativa generalizada y minuciosa en el espritu de internacionalismo dentro del Partido, utilizando para este propsito, en la mayor medida posible, las escuelas del Partido, la prensa del Partido y la plataforma pblica. Esta labor educativa debera ser organizada de manera simultnea con una campaa para atraer a los trabajadores blancos y a los granjeros pobres a la lucha por el apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores negros. (pp. 494-5)

El ITUCNW public el The International Negro Workers Review (Revista de los Trabajadores Internacionales Negros) en marzo de 1931. Posteriormente, pas a llamarse The Negro Worker (El Trabajador Negro). En julio de 1930, se celebr la Conferencia Internacional de Trabajadores Negros en Hamburgo, Alemania, utilizando la base de la secretara occidental de la Internacional Comunista situada all. En un principio, estaba previsto que esta reunin se celebrara en Londres, sin embargo, la represin por parte del Reino Unido de la que haba sido vctima la lucha de la clase trabajadora y anticolonial evit el encuentro.

Refirindose en concreto a la asistencia a la Conferencia de 1930, Susan Campbell declar:

En Hamburgo haba 17 delegados presentes representando a seis organizaciones afroamericanas, Guayana Britnica, Trinidad, Jamaica, diversos pases del frica occidental y Sudfrica. No existe informacin alguna en torno a quines eran estos delegados y, en algunos casos (en parte debido a los nombres falsos), esta informacin es contradictoria. Jamaica estaba representada por S.M. DeLeon; Trinidad, por Vivian Henry, de la Asociacin de Hombres Trabajadores de Trinidad, y la Guayana Britnica, por el destacado sindicalista Hubert Critchlow. Por Sierra Leona y bajo el alias de E. Richards, estaba Isaac Theophilis Akkuna (I.T.A.) Wallace-Johnson; por Sudfrica, Albert Nzula. Tambin se encontraba presente Johnstone (Jomo) Kenyatta, dos hombres identificados como S. Norton y Akrong de la Costa de Oro britnica/Ghana, y Frank Macaulay, que haba colaborado con Wallace-Johnson en la Unin de Trabajadores Nigerianos. Padmore, aunque era trinitense, contaba como delegado afroamericano, junto a James W. Ford, I. Hawkins y J. Reid. El delegado de Gambia, que figuraba como George Small, era, casi con toda seguridad, E.F. Small, editor del The Gambia Outlook y organizador de una de los primeros sindicatos del frica occidental, el Bathurst. A finales de 1929, el sindicato de Small lider una huelga general que bloque la economa de Gambia durante 18 das. El subsecretario colonial britnico, Drummond Shiels, miembro destacado de la Sociedad Fabiana, haba comentado que el sindicato tiene desafortunadas afiliaciones y ha sido gestionado siguiendo principios comunistas. Otto Huiswoud parece no haber estado presente; es probable que ya se encontrara fuera como parte de una misin de la Internacional Comunista en el Partido Comunista Sudafricano que se sabe que emprendi por aquel entonces. (The Negro Worker: A Comintern Publication of 1928-37).

La resolucin aprobada en la Conferencia del ITUCNW en Hamburgo adopt una dura postura contra lo que se describi como reformismo negro. Esta tendencia se calificaba como el obstculo ms peligroso para el desarrollo de la lucha de los trabajadores negros. El papel de la Internacional Socialista representada por el Partido Laborista britnico fue duramente criticado. El ITUCNW dijo de este ltimo que era la mejor prueba de la verdadera poltica de estos agentes imperialistas.

Las resoluciones del ITUCNW exigieron la plena independencia de todos los territorios coloniales y el derecho a la autodeterminacin de todas las naciones oprimidas. Tras la Conferencia, muchos de los delegados viajaron a Mosc para asistir al Congreso de la Internacional Sindical Roja. Sin embargo, en 1933, los nazis se hicieron con el poder en Alemania. Padmore fue arrestado y encarcelado durante varios meses. Despus, fue deportado a Pars donde, aparentemente, las autoridades trabajaban con el rgimen fascista alemn para poder acceder a la coleccin de documentos de Padmore que esclarecan la solidez y el trabajo del ITUCNW y de la ISR.

