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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2018

Dolarizacin creciente de la economa en Argentina

Julio C. Gambina
Rebelin


La situacin econmica se agrava para la mayora de la sociedad en la Argentina.

Un indicador importante deriva de un dlar por encima de los 40 pesos u oscilando en torno a ese precio, sin que nadie pueda asegurar que la divisa estadounidense lleg ya a su techo.

En rigor, esa cotizacin del dlar perjudica la condicin de vida de la mayora de la poblacin, pero favorece a muy pocos y concentrados productores y exportadores junto a especuladores locales y externos que acumulan con operaciones en el mercado local.

No es cierto que la devaluacin perjudique a todos por igual. Existe un ncleo de poder econmico que con la correccin cambiaria sale enormemente beneficiado, con mejor rentabilidad e ingreso para acrecentar la acumulacin de riqueza.

La devaluacin resulta un mecanismo de transferencia de ingresos y riqueza hacia acreedores externos y grandes exportadores.

Un futuro promisorio

Variados opinlogos sobre economa y poltica, del gobierno y especialmente crticos por derecha, sostienen que ahora, con este dlar el pas ser ms competitivo, lo que ofrecer mejores condiciones al balance de pagos en el mediano plazo.

Argumentan que con este precio de la divisa se desestimula el turismo hacia el exterior y se favorece el turismo local, con sus secuelas en hotelera, gastronoma y produccin local con impacto en el empleo y mejora de las cuentas externas.

En el mismo sentido sostienen la potencial recuperacin de la produccin local por encarecimiento de las importaciones, favoreciendo el empleo y la recuperacin econmica local en todo el territorio.

Se tratara de un futuro con menor dficit comercial y turstico, incluso su posible eliminacin.

Antecedentes para pensar en esa consecuencia nos remite a la devaluacin del 2002, que entre otras cuestiones generaron las condiciones de posibilidad para la salida de la gran recesin entre 1998 y 2002.

Desde lo propagandstico remite a un futuro promisorio. Ahora en la coyuntura, la devaluacin incrementa la pobreza y cada de los ingresos populares, pero se constituye en plataforma de superacin de la recesin en curso.

Se presenta a la devaluacin como una necesidad del ajuste de la economa, en un rumbo de miseria presente y futuro prometedor, casi como promesa en campaa electoral.

Ajuste fiscal y presupuesto 2019

Claro que ese futuro promisorio requiere tambin de la eliminacin del dficit fiscal, tema que se tramita en Washington con renovacin del acuerdo de junio pasado con el FMI.

A cambio de acortar el plazo de los desembolsos del organismo internacional e incluso gestionar ms fondos, el compromiso local es el ajuste sin anestesia para bajar el gasto pblico social.

Esa negociacin en Washington tiene correlato en las bsquedas de consenso poltico en la Argentina para lograr antes de fin de ao el presupuesto 2019 con dficit primario cero.

Los gobernadores de provincias son los primeros en la lista del ablande para el consenso del ajuste, ya que son receptores o no de fondos nacionales para asegurar sus propios fines polticos, incluso de reelecciones en el prximo evento electoral.

El presupuesto del ajuste en 2019 requiere de consenso legislativo, por lo que los poderes ejecutivos provinciales son inducidos por el gobierno nacional a generar acuerdos de legisladores representantes de las provincias para dotar de presupuesto a la Nacin y al gobierno Macri.

Se trata de un presupuesto en sintona con el acuerdo FMI en negociacin y que avala la gestin Trump en su estrategia continental para revertir el ciclo populista en Nuestramrica.

La aprobacin del presupuesto, ms si se logra antes de la cumbre de Presidentes del G20 el 30/11 y 1/12, ser evidencia de control poltico institucional para el shock de ajuste exigido por la lgica del poder mundial, ms all de las crticas locales al restablecimiento temporal de las retenciones a las exportaciones.

El sacrificio del presente y el rumbo de la dolarizacin

La caresta de la vida la sufren los sectores de menores ingresos, con una inflacin de precios para agosto del orden del 3,9% y una proyeccin para septiembre que alcanzara el 6%.

Son valores que escalan los precios para todo el 2018 en torno al 45%, contra las mejores paritarias logradas en torno al 25 o 28%, en clara prdida de la capacidad de compra del salario y los ingresos populares.

El combo de inflacin y recesin impacta regresivamente a salarios, jubilaciones y planes sociales, afectando a millones de personas de menores ingresos.

Los ndices de precios se explican tambin y en parte por el cambio de la cotizacin del dlar, en una economa que ya est dolarizada, por lo menos en precios de los combustibles, en tarifas de servicios pblicos o en negocios inmobiliarios.

Por lo tanto, la propuesta de dolarizacin o convertibilidad llegada desde un asesor de la Casa Blanca no resulta una propuesta extraviada, ms all de desmentidos oficiales desde el gobierno o del propio FMI.

El camino en curso apunta a la dolarizacin o si se quiere, a la perdida permanente y recurrente de soberana monetaria, tal como sostienen y fundamentan opositores por derecha al propio gobierno.

Se destacan en ese sentido Jos Luis Espert o a Javier Milei con opiniones relativas a la exacerbacin del ajuste e incluso la eliminacin del BCRA para liberalizar el uso de las monedas entre la poblacin.

Es una concepcin de liberalizacin exacerbada con menos Estado y regulaciones para asegurar la total libertad del mercado.

Qu presente y qu futuro?

Muchos sostienen que esto no aguanta ms, que todo explotar por el aire, con un diagnstico apocalptico y catastrofista.

Resulta ms realista pensar que no hay lmite para la prdida de derechos (salud, educacin, empleo, salario e ingresos) y el deterioro de las condiciones de vida si no se generan masivas resistencias y muy especialmente elementos para construir un imaginario alternativo con otra ecuacin de beneficiarios y perjudicados.

La iniciativa del gobierno est en marcha y supone el presente de inflacin y recesin, con ajuste en el gasto social por lo menos para el 2018 y buena parte del 2019, todo financiado desde el FMI y si se puede con recursos complementados por Estados amigos, caso de EEUU e incluso por el mercado financiero mundial.

El problema es la iniciativa poltica popular, no sola para enfrentar la estrategia en curso, sino para construir un nuevo proyecto productivo y poltico de sociedad diferente, con ms derechos sociales y equitativa distribucin del ingreso y la riqueza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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