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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

La bomba biopoltica en las elecciones brasileas y la bomba idem en la cotidianidad colombiana

Luis Carlos Muoz Sarmiento y Luis Eustquio Soares
Rebelin


El pasado sbado, 29/sept/2018, da de las manifestaciones callejeras del Movimiento #Eleno (#l no), conversando con una familia que vota por Bolsonaro, podemos percibir que hemos sido rehenes de un proceso de dominacin que designamos como proceso de dominacin por bomba biopoltica. En Colombia, esa misma (anti)idea la representa el Innombrable, sobre quien ya es bueno ir pensando en hacerlo depositario de otro movimiento l no, como quiera que la filiacin nazifascista que lo une con Bolsonaro es irrefutable. Desde luego, l ya tiene lista su defensa: como es el dueo de la justicia colombiana, su campaa, de forma automtica se autodenomina, l s. Y la gente, aunque no crea en l, termina por ser obligada a creer en l, aunque nadie ms lo crea, j. Como se ve, una oscura y enrevesada hiptesis filosfica, que por fortuna se aclara por s sola.

Antes de tratar sobre esto, queremos describir brevemente la referida conversacin. Estbamos delante de una estructura tipicamente edpica y patriarcal, bajo un formato actual: una joven, que dice tener maestra en ingeniera civil y ser professora de una facultad privada en Vila Velha; un hombre, que tiene un perfil menos escolarizado, siendo un tpico obrero de la periferia, tomada por religiones agringadas, con la vida orientada por la relacin entre la creencia en Dios, garanta de proteccin sobrenatural para la familia, y por el sueo de volverse empresario. Todo esto visto como cierto por un asunto de inmunidad/proteccin divina.

En el caso colombiano, no hay, por contraste, conversacin con familia alguna: hay un tcito/unnime silencio con relacin al (supuesto) liderazgo uribestial, casi bolsonarista, perdn, bolsonarista a ultranza: ambos son nazifascistas. Y as hubiera diferencias de una familia a otra, los medios se encargaran de desdibujarlas pues eso es muy perjudicial, dicen ellos, claro, para el pas, pues este es un pas, como el actual Brasil, democrtico, autnomo e independiente, de cualquier injerencia extranjera, lase EE. UU. Como lo confirma un titular de El Espectador (25/sept/2018), que resea la visita de Duque a Trump, en la que aqul fue usado de puente para una eventual/casi segura intromisin de los gringos en Venezuela y en la que acat las indicaciones para el nuevo combate contra las drogas: eufemismo por mayor represin e dem libertad para el comercio de ellas. https://www.elespectador.com/noticias/politica/trump-duque-el-enfoque-prohibicionista-articulo-814157

Y aun as, el plebeyo Duque persiste en insinuar que sigue su propia bitcora, cuando, en realidad, aparte de estar sometido, implcitamente, al diktat gringo, al mismo tiempo sigue el libreto del nico personajete que no necesita ser nombrado porque de antemano se sabe quin es, como se infiere del titular en el que el dirigente del ELN Pablo Beltrn, seala, con precisin: Duque est cumpliendo al pie de la letra el guin del expresidente Uribe. Y sostiene, adems que el Gobierno debe llevar sus exigencias a la negociacin y que est haciendo trizas la paz. Y aqu cabe citar dos prrafos de sus declaraciones: Antnio Guterres, el secretario general de la ONU, recientemente dijo que en Colombia no se trata solo de consolidar el proceso de paz con las FARC sino tambin de generar credibilidad a efectos de posibles negociaciones futuras con otros agentes armados. Si observamos la falta de cumplimiento a lo acordado con las FARC y el asedio y hostigamiento del rgimen contra el nuevo movimiento creado por los desmovilizados, tenemos que sacar una conclusin: el modelo de pacificacin que aplican las lites es para desaparecer [a] la guerrilla y para no dejarla llegar a ser un partido fuerte. Pese a estas adversidades, hay que persistir en el camino de la solucin poltica aprendiendo de las lecciones del pasado. En otro prrafo, seala: A Gustavo Bell, el ltimo jefe negociador del Gobierno anterior, le propusimos que si pactbamos unas transformaciones para Colombia, el Estado deba firmar un compromiso explcito por ellas, pero manifestaron que no podan suscribirlo. Tambin le propusimos adoptar un criterio de reciprocidad para el cumplimiento de los acuerdos, que implica que si el Estado cumple, presiona a la guerrilla a cumplir; pero si incumple, pierde autoridad moral para exigirle a la guerrilla que ella cumpla. Este criterio un da lo aceptaron, pero al da siguiente dijeron que no podan asumirlo. Esto ejemplifica cmo interiorizamos las lecciones de lo aprendido. https://colombia2020.elespectador.com/pais/duque-esta-cumpliendo-al-pie-de-la-letra-el-guion-del-expresidente-uribe-pablo-beltran

Sentencia que trasciende su sentido ms lato, para revelar, sin querer queriendo, como dira El Chavo, la postura preter-intencional, deliberada, del mal llamado Acuerdo de Paz del gobierno Santos, cuando simplemente se trat de un cese parcial de la guerra, cuyo fracaso se dibujaba, solo, en el aire, puesto que no era ms que el engao que se vea venir, como ahora se puede inferir al leer la entrevista con el filo-duquista alto consejero para la Estabilizacin, Emilio Archila, quien seala, segn el medio citado, que alguien no hizo bien su trabajo en el anterior Ministerio para el Posconflicto, pues an no hay una salida para cumplir con lo acordado. https://colombia2020.elespectador.com/politica/no-hay-recursos-para-implementar-el-acuerdo-de-paz Es decir, lo que se saba antes de la farsa/ntista. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=222754   Muy parecida, cmo no, a las farsas de EE.UU para sustituir a la lucha de clases. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231042