Poco despus de esto, Padmore rompi con la Internacional Comunista por su cambio en la poltica exterior con respecto al Reino Unido y Francia. Mosc vio en Alemania a la principal amenaza para la Unin Sovitica y su influencia.

En un principio, Padmore afirm que la razn por la que se iba eran los problemas econmicos asociados con el ITUCNW.

Sin embargo, Campbell record:

En septiembre de 1933, Padmore dijo adis a su posicin como director de The Negro Worker y comenz a criticar a la IC por su cnico abandono de la causa de los trabajadores coloniales en beneficio del acercamiento del Frente Popular al Reino Unido y Francia. Cabe sealar que, aunque que se pensaba que la etapa del Frente Popular haba empezado con el VII (y ltimo) Congreso de la Internacional Comunista de julio-agosto de 1935, su inicio se puede fechar con ms precisin en el XIII Pleno del Comit Ejecutivo de la Internacional Comunista, celebrado poco despus de que Hitler asumiera el poder el 30 de enero de 1933.

Ms tarde, a principios de 1934, Padmore rompi oficialmente los vnculos con la Internacional Comunista. James Ford lleg incluso a calificar a Padmore de agente de la polica. Padmore escribi entonces una carta pblica criticando la posicin de la nueva Internacional Comunista y la public en la revista Crisis de la Asociacin Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP). Earl Browder, el entonces secretario general del Partido Comunista de los Estados Unidos, contest a las crticas de Padmore, declaraciones que tambin aparecieron en Crisis.

Durante su estancia en Pars, Padmore continu su trabajo dentro de la lucha panafricana. Colabor con Nancy Cunard, autora de la antologa Negro. A finales de 1935 y principios de 1936, Padmore se traslad a Londres, donde se asoci con su amigo de la infancia, C.L.R. James, que trabajaba en el movimiento trotskista del Reino Unido. Juntos formaron la Oficina Internacional de Servicios Africanos (IASB) y publicaron la International African Opinion. Ms tarde, en 1944, mucho despus de que James hubiera estado en Estados Unidos para una gira de conferencias que dur 15 aos, la IASB se disolvi y se form la Federacin Panafricana, la cual pas a organizar el V Congreso Panafricano en Mnchester en octubre de 1945.

Dicho Congreso fue dirigido por George Padmore, el Dr. W.E.B. Du Bois y Kwame Nkrumah, que acababa de llegar al Reino Unido tras haber estado estudiando durante una dcada en los Estados Unidos. Nkrumah se march a la Costa del Oro en 1947, constituyendo ms tarde el Partido de la Convencin del Pueblo (CPP) en 1949, el cual llev a la colonia britnica a la independencia en 1957 y convirtindose en la base de la lucha anticolonial y panafricana hasta 1966, ao en que Nkrumah fue derrocado en un golpe apoyado por la CIA contra el gobierno.

La situacin posterior a la II Guerra Mundial y la faccin socialista

Durante los aos de la Segunda Guerra Mundial imperialista desde 1939 a 1945, el movimiento anticolonial se reaviv en las colonias britnicas y francesas. Las personas de raza negra de Marruecos, Egipto, Argelia y Sudfrica intensificaron su lucha contra la ocupacin colonial. El 12 de agosto de 1946, los mineros africanos en Witwatersrand se declararon de huelga pidiendo salarios ms altos y mejores condiciones de trabajo. Tras una semana, el estado racista, todava dominado por el imperialismo britnico, elimin sin contemplaciones el paro laboral. Nueve personas resultaron muertas a manos de la polica y casi 1200 fueron heridas.

La brutalidad del Estado tuvo un gran impacto sobre la conciencia del movimiento de liberacin nacional del Congreso Nacional Africano (CNA). ste haba ayudado a la formacin de la Unin de Mineros Africanos que se remonta a 1941. J.B. Marks, lder del CNA, jug un papel decisivo en la organizacin de dicha formacin.

Los trabajadores africanos ganaban un 1200% menos que los mineros blancos. Aunque los mineros europeos haban participado en las luchas laborales de 1880, terminaron asimilados por el capital y la mayora se convirti en ferviente defensor del rgimen racista del colonialismo. La huelga de los mineros africanos de 1946 fue reprimida por el estado racista colonial. Sin embargo, su impacto sobre la conciencia de las masas fue duradero. En 1949, la liga juvenil del CNA, formada en 1943, redact un programa de accin pidiendo mayor actividad militante por parte del movimiento de liberacin.

En 1950, tras la aprobacin de la Ley de Supresin del Comunismo, que prohiba el Partido Comunista de Sudfrica, se produjeron huelgas y manifestaciones masivas prximas al 1 de mayo y que provocaron la muerte de 16 personas a manos de la polica. En 1952 se inici la Campaa de Desafo contra Leyes Injustas. Estos acontecimientos propiciaron la formacin de la Federacin de Mujeres Sudafricanas en 1954, reuniendo a mujeres patriotas de los movimientos progresistas blancos, africanos, indios y negros.

En 1955, miles de personas se reunieron en Kliptown para anunciar la Carta de la Libertad, un revolucionario documento democrtico que peda la abolicin del sistema racista del apartheid, la nacionalizacin de las minas y de las tierras controladas por blancos del interior.

El rgimen sudafricano del apartheid acus de traicin a 150 activistas. Los juicios duraron cuatro aos y terminaron con la absolucin de los miembros la Alianza del Congreso en 1960, que estaba formada por el CNA, el Congreso Nacional Indio y el Congreso de los Demcratas, entre otros. El 21 de marzo de 1960, la polica masacr a 69 personas a las puertas de una comisara de polica en Sharpeville y cerca de una terminal de autobuses en Langa Flats. El CNA y el recin formado Congreso Panafricanista fueron prohibidos y permanecieron as durante otros treinta aos, cuando, en febrero de 1990, se les permiti actuar abiertamente.

Estas luchas masivas caracterizaron el movimiento de liberacin nacional en Sudfrica, Ghana, Guinea y otras zonas. Sin embargo, en Argelia el Frente de Liberacin Nacional (FLN) fue obligado a tomar las armas contra el imperialismo francs en 1954. El movimiento guerrillero emprendi una campaa militar hasta 1961, ao en que todo estaba listo para la independencia nacional del Estado del frica septentrional en 1962. El CNA y el Partido Comunista Sudafricano (SACP) constituyeron el Um Khonto we Sizwe (MK), que se embarc en una lucha armada en diciembre de 1961.

La unidad guerrillera perpetr ataques a centrales elctricas y oficinas gubernamentales en su etapa inicial. Entre 1962 y 1964 se detuvo a varios lderes del MK. Ms tarde, se celebr el juicio de Rivonia, que hizo que Nelson Mandela. Walter Sisulu, Ahmed Kathrada y Dennis Goldberg, entre otros, fueran condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

A pesar de que el rgimen del apartheid esperaba que se hiciera desaparecer al CNA y al SACP por suponer una amenaza para el Estado y para el sistema econmico, en 1976, el movimiento de masas surgi de nuevo cuando miles de estudiantes se manifestaron y atacaron la educacin bant. Cientos de jvenes resultaron muertos, heridos y arrestados entre 1976 y 1977. Muchos otros huyeron del pas y vivieron en el exilio, donde fueron entrenados en campos establecidos por el CNA, el Congreso Panafricanista y el Movimiento de Conciencia Negra (MCN).

En 1980, la orientacin ideolgica y poltica del movimiento de liberacin nacional de Sudfrica dio un vuelco decisivo en favor del CNA. La forma del movimiento se centraba en provocar malestar entre los frentes de lucha militar, obrero y de masas. Estos acontecimientos en Sudfrica no ocurran en el vaco.

Las antiguas colonias portuguesas de Guinea Bissau, Mozambique y Angola coordinaron la fase armada de la Revolucin Africana. Portugal, un Estado colonial fascista, haba sido una de las primeras naciones europeas en iniciar el comercio atlntico de esclavos. Sin embargo, el Reino Unida y Francia eclipsaron a Portugal en el reparto colonial de frica.

Con los enormes beneficios logrados de la lucha armada en Guinea Bissau y Mozambique, el Partido Africano por la Independencia de Guiena (PAIGC) y el Frente de Liberacin de Mozambique (FRELIMO) estaban listos para declarar la independencia en 1974. Un golpe de jvenes oficiales militares acaecido en Lisboa en 1974 se comprometi a descolonizar sus explotaciones en frica. Guinea Bissau logr la independencia en 1974 mientras que Mozambique hizo lo propio en junio de 1975.