Todos los estereotipos que circulan en los medios y especialmente sobre Bolsonaro fueron esgrimidos por ellos durante la charla, pero nos fijaremos apenas en uno: Boalnaro, ungido por Dios, representa la proteccin de la familia, razn por la cual acierta en combatir el peligro de la devastacin moral, representada por el identitarismo liberal. Uribe/Duque superan en pretensiones a Bolsonaro pues buscan representar al padre (tirano, maltratador, pero padre al fin, ya) y al hijo (prdigo: pero, en abusos y en nombramientos de ministros con prontuario antes que con CV) de la familia nacional. Vimos all, en el primer caso, el de la Family At the Street, de forma ntida, la actual tragedia brasilea: el conflicto no es entre capital vs. trabajo ni tampoco entre independencia poltico-econmica brasilea vs. imperialismo estadounidense, que nos golpea, impide, criminaliza, excluye; y captura: vase Lula da Silva.

No, estamos muy lejos de esto. El conflicto es moral/maniqueo; es el bien contra el mal y cada lado representando el bien (y a la vez olvidando lo que ya seal el neurofisilogo colombiano Rodolfo Llins: El bien y el mal son pendejadas nuestras. Todo lo que hace el hombre lo hace por conveniencia). Del lado identitarista, el bien es combatir la caricatura del patriarcado, del machismo y del racismo, que es Bolsonaro; del lado de la familia en cuestin, el bien es defender la familia patriarcal/heterosexual/homfoba contra ese identitarismo que huye de las supuestas normas o de la norma creada, no por la sociedad desigual, sino por Dios. En el simbitico caso Uribe/Duque hay identidad total con Bolsonaro, salvo en que la sociedad desigual ha sido creada por ellos, sin la intervencin de un dios: salvo, eso s, que ese dios sea el de la perversidad. Y la bomba biopoltica? S, ya la estamos describiendo. Si la categora biopoltica puede ser definida como el poder marcado en el cuerpo de las personas: un poder subjetivo, personalizado, implicado por un proceso de inmunizacin subjetiva, la bomba biopoltica es la personalizacin moral del conflicto de clase brasileo. Esta bomba, por lo tanto, tiene el siguiente objetivo: eliminar el conflicto de clase y poner en su lugar el conflicto moral, que se volvi el lugar de la supuesta garanta de inmunidad: la inmunidad de la proteccin divina (que en el caso doble Uribe/Duque emana de ellos mismos, segn ellos, claro, que se creen dioses: he ah la otra bomba biopoltica) contra el peligro de la supuesta diversidad de gnero y tnica; y la inmunidad del multiculturalismo liberal contra el patriarcado caricaturizado.

El conflicto (en ambos casos: Bolsonaro y Uribe/Duque) es, pues, del bien contra el mal, como en los seriados gringos. Ahora entendemos por qu cuando conversbamos, la Red Globo ligada al fondo haca su reportaje sobre los dos lados del conflicto: fue ese reportaje el que motiv nuestra charla. Para mostrar las manifestaciones (mucho mayores, en nmero de personas) de las izquierdas identitaristas (unidas con el citado mote Eleno) no casualmente el reportaje se fij en la expresin Eleno, escrita, como un tatuaje, por un joven, de forma amorosa, en las espaldas desnudas de un muchacho probablemente gay. Mira ah la biopoltica, comprendida como el poder escrito en el cuerpo subjetivo-identitario. Para mostrar, de forma capciosa, el lado de las manifestaciones a favor de Jair Bolsonaro, la Red Globo destac la cuestin familiar, definiendo as el conflicto como un conflicto entre el identitarismo liberal/multicultural vs. identitarismo familiar/patriarcal.

Es este conflicto el que pretenden llevar a la segunda vuelta, con el objetivo de subsumir con Lula da Silva, as como hizo el ministro del Supremo, Luiz Fux, en la noche que precedi a las manifestaciones del 28/sept/2018, al no permitir, de forma dictatorial, absolutamente fascista, dos reportajes en la crcel, con Lula, legalmente garantizados por el ministro Ricardo Lewandowski, de lejos el mejor ministro del Supremo Tribunal Brasileo, que se volvi la trinchera jurdica del golpe, en asociacin directa con la Operacin Lava Jato.

Como hiptesis, a modo de conclusin, pensamos lo siguiente: al asumir nosotros (nos referimos a las izquierdas) este conflicto fabricado biopolticamente, corremos serios riesgos de elegir, incluso negndolo, a Bolsonaro, porque no tengan dudas de que muchas familias (sin razn, es evidente, pero, acaso estamos hablando de razn?) optarn, a la hora de votar, por sus inmunidades religiosas.

De las que, a propsito no estn exentos Uribe ni Duque, salvo que ellos solo creen en Dios porque les conviene... (de ah, el bien y el mal son pendejadas nuestras), o ellos mismos se han ungido como mesas, enfrente de esa fe que es apenas una creencia en la falta de evidencias: que en su caso, por contraste, es la abundancia de evidencias: de impunidad, corrupcin, abuso, violencia y muerte. Las que se dibujan en el rostro tambin nazifascista (l mismo dijo, no le importa ser comparado con Hitler) mesinico/misgino (Muy fea para violarla, es uno de sus para-digmticos, jejeje, insultos) y homfobo (le ofende si lo llaman gay) del no en broma Jair Messias Bolsonaro, el casi seguro e insufrible perdedor, frente al carismtico ex ministro de Educacin de Lula y Dilma y ex alcalde de So Paulo, Fernando Haddad, en las elecciones del 7/oct/2018. https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/jair-bolsonaro-el-mesias-de-las-redes-articulo-815408

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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