La situacin en Angola era ms complicada ya que haba tres organizaciones que afirmaban ser el nico movimiento de liberacin nacional legtimo en los pases petroleros. El Movimiento Popular por la Liberacin de Angola (MPLA) ha luchado el grueso de la batalla durante la guerra revolucionaria que dur desde 1961 hasta 1975, cuando se alcanz un acuerdo en pos de una transicin pacfica al poder.

Sin embargo, el imperialismo favoreci a otras dos organizaciones. Por un lado, el Frente Nacional para la Liberacin de Angola (FNLA), con base, principalmente, en Zaire (actual Repblica Democrtica del Congo). Por aquel entonces, el pas se encontraba bajo el liderazgo de Mobutu Sese Seko, un dictador militar apoyado por el imperialismo que haba estado implicado en el derrocamiento y asesinato del patriota congoleo y primer ministro electo Lumumba. Por otra parte, la Unin Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), liderada por Jonas Savimbi, un ambiguo personaje de quien se descubri despus que haba colaborado con las autoridades coloniales portuguesas.

Los agentes de la CIA y los mercenarios procuraron garantizar la victoria de las fuerzas contrarrevolucionarias contra la MPLA a la que apoyaba Cuba y la Unin Sovitica. Asimismo, buscaron una alianza con la Organizacin del Pueblo de frica del Sudoeste (SWAPO), el CNA y el Partido Comunista Sudafricano (SACP). Las fuerzas internacionalistas cubanas intervinieron en Angola en vsperas de la independencia en noviembre de 1975, en medio de una invasin por parte de las Fuerzas de Defensa de Sudfrica (SADF).

La lucha de los cubanos junto a sus camaradas del MPLA hizo que las SADF retrocedieran, consolidando as la independencia de Angola bajo un liderazgo revolucionario.

En 1988, tras una monumental batalla en Cuito Cuanavale, el rgimen racista derrotado del apartheid accedi a retirarse del sur de Angola y a asegurarle la independencia a Namibia, conocida entonces como frica Sudoccidental, colonia de Pretoria. Estos progresos en la Revolucin Africana, junto a la creciente lucha armada y de masas dirigida por el CNA y sus aliados sudafricanos, propiciaron la liberacin de Nelson Mandela y otros prisioneros polticos durante 1987-1990 as como la derogacin de las prohibiciones que pesaban sobre otros activistas polticos que vivan en el exilio, cuando muchos regresaron a Sudfrica despus de 1990.

La Revolucin Africana no dio una respuesta uniforme al neocolonialismo. Ya en 1961, los Estados independientes se haban dividido en una faccin de minora antiimperialista y orientacin socialista liderada por Ghana, Guinea, Argelia y Mali, en contra de un gobierno ms moderado que resista los llamamientos por parte del Dr. Kwame Nkrumah, entre otros, y en favor de la integracin poltica y econmica. Los fracasos en el Congo, Camern, Nyasalandia (Malaui) y otros Estados poscoloniales donde los elementos polticos reaccionarios y moderados que apoyaba el imperialismo se hicieron con el control del gobierno, supusieron un impedimento para la realizacin de la autntica independencia y soberana.

En el innovador trabajo de Kwane Nkrumah titulado: Neocolonialismo: la ltima etapa del imperialismo, publicado a finales de 1965, el autor identific claramente a los Estados Unidos como la principal potencia comprometida con detener el avance de la Revolucin Africana. En el captulo titulado El mecanismo del neocolonialismo, Nkrumah dijo:

A fin de poner freno a la injerencia extranjera en los asuntos de pases en vas de desarrollo, es necesario estudiar, comprender, exponer y combatir activamente en neocolonialismo sea cual fuere la forma que este adopte, ya que los mtodos de los neocolonialistas son sutiles y variados. Estos operan no solo en el mbito econmico, sino tambin en las esferas poltica, religiosa, ideolgica y cultural. Cuando se enfrenta a los militantes de territorios excoloniales de Asia, frica, el Caribe y Latinoamrica, el imperialismo simplemente cambia de tctica. No tiene reparos en prescindir de su bandera e incluso de algunos de sus funcionarios expatriados que ms odio suscitan. Esto significa, eso dice, que dar la independencia a sus antiguos sbditos debe ir seguido de ayuda para su desarrollo. Sin embargo, al amparo de estas frases, concibe innumerables formas de cumplir objetivos que ya haban sido conseguidos anteriormente por el colonialismo puro y duro.

Nkrumah sigui desarrollando esta idea al manifestar que:

El resultado total de sumar estos modernos intentos por perpetuar el colonialismo al mismo tiempo que se habla de libertad es lo que ha llegado a ser conocido como neocolonialismo. Estados Unidos es el pas neocolonialista ms destacado, habiendo ejercido su poder en Latinoamrica durante mucho tiempo. En un principio, los EE. UU. puso torpemente el punto de mira en Europa. Ms tarde, cuando la mayora de los pases del continente estaban en deuda con ellos, lo volvi a intentar, esta vez con mayor seguridad, tras la II Guerra Mundial. Desde entonces, con exquisita minuciosidad y una atencin conmovedora hacia cada detalle, el Pentgono se dedic a consolidar su hegemona, algo que se evidencia en todo el mundo.

Retos del siglo XXI

Tal y como Nkrumah defini el neocolonialismo hace cincuenta y dos aos, los Estados Unidos siguen siendo la principal potencia imperialista del mundo. Esto resulta an ms evidente con la cada de la URSS y los Estados socialistas aliados del este y sur de Europa.
Sin embargo, la lucha contra el imperialismo y el socialismo no ha acabado an en modo alguno. La Repblica Popular de China, el Estado ms poblado del mundo, permanece bajo el control del Partido comunista. La Repblica Popular Democrtica de Corea (RPDC) ha sobrevivido durante ms de sesenta aos desde que la guerra imperialista liderada por los Estados Unidos intentara derrocar a Kim Il Sung a principios de los 50. Vietnam ha sido un pas unificado durante cuatro dcadas despus de que tanto el imperialismo francs como el estadounidense intentaran eliminar el comunismo y las fuerzas de liberacin nacional a travs de una guerra de genocidio y ocupacin que dur de 1945 a 1975.

En el continente africano el Congreso Nacional Africano, la Organizacin del Pueblo de frica del Sudoeste, la Unin Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patritico, el Movimiento Popular de Liberacin de Angola y el Frente de Liberacin de Mozambique permanecen en el poder en el sur de frica tras la derrota del colonialismo de asentamiento. Las huelgas convocadas por sindicatos y estudiantes tienen lugar cada vez ms frecuentemente en frica en Estados como Nigeria, Kenia y Sudfrica.
Nuestro trabajo en los Estados Unidos consiste en demostrar una solidaridad incondicional con el pueblo de frica, el Medio Oriente, Asia y Latinoamrica ante la creciente presin imperialista. Las guerras en Libia, Sudn, Costa de Marfil, Nigeria, Somalia y la RDC son una expresin del neocolonialismo con la que los pases imperialistas pretenden mantener el control de valiosos elementos para la causa: minerales, tierras y vas fluviales, as como la productiva mano de obra del pueblo africano.

Estos acontecimientos que tuvieron lugar en frica y otras reas del denominado Sur Global no son, en absoluto, espordicos, sino algo sistemtico. El enfoque del movimiento antiimperialista occidental tiene que ser, por tanto, implacable. Independientemente de la clase y de la naturaleza poltica de cualquier Estado del continente, hay que defender al pueblo del neocolonialismo y de las tretas imperialistas.

El autntico imperialismo debera exigir el desmantelamiento del AFRICOM, el cese de la intervencin del Pentgono y de la CIA en los asuntos africanos y el pago de indemnizaciones a las naciones de Somalia, Libia, Sudfrica, Zimbabue, Tanzania, Ghana y otros pases que han sido objeto de campaas de bombardeo militar, de intervenciones directas o indirectas y de acciones que han asfixiado sus economas nacionales a travs de sanciones y otras formas efectivas de actividad blica.

En Costa de Marfil, en 2011, los imperialistas franceses apoyados por el gobierno de Obama, desestabilizaron y derrocaron el gobierno del presidente Laurent Gbagbo. Este fue detenido por comandos franceses y trasladado a Holanda para ser juzgado ante la Corte Penal Internacional (CPI). La CPI se ha centrado, sobre todo, en la bsqueda, captacin y persecucin de lderes gubernamentales africanos y comandantes rebeldes.

Por otro lado, la CPI no ha movido ni un dedo contra Washington, Londres, Pars o Bruselas, lo que ha supuesto injustas guerras contra los pueblos de Oriente Prximo, Asia, frica y Latinoamrica desde que finalizara la II Guerra Mundial. Millones de personas han muerto y han sido desplazadas durante las guerras iniciadas por el imperialismo en el ltimo cuarto de siglo. Irak, Afganistn, Hait, Sudn, Zimbabue, Siria, Yemen, Colombia, Cuba, Brasil, Venezuela y otros Estados han visto sus economas y sistemas polticos destruidos o gravemente daados por los gobiernos capitalistas occidentales.

Las instituciones como la CPI actan como sustitutas de los sistemas imperialistas. Suponen el principal enemigo de la mayora de los pueblos del mundo y deberan ser tratadas como tales por parte de las fuerzas antiimperialistas occidentales.
Estados como Zimbabue, Sudfrica e, incluso, Grecia deberan verse defendidos por medio de fuerzas progresistas de los Estados Unidos ya que sus problemas provienen de sus esfuerzos por subsanar las desgracias a las que les llevaron los Estados Unidos y sus aliados. Esta solidaridad proletaria internacional es una forma de establecer vnculos ms estrechos con los trabajadores y los oprimidos en las naciones poscoloniales y semicoloniales.

El derrocamiento del imperialismo llegar con la alianza de los movimientos obreros revolucionarios en Occidente y con las luchas de los pueblos y las organizaciones del Sur Global. Este es nuestro deber actualmente a medida que construimos un partido y un movimiento revolucionarios para enfrentarnos al imperialismo en su centro de operaciones en los Estados Unidos.

Nota: este informe fue escrito y depositado en parte a la Conferencia Regional de Medio Oeste sobre Socialismo y Liberacin Nacional que se celebr en la Universidad de Wayne State el 25 y 26 de marzo de 2017. La Conferencia fue patrocinada conjuntamente por la seccin de Estudiantes a favor de una Sociedad Democrtica (SDS) de la Universidad y la delegacin en Detroit del Partido Mundial de los Trabajadores (WWP). Azikiwe se dirigi a la Conferencia en una mesa redonda llamada Luchar contra el capitalismo en todo el mundo. Otros miembros del grupo de debate fueron Lorena Buni, la presidenta y responsable de Solidaridad Nacional de Anakbayan-USA; Mond Jones de la delegacin del Partido Mundial de los Trabajadores en Detroit; Claud Toutou St. Germain, lder en Boston del partido haitiano Fanmi Lavalas; Randi Nord de la delegacin del Partido Mundial de los Trabajadores en Detroit y editor de Geopolitics Alert, Yvonne Jones, cofundadora de la Asociacin de Empleados Activos y Jubilados de Detroit (DAREA); y Joe Mchawar de la delegacin del Partido Mundial de los Trabajadores en Detroit. Esta mesa redonda estaba presidida por Kayla Pauli del Partido Mundial de los Trabajadores en Michigan. La Conferencia cont con la asistencia de delegados de, al menos, doce Estados diferentes y una veintena de ciudades.

Fuente: Global Research, African Politics and the World Situation, publicado el 31 de marzo de 2017.

Traduccin de Raquel de Pazos Castro y Miguel Borrajo Gonzlez para Umoya.

Notas de los traductores:

1. Autoridad del Banco Inmobiliario de Detroit, autoridad pblica duea de, aproximadamente, 100.000 parcelas en la ciudad de Detroit, las cuales gestiona como entidad quasi gubernamental.

2. Compaa de prstamos hipotecarios con sede en Detroit.

3. El calendario juliano se usaba cuando la revolucin de octubre tuvo lugar. En el calendario gregoriano (occidental), esta fecha corresponde al 6 de noviembre. El calendario juliano va 13 das por detrs del gregoriano.

Fuente: https://umoya.org/2018/09/13/politica-africana-y-la-situacion-mundial/#more-60879



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